El Buddha Entra a un Bar Resumen - Lodro Rinzler

¡Aprende cómo aprender desde casa! Aprovecha este momento y usa el tiempo a tu favor. LANZAMOS UN DESCUENTO DEL 30% EN TU SUSCRIPCIÓN!

Oferta por tempo limitado

179 lecturas ·  4.5 calificación promedio ·  35 calificaciones

El Buddha Entra a un Bar

El Buddha Entra a un Bar Resumen
Espiritualidad y mindfulness

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: The Buddha Walks Into a Bar . . .: A Guide to Life for a New Generation

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788579303470

Resumen

Primero, actúa en conjunto

Gastamos mucha energía tratando constantemente de acompañar el correo de voz, el e-mail, los spam, las cuentas las personas. Al final del día estamos exhaustos. En vez de lidiar con esos diferentes aspectos de la vida con la mente abierta, nos arrastramos a lo largo del camino y nos apegamos a nuestros refugios: jugamos con las uñas, tomamos cerveza, tenemos relaciones sexuales, compramos on-line, vamos al gimnasio. Algunos consiguen, inclusive, hacer todo al mismo tiempo. En este punto, la meditación es especialmente útil. La práctica de la meditación consiste en primero y por encima de todo, aprender a estar presente y contempla el mundo a nuestro alrededor. La meditación nos ayuda a dejar de ver el mundo como un campo de batalla y nos ayuda a verlo como un terreno fértil para la práctica del corazón abierto y despierto.

Las enseñanzas budistas nos muestran que el único factor capaz de privarnos de la presencia verdadera en el mundo es el apego a nuestra forma habitual de ver las cosas. La mayoría de las personas tiene una rutina predefinida, que debe ser ejecutada a lo largo del día. La palabra budista para el ciclo de sufrimiento en que nos encontramos es samsara. Se refiere a todo aquello que es no es confortable, desde una uña lastimada, hasta la pérdida de un amigo querido o de un miembro de la familia. Esperar por algo que no tenemos es lo que no vuelve infelices. Es cuando consigues lo que deseabas, pero ya estás pensando en algo nuevo que pueda entretenerte.

Ríete de la película en tu cabeza

Es necesario aprender a trabajar con nuestra mente. La técnica de meditación presentada aquí es comúnmente llamada de shamatha. Es una palabra del sánscrito que puede ser traducida como calma permanente. Sólo el hecho de reservar un tiempo para ti, en tu rutina agitada, ya produce un efecto calmante. Sin embargo, no siempre la meditación va a calmarte. Al principio de la práctica es posible percibir que la shamatha tiene un lado sorprendente, en el que comienzas a ver diversos aspectos de tu vida como si estuvieran en una pantalla de cine. Tus deseos, miedos y tus mayores fantasías sexuales surgen en secuencia en tu mente. Después de meditar con esa secuencia por un tiempo, comienzas a considerarla aburrida y repetitiva. Pero la cuestión es que ella siempre estuvo ahí. Tú nunca paraste para observarla directamente.

Entrenando tu mente con la shamatha

La shamatha capacita la mente para retornar a lo que está aconteciendo en el momento presente. Cuando estás mirando aquella secuencia en tu mente y cambia para una escena en que estás en el Caribe tomando tequila en la playa y hundiendo los pies en la arena, podrá reflejar que eso está fuera de tu realidad. Y este pensamiento es bueno, percibir que estás perdido dentro de tu pensamiento es el primer paso para volver al presente con regularidad. Es algo muy parecido al primer paso de Alcohólicos Anónimos (AA), cuando admites que eres impotente frente al alcohol. Sin embargo, de la misma forma que en AA, hay un camino a ser recorrido para conquistar fuerza, y ese camino consiste en gradualmente comenzar a hacer algo que está más allá del hábito. Aprender la meditación shamatha es como empuñar una espada: eres capaz de cortar esa secuencia que está rodando en tu mente como su fuera un papel. Volviendo continuamente a la respiración, aprendes que no necesitas apegarte al más nuevo drama del día. Por el contrario, puedes entrar en contacto con el elemento pacífico por detrás de toda esa locura: tu sabiduría innata. La meditación es una práctica tradicional en todo el mundo. Existe hace siglos y no es originalmente budista ni religiosa. Podemos encontrar sabiduría por detrás de nuestra confusión mental. Podemos, también, mirar para la pantalla de la película en nuestra mente y verla como algo ilusorio.

Recomendaciones para la meditación

Siguen algunas recomendaciones sobre cómo comenzar a dejar de lado nuestra agitación y entrar en contacto con nuestra bondad fundamental.

Localización, localización, localización

Necesitas elegir un espacio en tu casa para meditar. Es importante encontrar un lugar regular, confortable, calmo y limpio. Si no consigues un lugar así, trata de que contemple por lo menos algunas de esas características. Algunas personas compran almohadones para meditación, otras prefieren una almohada sobre una sábana en el piso. Si tienes problemas de columna usa una silla.

El cuerpo

Siéntate sobre la silla o la almohada. Si estás sobre una almohada, siéntate con las piernas cruzadas y bien espaciadas. Pero, si está en una silla, mantiene los dos pies firmes en el piso. No necesitas sentir equilibrio ni firmeza en la posición de meditación. A partir de la base firme, puedes organizar tu postura. Algo que ayuda es imaginar un hilo saliendo de la cima de tu cabeza, tirándola para arriba, estirando tu columna. No fuerces tu cuerpo, sólo presta atención a su curvatura natural. Relaja los brazos y los hombros.

La respiración

El objeto de la práctica de la meditación es la respiración. No es preciso forzarla; la respiración fluye naturalmente, por lo tanto es muy fácil colocarla en sintonía. Además de eso, mantener la estabilidad de la respiración tiene un efecto calmante para la mente. La respiración también sucede en el ahora, ella siempre está en el momento presente.

La mente

Inevitablemente dejarás de concentrarte en la respiración. Alguna situación urgente vendrá a tu mente y sentirás ganas de saltar de la almohada para resolverla o quedarás pensando en esa situación. Puedes, también, comenzar a reproducir una conversación que tuviste por teléfono veinte minutos antes de comenzar a meditar o planificar lo que le vas a contar a tus amigos el día siguiente. No te preocupes todos los que meditaron, desde el inicio de la historia de la práctica de la meditación, tuvieron las mismas sensaciones.

El tiempo

El factor más importante es mantener tu sesión de meditación corta y regular. Define por cuánto tiempo meditarás antes de iniciar. No importa si sólo tienes 10 minutos por día, practica y mantén ese hábito.

Manifieste las cualidades del tigre

En el budismo tradicional tibetano, hay 4 animales míticos y no míticos que representan diferentes aspectos de nuestro entrenamiento de sabiduría y compasión. Son: el tigre, el león de nieve, la “garuda” (mitad hombre mitad pájaro) y el dragón. Juntos son conocidos como las cuatro dignidades de Shambhala. Cuando están reunidas poseen un gran poder. En vez de clamar por esas dignidades con un grito o usando anillos mágicos, podemos entrenar para incorporar las cualidades de esos animales.

El tigre y el camino Hinayana

El tigre es el primero de esos cuatro animales. Muchas de sus cualidades son tradicionalmente conocidas como el camino de Hinayana. Es un camino de concentración en su propia jornada hacia la luz, sin embargo, no lo impide de beneficiar a los otros también. Hinayana es una palabra curiosa, literalmente significa “vehículo menor”. Algunas tradiciones budistas se concentran exclusivamente en este camino y, como podemos imaginar, se ofenden con este tipo de traducciones. Sin preocuparnos con eso, podemos referirnos a la Hinayana como un proceso de actuar en conjunto. En otras palabras, es un camino para trabajar con tu mente de una forma consciente para alcanzar el maravilloso despertar.

Hay 3 cualidades básicas en el tigre: el discernimiento, la nobleza y la precisión.

Discerniendo su propia mandala

Shantideva utiliza la palabra sabio para referirse a un término común del budismo: bodhisattva. Esa palabra también puede ser traducida del sánscrito como “guerrero bondadoso” o “guerrero de mente abierta”. El guerrero en este caso no es alguien que busca batallas, sino, como mencionamos anteriormente, alguien que está dispuesto a confrontar su forma habitual de relacionarse con el mundo. Mientras el bandido es motivado por el dinero y por el éxito, el bodhisattva es motivado por el trabajo en su propia mente, que tiene por objetivo beneficiar a los otros. El budismo muchas veces es concebido como una religión moralista. Las personas piensan que los budistas no beben y no mantienen relaciones sexuales. Pero el budismo no es una súper religión más puritana que las otras religiones. Así como en las otras tradiciones espirituales, hay algunos budistas que eligen llevar una vida de abstinencia mientras que otros no. De hecho, muchos practicantes del budismo adoran beber y son grandes amantes.

Se gentil con el síndrome del Increíble Hulk

Es muy difícil esquivarse de esta emoción porque parece real, como una presencia física en nuestro cuerpo. Cuando estamos con rabia, ese pensamiento hace que nuestro estómago se agite y nuestros músculos se contraigan. Cuando estamos amando sentimos cierta levedad. Hay cosas de las que no podemos esquivarnos y son difíciles de controlar, inclusive cuando nos mentalizamos “pensando”. La primera cosa que debemos hacer es concientizarnos de que esas emociones no son nuestras enemigas. Son experiencias del cotidiano. Son aquella suciedad del vaso cuando movemos el agua con una cuchara. La mayoría de nosotros nunca observó su lado emocional a fondo. Quedamos sacudidos delante de una situación difícil. Mira al Increíble Hulk, por ejemplo. El personaje de las tiras cómicas Bruce Banner era un científico muy educado, pero, cuando se ponía nervioso, se transformaba en un monstruo verde, gigante y furioso. Bruce vivía su cotidiano normalmente cuando, de repente, tropezaba, se lastimaba el dedo del pie y se tornaba la gota de agua. Comenzaba a transformarse, su tamaño aumentaba, sus ropas se rasgaban y rompía todo lo que había en la cocina. La intensidad con la que te rindes a tu emoción es lo que puede producir un gran daño. Si Bruce hubiese aprendido a respirar por un momento, sintiendo el leve dolor de su herida en el dedo sin entrar en el círculo vicioso de la rabia, probablemente no habría perdido tanto dinero invertido en sus apartamentos.

Kleshas

Hay una palabra en sánscrito para el síndrome del increíble Hulk: klesha. El término que mejor traduce esa palabra es “emoción conflictiva”. Se trata del concepto de que cuando una emoción fuerte nos alcanza, nuestra mente pierde el control. Hay cinco formas principales en las que el klesha se manifiesta, tradicionalmente conocidas como: deseo o apego, furia, ignorancia o prejuicio, orgullo, celos o envidia.

Renuncia

Mientras el almohadón de la meditación sea nuestro principal campo de entrenamiento de nuestro estado emocional, será importante reflexionar sobre cómo nuestras emociones nos afectan durante las demás horas del día, cuando no estamos meditando. Estamos acostumbrados a responder delante de cualquier emoción que invada nuestro pensamiento. Eso significa que somos rápidos para comprender un chiste o para reaccionar cuando somos amenazados. En la mayoría de los casos lastimamos a las personas cuando dejamos nuestra emoción suelta, como si fuese un perro feroz sin bozal.

Esta es la ocasión

La meditación es un proceso de autodescubrimiento. El objetivo no debe ser alcanzar el estado de la perfección persiguiendo algo más allá de lo que somos. Aprendemos a ser lo que ya somos: perfectos. Poseemos la bondad fundamental, pero fuimos absorbidos por tantas capas de confusión y hábitos personales que no siempre nos acordamos de esa condición original. Estas capas de confusión se manifiestan de diversas maneras y nos alejan del momento presente, dividiendo el mundo entre "nosotros" y "ellos".

Una sociedad basada en corazones compasivos.

La idea de sociedad iluminada no se refiere a una comunidad mágica donde todos alcanzaron el nirvana, conquistaron el trabajo deseado o la relación perfecta. Una sociedad feliz es, en realidad, algo muy práctico: es una sociedad basada en personas de corazón compasivo. Muchos practican la meditación sólo porque están estresados ​​o porque quieren cuidar un poco más de sí mismos. Pero, en un determinado punto de su trayectoria espiritual, ya no pueden ignorar todo el sufrimiento a su alrededor. La compasión florece naturalmente cuando pasas a reconocer el sufrimiento existente en el mundo. En cierto punto, es posible percibir que tu camino no se refiere sólo a tu propia situación, sino también a hacer la diferencia en el mundo. Te sientes inspirado a seguir los pasos de la comunidad Shambhala y cambia el foco de tu atención para ayudar a otras personas.

Práctica de contemplación de un corazón abierto

Reserva pocos minutos ahora y siéntate dondequiera que estés. No es necesario practicar la meditación shamatha, sólo mantente en el presente. No importa si estás en un tren lleno, en el trabajo o simplemente en el sofá. Sólo mantente presente con tu cuerpo y tu entorno. Después de concentrar el pensamiento por un instante, reflexiona sobre la siguiente cuestión: "¿Cómo es mi corazón despierto?". Deja que la pregunta vague un poco por tu mente. Observa lo que surge. ¿Son imágenes o son memorias que aparecen en tu pensamiento y motivan ese sentimiento? Después de esa experiencia de unos minutos, relájate. Deja la pregunta de lado y vuelve a la respiración. Concéntrate principalmente en la expiración y la sensación del aire saliendo de tu cuerpo hacia el espacio a tu alrededor.

Manifiesta las cualidades del león de la nieve

Cuando comenzamos a seguir el camino de Mahayana, podemos observar la segunda de las cuatro dignidades: el león de la nieve. Imagina el pico de las montañas, donde la atmósfera es clara, el aire es puro y fresco. La hierba verde está repleta de flores silvestres, árboles y rocas. Este es el ambiente tranquilo en el que el león de la nieve vive. Ya debes haber visto el león de la nieve en la bandera del Tíbet, o en las estatuas del exterior de alguna biblioteca. Muy juguetón y lleno de energía, el león es blanco, musculoso y tiene la melena de color turquesa. Es conocido por saltar de montaña en montaña. La tradición cuenta que, a medida que el león de la nieve salta, su melena es ventilada por la frescura de los árboles. Para encontrar la felicidad verdadera, necesitamos observar el león de la nieve. Él se siente feliz porque no está dominado por emociones negativas.

Dudando de nuestra bondad inherente

En la Shambhala budista, decimos que lo que nos aflige es la duda. Cuando recibimos una llamada telefónica o un correo electrónico maleducado, podemos perder el control; estábamos seguros de que éramos personas buenas y dignas, pero, de repente, sentimos un ligero desvío en nuestra bondad fundamental. Podemos pensar: "Si realmente estuviera en contacto con mi sabiduría innata, no sería tan duro con los que amo". Perdimos la fe en nuestra capacidad de ser más gentiles, en nuestra práctica de la meditación, y dejamos de creer en nuestra bondad fundamental. De repente, nos sorprende un sentimiento de fracaso, como si el camino que creamos en busca de nuestra felicidad y para ser personas mejores se tornará inviable. Es simplemente muy difícil, poner en práctica los principios de la atención plena y de la compasión, en este mundo agitado y caótico. Por lo tanto, debemos renunciar. Esta duda puede ahogarnos. Sin embargo, reconocer que caímos en la trampa de la duda es el primer paso para librarnos de ella. Investigar la duda no es lo mismo que prohibir nuestra inteligencia crítica, sino todo lo contrario. Necesitamos comenzar a entender la diferencia entre nuestra bondad fundamental y nuestra impulsividad, a través de la contemplación sincera: "¿Cuál es mi experiencia con la duda? ¿Cómo me afecta?". No necesitas meditar, ni hacer un análisis formal sobre el tema, simplemente piensa en eso por uno o dos días. La duda sobre nuestra bondad fundamental puede manifestarse de algunas formas.

Duda y las relaciones amorosas

Una trampa de la duda, muy común a todos nosotros, es la relación amorosa. Cuando dudas sobre si aceptas o no una relación, puedes experimentar todas las manifestaciones de la duda. Supongamos que tu pareja salga de noche con amigos. La llamas, pero cae en el correo de voz. Obviamente, debe estar en el piso bajo de algún bar o su celular está en modo silencioso, pero tú comienzas a sentir algo. Sientes un poco de ansiedad: "¿Dónde está? ¿Qué está haciendo? ¿Por qué me está ignorando? ". Tal vez tengas celos: "¿Está bailando con otra persona? ¿Está comprando una bebida? ¿Y si se emborracha y alguien trata de darle un beso? ". Ahora te indignas, la arrogancia aparece y piensas: "¿Quién se piensa que es para ignorarme? ¿Cómo cree que puede traicionarme? ¿Traicionarme? ". Antes de darte cuenta, has olvidado todos tus planes para esa noche y comienzas a escribir un mensaje de texto reclamando de cómo te trata mal y lo idiota que es. Sientes tanta furia y confusión con la situación que no puedes hacer nada más que acostarte. Tus emociones te paralizaron y perdiste completamente la conciencia de cómo debes tratar a tu cuerpo y a tu mente.

Las herramientas del león de la nieve

Hay algunas herramientas que el león de la nieve utiliza para no caer en la trampa de la duda y para mantenerse lo suficientemente dispuesto para saltar de montaña en montaña.

Las seis paramitas o perfecciones

Hay otras seis herramientas que el león de la nieve carga en su cinturón simbólico de herramientas: generosidad, disciplina, paciencia, alegría, meditación/prajna y el conocimiento superior. Estos seis elementos se citan en los textos budistas como las seis paramitas o perfecciones. No necesitamos ser perfectos para aplicar ninguna de ellas y todas son extremamente útiles para crear la conducta perfecta en un mundo imperfecto.

En el intento de hacer el bien a los demás y estar al servicio del mundo, podemos observar cada una de estas cualidades y examinar cuál es la más adecuada para cada tipo de situación. Algunas pueden ser muy claras, como ser paciente cuando su amigo está hablando demasiado mientras se arregla y tú estás preocupado en no perder el horario de la consulta en el dentista. Otras situaciones pueden requerir más raciocinio, como dar lo mejor de ti en una tarea difícil, en el trabajo, sin molestar a las otras personas. Estas seis perfecciones son aplicables a cualquier situación que tengamos que enfrentar y son las herramientas esenciales del león de la nieve en todos sus proyectos.

Sexo, amor y compasión.

Una de las mejores formas de poner la compasión en práctica es asociarla a su relación amorosa y sexual. Podemos utilizar las lecciones que aprendemos en esa relación y aplicarlas en todas las demás relaciones. Todos nos hemos herido antes. Tú probablemente has conocido tu punto débil, tu bodhichitta, cuando abriste tu corazón a alguien y te decepcionaste. Después de que te lastimas, es natural querer proteger tu corazón abierto. En otras palabras, te cierras a otras personas. Te proteges del sentimiento de vulnerabilidad en un intento de no hacerte daño de nuevo. Después de un tiempo, nos curamos y nuevamente nos esforzamos para reabrir el corazón. Tener un socio en el amor nos proporciona un alto nivel de satisfacción que no queremos perder. El deseo de ser amados es inherente a la experiencia humana. Todos queremos ser amados. ¡Amamos amar! Los altos del amor son maravillosos y sus bajos son tan traumáticos que queremos borrarlos de nuestra memoria para siempre. Es prácticamente imposible alcanzar la satisfacción y la ecuanimidad en nuestras vidas mientras estamos en esta montaña rusa de emociones.

Actividad sexual compasiva

Cuando hablamos de sexo, estamos hablando de un tema complicado, como para abrir nuestro para abrir nuestro corazón. El sexo es vivido de diferentes maneras por cada uno. Puede ser una forma de demostrar amor verdadero y afecto, pero también puede ser practicado simplemente por diversión. El sexo también se ve como una manera de amenizar la situación cuando te peleas con tu pareja, o simplemente cuando estás con la pereza de salir de la cama. El sexo puede ser maravilloso, doloroso, humillante y, a veces, también, una actividad compasiva. En cuanto al budismo y al sexo, sabemos que incluso el Buda histórico, Siddharta Gautama, tuvo relaciones sexuales. Al parecer, él tenía un harén de mujeres cuando vivía en su palacio. Algunos textos afirman que esas mujeres eran simples bailarinas, mientras que otros dicen que eran cortesanas que atendían los deseos carnales del príncipe. En todo caso, sabemos que nuestro amigo Siddharta mantenía relaciones sexuales - su esposa, Yasodhara, dio a luz un hijo. Cuando Sidarta se convirtió en Buda, muchos comenzaron a seguirlo con la intención de adherirse a su vida espiritual. Buda entonces percibió que sus seguidores tendrían que obedecer ciertas reglas, sobre todo los cinco principales preceptos. Son ellos: no quitar la vida de otro ser, no tomar algo que no le sea dado, no practicar el sexo de mala conducta, no practicar discursos vacíos como la calumnia y el chisme, y no ingerir alcohol ni drogas.

Cómo aplicar la disciplina incluso cuando te cortan la cabeza

Disciplina es una palabra que tiene mala reputación en Occidente. En general es comprendida como algo impuesto a nosotros por otras personas. Un padre tiene que imponerle disciplina a su hijo cuando éste se porta mal, o el instructor del gimnasio debe advertirnos en relación a nuestra disciplina si queremos perder peso. Es como si la disciplina fuera algo que siempre otra persona nos impone. Sabemos que esa forma de disciplina es para nuestro bien, pero eso no nos trae satisfacción.

Deja fluir

Cuando analizamos la expectativa, vemos dos factores relevantes: esperanza y miedo. Esperamos encontrar la felicidad conquistando una nueva función en el trabajo, pero tememos la mentalidad corporativa a nuestro alrededor y que tendremos que superar. Deseamos que nos den un buen regalo de cumpleaños. Tenemos miedo en el barrio violento en el que vivimos. No importa la situación, buscamos placer y evitamos cualquier tipo de dolor. La existencia es, para casi todos nosotros, regida por esas simples reacciones.

Hay una imagen tradicional de la samsara que es muy popular. Conocida como los doce eslabones del origen, describe las doce partes que, juntas, originan el concepto enraizado del “yo” que todos llevamos a lo largo de nuestras vidas. Uno de esos eslabones describe a un hombre con una flecha en uno de sus ojos. Este pobre hombre representa la forma en que lidiamos con nuestro sentimiento ante el mundo.

Cuando ves algo, sea un pedazo de torta o una posibilidad de crecimiento profesional, es muy probable que tengas una de las tres reacciones básicas, fundamentadas en la esperanza y el miedo. Deseas y esperas, aquello, ansiosamente. Puedes intentar alejarte, despreciando tu propio pensamiento y luchando contra él. O simplemente puedes ignorarlo y esperar que se vaya. No importa lo que aparezca en tu vida, puedes notar que rápidamente reaccionarás de alguna de estas de tres maneras: apego, rabia o ignorancia.

Vipashyana: el próximo paso de la jornada.

Esta es una experiencia de meditación en la que podemos evaluar la dualidad que creamos entre el “yo” y el “otro”. Se conoce como vipashyana. Esta palabra, del sánscrito, puede ser traducida como "ser superior". Es conocida de esa forma porque nos elevamos de nosotros mismos para mirar al mundo sin priorizar el "yo" y "mis opiniones". Imagínate usando un hermoso par de anteojos. Ellos tienen esas lentes postizas que pueden cambiar del apego a la rabia y de la rabia a la ignorancia, dependiendo del punto por el que mires.

Sin embargo, si permaneces en el momento presente, es como si tus anteojos, de repente, tuviesen cristales limpios y claros: estás usando lentes convencionales que te ayudan a ver el mundo de una manera superior, desde un lugar luminoso y vibrante. Anteriormente, ya hablamos de la práctica de la shamatha como una manera de estar presente en el mundo. Vipashyana es permanecer presente en el siguiente nivel, diciendo: "Ok, ahora que estás aquí y puedes ver las cosas adecuadamente, examinemos lo que estamos viendo". Es la idea de que dentro y fuera del almohadón de meditación no sólo estamos presentes en el momento, sino también investigando la naturaleza de aquel momento. Entramos en la perspectiva de la Mahayana absoluta cuando aprendemos a evaluar la samsara.

Examinando el "yo"

Siempre que las personas discuten sobre las nociones del yo, pueden llegar a puntos de vista extremos. Hay muchas doctrinas que consideran el "yo" como algo permanente. Tal concepto se llama “eternalismo”, la idea de que el ser humano nace, crece y muere, y de que cada uno posee una esencia que perdura por toda la eternidad.

La “garuda” extravagante.

En esta sección, estudiaremos la “garuda” extravagante. Mitad hombre, mitad pájaro, la “garuda” vuela por el cielo gritando la realidad de nuestra existencia. Es considerada extravagante porque vuela por encima de intereses mezquinos, rivalidades y kleshas. De hecho, la “garuda” no se ata al "yo" bajo ninguna hipótesis. La “garuda” aplica la vipashyana a todo lo que encuentra. Ella hace lo que deberíamos hacer: entiende lo que surge en su vida y continúa volando independientemente de la dirección del viento.

Aborda las situaciones con percepción clara, porque sacó los lentes del "yo" de sus anteojos y no está más sobrecargada por el deseo o el miedo, tampoco por el apego, la rabia o la ignorancia. En lo que se refiere a los doce eslabones del origen, podemos decir que la “garuda” arrancó la flecha de su ojo. A medida que evaluamos el concepto del “yo” y del mundo a nuestro alrededor, entramos en el camino de la Mahayana absoluta y encontramos la realidad sin aquella flecha clavada en nuestro ojo.

Pasamos a ver cómo el apego, la rabia y la ignorancia nos llevan a creencias y concepciones extremas, aspectos de nuestra vida que nos distancian de la realidad. Necesitamos ponderar nuestras opiniones sobre nosotros mismos, sobre cómo el mundo debería ser y sobre cómo deberíamos ser tratados. Parte de esta evaluación consiste en observar la fluidez y la no-permanencia de nuestras vidas.

Así como la “garuda”, podemos alegrarnos con la simple realidad y, a partir de eso, vivir la experiencia de la ecuanimidad. Es posible librarnos de esta tendencia de encarcelarnos al "yo" y pasar a ver el mundo como de hecho lo es; un lugar rico y bello.

Las verdades básicas de la “garuda”.

Hay algunas verdades básicas que la “garuda” reconoce como parte del camino para trabajar la superación del miedo y relajarse en el espacio de su sabiduría: no-permanencia, ausencia de tierra firme y ecuanimidad.

La simple verdad es la muerte.

Como la no-permanencia es inherente a todo, la muerte es la forma de cambio que más nos amedrenta. Muchas veces, la transición de la vida de un niño inocente a un individuo más serio se produjo durante algún período de pérdidas.

Contemplación de la muerte

No debes pensar en la muerte todo el tiempo, sino que debes trabajar con un nivel de contemplación diferente: "La muerte llega sin avisar; este cuerpo se convertirá en un cadáver”. Sugiero que trabajes esta idea en tu mente si realmente deseas explorar este importante aspecto de la vida. Al igual que las otras contemplaciones, el objetivo general es abrirse por medio de la shamatha y reservar un tiempo para reflexionar sobre la frase nuevamente. De hecho, esto funciona como la meditación shamatha cuando te concentras en tu respiración, pero aquí vuelves la atención hacia esa potente frase.

Admitiendo la muerte

Podemos imaginar cómo nuestro cuerpo quedará después de nuestra muerte o pensar cómo nuestros seres queridos decidirán organizar nuestro funeral para rendir homenaje. Otra cosa es imaginar que estás yendo a la casa de un amigo, soñando con tu nueva novia y, cuando atraviesas la calle, escuchas un coche a alta velocidad y fuera de control, a menos de medio metro de distancia de ti. En ese momento, la realidad de que la muerte puede llegar sin aviso es una experiencia incomparable. Si logramos traer ese sentido de realidad y proximidad a nuestra práctica de meditación, es señal de que estamos haciendo un buen trabajo. Para reiterar, no podemos simplemente internalizar la realidad de la muerte, pues así no estaremos preparados para ella.

Contemplación de los cinco skandhas

Desde el punto de vista tradicionalmente budista, el "yo" es un conglomerado de cinco skandhas, o grupo de atributos que, juntos, nos traen la idea de que somos un ser sólido y completo. Los cinco skandhas son: forma física, sensación, percepción, formaciones mentales y conciencia. Reserva algún tiempo para esa contemplación. Mientras que algunas prácticas recomiendan que lo hagas sentado en la cama por la mañana o conduciendo el coche, te sugiero que realices por lo menos diez minutos de shamatha, antes y después. Después de meditar un poco, contemplaremos el primer atributo del grupo: la forma física.

Abre tu mente a las actitudes gentiles

El mundo está en constante cambio y nos parece un lugar caótico. Durante tu vida, recibes innumerables alertas de cambio, como la vejez y la muerte. Incluso los mejores planes se desmoronan constantemente. Además, tú mismo no eres sólido; no eres la entidad fija que creíste ser. Al reconocer todos estos factores, puedes desprenderte de tus opiniones fijas acerca de cómo las cosas deberían ser y verlas como ellas realmente son. Puedes seguir el camino de la “garuda”, relajar tu mente y ampliarla al mundo, apreciando la vida y toda su complejidad. No necesitamos crear alas y tener un pico para actuar como la “garuda”, pero podemos incorporar sus características en nuestro cotidiano: el trabajo, la casa, la familia, el dinero, los aparatos electrónicos etc.

Los cuatro karmas

El hecho de que nunca hayamos visto un dragón personalmente no significa que debemos considerarlo algo metafórico. El dragón es increíblemente práctico porque ve las situaciones con claridad. Desarrolló un concepto maduro sobre la prajna y sabe que, en ciertos casos, tendrá que ser diplomático y pacífico. En otros, tendrá que utilizar su visión u opinión para engrandecer una conversación o, incluso, decidirá por atraer nuevos factores para resolver determinada circunstancia. Cuando es necesario, el dragón también puede actuar con rigidez y de manera destructiva, pero con el fin de beneficiar a las otras personas.

Las cuatro maneras de lidiar con las situaciones son la paciencia, el engrandecimiento, la atracción o la destrucción. Son conocidas como los cuatro karmas. Estos karmas no significan "lo que va, vuelve" o, en el sentido más amplio, los méritos, o su ausencia de éstos, de nuestras acciones que afectarán nuestras vidas en el futuro. La traducción más simple es "acción". Los cuatro karmas son los cuatro tipos de actitud que podemos tener, y cada una producirá un resultado específico. Algunas actitudes pueden parecer más amigables que otras, por eso es importante cultivar las características del dragón para que podamos evaluar la situación de manera correcta.

La autenticidad en el corazón y en la mente

Todos podemos inspirarnos en buenos ejemplos de despreocupación. Incluso cuando el gato tiene un ratón colgado en la boca, se siente cómodo consigo mismo. De la misma manera, con ese nivel de confianza en su propia naturaleza, un maestro guerrero puede empeñarse en cualquier actividad, sea un trabajo de difícil realización o el primer encuentro amoroso.

Notas finales

El gran mérito de “El Buddha Entra en un Bar”, además de introducir conceptos básicos de la meditación y del budismo a iniciantes, es mostrar que no es necesario ser un puritano o cambiar radicalmente de vida para adherirse a esta doctrina. Por medio de pasos sencillos y con una mayor mirada dentro de nosotros mismos, es posible tener una visión más tranquila de la vida en nuestro vertiginoso día a día. Este es un libro para quien quiere ver el mundo más allá de los plazos y de las metas de su trabajo y que no renuncia a una vida social y sexual activa.

Consejo de 12': ¿Qué tal dar una mirada en a nuestros microlibros en la categoría Salud y Bienestar?

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

o vía formulario:

¿Quién escribió el libro?

Lodro Rinzler es un autor y maestro de meditación budista radicado en Nueva York, Estados Unidos. No sólo escribió libros sobre meditación, sino que también tuvo u... (Lea mas)