Grit: El poder de la pasión y la perseverancia - Reseña crítica - Angela Duckworth
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Grit: El poder de la pasión y la perseverancia - reseña crítica

Grit: El poder de la pasión y la perseverancia Reseña crítica Comienza tu prueba gratuita
Psicología

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Grit: The Power of Passion and Perseverance

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9789044975734

Editorial: Urano

Reseña crítica

Toda la vida se ha creído que lo más importante para una persona es el talento, que es lo que profetiza si alguien tiene o tendrá una buena o una mala vida. Sin embargo, no es así. Todo depende del grit.

Para Angela Duckworth, autora de este libro, el grit es la pasión y perseverancia que se pone a las metas a largo plazo. Seguramente tienes talentos pero ¿sabes cómo desarrollarlos?, ¿tienes verdadera pasión por lo que haces?, ¿eres perseverante?

En este libro descubrirás todo esto. ¿Empezamos?

Primera parte: ¿Qué es el grit y por qué es importante?

Persevera hasta el final

¿Quiénes destacan en su profesión? ¿Cómo son? ¿Qué tienen de especial? Estas eran las preguntas que pasaban por la mente de la autora en su época de estudiante. Le llamaba la atención lo que hacían ciertos atletas para lograr lo que se proponían.

Fuera cual fuese el ámbito, los grandes triunfadores eran afortunados y talentosos. Pero eso no era todo: a pesar de contar con esas características, muchos jóvenes se rendían o perdían interés antes de poder manifestar su potencial.

Lo esencial era seguir adelante después de fracasar. Algunas personas rinden de maravilla mientras todo les va bien, pero se desmoronan en cuanto las cosas se ponen difíciles.

Los grandes triunfadores eran la perseverancia personificada.

Aunque algunas de las cosas que tuvieran que hacer fueran tediosas o frustrantes, o incluso desagradables, estaban dispuestos a llegar hasta el final a cualquier precio.

Su pasión nunca se apagaba. En resumidas cuentas, con independencia del ámbito, tenían una feroz determinación que actuaba de dos formas: exhibían una fortaleza y tenacidad fuera de lo común y sabían a un nivel muy profundo lo que querían en la vida.

Esta combinación entre pasión y perseverancia era lo que distinguía a los triunfadores de los demás: tenían el grit.

Deslumbrada por el talento

El talento no es lo único que hace falta para triunfar en la vida. La autora de este libro lo supo cuando vivió su etapa de profesora en una escuela secundaria.

Sabía que lo más importante en ese entonces era una persona que tenía talento, sobre todo para las matemáticas. Cuando uno de sus alumnos lo tenía se daba por sentado que tendría éxito en la vida, pero no en todos los casos es así.

¿Qué pasa con aquellos a los que no les gustan las matemáticas?

El ser humano posee muchos recursos que solo los individuos excepcionales aprovechan al máximo.

Centrarnos en el talento nos impide fijarnos en una virtud que es igual de importante: el esfuerzo.

El esfuerzo cuenta el doble

No transcurre un día sin que se escuche hablar del talento, y es precisamente cuando se le da demasiada importancia que infravaloramos todo lo demás.

No es que el talento sea sumamente importante, la razón por la cual las personas son “talentosas” es porque dedican el tiempo necesario al momento de ejecutarlo para poder ser excelentes en ello.

Sin embargo, estamos acostumbrados a llamar “don” a todas esas hazañas que son llevadas a cabo por grandes atletas o músicos, cuando en realidad no estamos viendo las horas de práctica que invirtieron para poder realizar esa actividad.

Preferimos ver la excelencia cuando ya se ha formado. Preferimos el misterio a lo cotidiano.

Las grandes proezas las realizan aquellos que piensan en un objetivo, que están afanosamente observando su vida interior, que perciben en todas partes modelos e incentivos y que nunca se cansan de combinar los medios que tienen a su alcance.

El talento es la rapidez con la que tus habilidades mejoran cuando te esfuerzas para ello. Los logros ocurren cuando aplicas las habilidades adquiridas.

¿Cuánto grit tienes? ¿Cuán apasionado y perseverante eres?

El grit tiene dos componentes: la pasión y la perseverancia. Sin embargo, para algunas personas, la pasión es definida como un encaprichamiento en una dirección equivocada.

La pasión es algo que lleva un tiempo crear, ajustar y por fin perfeccionar, y que luego te guía por el largo y serpenteante camino que conduce a donde quieres llegar.

Y para poder saber a dónde llegar, es necesario fijarse metas: una meta grande que es la que nos importa y otras pequeñas que tendremos que llevar a cabo para poder lograr nuestro objetivo principal.

Cuando ves tus metas organizadas en forma jerárquica, te das cuenta de que el grit no consiste en perseguir tercamente cada objetivo del nivel inferior de tu lista.

Si alguna de estas metas no es posible, no pasa nada, inténtalo con toda tu energía pero aprende a identificar cuando algo no se puede hacer y cámbialo por alguna otra cosa que se necesite para alcanzar la meta principal.

El grit se desarrolla

¿Hasta qué punto el grit está en nuestros genes?

La ciencia ha dado pasos agigantados en descubrir cómo los genes, las experiencias y su interacción nos hacen ser como somos.

Lo innato nos condiciona, al igual que lo adquirido. El talento, en cualquiera de sus variedades, también está influido por la genética. Pero aunque parezca mentira, el talento no solo depende de ella.

La rapidez con la que desarrollamos cualquier actividad también depende en gran medida de la experiencia. 

No hay un único gen que determine el grit, ni cualquier otro rasgo psicológico. 

En realidad, el grit se desarrolla a medida que descubrimos nuestra filosofía de vida, superamos rechazos y decepciones, y aprendemos a distinguir las metas del nivel inferior, que debemos abandonar rápidamente, de las del nivel superior, que requieren más tenacidad.

Tu pasión aumenta al estar convencido de que tu trabajo es importante.

Segunda parte: Desarrolla el grit desde adentro

Interés

Muchas investigaciones han revelado que nos sentimos más satisfechos cuando trabajamos en algo que coincide con nuestros intereses personales. Cuando el trabajo nos gusta, rendimos más.

Para poder saber qué nos interesa, normalmente tratamos de profundizar en la infancia. El proceso de descubrir lo que nos interesa puede ser enrevesado, accidental e ineficiente porque no es posible prever qué nos llamará la atención y qué no.

Uno de los mayores errores que cometemos es obligarnos a que algo nos interese. Si no lo experimentamos personalmente, no sabremos qué es lo que nos atrapará.

Al principio, no nos damos cuenta de haber descubierto algo que nos interesa. La clave es que el descubrimiento de aquello que nos interesa vaya seguido de otros encuentros que lo estimulen una y otra vez.

Rodearnos de personas que nos apoyen será el estímulo más grande.

Práctica

Los jóvenes con más pasión y perseverancia practican mucho más que los demás, esa es la razón por la cual son mejores que el resto.

El grit no es solo la cantidad de tiempo dedicado a aquello que nos interesa, sino también la calidad de ese tiempo. No es que los expertos acumulen más horas de práctica, sino que practican de distinta forma.

A diferencia de la mayoría de la gente, los expertos se fijan un objetivo de autosuperación, centrándose en un aspecto de su rendimiento general.

En lugar de centrarse en lo que hacen, intentan mejorar sus puntos débiles y se plantean nuevos retos. Los expertos siempre están expectantes de averiguar si han avanzado. Repiten una y otra vez las cosas hasta que dominan lo que se han propuesto hacer, hasta realizar con soltura y perfección lo que antes les costaba enormemente.

Propósito

El interés es una fuente de pasión, y el propósito, la intención de contribuir al bienestar ajeno, es otra.

Las pasiones maduras con intenciones de grit dependen de ambas fuentes.

La idea del propósito se centra en que cualquier cosa que realices le importa a alguien más aparte de nosotros mismos. Pero ¿hasta qué punto es importante comparado con otras áreas de nuestra vida?

El impulso de conectar y ayudar a los demás también fomenta la supervivencia. El propósito, por tanto, es una fuente alta de motivación.

A todos nos interesa algo en la vida y a partir del interés es que surge el propósito. La mejor forma de empezar es observando a alguien que tenga uno.

Esperanza

La esperanza es esperar que mañana sea un día mejor que hoy, sin embargo, el grit depende de otra clase de esperanza. No tiene nada que ver con la suerte, sino con pensar en que si te caes podrás levantarte del suelo.

Muchas veces, el sufrimiento es lo que hace que se pierda esto tan fundamental, pero la clave está en saber que el sufrimiento se puede controlar. Sufrir sin tener control alguno sobre lo que causa ese malestar produce síntomas de depresión.

Las personas optimistas viven las mismas experiencias que las personas pesimistas, pero las interpretan de distinta manera. Los optimistas tratan de descubrir las causas del sufrimiento, mientras que los pesimistas solo se centran en que están sufriendo.

A base de práctica y ayuda, puedes cambiar tu forma de pensar, sentir, y sobre todo actuar cuando las cosas se ponen difíciles.

Tercera parte: Desarrolla el grit desde afuera

Infunde grit a los tuyos

Muchas personas creen que la forma en la que se adquiere el grit es a través de las adversidades, otros creen que es a base de amor y motivación.

Para todos ha funcionado de manera distinta. Hay ejemplos de personas que han obtenido el grit a través de padres que han sido sumamente exigentes y otros que lo han logrado teniendo padres demasiado amorosos.

¿Cuál es la clave? Creer en lo que haces y no darte por vencido. Cuando se es consciente de la valía que se tiene, todo es más simple y la seguridad viene de cómo te hacen sentir los demás en la vida.

Lo importante no es cómo sean los padres, sino lograr un equilibrio, dejar que el niño sea libre, pero siempre poniendo límites, enseñarle a que no se dé por vencido y que aprenda cuando es saludable hacerlo.

El campo de juego del grit

Aprender a ser constante en algo difícil es la mejor preparación para la vida.

No importa en qué se aplique el ejemplo, si una persona no experimenta de forma directa la relación entre esfuerzo y recompensa, se deja llevar por la pereza.

La evolución ha hecho que nuestro cuerpo procure evitar quemar calorías de más. Sin embargo, se debe hacer todo lo contrario, esforzarse, pues ninguna meta se logra sin ello.

Un consejo de la autora es acabar lo que se empezó en el tiempo establecido, elegir una actividad difícil de hacer y no abandonarla sin antes intentar al menos por un periodo largo lo que se está intentando hacer.

La cultura del grit

La cultura en la que vivimos y con la que nos identificamos condiciona enormemente cada aspecto de nuestro ser, aunque a veces no seamos conscientes de ello.

Una cultura se define por las normas y los valores que comparte un grupo de personas. ¿Cómo sabes que una cultura se ha convertido en parte de ti? Cuando adoptas una rotunda lealtad a ese grupo.

Lo esencial sobre la cultura y el grit es que si quieres tener más grit debes buscar una cultura que tenga como objetivo tener más grit y unirte a ella.

Esto funciona porque el impulso de encajar es muy poderoso. A la larga, la cultura tiene el poder de formar nuestra identidad e influye en cada parte de nuestro carácter.

Debemos aprender que los fracasos suceden uno tras otro y lo importante para triunfar es saber cómo manejarlos. Si no perteneces a ningún grupo con grit, ¿por qué no te conviertes en el primero en crearlo?

Notas finales

El éxito no es lo único que importa. Este libro fue creado para enseñarte que puedes hacer crecer tu potencial.

Tener grit es dar un paso tras otro, perseverar en una meta interesante y llena de sentido, dedicarse día a día y año tras año a una práctica que supone un reto. Es caerse al suelo siete veces y levantarse ocho.

¿Qué esperas para ser parte de esta gran cultura?

Consejo de 12min

Si quieres implementar el método que propone la autora pero no sabes cómo empezar, en “Decídete” de Chip y Dan Heath encontrarás un buen comienzo.

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¿Quién escribió el libro?

Es experta en el estudio de herramientas psicológicas que prevén el éxito en las personas. También es profesora de psicología en la Universidad de Pen... (Lea mas)

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