Agilidad Emocional Resumen - Susan David

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Agilidad Emocional

Agilidad Emocional Resumen
Desarrollo Personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Emotional Agility: Get Unstuck, Embrace Change, and Thrive in Work and Life

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 978-1592409495

También disponible en audiobook

Resumen

“Agilidad Emocional” puede ser considerado un manual para un cambio comportamental completo. Es normal que, en algún momento de la vida, podamos necesitar de este tipo de cambio. Este libro te va a explicar cómo somos influenciados por nuestras emociones y experiencias pasadas. El secreto para aprender a lidiar con tus emociones es en primer lugar no ignorándolas y aprender a sentirlas correctamente. Buscar a pensar más allá del momento presente también es esencial. Debemos pensar en cómo nuestras actitudes influyen sobre nuestro futuro. ¿Estamos actuando de acuerdo con nuestros proyectos y objetivos de vida? Aprende a actuar de una forma diferente y alcanza todo tu potencial. ¡Descubre más sobre cómo tener una inteligencia emocional bien desarrollada con esta lectura!

Aprende a sentir tus emociones correctamente

Todos pasan por períodos de cambio e incertidumbre en sus vidas. Durante esos momentos todos experimentamos innumerables emociones probablemente. Aún así, nos enseñaron desde muy temprano que las emociones negativas como la tristeza, la rabia y el miedo son malas. Siempre asumimos como hecho que “la cenicienta está triste y necesita un lindo vestido y un príncipe para hacerla feliz”. O la antigua expresión de los reprimidos emocionalmente: “ los niños grandes no lloran”.

Cuando piensas en las diversas emociones que los seres humanos son capaces de sentir - miedo, alegría, tristeza, culpa, desprecio, decepción - te das cuenta de que la mayoría de ellas son consideradas “negativas”. Si somos hechos para ser felices todo el tiempo, ¿por qué esas emociones negativas existen?. Estamos rodeados de personas que nos dicen que pensemos positivamente y estamos tan ocupados intentando superar esas expectativas, que dejamos de escuchar nuestras propias emociones.

Cuando das una sonrisa falsa o te obligas a ser feliz, estás ignorando señales vitales que existen para guiarte en la dirección correcta. El miedo, por ejemplo, puede surgir para darte un aviso. Si no sintieras miedo, podrías pensar que saltar de un peñasco es una buena idea. Las emociones negativas no son el problema. Rechazar su existencia o considerarlas excesivamente negativas, por otro lado, son algunos de los mayores obstáculos para nuestro desarrollo emocional.

Lidiamos con este tipo de emoción de alguna de estas formas: guardándonos todo o preocupándonos en exceso por ellas. La persona que guarda sus emociones busca “ignorarlas” a todas, haciendo que se sofoque con ellas hasta que explotan de formas nada saludables. Una persona que se preocupa en exceso, por otro lado, analiza demasiado sus emociones, preocupándose por todo, entrando en un círculo vicioso, hasta que se hunde en sus propios pensamientos.

Estas 2 técnicas son perjudiciales para tu bienestar emocional y muchas veces causan problemas en tus relaciones en el trabajo y en la casa. Aunque existen situaciones que exigen que guardes tus sentimientos (como una prueba por ejemplo), debes aprender a sentir tus emociones. Puedes lograrlo en 4 pasos:

  1. Está presente. Siente tus emociones y reconócelas
  2. Da un paso hacia atrás. Crea distancia y observar la situación con más claridad.
  3. Asume actitudes basadas en tus propios valores y en tus objetivos a largo plazo.
  4. Déjalo ir. Acepta tu decisión y sigue adelante.

Cada emoción es sentida por un motivo y sólo después de aceptar verdaderamente todas nuestras emociones, aprenderemos a vivir al máximo y podremos ser verdaderos con nuestros valores y objetivos personales.

Identifica la diferencia entre el miedo y la intuición

Todos los días tomamos decisiones y la mayoría de ellas es influenciada por nuestras emociones. Normalmente validamos nuestra decisión diciendo que tenemos una “intuición”, cosa que puede ser verdad en algunos casos. Sin embargo, el problema de este enfoque es que nuestras emociones no siempre son confiables.

Mientras pasamos por los altos y los bajos en la vida, comenzamos a coleccionar historias de derrotas que repetimos cuando necesitamos algún consuelo. Por ejemplo: “ soy terrible en modo multitarea” u “ odio trabajar con gente de carácter fuerte en la oficina”. Eso acaba influyendo sobre nuestras decisiones diarias, ya que podemos descartar a un candidato talentoso en una entrevista por ser un poco dramático o evitar asumir un nuevo proyecto que podría llevarnos a una promoción porque no nos creemos capaces de realizarlo. Nos quedamos presos en esas historias antiguas y necesitamos aprender cómo desprendernos de ellas para lidiar con las situaciones reales.

¿Sabes cómo distinguir una intuición de una respuesta automática basada en una experiencia pasada que fue activada por el miedo? Aplica los 4 pasos que mencionamos anteriormente a una situación actual que te pareció estresante.

Por ejemplo, te enteraste de que un proyecto en el trabajo que te entusiasmó bastante no va a ser llevado a cabo debido a restricciones de presupuesto. Al principio sientes rabia. Tu instinto es rendirte y empezar a buscar otro trabajo. En vez de eso gasta un tiempo para estar presente y date cuenta de que esa situación activó una memoria de alguna época en tu pasado en el que no fuiste valorado y perdiste tu empleo. Puedes entonces dar un paso hacia atrás y darte cuenta de que tu jefe simplemente no tiene dinero ahora y que la empresa te valora lo suficiente para hablarte personalmente de la situación. Entonces, ahora, te sientes decepcionado y no rechazado. En vez de quedarte con rabia decides expresar esa decepción de manera constructiva.

Seguir los 4 pasos explicados anteriormente te va ayudar a diferenciar la intuición del miedo y ganar claridad para enfrentar la situación frente a ti. Puedes entonces decidir qué actitud vas a tomar y seguir adelante sabiendo que tomaste la mejor decisión para ti.

Ten conciencia plena

La insensibilidad es el acto de vivir sin ninguna percepción o conciencia de las personas o del espacio a tu alrededor. “Atención plena”, o mindfulness, se volvió una expresión de moda, que significa vivir en el presente y tener una conexión contigo mismo y con las personas a tu alrededor.

Muchos de nosotros pasamos el día distraídos. Eso no significa que seamos personas malas. Es solo que estamos muy ocupados y enfocados en alguna tarea o presos en nuestros pensamientos, perdiendo toda conexión con el presente. Aquí tenemos algunas señales para ayudarte a identificar si estás siendo desatento:

  • Te topas con todo y dejas caer las cosas frecuentemente.
  • Colocas los objetos en lugares extraños, como el abrelatas dentro de la nevera.
  • Cuando conoces a alguien inmediatamente olvidas su nombre.
  • No te das cuenta cuando las cosas están equivocadas.

Si eso te parece familiar entonces necesitas gastar un tiempo reconectándote con el presente. En primer lugar, acepta que está bien sentirse cómo te sientes y pasa un tiempo con esa emoción compasivamente. Algunas técnicas que pueden ayudarte a estar más consciente:

  • Vacía tu mente y respira.
  • Escoge un objeto en tu línea de visión y enfocate en él por un momento.
  • Durante tus tareas diarias como cepillarse los dientes enfócate en cada parte - olores, sensaciones y texturas.
  • Encuentra una canción que te guste y escúchala como si fuera la primera vez.

Esto te ayudará a ganar más perspectiva de los acontecimientos y de cuánto estás reaccionando a hechos imaginarios.

Cuando estamos sintiendo emociones fuertes, como tristeza o miedo es difícil “distanciarse”. Sientes que tu mundo se está acabando. Sólo logras ver cómo las cosas están saliendo mal y sólo logras creer en tus pensamientos. Hacerte más consciente de tu mundo y vivir el presente es la mejor manera de separarte de tus emociones y de observarlas con compasión y curiosidad.

Ten actitudes que respalden a tus valores personales

¿Tú normalmente sigues a la multitud? Muchos lo hacen porque eso genera una gratificación instantánea que los ayuda a pertenecer a la multitud y les permite disfrutar la vida con menos responsabilidad personal. El problema es que este tipo de comportamiento no es compatible con ningún sentido de propósito o felicidad a largo plazo. Eso te llevará a vivir una vida basada en los valores de otras personas que no apoyas y te va a colocar en un camino que no te ayudará a alcanzar tus objetivos personales.

Uno de los culpables por este tipo de comportamiento es el ”contagio social”, que es particularmente común en ambientes de trabajo. Digamos que a tus colegas de trabajo les gusta hablar de su jefe durante el almuerzo y tú normalmente participas de la conversación, hablando de todas las dificultades que tienen en el trabajo. Cuando vuelves a la oficina, no te sientes para nada mejor pues no estás respetando uno de tus valores principales, que es apreciar tu trabajo y trabajar para ser promovido.

Gasta un poco de tiempo pensando sobre tus valores principales y tus objetivos personales, respondiendo estas preguntas:

  • ¿Qué es lo que importa realmente en tu vida?
  • ¿Qué situaciones te hacen sentir bien?
  • ¿Qué tipo de relación te gustaría tener?
  • ¿Si tu vida fuese una película, de qué trataría?

Ahora considera tus actitudes diarias en la casa o en el trabajo y reflexiona sobre si ellas respaldan esos valores que te ayudan a alcanzar tus objetivos. La idea es estar tan conectado a lo que quieres y a lo que valoras que no vas a sentir más la necesidad de autosabotearte o de comportarte de manera destructiva.

En vez de seguir los pasos y las ideas de la felicidad de los demás, es hora de pensar sobre lo que quieres y definir tu propia versión de la felicidad. Cuando descubres y te reconectas a las cosas que realmente te importan, tus decisiones diarias serán mucho más fáciles. También serás capaz de definir tu propia versión del éxito y dejar de lado la comparación social.

Busca cambios duraderos en tu vida

Muchas veces, tomamos decisiones traumáticas cuando queremos cambiar las cosas: cambios de empleo, de carrera o de ciudad. En algunos casos, esas actitudes pueden ser necesarias, pero a veces nos llevan a frustraciones y miedos. En vez de eso, trata de trabajar con lo que tienes y haz pequeños cambios que te serán útiles ahora y en el futuro.

Existen 3 áreas claves que puedes cambiar para generar una actitud positiva y duradera en tu vida: Tu mentalidad, tus motivaciones y tus hábitos. por ejemplo, si haces un pequeño cambio en tu mentalidad en relación a tu actitud con los ejercicios físicos, tal vez no te sientas culpable por no frecuentar el gimnasio. piensa en todas las actividades que haces durante el día, Cómo limpiar la casa, caminar hasta el trabajo, pasear con tu perro, estar pendiente de tus hijos, hacer compras o andar por la ciudad. mejor todavía: intenta bajar un contador de pasos en tu celular y ve los resultados. Pensar en todas esas actividades va a reducir tus niveles de estrés pudiendo llevarte a una disminución de la presión sanguínea e incluso a la pérdida de peso, ya que te sentirás menos tentado a buscar consuelo en la comida para aliviar tu culpa por no ir al gimnasio.

Para ajustar tus motivaciones, la clave es permanecer conectado a tus valores personales, y no fijarse en lo que quieres ahora en busca de una felicidad instantánea. expandir tu Visión a las motivaciones a largo plazo Te ayudará a corregir naturalmente tus malos hábitos. Por ejemplo, si estás tratando de tener un hijo, entrenar para un maratón o querer vivir por más tiempo, entonces fumar ya no tiene más sentido para ti. En vez de luchar una batalla perdida con tus sentimientos negativos de culpa o vergüenza, busca alcanzar las cosas que son más importantes para ti.

Los pequeños cambios pueden parecer insignificantes de forma aislada, pero contribuyen para una historia más grande y más inspiradora. Mejorar tus creencias motivaciones y hábitos en el presente puede tener un impacto duradero en tu vida y ayudarte a seguir adelante, cambiando no sólo el ahora sino que también el futuro.

Encuentra el equilibrio entre la comodidad y el desafío

La manera más fácil de vencer los altos y bajos de la vida es estar cómodo en lo que es familiar. La manera más difícil es retarte a ti mismo y hacer cosas que te dejen incómodo. El mejor camino es encontrar un punto de equilibrio entre estar muy cómodo y ser retado constantemente - y solo tú puedes descubrir ese punto.

A todos nos gusta estar cerca de lo que nos es familiar. El problema es que, si solo hacemos cosas que ya hicimos antes, no aprendemos nada nuevo. Eso nos puede llevar al aburrimiento, a tener dudas de nosotros mismos, y en algunos casos, a la depresión. Eso no significa que debes reservar para el próximo viaje al Everest. Sólo necesitas encontrar un equilibrio saludable entre la comodidad y el reto. Un cierto nivel de reto y hasta de ansiedad es importante para ayudarnos a progresar. Algunos se refieren el equilibrio entre comodidad y reto con un estado de ”tensión creativa”.

Existen 2 caminos para encontrar ese equilibrio y promover su autodesarrollo: expandiendo tu respiración (lo que haces) y su profundidad (qué tan bien lo haces). Si te aburre la monotonía de tu vida o estás cansado por la hiperactividad, revisa lo que estás haciendo y pregúntate esto:

  • ¿Esto va a ayudarme a ser la persona que quiero ser?
  • ¿Me gusta lo que estoy haciendo?
  • ¿Puede ser exitosa esta búsqueda?

Si respondiste no para cualquiera de estas preguntas entonces puede que sea hora de repensar lo que estás haciendo. Entonces, el próximo paso es aceptar que existe una diferencia entre persistencia o pasión y la determinación ciega.

La clave es perseguir los retos que te ayuden ahora y en el futuro y también tener el valor de der rendirse con aquellos que no tienen nada que ver con tu propósito. Cuando logres eso y encuentres un equilibrio entre en la comodidad y el reto, tendrás un sentido de propósito renovado, energía y entusiasmo por la vida.

Notas finales

Enfrentar las dificultades de la vida puede ser difícil y es por eso que es reprimimos nuestras emociones hasta que nos llevan a comportamientos destructivos o a preocuparnos continuamente hasta ahogarnos en nuestros propios pensamientos.

Muchas veces nuestras respuestas emocionales automáticas derivan de experiencias negativas anteriores, lo que nos lleva a tomar malas decisiones. Necesitamos reconocer nuestros patrones repetitivos para tener una mejor perspectiva de las situaciones y observar lo que realmente está sucediendo. Esta claridad nos ayuda a tomar mejores decisiones sin dejarnos influir por las malas experiencias del pasado.

Consejo de 12’: Trabajar tus emociones y tu equilibrio es una buena idea aunque no sea siempre una preocupación inmediata. Justamente por valorar ese tipo de trabajo mental tenemos una sección específica sobre Motivación e Inspiración. Visita la página y escoge ahora mismo los próximos microlibros para tu biblioteca.

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¿Quién escribió el libro?

Susan David es psicóloga en la Facultad de Medicina de Harvard, co-fundadora y co-directora del Instituto de Coaching en el Hospital McLean y CEO de Evidence Based Psychology, una consultoría empresarial. Escribió el libro Emotional Agility, que fue nombrado el mejor libro de liderazgo en Amazon en 2016. Susan David, Ph.D., es una psicóloga premiada en la facultad de la Harvard Medical School; co-fundadora y co-directora del Instituto de Coaching del McLean Hospital; y CEO de Evidence Based Psychology, una consultoría de negocios boutique. Es la autora d... (Lea mas)