Originales Resumen - Adam Grant

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Originales

Originales Resumen
Startups & Emprendimiento

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Originals: How Non-Conformiste Move The World.

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9780753556986

También disponible en audiobook

Resumen

Más que ver algo de forma no convencional, las personas originales se esfuerzan por traer sus perspectivas a la realidad y actúan en el sentido de hacer que sus emprendimientos sean accesibles a otras personas. Es lo que defiende Adam Grant en el libro Originals: How Non-Conformiste Move The World.

Adam Grant es uno de los pensadores de gestión más influyentes del mundo. Bachillerato por Harvard y PhD en psicología organizacional por la Universidad de Michigan, él es uno de los profesores más bien evaluados de la Wharton School.

Además, Grant fue considerado uno de los 40 mejores docentes de administración con menos de 40 años y condecorado con el Premio de Excelencia en Enseñanza.

En 2016, fue aplaudido de pie al ministrar una conferencia sobre los pensadores originales, alcanzando con ella más de un millón de visualizaciones en internet en apenas cinco días.

Entre sus clientes de consultoría y charlas están Google, Facebook, NBA, Johnson & Johnson, Goldman Sachs, Disney Pixar, el Ejército y la Marina de Estados Unidos y el Foro Económico Mundial, en el que fue reconocido como un Joven Líder Global.

El libro How Non-Conformiste Move The World ya se ha convertido en un best seller del New York Times y trae consejos prácticos sobre cómo dar salida a las propias ideas y hacerlas practicables de forma exitosa.

¿Qué tal conseguir esa lectura aquí en los 12 minutos?

La originalidad se conquista

Para el autor, al contrario de lo que muchos imaginan, la originalidad no es un don, algo innato y, por lo tanto, inalcanzable para la mayor parte de la población.

A partir de años de investigaciones y estudios en el área, Grant asegura que la originalidad es una característica que puede ser desarrollada por cualquier persona.

De acuerdo con él, hay que derribar las barreras que impiden a la gente pensar y actuar de forma original, y aceptar que es posible mover el mundo con ideas originales aunque usted no sea un gran ejemplo de convicción o de compromiso con su propio diseño.

Grant va más allá y defiende que incluso la procrastinación o sentimientos como la rabia y la ansiedad pueden ser utilizados a su favor.

Desconstrucción creativa

Grant considera que la originalidad es un hecho importante para el movimiento del mundo en varios aspectos.

Para ilustrar esto, cita como ejemplo una encuesta hecha por el economista Michael Housman que comparaba a usuarios de Internet Explorer o Safari frente a usuarios de Chrome o Firefox y hacía una relación con el tiempo de permanencia en sus respectivos empleos.

La encuesta apuntó que el grupo aceptaba el navegador que ya venía instalado en sus computadoras no solía buscar soluciones a los problemas que encontraba en el empleo, quedando en poco tiempo desestimulado y dejándolo.

En cambio, el grupo que instalaba Chrome o Firefox tendía a tomar iniciativas para reparar las situaciones que los incomodaba, permaneciendo más tiempo en el mismo lugar de trabajo, destacando la importancia de la curiosidad para la búsqueda de opciones mejores que las ya conocidas .

Al mirar a algo familiar como si jamás hubiera sido visto antes ocurre un proceso que él llamó de vuja de, o sea, al contrario de un dejà vú (fenómeno que sucede cuando algo que nunca fue visto es entendido por el cerebro humano como si fuera algo conocido).

El autor defiende que cuando nos hacemos curiosos sobre lo que nos genera insatisfacción, reconocemos que muchas veces hay un origen social para aquello, con reglas y sistemas creados por personas. Así, es posible tener coraje para contemplar cómo es posible cambiarlo.

Grant alega que, para eso, no es necesario ser un ser humano prodigio, sino ser original.

Muchas de las personas que realizaron hechos revolucionarios se rehusaron mucho antes de decidirse a hacerlo, ya que no eran personas inmunes al miedo, el rechazo y la ridiculización. La diferencia es que hubo un momento en que se dispusieron a dar "un salto de fe".

Sin embargo, Grant asegura que la originalidad no es sinónimo de asumir riesgos extremos y que puede ser más común de lo que se imagina.

Es sólo imaginar que las personas que realizaron grandes hechos y se dispusieron a cuestionar el status quo muchas veces lo hicieron contrariadas y no por ello dejaron de evitar al máximo los riesgos al actuar de forma diferente a las demás.

El autor enfatiza que mantener un empleo fijo puede no limitar el éxito de un emprendedor, muy al contrario. Para él, quien quiere hacer una inversión de riesgo, debe hacerlo de la forma más segura posible, dentro de lo que él llama una cartera de riesgo equilibrada.

Diferente de lo que espera el sentido común, los trabajos cotidianos pueden no ser factores de distracción para la realización de proyectos más ambiciosos, pero la seguridad financiera puede contribuir a un trabajo original hecho sin prisa; por lo tanto, teniendo extrema cautela en un ámbito, es posible ser extremadamente audaz en otro.

El autor todavía cita otras investigaciones que muestran la tendencia de los emprendedores a elegir las opciones de inversiones más seguras.

Al final, por más que para intentar algo nuevo, las personas originales se someten a riesgos, los más exitosos no son aquellos que toman actitudes peligrosas, sino los que miden los riesgos antes de asumirlos.

Grant argumenta que la originalidad es una elección libre y no una característica innata y que, por lo tanto, el éxito de los pensadores originales viene de una mirada cuestionadora sobre lo que ya existe, además de una actitud equilibrada ante los riesgos de actuar de acuerdo con su punto de vista diferenciada.

El especialista reconoce que hay una distancia significativa entre el pensar y el actuar. Sin embargo, a través del libro, propone formas de reducir la disparidad entre pensamiento y acción.

Después de más de una década de actuación como psicólogo organizacional, Grant desarrolló estrategias de aliento para la toma de actitudes más originales, ofreciendo a los líderes el conocimiento necesario para crear una cultura de originalidad en sus equipos y organizaciones.

Inversores ciegos e inversores tuertos

La falta de confianza en sí mismo es señalada por Grant como una de las principales dificultades a ser superadas cuando el asunto es la creatividad y la originalidad.

Por otro lado, producir bastante aumenta la probabilidad de obtener un contenido destacado.

Desafortunadamente, es común que olvidar que grandes nombres en la historia también tuvieron creaciones consideradas insignificantes.

Muchas personas fallan quedando obsesionadas por ciertas ideas y buscando la perfección al ponerlas en práctica.

Grant recomienda también que se busque un retorno en relación a las ideas, para que se perciba cuáles alcanzan mayor adhesión de audiencia.

Ante una idea totalmente no convencional, es de esperar actitudes de rechazo en un primer momento, sin embargo, es necesario que las personas no se vuelvan prisioneras de sus propios prototipos y tengan una visión más allá y accesible a alteraciones que traerá positividad para el futuro. proyecto.

Para los inversores, el autor advierte que es mucho más ventajoso invertir en una cartera que en una sola idea.

Posición peligrosa

Aunque muchos líderes aprecian cuando sus empleados le ofrecen ayuda, opiniones y sugerencias muchas veces, por desgracia, esas actitudes no son bienvenidas.

En general, algunos profesionales suelen ser castigados al intentar ejercer poder sin tener el status debido para ello, pero para el autor, este status puede ser conquistado mediante la continuidad del acto de formar parte de un determinado sistema.

Hablar la verdad y exponer las limitaciones de sus ideas también puede ser una forma de conquistar la confianza de sus interlocutores, una vez que hay investigaciones que comprueban que las personas son más fácilmente convencidas cuando se presentan a las dudas que a las certezas.

Presentar los puntos negativos también hace que los puntos positivos sean comprendidos más fácilmente.

El autor afirma que, cuanto más algo es familiar, pero la gente tiende a gustarle.

Las elecciones son necesarias para que se alcance la originalidad a partir del dilema del tiempo correcto de acción. En otras palabras, el autor defiende que es preciso ser cauteloso cuando se es el primero en poner una idea en práctica, alegando que muchas iniciativas que resultaron en compañías duraderas o en innovaciones que se mantienen originales tienen sus raíces en la procrastinación.

La prisa de los tontos

Esta procrastinación, que según Grant tiene que ver con vicio, puede ser también una virtud cuando el asunto es la originalidad.

Para él, los emprendedores que hacen algo por primera vez generalmente enfrentan una batalla más difícil que los que vienen después; y que los innovadores más antiguos constantemente superan a los más jóvenes por tener perspicacia para esperar pacientemente por el momento adecuado de la acción.

Grant alega que somos muy estimulados a terminar nuestras tareas cuanto antes, sin embargo, la prisa muchas veces nos impide pensar en diferentes ideas y experimentar variadas soluciones.

Cachorros de oro y caballos de Troya

Crear y mantener alianzas entre grupos que comparten valores comunes para la práctica de tácticas estratégicas es algo importante, sin embargo, no es suficiente para que una coalición prospere.

Para ello, es necesario que haya una comunicación eficaz entre el grupo, señalando que hay posibilidad de obtener ventajas incluso entre aquellos que son considerados enemigos.

Entre las estrategias que el autor cita para agregar personas en torno a una nueva idea está la de imprimir en ella un aura de familiaridad y estabilidad, como, por ejemplo, fue hecho por el movimiento sufragista para convencer a la sociedad de que las mujeres contribuyeron mucho más en casa si también así lo hicieran por la sociedad.

Grant habla todavía sobre conflictos dentro de un grupo con objetivos comunes, sugiriendo la presencia de mediadores en cada grupo que oiga el punto de vista del otro, identifique puntos en común, métodos y, sobre todo, que esté comprometido en la búsqueda de la solución del problema.

Rebeldes con causa

Es necesario correr riesgos para ser originales, ya que no hay garantías de que las tradiciones arraigadas en la sociedad lograrán ser transpuestas.

Para él, hay dos explicaciones dominantes para la tendencia de los hijos más jóvenes a ser más propensos a correr riesgos que los mayores. Las explicaciones se refieren a la rivalidad entre hermanos ya la diferencia entre la educación de los padres a los hijos más jóvenes.

El autor alega que, aunque no es posible controlar el orden del nacimiento, es posible tener influencia sobre las consecuencias de ella, ya que los hermanos más jóvenes, a menudo, ocupan posiciones originales después de que sus hermanos mayores ya ocuparon las posiciones tradicionales.

Sin embargo, independientemente del orden en que una persona nació, si ella tiene modelos convincentes de originalidad, puede expandir su conciencia y ocupar nichos que no había pensado antes, así, abriendo caminos no convencionales.

Repensando los pensamientos de grupo

Por increíble y contradictorio que parece, en muchas ocasiones es mejor animar a las personas a quejarse que resolver el problema de ellas.

Para el autor, hacer que las personas compartan sus preferencias reducen las posibilidades de que prevalezcan las opiniones minoritarias.

Después de años estudiando personas con pensamientos originales, el autor asegura que ellas sienten los mismos miedos y tienen las mismas dudas que los demás, pero los que las diferencian es que ellas actúan a despecho de eso, pues creen que fallar genera menos arrepentimiento que no intentar poner sus ideas en práctica.

Ensuciando la casa, pero manteniendo el orden

Para el autor, es posible obtener ventajas de los pensamientos negativos y sentimientos como ansiedad, apatía, ambivalencia y rabia.

De acuerdo con él, el pesimismo defensivo es valioso sólo cuando el compromiso con la tarea a realizar es inquebrantable; de lo contrario, la ansiedad y la duda pueden ser un problema.

Para aprender a lidiar con el miedo, el autor sugiere que se imagine lo peor que puede suceder, ya que la ansiedad de lidiar con algo desconocido es mayor que la de lidiar con una situación negativa.

Según él, las personas originales suelen transformar ansiedad en excitación.

Es importante también mostrar a las personas que no están solas, si quiere estimularlas a pensar fuera de la cajita, alentándolas a tomar medidas más significativas.

Grant argumenta además que el sentido de urgencia también motiva a las personas a actuar de forma más eficaz contra el status quo. Una manera eficaz de combatir la apatía es mostrar lo que está mal en el presente y ofrecer una visión inspiradora de futuro.

La rabia contra el status quo, por lo tanto, es una excelente arma contra la apatía. Sin embargo, también hace que las personas actúen de manera menos eficaz. Así, dosificar rabia y tranquilidad es un desafío para quien quiere actuar de forma original.

Las personas originales suelen batallar para hacer del mundo un lugar mejor. Para ello, se abren mano temporalmente de su propia felicidad en función de un bien mayor a largo plazo.

Para llegar a ser más original, Grant indica algunas prácticas para animar a sus lectores. Los primeros consejos se dirigen a los individuos para que puedan generar y reconocer ideas originales.

Individuos

La primera de ellas es cuestionar los motivos de la existencia del status quo.

Después, es interesante organizar un brainstorm para que la probabilidad de ser generadas buenas ideas sea mayor.

La inmersión en un nuevo dominio es la tercera sugerencia de Grant, seguida por la procrastinación estratégica y la búsqueda de la opinión de personas cercanas.

Para obtener reverberación y patrocinio a las ideas originales, Grant recomienda que se tenga una cartera equilibrada de riesgos, que se preste atención a las razones por las cuales su proyecto no debería ser patrocinado, que se busque hacer sus ideas más familiares y que se hable para diferentes pública.

El autor recomienda que se trate de un "radical moderado", en el sentido de que si usted tiene una idea extrema, en lugar de intentar hacer que la gente piensa como usted, es mejor apelar a los valores que ya tienen.

En cuanto a administrar las emociones, el autor defiende que las personas deben motivarse de diferentes formas cuando están empeñadas en terminar algo, enfocándose en lo que aún falta hacer; y, ante las incertidumbres, pensar sobre el progreso que ya se ha hecho.

Conforme a Grant, no siempre es necesario tener calma y la ansiedad puede ser utilizada como una emoción positiva.

Otra sugerencia es usar la rabia de forma altruista, enfocándose en las víctimas de una situación en detrimento del responsable de ella.

Él dice que hay que tener en cuenta que nadie está solo en una idea y recomienda que se encuentren personas que piensen de manera semejante, recordando que si nadie toma la iniciativa de cambio, el status quo permanece inalterado.

Líderes

Grant aconseja a los líderes para comenzar a implantar ideas originales que promuevan competiciones de innovación, es decir, crean disputas entre grupos de su equipo para que desarrollen iniciativas innovadoras que en el futuro puedan ponerse en práctica.

Él también recomienda que los líderes comiencen a ver cómo son vistos por sus enemigos, y piensen sobre qué estrategias usarían si quisieran destruir la empresa para que puedan defenderse y actuar de forma más ofensiva.

Otra idea propuesta por el actor es invitar a funcionarios de diferentes funciones para dar ideas. Él también recomienda que se haga "el día del opuesto", en el cual ideas tenidas como verdaderas son cuestionadas por medio de la pregunta "¿Cuándo lo opuesto es verdadero?".

Finalmente, sugiere que palabras como "amor" y "odio" sean prohibidas del vocabulario de los líderes, ya que las ideas deben ser explicadas siempre de la forma más racional posible.

Construyendo culturas de originalidad

Sobre la construcción de culturas de originalidad, el especialista dice que se debe pensar en contribución cultural en detrimento de adecuación cultural a la hora de contratar personas, ya que personas de culturas diferentes son capaces de enriquecer el grupo.

Él también dice que se debe preguntar sobre las ideas de los colaboradores cuando ellos estén entrando y no sólo cuando estén saliendo, ya que tanto ellos se sienten más valorados como se toma contacto con ideas nuevas.

Preguntar por problemas en lugar de soluciones también puede ser un buen balcón, así como consultar a personas que de hecho poseen opiniones minoritarias dentro del grupo.

Grant refuerza aún la importancia de estar abierto a críticas, así como la necesidad de que haya coherencia entre discurso y práctica.

Padres y profesores

Preguntar a los niños sobre lo que sus modelos de comportamiento harían en determinada situación es la primera recomendación de Grant a los padres y profesores.

Relacionar sus buenas actitudes a su carácter moral también es válido, una vez que están en busca de la propia identidad; en otras palabras, defiende que los niños tienden a ser más éticos cuando son demandados en el ámbito moral. Explicar las consecuencias a los demás de sus malos comportamientos también es fundamental, de acuerdo con el autor.

Grant también alega que se debe enseñar que los valores se superponen a las reglas, así como que se deben crear nuevos nichos a ser alcanzados por los niños.

Notas Finales

Adam Grant trae reflexiones importantes sobre el papel de un profesional, ya sea dentro de una empresa, sea por un negocio emprendedor, destacando la relevancia de ser original en los procesos creativos y dando consejos significantes de cómo actuar de esa forma.

Ahora que ya ha terminado la lectura de Original, ¿qué tal empezar a poner en práctica las enseñanzas de Grant?

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¿Quién escribió el libro?

Adam Grant es el profesor más votado de Wharton por seis años consecutivos. Él es uno de los principales expertos en cómo podemos encontrar motivación y significado, y vivir vidas más generosas y creativas. El autor fue reconocido como uno de los 25 más influyentes pensadores de gestión del mundo con menos de 40 años. Grant es autor de tres libros best-seller del New York Times, que vendieron más de un millón de copias y se tradujeron a 35 idiomas. La conferencia de Adam en el TED sobre pensadores originales y compradores fue vista más de 9 millones de veces en menos de 2 años. Él recibió una ovación de pie en el TED... (Lea mas)