Soy Zlatan Ibrahimović Resumen - Zlatan Ibrahimović

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Soy Zlatan Ibrahimović

Soy Zlatan Ibrahimović Resumen
Biografías & Memorias y Desportes

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788415242963

También disponible en audiobook

Resumen

Polémico, engreído y talentoso. Zlatan Ibrahimović es uno de los mejores jugadores de fútbol de los últimos años. En este libro co-escrito junto al periodista sueco David Lagercrantz atraviesa sus primeros pasos en Malmö, el salto a Europa en Países Bajos, Italia y España, y sus conflictos con ex compañeros y entrenadores. ¿Estás listo para leer su historia?

Los inicios en el barrio y el primer salto

Zlatan Ibrahimović no es una figura fácil de comprender si sólo se tienen en cuenta sus declaraciones. Aunque si miramos un poco su historia, podremos llegar a la conclusión de que su arrogancia es un mecanismo de defensa.

Para entender a Ibrahimović es necesario hacer hincapié en su infancia. Hijo de  un bosnio y una croata, se crió en Rosengård, barrio de inmigrantes de Malmö. Sus padres se separaron cuando era pequeño, por lo que creó una estrecha relación con su hermana Sanela. A pesar de la violencia cotidiana y la marginalidad que el resto de la sociedad le tenía a su vecindario, Ibra siempre rescató los aspectos positivos de su crecimiento.

En el campo de fútbol de su barrio dio sus primeros pasos como futbolista. Comenzó jugando en el MBI, pero rápidamente se mudó al FBK Balkan. En ese equipo de balcánicos empezó a moverse como delantero. Y alternó: volvió al MBI y luego al FBK Balkan para caer en el BK Flagg. Esa inestabilidad se traducía en la cancha. Pasaba de partidos con ocho goles a encuentros con ninguno.

Hasta que su padre le recomendó pasar al club más grande de la ciudad -y probablemente de Suecia-, el Malmö FF. Fichó a los 13 años. Años más tarde, a pesar del duro ambiente, firmó su primer contrato. Fue Roland Andersson quien lo subió al primer equipo.

Al cabo de unos partidos de su debut el equipo descendió de la Primera División sueca por primera vez en sesenta y cuatro años. Aunque a pesar del mal trago, Zlatan aprovechó a fortalecer su relación con su padre y sumar experiencia con los minutos en cancha.

Al mismo tiempo que su arrogancia fue creciendo, el Malmö le mejoró el contrato para jugar en la Segunda. Consiguió que le dieran un apartamento y un teléfono móvil, además. Su padre forzó para aumentar sus condiciones contractuales aún más. Y el equipo ascendió con Ibra como figura.

Empezó a hacerse conocido y Hasse Borg, director deportivo del Malmö, lo llevó a una prueba en el Arsenal inglés. Arsène Wenger le ofreció una prueba, pero eso era rebajarse -según entendió- tras la negativa de Borg. Tampoco llegaron a buen puerto con el Monaco y el Verona.

Fue Ajax quien logró comprarlo por 9 millones de euros, una cifra récord para un jugador escandinavo. El elenco holandés adquirió su pase y siguió seis meses más a préstamo en el Malmö.

Además debutó en la selección mayor y fue clamor popular, por encima de figuras como Henrik Larsson y Patrik Andersson.

Empezando a ser un fenómeno

Al Ajax arribó con otros dos nuevos jugadores: el egipcio Mido y el brasileño Maxwell. Con los dos terminó haciendo una gran amistad.

“Me junté con ellos no sólo porque acabáramos de entrar en el club, sino porque me sentía más cómodo con personas negras y sudamericanas. Era más divertido, más relajado y no había tanta rivalidad. Me sentía mejor con ellos, me gustaba su sentido del humor y su actitud”.

La adaptación costó. Para colmo se dio cuenta de que Hasse Borg había arreglado un sueldo bajísimo. Lo había estafado. Y nunca más lo perdonó.

Al cabo de un tiempo las cosas empezaron a mejorar. Con la llegada de Ronald Koeman al banquillo metió el gol decisivo para ganar la Copa de Liga, además de la Eredivisie.

En una de sus visitas a Malmö conoció a Helena, de quien se enamoró profundamente. Ella le lleva once años de diferencia. “No era como las jóvenes que había conocido. No era nada histérica, sino que más bien estaba a la onda. Le gustaban los coches. Se había ido de casa a los diecisiete años, había empezado desde abajo. Éramos tan diferentes que encajábamos y lo pasábamos bien juntos. Me encantaba estar con ella”.

A mediados de 2002 fue citado a jugar el Mundial de Corea - Japón con la selección sueca. Ahí volvió la locura de la gente por él a pesar de que sólo entró 5 ante Argentina y unos pocos frente a Senegal, por los octavos de final.

Al regresar debutó en la Champions League, con un doblete ante el Olympique Lyon francés.

Pero comenzaron los problemas con Louis Van Gaal, director deportivo del club. Casi en simultáneo, Fabio Capello empezó a interesarse en él y arregló con Mino Raiola como su agente.

Raiola es un tipo controversial. Nunca le tuvo miedo a nada, siempre estuvo dispuesto a utilizar cualquier tipo de estrategia y llevaba fama de mafioso. Ideal para Zlatan Ibrahimović.

Empezó a trabajar con él de inmediato tras cumplir algunos requisitos. “Vas a vender tus coches, tus relojes y a empezar a entrenar tres veces más, porque tus estadísticas son una basura”. Así de directo fue su nuevo representante italiano.

En la Eurocopa 2004 formó una gran dupla con Henrik Larsson en fase de grupos, aunque falló un penalti en la tanda definitoria ante Países Bajos por los cuartos de final.

Al regresar, Raiola consiguió un suculento contrato con la Juventus. Pasó a Turín, donde fue dirigido por Capello y había un fabuloso equipo. Era uno de los mejores del mundo.

Sin embargo antes de irse tuvo una pelea con Rafael van der Vaart. Era el ‘niño mimado’ del Ajax por haberse criado en el club, pero tenía mal genio. Y en un amistoso entre sus respectivas selecciones, el holandés lo acusó de lesionarlo a propósito. Así el vestuario del club se dividió. Eso motivó aún más su partida hacia la Juve.

“A Capello no se le cuentan los problemas. No es tu colega. No charla con los jugadores. Es el sergente di ferro y que te llame no es buena señal. Aún así, nunca se sabe. Despedaza a la gente y la recompone. Me gustan los tipos con poder y carácter y Capello creía en mí”.

Por recomendación del entrenador, por primera vez en su vida empezó a trabajar en el gimnasio y a controlar su dieta. Eso potenció su juego y finalmente ganó el Scudetto con la Vecchia Signora.

Pronto todo se vino cuesta abajo. Por una investigación policial, Juventus se vio envuelto en un escándalo sin precedentes. Luciano Moggi, directivo del club turinés, se vio implicado en amenazas hacia diferentes árbitros para favorecer a su equipo.

Eso afectó a Zlatan y su familia. Su residencia fue allanada por la policía para revisar todos los pagos que había recibido por parte de la Juventus. Para calmarlos les entregó los extractos bancarios suyos y los de Helena.

El club fue enviado a la Serie B, despojado de dos Scudettos y le habían quitado su lugar en la Champions League. Por eso varios jugadores buscaron nuevos rumbos.

Sed de venganza

Tras un flojo Mundial 2006, Ibra y Mina tuvieron una dura negociación para abandonar la Juventus.

El Inter de Milan, donde había triunfado su ídolo Ronaldo, compró su pase en 27 millones de euros. Fue el traspaso más caro de la temporada en la Serie A.

Pero en ese mismo verano fue expulsado de la Selección por haber llegado tarde a la concentración. Tras conversar con el director técnico Lars Lagerbäck y que este le permitiera regresar, decidió renunciar. No aceptó ni perdonó que el propio entrenador hubiese filtrado el hecho a la prensa.

Volviendo al Inter, cuando llegó notó que el vestuario estaba dividido. Los brasileños por un lado, los argentinos por otro y el resto en el medio. Por eso habló con Massimo Moratti para unir al equipo y crear una familia. “El no estar unidos fuera del campo repercute en el juego”, sostiene.

Con Helena embarazada, decidieron tener a su primer hijo en Suecia. Confiaban más en su sistema sanitario que en cualquier otro. Así nació Maximilian. Para completar, cuando retornó al equipo los tifosi lo recibieron con una gran pancarta que rezaba “Bienvenido Maximilian”. La pareja aún recuerda ese gran gesto. Maxi se recuperó de un inconveniente médico y creció sano.

También ganó el Scudetto con el Inter, algo que el club obtuvo luego de una sequía de 17 años. Y fue elegido como mejor deportista sueco del año por el pueblo.

Para la siguiente una lesión en una de sus rodillas lo tuvo al margen de las canchas por un tiempo. Intentó sanarla hasta con métodos alternativos como para llegar a la Eurocopa 2008 y volvió en la última fecha de la Serie A. Entró desde el banco y metió dos goles ante Parma para repetir el Scudetto.

“Más tarde, cuando hablé con la prensa algunos periodistas me preguntaron:

¿A quién dedicas esta victoria?

A vosotros -contesté-, a los medios de comunicación y a todo el mundo que dudó y nos faltó el respeto al Inter y a mí”.

Zlatan siendo Zlatan.

Luego la pareja tuvo a su segundo hijo, Vincent. Para mejorar la crianza de los dos niños y ayudar a Helena contrataron a una niñera que rápidamente se integró a la familia.

En el verano de 2008 volvió a la selección, pero los problemas en la rodilla lo condicionaron y Suecia quedó afuera en fase de grupos.

En ese momento José Mourinho asumió como entrenador del Inter. Se entendieron a la perfección desde el primer momento. El trato personal y lo meticuloso que era el portugués terminaron haciendo que Ibra lo adore.

Terminó la temporada como goleador del torneo. “Poco a poco empecé a asimilarlo. Aquello era histórico, había sido mi venganza. Cuando llegué a Italia, la gente decía que no marcaba suficientes goles. Ya no podía haber dudas, pero me lo tomé con calma”.

El sueño de Barcelona

Con deseos de cambiar de aire y apuntar hacia España, finalmente sucedió. Barcelona compró su pase a cambio de cuarenta y seis millones de euros y a Samuel Eto’o como parte de pago. Moratti estuvo de acuerdo sólo para darle una lección al AC Milan: superó la cifra que el Real Madrid había pagado por Kaká.

Desde ahí fue todo una locura para Ibra. Su fenómeno creció aún más. Era el pase más caro de la historia del Barcelona y más de sesenta mil personas fueron a recibirlo al Camp Nou.

Cuando arribó a Catalunya se juntó con los dos compañeros que hablaban inglés, Thierry Henry y su amigo Maxwell. Se llevó bien con el resto, resaltando a Xavi, Andrés Iniesta y Lionel Messi. “Me parecía fantástico estar en el mismo equipo que ellos”.

Aunque empezó a sentirse incómodo por los planteos Pep Guardiola. Quería cambiarle su forma de ser y así comenzó una lucha de egos. El entrenador vio en él una amenaza a la armonía del vestuario, donde nadie se animaba a criticarle. Sin embargo la verborragia de Ibra pudo más y terminaron discutiendo. Más bien, Zlatan explotó y dijo lo que pensaba tras guardarse sus ideas por varios meses. Nunca encontró respuestas del otro lado.

Toda esta situación motivó un tire y afloje de las partes para que se fuera del club. El AC Milan lo compró demasiado barato: 20 millones de euros tras haber tenido un gran rendimiento en el Barcelona.

“Tras estampar mi firma en el documento (...) volví a ser yo mismo. Fue como despertar después de haber tenido una pesadilla. Por primera vez en mucho tiempo, estaba deseando volver a jugar. Todas aquellas ideas sobre retirarme se habían desvanecido. A partir de entonces, entré en una fase en la que jugué por puro placer. O, mejor dicho, jugué por puro placer y pura rabia: placer por haberme ido del Barcelona; rabia porque una sola persona hubiera destrozado mi sueño”.

Notas finales

A partir de entonces Ibrahimović empezó a asegurarse de que el AC Milan ganara su primer Scudetto en siete años. Iba a comenzar una nueva era gloriosa. Era lo que había prometido.

Motivó a las viejas glorias del equipo, como Zambrotta, Nesta, Ambrosini, Gattuso, Pirlo, Seedorf e Inzaghi. Y se hizo amigo de la otra contratación del club, el brasileño Robinho.

Con la bronca guardada por lo que había sucedido en España, Zlatan estuvo inestable en sus primeros meses en Milanello. En un entrenamiento se trenzó a golpes con Oguchi Onyewu.

Aunque todo mejoró tras ganarle el derby della Madonnina al Inter por 1-0 con un gol suyo de penal.

Finalmente el AC Milan se consagró campeón de la edición 2010/11 de la Serie A. Fue tras empatar 0-0 con la Roma como visitante. Así el equipo consiguió el punto necesario para coronarse con Ibra en cancha. De esta forma cumplió con su promesa.

En seis temporadas en Italia, Zlatan Ibrahimović consiguió ganar los seis Scudettos posibles. Una auténtica pasada.

“No creo en las personas apegadas a las normas, ya lo sabéis. En ocasiones hay que infringirlas. Es la forma de avanzar. ¿Qué ha sido de todos los chavales del equipo juvenil del Malmö FF que se comportaban debidamente? ¿Se ha escrito algún libro sobre sus vidas?”

Tip de 12’

¿Quieres aprender sobre otra personalidad que empezó desde abajo? Puedes apuntarte a “Mi historia”, la autobiografía de Michelle Obama. Contado en primera persona, una de las mujeres más influyentes de la política estadounidense explica sus inicios en Chicago, cómo conoció a Barack y qué rol tomó cuando su marido se convirtió en presidente.

¿Qué aprenderás con este libro?

  • Conocerás el lado B de la Suecia ideal. La infancia de Ibra estuvo marcada por la discriminación de la sociedad hacia los barrios bajos de su ciudad.
  • Saber sobre detalles interesantes de la trayectoria deportiva de Zlatan.
  • Cómo es llevar una familia en medio de una carrera un tanto estrambótica.

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