Inteligencia Emocional Resumen - Daniel Goleman

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Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional Resumen
Psicología

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Emotional Intelligence – Why It Can Matter More Than IQ.

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 8573020806

También disponible en audiobook

Resumen

¿Puedes dejar de jactarte de tu alto IQ, apreciado lector? En “Inteligencia Emocional”, Daniel Goleman rompe varios mitos sobre el IQ y propone un modelo complementario, el EQ. Sí, las pruebas de inteligencias tradicionales (IQ) fueron proyectadas para filtrar a los candidatos basándose en su capacidad de procesar información y no en la probabilidad de ser exitosos. Sin embargo, existe un gran debate en contra del alto uso del IQ para predecir el éxito de las personas. Sí, el IQ tiene un papel, pero para Goleman, la mayoría de las veces no es lo más importante.

Siempre estuvo ahí

La evolución dio al humano sus emociones para ayudarlo a lidiar con situaciones peligrosas y a responder de forma inteligente. Después de millones de años, todavía poseemos el sistema emocional de los hombres de la pre-historia, que se enfrentaba regularmente a situaciones de vida o muerte. Las emociones, frecuentemente, superan al pensamiento. De cierta forma, nosotros los seres humanos, tenemos dos mentes, una racional - que piensa y reflexiona - y otra que siente, que es impulsiva, poderosa y ocasionalmente ilógica.

Estas dos mentes funcionan, la mayor parte del tiempo, en armonía y equilibrio entrelazando sus diferentes formas de conocimiento para guiarnos por el mundo. La emoción alimenta las operaciones de la mente racional, que a veces sigue sus impulsos y en otras se esfuerza para ignorarlos. Algunas veces los sentimientos intensos permiten a la mente emocional dominar a la mente racional. Las fuertes emociones interfieren en nuestra atención y en cada aspecto del pensamiento. Incluso así, nuestra meta jamás debe ser eliminar la emoción, pero sí encontrar un equilibrio inteligente entre la razón y la emoción.

IQ y EQ

Para Goleman, el coeficiente intelectual (IQ) contribuye con apenas el 20% de nuestro éxito en la vida - el 80% restante, es el resultado de la inteligencia emocional, que incluye factores como la habilidad de automotivarse, la persistencia, el control de los impulsos, la regulación del humor, la empatía y la esperanza. El IQ y la inteligencia emocional (EQ) no son habilidades opuestas - pero sí trabajan de forma separada. Es posible ser intelectualmente brillante, pero emocionalmente no muy hábil. Este tipo de desalineamiento causa los mayores problemas en la vida de las personas.

La inteligencia emocional está compuesta por 5 aspectos principales

  • Conocer las propias emociones: La consciencia de sí mismo es la clave de la inteligencia emocional.

    Cuando no logramos leer nuestros sentimientos quedamos a su merced. Si estás seguro de tus sentimientos, tienes una noción más segura del mundo y estarás más preparado para tomar decisiones.
  • Guiar y controlar las emociones: Más que conocer tus propias emociones, es necesario saber controlarlas o ponerlas en la dirección correcta.

Es necesario saber lidiar con los propios sentimientos, adecuándolos a cada situación vivida. El control de las emociones es lo que permite que logres recuperarte en situaciones de derrota y tristeza y controlarte en momentos de emoción.

  • Automotivación: Utilizar tus emociones para llegar a tus objetivos es algo esencial para tu eficiencia.

Automotivarse significa manejar tus emociones al servicio de un objetivo o realización personal. Las personas que tienen esa capacidad tienden a ser mucho más productivas y eficaces en su día a día.

  • Reconocer las emociones de los otros: La empatía es una habilidad fundamental. Aquellos que la tienen están mucho más adaptados a las señales sociales que indican lo que los otros necesitan o quieren.

Las personas que desarrollan la empatía tienen desempeños mejores en áreas como la enseñanza, las ventas y la gestión.

  • Saber relacionarse interpersonalmente: El arte de las relaciones es una competencia social crucial para quien busca el éxito.

Ésta se basa en tu habilidad de guiar las emociones de los otros. Las personas que se destacan en esas habilidades se desempeñan bien en cualquier situación que dependa de interactuar con otras personas.

Tal vez, están escondidos…

A primera vista, puede parecer que nuestros sentimientos son evidentes y que siempre percibimos cuando aparecen. La verdad es muy diferente a eso. Frecuentemente, nuestros sentimientos se esconden de nosotros y la autoconciencia emocional es un estado neutro que debe buscarse incluso durante las emociones más intensas.

Es necesario estar “consciente de nuestro humor y de nuestro pensamiento sobre ese humor”. Es decir, si estás de mal humor y quieres salir de ese estado, el primer paso es saber que estás de mal humor. No esperes que alguien te cuente eso, debes buscar comprender siempre tus estados emocionales, para no actuar por impulso y ponerte en situaciones que entorpezcan tu éxito.

Conóce los perfiles emocionales

Las personas acostumbran a adoptar algunos perfiles típicos para enfrentar sus emociones. Estos son:

  • Autoconsciente: Estas personas tienden a entender bien sus vidas emocionales y tener claridad de cómo se sienten. Tienden a ser independientes, seguras de sus límites y a ser positivas con relación al mundo. Al verse de mal humor, lo superan con relativa facilidad.
  • Sumergido: este perfil se siente inundado en sus emociones y tiene dificultades entendiéndolas y controlándolas. En una situación de mal humor, por ejemplo, tiende a no moverse para salir de este estado y muchas veces ni lo percibe.
  • Acomodado: Son personas que atienden a las emociones que sienten pero que no se esfuerzan para cambiarlas. Son susceptibles a sus humores, a los cuales comprenden, pero que no cambian. La autoconsciencia es la base para la administración de las emociones y para ser capaz de lidiar con las emociones. ¡No te dejes sumergir o volverte cómodo!

Tienes que hacer que tus ojos brillen

La habilidad para lidiar con los desafíos emocionales es admirada como una virtud desde los tiempos de Platón. Por otro lado, no podemos dejar de lado nuestras pasiones y preferencias. Una vida sin pasiones sería tediosa, por eso, tu objetivo es siempre tener las emociones adecuadas y que ellas siempre respondan a las circunstancias. Cuando las emociones son suprimidas, pueden crear malestar y distancia. Por otro lado, cuando están fuera de control y son extremas y persistentes, pueden volverse patológicas.

Para entender cómo lidiar con nuestras emociones, es necesario entender cómo funciona nuestro cerebro. La verdad es que nuestro cerebro no tiene casi ningún control sobre las emociones que serán despertadas por algo o cuándo eso va a suceder. Por otro lado, tenemos el control sobre cuánto tiempo durará una emoción y cuánto estaremos susceptibles a ella. Es posible cambiar nuestros hábitos y emociones, incluso en casos severos a través de tratamientos, psicoterapias, etc.

Un buen ejemplo de una emoción difícil a ser evitada es el enojo. Puedes estar enojado por alguna situación en el trabajo y probablemente será difícil evitarlo. Lo que no puede ocurrir es que te quedes por horas en este estado, que quedes vulnerable a las actitudes de la persona que te incomoda y que tu productividad se pierda.

Si notas que comenzaste a sentir enojo, una buena forma de librarte de ella, por ejemplo, es encontrando una distracción. ¿Qué tal dar una vuelta por Excel o caer de cabezas en aquel informe que debes terminar? ¿Qué tal salir más temprano y correr? Aliviar y superar la rabia es importante, pero no podemos dejar que se torne en una tristeza.

La tristeza frecuentemente alivia la rabia, sin embargo, nos lleva a la depresión. Para quebrar un ciclo de depresión o tristeza, necesitamos bloquear los pensamientos que nos deprimen. La solución es relativamente simple: realizar actividades placenteras. Cualquier tipo de cosa que nos agrade. Puede ser un deporte, una oración o ayudar a los más pobres.

La herramienta más importante aquí es saber reestructurarse cognitivamente, es decir, cambiar tu percepción de la situación actual, dejar de verla por una óptica negativa y pasar a verla por una óptica positiva. Recuerda, ¡todo tiene un lado bueno!

Ansiedad, gratificación y motivación

La motivación es crucial para alcanzar tus objetivos. Los atletas y los músicos se destacan por su automotivación y sus rutinas de entrenamientos de alto desempeño.

Nuestras emociones alteran nuestra capacidad de pensar y planificar nuestro futuro y saber cómo lidiar con ellas permite que alcancemos nuestros objetivos y metas. Por ese motivo, una habilidad esencial es ser capaz de reprimir las emociones e impulsos que nos llevan a buscar gratificaciones instantáneas sin sentido.

Saber ignorar las gratificaciones momentáneas como aquella pequeña merienda deliciosa o ganar algunos intercambios de manera fácil es la clave para el éxito a largo plazo.

¿Quieres hacer una dieta? ¿Quieres volverte en un PHD? No existen atajos, tendrás que enfocarte a largo plazo y desapegarte de los pequeños incentivos.

Nuestra ansiedad perjudica nuestra mente racional mientras que el buen humor alimenta nuestra capacidad de pensar. Si tienes autocontrol, puedes ser capaz de utilizar tu ansiedad como combustible para mantenerte motivado.

La relación que existe entre ansiedad y desempeño, es como una U al contrario. Poca ansiedad significa que no existe motivación, lo que trae un mal desempeño. Por otro lado, mucha ansiedad perjudica nuestro lado racional y hace que no seamos capaces de tomar buenas decisiones. El mejor desempeño se encuentra en el medio de la U invertida, en un estado llamado hipomanía, que es ideal para encontrar tu creatividad y tu desempeño máximo. La hipomanía es una alteración de humor semejante a una obsesión, una manía, sin embargo, con menor intensidad.

La persona se siente muy bien con bastante energía y esto la deja motivada. La esperanza y el optimismo también tienen papeles importantes en nuestras vidas. La esperanza significa no dejarse llevar por la negatividad o por los momentos de depresión. El optimismo significa atribuir el fracaso a las cosas que puedes cambiar, de forma que, al final, las cosas se den bien. Si logras cambiar tu destino, no hay motivos para deprimirse.

¡El optimismo es esencial para el éxito en el mundo de los negocios, donde las personas necesitan moverse rápido y crear sus propias oportunidades!

Siente el flujazo

Existe un alto estado de desempeño que fue descubierto por psicólogos llamado “flujo” o aquí entre nuestro equipo de 12’, flujazo. Este es un ejemplo de inteligencia emocional en su mejor expresión: el flujo aparece cuando nos comprometemos completamente con una tarea en la cual somos habilidosos. Es una zona mental donde la productividad es máxima.

El enfoque es totalmente dedicado a la tarea y las distracciones, la competencia y los problemas desaparecen completamente. Entrar en el flujo es el mejor punto de la inteligencia emocional al servicio del desempeño y del aprendizaje. En el flujo, las emociones no están solamente contenidas y canalizadas, sino que éstas son estimuladas y alineadas con una tarea inmediata.

Quedarse preso de lo tedioso da depresión o, en la agitación, ansiedad. Y son cosas que te sacan del flujo. El flujo es una experiencia que casi todo el mundo tiene de vez en cuando, sobre todo cuando alcanzas el desempeño óptimo y rompes tus barreras. El cerebro se vuelve más pacífico en ese estado del flujo y hace que una tarea difícil pueda ser ejecutada usando un mínimo de energía.

Empatía: siente por los otros

Las emociones no se manifiestan en palabras. La clave para intuir los sentimientos de otra persona está en la habilidad de poder interpretar las señales no verbales: el tono de la voz, los gestos, la expresión facial, los movimientos del otro, etc.

Cuanto más emocionalmente consciente estamos más habilidades tendremos para leer los sentimientos de los otros. La capacidad de relacionarse pide esa empatía, sea cuando necesites aconsejar a un amigo, sea cuando quieras crear un “rapport” con un potencial socio de negocios.

Las personas que tienen habilidades de empatía son capaces de ajustarse a su mejor medio y a volverse más populares y amigables. La empatía comienza desde la infancia, desde bebés, y se basa en la imitación de los sentimientos de los otros.

Cuando eran niño, sin querer, imitabas físicamente lo que veías en otras personas. La sintonía de la relación entre el bebé y la mamá, viene naturalmente de su relación próxima, diaria. Un hijo sabe cuándo la mamá está triste o feliz, casi instintivamente. Eso es empatía y sentirse emocionalmente conectado.

Para conectarse, es necesario sentir que te importa. La empatía significa intentar sentir lo mismo y si no te importa, terminas desarrollando antipatía.

Muchas veces, nuestras actitudes empáticas vienen de nuestros juicios morales. ¿Mentirías para no lastimar a tu pareja? Es importante entender cómo la empatía afecta tu juicio para tomar la decisión moralmente correcta para ti. Las raíces de la moralidad deben encontrarse en la empatía, ya que el hecho de empatizar con los afectados (por ejemplo, alguien que sufre un dolor, un peligro o una privación) y de compartir tu aflicción es lo que mueve a las personas a actuar para ayudarlas.

Las artes sociales

La mayor parte de nuestros contactos sociales son sutiles y se desenvuelven de a pocos, encuentro por encuentro. Transmitimos y captamos estados de ánimo de otras personas y lo que ocurre es que, mientras algunos encuentros son fantásticos, otros terminan siendo tóxicos para nuestra vida. Las demostraciones emocionales tienen consecuencias inmediatas en tu relación con otras personas en el día a día.

Cada actitud gana o pierde créditos cuando se habla de mostrar nuestras emociones a los otros. Ese cambio emocional se da de forma sutil y muchas veces confusa. La simple manera en cómo alguien te saluda y te dice “¡Hola!” puede hacer que nos sintamos bien o ignorados.

Por eso, es necesario entender cómo funcionamos. Nosotros, los seres humanos, enviamos frecuentemente señales emocionales en cada encuentro con los otros e, inconscientemente, imitamos las emociones que vemos en los otros. Sí, ¡las emociones son contagiosas! Nuestras señales afectan a los otros todo el tiempo.

¿Conoces aquellos amigos que andan juntos todo el tiempo? Nota que hablan de manera parecida y actúan en sincronía. Esa coordinación de emociones es la versión adulta de la sintonía entre el bebé y la mamá. Esta es la verdadera clave de la eficiencia interpersonal. Mientras más socialmente habilidosos seamos, mejor controlamos las señales que emitimos.

La inteligencia emocional se refiere a ser capaz de controlar el cuándo y cómo expones tus sentimientos. Las personas populares son aquellas que nos hacen sentir bien con su presencia.

En tu noviazgo o matrimonio

En una pareja existen dos realidades emocionales distintas, la de cada uno de los involucrados. Los hombres y las mujeres tienen modelos emocionales diferentes que vienen de la creación de los mismos, hasta los biológicos.

De forma general, las mujeres son mejores en comunicar sus emociones, mientras que los hombres tienden a minimizarlas y esconderlas. La inteligencia emocional puede ayudar a contraponer las tensiones personales y sociales que hacen que las relaciones fracasen. Para evitar desacuerdos en una relación, es necesario saber criticar una acción sin atacar a la persona.

Los ataques personales dejan los sentimientos de las personas heridos y las ponen a la defensiva. En una relación, es necesario reconocer que los malos hábitos no cambian de un día para otro. Requieren de persistencia y actitud. Lo principal es aprender a estar sereno y dominar tus impulsos. Es necesario escuchar sin estar a la defensiva y empeñarse para tener empatía con las situaciones de los otros.

En tu oficina, con tu equipo

La arrogancia de algunos jefes, comprobadamente, desmotiva a su equipo y entorpece la productividad. La aplicación de la inteligencia emocional para liderar, es crucial y su principal herramienta es la retroalimentación.

Los buenos líderes y gerentes, deben aprender a no solo dar retroalimentaciones de manera eficaz, sino también, aceptarlo inteligentemente. Tienes que ser cuidadoso en no confundir la crítica con ataque personal. Una crítica constructiva debe ser hecha personalmente, con empatía, incluyendo elogios y con enfoque en soluciones.

Las personas que reciben la crítica, deben buscar aprender con ella y aceptarla como una oportunidad real de mejorar. Actualmente, el coeficiente emocional de un equipo se da por la habilidad de trabajar en armonía, aprovechando de la mejor forma posible, los talentos individuales de cada uno de los miembros.

En la salud: El cerebro emocional está directamente relacionado con tu sistema inmunológico. El stress en nosotros, se vuelve más susceptible a los dolores infecciosos. La hostilidad y la agresividad han sido asociadas a los problemas del corazón. Por eso es necesario trabajar nuestro cerebro emocional también. Los ejercicios de relajación, los deportes, actividades placenteras son maneras de trabajar y fortalecer nuestros músculos emocionales. Guiar sentimientos puede ser una forma de prevenir enfermedades, así que mantente atento a las influencias negativas por si alguna está impactando tu salud y bienestar.

Yo nací así…

Tu temperamento es algo innato. Te acompaña desde que naces y está asociado directamente a tu genética. Cada persona siente emociones diferentes y por duraciones diferentes en una misma situación.

Lo que tenemos que preguntarnos es: ¿logramos cambiar nuestro temperamento a través de nuestras vivencias en el día a día? Nuestro cerebro no está totalmente formado en el momento del nacimiento. Este sigue moldeándose y desarrollándose a medida que el tiempo pasa.

La vida familiar es el primer gran aprendizaje emocional y en ella aprendemos a entender nuestros sentimientos y exponerlos. Es importante entender cómo nuestros sentimientos son moldeados, sus orígenes y cuándo ocurren para que podamos, a lo largo de nuestras vidas, aumentar nuestra inteligencia emocional y también desarrollar la de nuestros hijos.

Es esencial que des soporte al desarrollo emocional de los niños. Como un papá o profesor, debes promover las habilidades emocionales, incentivándolos a hablar sobre cómo se sienten. Déjales en claro que el estado emocional les ayuda a controlar sus vidas y a llegar a sus objetivos.

También es importante dar críticas constructivas siempre. Si vas a criticar algo, hazlo con tacto y cariño, resalta los puntos positivos también.

Notas finales

Las demostraciones emocionales tienen consecuencias inmediatas en tu relación con otras personas en el día a día. Cada actitud gana o pierde créditos cuando se trata de mostrar nuestras emociones a los otros y entender cómo se siente.

El factor emocional de nuestra inteligencia es responsable de la mayor parte de nuestro éxito y es necesaria desarrollarlo. Es más fácil desarrollar tu inteligencia emocional (QE) a lo largo de la vida que tu coeficiente de inteligencia (QI).

Saber empatizar con las personas, dar críticas constructivas y no sucumbir a tus impulsos, son habilidades esenciales para lograrlo.

Consejo de 12’: Si te gustó aprender más acerca de las emociones con este microbook, ¿qué tal aprender más sobre emociones con “Cómo Hacer Amigos e Influir Sobre las Personas”?

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¿Quién escribió el libro?

Daniel Goleman es un psicólogo renombrado internacionalmente que trabaja con públicos de negocios y universidades. Además, también actúa como periodista de ciencias, escribiendo sobre nuestro cerebro y ciencias de comportamiento para el New York Times por años. Goleman posee libros publicados sobre creatividad, transparencia, meditación e inteligencia. Autor... (Lea mas)