La Inutilidad del Sufrimiento Resumen - María Jesús Alava

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La Inutilidad del Sufrimiento

La Inutilidad del Sufrimiento Resumen
Psicología

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: B006E25JGI

También disponible en audiobook

Resumen

Nos pasamos la vida sufriendo, aunque éste sea un sentimiento inútil. Pocas veces pensamos sobre la facilidad que tenemos para sufrir, la energía desperdiciada con esta mala sensación, las alegrías ahogadas con el sufrimiento que insiste en volver a nuestras vidas. Casi nadie es capaz de decir que la vida sea realmente tan difícil que esté justificado todo el sufrimiento que normalmente sentimos. Además, pensamos en todo el tiempo que desperdiciamos, alimentando un sentimiento del que deberíamos librarnos. Sin embargo, María Jesús Álava nos prueba que el sufrimiento no tiene utilidad para resolver nuestros problemas. ¡Libérate de la angustia!

Tengamos las ideas claras: ¡no suframos inútilmente!

Aquí no se trata de negar lo evidente, dice María Jesús Álava. Sabemos que es imposible no sufrir ante determinados hechos, como la muerte de un ser querido, enfermedades graves, situaciones límites u otras situaciones que nos dejan con mucha angustia.

Pero es necesario diferenciar el sentimiento natural y espontáneo de los humanos, que nos hace sufrir ante situaciones dramáticas, del pozo en que caemos sin razones aparentes.

Muchas veces perdemos la sonrisa y no conseguimos encontrar la salida a problemas que en realidad no son tan graves.

El descubrimiento de que los pensamientos son más importantes que los acontecimientos es fundamental para comprender cómo librarte de los sufrimientos que no te dejan caminar.

Aunque los momentos no sean tan graves, a veces sufrimos demasiado y no conseguimos encontrar una salida adecuada a los pequeños problemas que nos afligen.

Independientemente de la situación a la que nos enfrentemos, la manera como tratamos nuestros problemas determinará que estemos tranquilos o nerviosos.

Controlar los sufrimientos no es una tarea fácil, para pelear contra ellos debemos saber que nuestra mente puede ir más allá de todo lo que nos rodea.

La mente es algo que nadie más que tú puede controlar, señala la autora. ¡Cuídala!

Nuestros pensamientos son los responsables de nuestras emociones

Es fundamental aprender a controlar los pensamientos. Pues, si los controlas, también tendrás el total control de tu vida. Ambas cosas están conectadas. Si los tienes, no podrás desconectarte de la otra.

Desde los pensamientos se forman tus emociones. Entonces, si piensas que todo está mal y que no puedes solucionar los problemas, instintivamente crearás emociones negativas en tu vida.

Debes intentar controlar los pensamientos, conduciéndolos hacia una forma positiva de mirar la vida.

El dicho popular “todo depende del cristal con que se mire” nos enseña una gran verdad de la vida. No se trata de pensar que en las situaciones límites podemos disminuir su gravedad solamente con los buenos pensamientos.

Como decimos anteriormente, es imposible pretender que una persona esté bien ante un hecho catastrófico.

Pero en los momentos en que nos enfrentemos a una realidad -aunque sea difícil- podemos cambiar. Sentirnos bien hará que tengamos más facilidad de solucionar todo, explica Álava.

El control de los pensamientos nos hará sentirnos satisfechos y ver que todas las situaciones nos enseñan algo.

Tendrás un buen aprendizaje si superas las mayores dificultades de tu vida y, si piensas esto, saldrás siempre victorioso aunque todo parezca que se derrumba sobre tu cabeza.

No nos engañemos: el presente nos pertenece

En algunos momentos, nos sentimos prisioneros de las malas circunstancias. Pensamos que el presente no nos pertenece y éste es un gran error, cuenta la escritora.

Todo lo que pasa hoy depende de nosotros. La solución a los problemas está delante de nosotros y simplemente no conseguimos verla de manera adecuada.

Los malos pensamientos nos dejan ciegos ante las malas situaciones y no podemos encontrar soluciones.

Como hemos dicho, la culpa es de los malos pensamientos. Intenta controlarlos y tendrás otra perspectiva sobre cuál es la mejor manera de superar los problemas que te afligen.

Incluso los grandes errores que nos perjudicaron en el pasado y que producen los peores pensamientos, pueden enseñarnos grandes lecciones para solucionar problemas presentes y futuros.

El pasado esconde mucha sabiduría. Muchas personas dilapidan el legado de otros tiempos y lo borran como si sólo necesiten los buenos momentos. Es como si nacieran ayer y no hubiesen aprendido nada de su pasado.

Piensa que incluso se pueden sacar cosas positivas de las peores situaciones. Álava manifiesta que es comprensible que reneguemos de un pasado doloroso en un primer momento. Pero es un error.

Todos los pasos del pasado deben ser estudiados con detalles para comprender qué debemos evitar y qué podemos repetir.

Las heridas son lecciones y su cicatrización te hará más fuerte de lo que piensas. Y no hay profesor mayor que el pasado.

¿Por qué nos enseñaron a sufrir?

La educación, en el presente y en el pasado, es contradictoria con todo lo que se enseña en este libro. Al menos así lo ve Álava

Es necesario que los niños se desarrollen de forma positiva, reforzando aquello que hacen bien para que tengan más seguridad y confianza en sí mismos. Tendrán más capacidad de confianza y poco les podrá perturbar de verdad.

En gran parte de la infancia, nos preocupamos por tonterías. Sufrimos por cosas pequeñas y no debemos repetir esta misma actitud durante toda la vida.

Repetir todo lo que nos enseñaron nuestros padres y abuelos es una tendencia natural de nuestras vidas, pero debemos acabar con esta sucesión de sufrimientos sin necesidad.

Podríamos enumerar muchas equivocaciones que sustentan el cultivo del sufrimiento en nuestras vidas. Pero, aquí están las principales:

  • Fijarnos en lo negativo y no en lo positivo.
  • Sancionar, en lugar de reforzar.
  • Imponer, en lugar de dialogar.
  • Emplear el deber y el miedo, en lugar de la motivación.

Estos factores, si son potenciados, llevan al crecimiento del sufrimiento en nuestras vidas.

No potencies:

  • El seguidismo, en lugar del razonamiento.
  • El inmovilismo, en lugar de la creatividad.
  • La dureza, en lugar del afecto.
  • La insensibilidad, en lugar de la sensibilidad.
  • La tristeza, en lugar de la alegría.
  • La derrota y el pesimismo, en lugar de la esperanza.
  • La desconfianza y la ruindad, en lugar de la confianza y la transparencia.
  • La inseguridad, en lugar de la seguridad.
  • La humillación, en lugar de la autoestima.
  • El egoísmo, en lugar de la generosidad.
  • Hay muchos fallos cometidos en la educación de los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y viejos que aumentan la capacidad de sufrimiento en la vida de todos nosotros.

A continuación, el listado:

  • El consumismo impera sobre el consumo sostenible.
  • La intransigencia sobre la flexibilidad.
  • El dogmatismo sobre el respeto a la inteligencia.
  • Las mentes cerradas sobre las mentes abiertas.
  • La reacción y el estrés sobre la acción y la salud.

¿Cómo nos condicionan los hechos vividos?

Álava afirma que los hechos vividos no nos condicionan a todos por igual. Cada niño es una persona única, increíble y singular, desde el momento en que nace.

Y las maneras en cómo sentimos las cosas que nos rodean también es única, como nuestra personalidad. Cada persona tiene su propio temperamento y depende de él la manera en que sentimos y sufrimos.

Pensar que todos somos iguales es un condicionamiento que hace crecer al sufrimiento: creemos que todos tenemos los mismos valores y que queremos lo mismo. Esto nos hace sufrir más si no conseguimos esto o aquello.

Huir de los condicionamientos no es tarea fácil, pero es fundamental para sufrir menos de lo que el mundo intenta imponernos.

Sólo con mucho trabajo podrás extraer los aprendizajes útiles de los malos momentos. Es como la difícil tarea de trabajar en equipo: tu cerebro y tus ganas de aprender deben estar juntos.

Comprender el pasado y controlar el presente es un buen comienzo para que el aprendizaje tenga sus primeros pasos. Sólo estudiándote podrás comprender mejor cuáles son los sufrimientos de verdad. Verás que son una minoría frente a los sufrimientos minúsculos.

Recuperemos nuestro presente

¡El presente es tuyo! Y si no lo recuperas, no podrás derrotar al sufrimiento.

Debes ser alguien activo en tu presente, no un rehén de los acontecimientos. El presente no puede ser un lugar cómodo, debe ser algo que te haga sentir como un comandante de su presente.

Serás una persona que manda en el sufrimiento, lo domina y lo controla, manifiesta la autora.

La tarea más complicada para liberarnos de los condicionantes negativos del pasado, es ser conscientes de la cantidad de pensamientos y creencias negativas del presente que tenemos en nuestra vida.

Si vivimos de una manera automatizada, los condicionantes negativos nos dominan y vamos repitiéndolos sin darnos cuenta. Vamos grabando en nuestro cerebro unas actitudes que sólo nos perjudican.

Si vivimos el presente pensando de manera positiva y comprendemos en qué consisten estos condicionantes negativos, si conseguimos dominarlos, veremos que en poco tiempo el pasado estará formado por muchas cosas positivas.

Al final, hoy es el mañana de ayer y es el pasado del mañana. Es decir, en el presente hacemos un futuro y creamos un pasado del que podremos tener muy buenos recuerdos.

Es hora de cambiar y no hay excusas para posponer el momento.

Preguntas típicas

Durante tu camino puedes hacerte algunas preguntas típicas, explica Álava. Es necesario que entiendas que cada persona tiene sus propias respuestas, no existe un padrón.

En cada etapa de tu lucha contra los sufrimientos inútiles, puedes preguntarte sobre estas cuestiones para saber cómo estás. Esto te servirá de aprendizaje.

Si no tienes claras cuáles son las respuestas, significa que tu lucha será mayor y que aún te falta un poco más para comprender tus pensamientos.  

  • ¿De verdad tengo solución?
  • ¿Cómo voy a poder cambiar a estas alturas de mi vida?
  • ¿Cómo dejo de ser tan sensible, tan blando y vulnerable, si todo me afecta?
  • ¿Cómo voy a conseguir estar bien en mis actuales circunstancias?
  • ¿Cómo voy a ser feliz con mi pareja, hijos, amigos, jefes o compañeros, si ellos son los responsables de mi infelicidad?

¡Conquistemos nuestro futuro!

Si tienes miedo al futuro, no te preocupes asegura la autora. No eres el único, pero necesitas superar el miedo y domar el futuro.

Se trata de conquistar los próximos pasos para que los días, semanas, meses y años que vienen sean dominados por ti.

Por más que “conquistar el futuro” parezca un título de una película de ciencia ficción, la realidad es que todas las personas necesitan enfrentarse a este monstruo: el futuro.

Puede ser tu aliado. Con menos sufrimiento, tendrás más fuerzas para ver el futuro como un elemento fundamental para superar todos los obstáculos.

El futuro puede ser tuyo. Basta quererlo y controlar los pensamientos y los sufrimientos.

Notas finales

¿Por qué sufrimos? ¿Existen motivos suficientes para sufrir tanto por los problemas a los que nos enfrentamos en nuestras vidas?

En “La inutilidad del sufrimiento”, María Jesús Álava explica la mejor manera de tener días tranquilos para luchar contra todos los problemas que pueden surgir en nuestra vida.

Aunque es inevitable estar preocupado ante enfermedades o muertes de personas cercanas a nosotros, la mayoría de las ocasiones sufrimos por motivos sin importancia. Muchas veces de forma innecesaria.

La importancia de comprender cómo funcionan los pensamientos y de qué manera crean las emociones y sensaciones, nos permite no ser uno más de los que sufren y no encuentran una manera de huir de los problemas que no merecen tantas preocupaciones.

En tiempos de ansiedad y depresión, la obra de Álava es una gran lección que nos enseña a preocuparnos por nuestra salud mental y a estar atentos a lo que realmente tiene derecho a generarnos verdaderos sufrimientos.

Esperamos que, al leer este microbook, puedas tener más paz en tu futuro.  

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¿Quién escribió el libro?

María Jesús Álava Reyes es una psicóloga española que ha dedicado más de 30 años de su vida a la investigación en el ámbito clínico, educativo y del trabajo.... (Lea mas)