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El fin de la ansiedad

El fin de la ansiedad Resumen
Psicología

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788417664336

También disponible en audiobook

Resumen

La ansiedad es un padecimiento que puede ser controlado por ti. Abre las páginas de este microlibro y entérate cómo te puedes aprovechar de la ansiedad.

El inicio de la ansiedad

Algunas veces, la ansiedad te podrá llegar por el estrés laboral, otras por la presión social o por estar experimentando drogas. Cuando la ansiedad llega a tu vida, la compañía de la familia se vuelve vital para sobrellevarla. Sin embargo, lo más importante es que tú te aceptes y afrontes la realidad.

En tu vida con ansiedad puedes sentirte decaído al darte cuenta de que algo te está pasando y te lastima. Tener miedo a llorar es normal, si sientes la necesidad de hacerlo, no debes limitarte. Aunque te estés desahogando, siempre debes estar atento a los síntomas que te acompañan.

Algo que también has de tener presente es el no ocultar o disimular los síntomas, eso te puede hacer aún más daño. Y antes de que esto suceda, contar con un diagnóstico acertado es capaz de revertir la problemática desde la raíz. Esto se da porque recordemos que la ansiedad es un trastorno psicológico, uno muy habitual actualmente.

El autor menciona que, cuando lo diagnosticaron con ansiedad, la doctora le ayudó comprensivamente a superar la novedad. Esto le sirvió en demasía al tratarse de un golpe duro para su realidad y, aunado a esto, le recetó unos medicamentos para lograr conciliar el sueño.

Algunos médicos tienden a minimizar las repercusiones de la enfermedad, por lo que quizás pienses que esté mal el diagnóstico y se trate de algo más grave. Uno de los errores que sufrió el autor fue el de investigar los síntomas que tenía en la bibliografía y darse cuenta de que cientos de enfermedades graves o terminales cubrían las descripciones.

El autor nota que “estar loco era lo mismo que estar muerto, porque no ser consciente de lo que estás viviendo es lo mismo que no vivirlo”. Con esto en mente, la locura se puede presentar ante cualquiera y una forma de serlo es no aceptar que tienes un problema llamado ansiedad. 

Una vez que has decidido aceptar la ansiedad y afrontarla, es el momento adecuado para consultar a un psicólogo. Esta persona podrá ser la mejor decisión que tomes para manejar el padecimiento. Recuerda que no eres médico y lo que puedas deducir solo empeorará tu situación.

La ansiedad no debe ser razón para que tu vida cambie o te aísles. Es cuestión de que tengas orden en tu vida y tu tranquilidad regresará a ti.

Entendiendo la ansiedad

El asistir a un psicólogo no es algo denigrante, es una solución para ser objetivo contigo mismo. Sin embargo, no cualquier psicólogo es realmente útil, para esto la autora recomienda acudir con alguien que tenga credenciales comprobadas y con el que te sientas cómodo.

La ansiedad no es una enfermedad que te vaya a matar, aceptarla facilitará la rutina. Existe una cura y no es el fin del mundo, sino el comienzo de la formación de tu mejor versión.

Hay muchas formas de darse cuenta si uno es ansioso o no, los síntomas son demasiados y muy variados, pero podemos agruparlos en cinco grandes grupos:

  • Físicos
  • Psicológicos
  • Conductuales
  • Intelectuales
  • Sociales

No todas las personas presentan los mismos síntomas ni en la misma intensidad. La presencia de ellos significa que estás en un desequilibrio emocional que hay que remediar, llegar a una homeostasis.

Nuestros cuerpos tienen un sistema de regulación interno que se desequilibra ante enfermedades como la ansiedad. El mal funcionamiento de este sistema provoca un exceso de bombeo por parte del corazón, excesiva sudoración o sensibilidad a la luz.

Más específicamente, el cerebro humano ha evolucionado a partir de los antiguos peligros. La tranquilidad moderna no tiene más de 500 años; es decir, por miles de años el cerebro se acostumbró a vivir con riesgos mortales. Las formas más comunes en las que el cuerpo reacciona son:

  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Respiración acelerada
  • Contracción muscular
  • Dilatación de la pupila
  • Sudoración excesiva

Estas respuestas surgen de un peligro físico, que al no existir, la ansiedad se presenta para reaccionar a lo que no existe. Si ya identificas con esto algún ejemplo en tu vida, el siguiente paso es evitar la preocupación excesiva. Si te dejas llevar por ella, tu mente se nubla y no logras encontrar solución a problema alguno.

El autor llama a esta parte del cerebro como “cerebro reptil”, responsable de que te aferres a la ansiedad. Mientras más valores los síntomas que te provoca, más fuertes serán sus consecuencias. 

Preocuparse no sirve de nada.

El cerebro reptil solo nos da dos opciones, luchar o huir. En este caso, huir no es realmente una opción, sino que luchar es lo ideal. Debes dejar a un lado tu negatividad y comenzar a creer en ti y en que te recuperarás.

La ansiedad como un método de aprendizaje

Ha llegado el momento de conocerte mejor, ha llegado el momento de que no vivas condicionado por la ansiedad. El objetivo es que seas tú quien controle la ansiedad y no al revés. Tener una ilusión en la vida o seguir tus ideales son el primer tratamiento para evitar que el cerebro tenga enfermedades. 

La mente de reptil utiliza la ansiedad como un sistema para mantenerte alerta. Te manda ligeras señales ante situaciones incorrectas con la finalidad de que actúes según tus ideales. 

Como ya te diste cuenta, la ansiedad no te dará tregua. Tienes que hacer algo al respecto para tener tu vida en tus manos y no dejarla en la enfermedad. Tu mejor arma es cuánto te conoces.

El autor indica que debes estudiar tus motivos, eliminar lo que no te sirva, descartar, probar y cambiar según tus necesidades. Haz lo que consideres mejor y te satisfaga más, recurre a cualquier truco que te funcione. Toma la vida con calma, selecciona a tus mejores amistades.

Siguiendo lo que alguna vez dijo Charles Chaplin: “Empecé a librarme de todo lo que no era saludable, situaciones, personas, gustos y cosas. Lo llamaron egoísmo, yo lo llamé amor propio”.

Si analizas detenidamente este pensamiento, parece simple manejar los síntomas. Es cuestión de que goces de lo que la vida quiere para ti y dejar atrás lo que te aleja de ti mismo. Existen factores externos e internos que mantienen a la ansiedad en tu vida:

  • Café
  • Drogas
  • Ambiente
  • Trabajo
  • Economía
  • Pensamientos
  • Emociones
  • Sedentarismo

Los factores son parte de tu vida, situaciones que tú has de conocer mejor que nadie. Identificar cada uno de estos es crucial para conocerte a ti mismo. Al hacer esto podrás eliminar gran parte de los detonantes de tu ansiedad.

La preocupación de que tu enfermedad empeorará hará que así sea. La inseguridad hace que tengas vértigo y te preocupes por caerte en un lugar público. Investigar tu enfermedad y no dejar que un profesional se encargue de ello hará que te preocupes más.

Las drogas alteran tu cerebro, usarlas harán que durante su efecto, o después, te llenes de ansiedad y se desequilibre tu vida. Esto provocará que las tareas fuera de casa te frenen en tu puerta. Y si logras controlarte y salir de tu hogar, socializar será más complicado que antes. 

Tu vida se puede frenar por completo si no la aceptas.

Derrotar la ansiedad con tus propias manos

La lucha contra la ansiedad será tan sencilla o compleja como tú decidas. Si es bien tratada, tu vida no se verá condicionada, sino que será una fuerza que te moverá hacia delante. Parte de esto es que te conocerás mejor y con ello tus circunstancias mejorarán.

Es muy importante que no le temas a la acción, tomes las riendas de tu vida y comprendas lo que la ansiedad intenta decirte.

El sufrimiento se hará parte de ti, no como algo místico, será un gran recurso para mejorar tu vida, hacerte más fuerte y perseguir tus sueños. No dejes que la ansiedad condicione tu calidad de vida, no dejes de intentar comprenderla. Comprenderla es saber que la vida es algo más que dejarse llevar, es tomar el ímpetu de vivir.

Tienes que ser positivo, pensar en ti como una persona alegre y siempre sonreír ante la adversidad. Una de las primeras consecuencias al cambiar tu mentalidad será el poder de atacar las causas y cambiar los efectos de la ansiedad. Muchas de las causas provienen de poner excusas para no afrontar tus problemas. Deja de hacerlo.

El autor resalta que el apoyarse en alguien y sentir seguridad con la compañía es un error que puede crear dependencia.

La felicidad que buscas es una combinación química entre tres diferentes hormonas segregadas a nuestro cerebro. La gran mayoría de las drogas provocan una avalancha de estas hormonas, lo cual provoca un ir y venir de emociones, alimento de la ansiedad.

Un truco para controlar las manifestaciones de la ansiedad es minimizar las angustias innecesarias. La indiferencia hace posible que los sentimientos y emociones se pierdan. El no darle importancia a situaciones o cosas que te incomodan hará que te sientas mucho mejor.

Lo que tienes que aprender es a relativizar; es decir, a darle su correcta proporción a las cosas. Al lograrlo serás capaz de convivir con la ansiedad, aprender de ella hasta el punto de no temerle. No evites a la gente, es mejor aprender a controlar las situaciones y los síntomas.

Estos cambios te harán entender que hay gente que sí te apoyará y gente que no. Te harás selectivo y cerrarás tu círculo social. La ansiedad te indicará con qué personas puedes estar y con quiénes no.

El autor recalca que “de ti depende obtener la vida que desees, la realidad la creas tú con tus acciones”.

Trucos para minimizar la ansiedad

  1. Acepta el miedo y hazlo propio: el miedo puede congelarte o ser una de tus fuerzas más poderosas para seguir adelante. 
  2. Utiliza distracciones: en cuanto tus síntomas aumenten busca algo que te distraiga y tranquilice. Puedes contar cosas, recordar listados o realizar ejercicios mentales.
  3. Medicamentos: no siempre son buena idea porque generan dependencia, pero bien utilizados y en momentos clave son una gran herramienta. No son una solución, sino un apoyo temporal.
  4. Respira: quizás el mejor de los consejos. Busca técnicas de respiración que te satisfagan y te relajen, recuerda que muchos síntomas están relacionados con el mareo, vértigo y sus consecuencias.
  5. Conócete y relativiza: aprende qué cosas te ponen ansioso, identifica sus causas y dales su adecuada proporción. Tu prioridad siempre debe ser calmar tu mente y volver al equilibrio.
  6. Autocontrol: en lugares o situaciones que te alteren, el controlar tu mente será fundamental. Muchas cosas pueden prescindir de importancia. Evita relacionar una situación incómoda con un lugar. De lo contrario, ese lugar siempre será incómodo.
  7. Medita: liberar tu mente del estado físico puede sonar raro, pero te dará claridad y serenidad para iniciar o terminar un día equilibrado. La clave está en que tu mente sea más fuerte que la ansiedad mediante la relajación y la respiración.
  8. Haz ejercicio: cuando tus músculos se mueven, tu respiración se regula y tu mente se dispersa. Al igual que tu mente se concentra en algo que no es la ansiedad y libera la energía guardada.
  9. Positividad: si regularmente tienes pensamientos, situaciones, personas o lugares negativos o tóxicos, elúdelos. Cualquiera de ellos es capaz de llevarte al fracaso. 
  10. Sé dinámico: una rutina te llevará a la monotonía y ella al aburrimiento. El aburrimiento es el precursor de muchos síntomas de ansiedad. Hacer las cosas de diferente manera te dará cosas en qué pensar y te dará nuevas experiencias.
  11. Aprende a decir no: muchas situaciones pueden superarte y llevarte al agobio.
  12. Cariño: el amor propio es importante, pero también lo es el de la gente que te rodea. Es ese cariño genuino y honesto el que muchas veces te liberará de la ansiedad.
  13. Escucha: cuando la gente que te quiere te habla, tu mente se relaja por estar en una situación cómoda.

Notas finales

Recuerda que tu mente es más poderosa que la ansiedad. No dejes que las drogas se te acerquen y mantén tu cerebro activo con respiración, ejercicio y nuevas experiencias.

Si bien la ansiedad es para el resto de tu vida, ella no tiene que controlarte. La ansiedad es una enfermedad si la dejas ser, o será un gran motor de tranquilidad si así lo deseas.

Con calma y tranquilidad aprenderás a manejarla y conocerla.

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¿Quién escribió el libro?

Sergio González de Zárate Pérez, mejor conocido por el pseudónimo Gio Zararri, es Ingeniero en Informática, escritor del libro “El fin de la ansiedad”. Desde su juventud ha logrado controlar este padecimiento y el libro se ha convertido en un pilar para la divu... (Lea mas)