Once Anillos Resumen - Phil Jackson

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Once Anillos

Once Anillos Resumen
Desportes

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788416240579, 978-8416240579

También disponible en audiobook

Resumen

Aunque no exista una fórmula para conseguir logros, oír las experiencias de los grandes ganadores es fundamental para poder inspirarnos y seguir hasta el camino del éxito. En “Once anillos”, conoceremos algunas de las principales lecciones dejadas por Phil Jackson en un trabajo conjunto con Hugh Delehanty. ¡Aprende del maestro zen que revolucionó el deporte con su liderazgo!

Los once anillos

El anillo del campeón es el máximo galardón de la NBA. En esta liga, quien queda el primero en este deporte tan competitivo gana el anillo.

Phil Jackson llegó al estatus de mayor campeón por haber conquistado once anillos, nombre del libro. Empezó a ganarse su reputación en Chicago Bulls, donde consiguió seis títulos entre 1989 y 1998.

Su siguiente equipo fue Los Angeles Lakers. Entre 2000 y 2010 ganó otros cinco anillos como campeón de la mayor liga de baloncesto del mundo. Así se transformó en el entrenador más ganador de la historia de la competencia.

Además posee otros dos en su etapa como jugador: 1978 y 1980 con los New York Knicks. Por lo tanto, tiene mucho que enseñarnos -explica Delehanty-.

Aunque además de ser un ganador nato, Jackson obtuvo un apodo curioso por parte de los periodistas. Fue bautizado como el "maestro zen". Para los autores es un buen resumen de un líder que inspiraba, pero no provocaba.

En su liderazgo dentro de los grandes equipos, Jackson supo despertar retos en todos y cada uno de sus jugadores. En ellos tuvo que erradicar egos, miedos e iras por lo que se transformó en un ejemplo de cómo ejercer el papel de líder de los grandes equipos.

Puedes estar seguro de que la mejor manera de conquistar a los liderados es hacerles trabajar por ti, no solamente contigo. Y Jackson comprendió desde sus primeros pasos la importancia de ser un líder, no un simple jefe.

El círculo del amor

Según Delehanty, entender las grandes conquistas como símbolos es muy importante. Para Jackson esa referencia serían los anillos porque son lo que todo el mundo NBA anhela durante su carrera. Da estatus y poder. Por lo tanto, luchar por ellos funciona como gran motivador.

Sin embargo someterse a las duras experiencias de entrenamientos fuertes no es algo fácil. La temporada de la NBA es larga y sólo el deseo por el poder puede cambiar la mente de los jóvenes atletas que están allí, día tras día.

En el comienzo de su carrera en Chicago Bulls, Jackson incentivó a sus dirigidos dejando a la vista uno de sus anillos como campeón de cuando vestía de cortos. Todos los días miraban a aquel símbolo de poder y tenían más ganas de conquistarlo.

Tal como explican los autores, el anillo ejercía una transformación a nivel psicológico y profundo: era la búsqueda por la identidad que iba a reconocer a todos los que lo conquistaran. Era un símbolo de armonía, interrelación e integridad.

En los momentos de dificultades o desánimo, Jackson utilizaba su conquista para incentivar a los jóvenes. También repitió esta experiencia en Los Angeles Lakers.

El éxito en el baloncesto está en un simple anillo. Delehanty propone que te preguntes a ti mismo cuál es el símbolo de tus mayores conquistas adquiridas y soñadas. Si no representa el amor para poder tenerlo en las manos, es mejor repensar cuáles son tus sueños.

Lidera de dentro hacia fuera

Para Jackson, el liderazgo de fuera hacia dentro funciona. Pero sólo en un corto periodo de tiempo. Si posees una personalidad carismática y convincente, podrás tener este tipo de liderazgo, pero va a fallar pues los jugadores -los liderados- se hartan de las intimidaciones y desconexiones.

De esta manera, lo mejor es siempre liderar de dentro hacia fuera. Saber que todos están en el mismo barco y no poner a nadie por encima de los demás.

Estar junto a los liderados hace que ganen mayor confianza en el jefe y eso hará que trabajen mejor.

Al mismo tiempo, deja en claro que el ego no puede entrar para jugar cualquier deporte. El mejor estilo de entrenador es el que pone el ego en el banquillo, para que juegue sólo cuando se superen todas sus limitaciones.

Los autores sostienen que el ego no puede dominar la práctica del deporte en el día a día. Esto sólo hace que todos los integrantes del equipo estén incómodos con su exceso.

Deja que cada jugador descubra su propio destino

Una de las claves que explica Jackson a través de Delehanty es que no puedes pensar que todos los liderados piensan como tú. Cada uno de ellos tiene su propio destino, sueños y deseos para el futuro.

Cuando un líder busca interferir en el futuro de los liderados, se pierde el respeto. Ten en cuenta que si conocemos poco de nosotros, es más difícil todavía interferir en la vida ajena.

Y si no podemos interferir en los caminos ajenos, debemos tener en cuenta que la libertad es el mejor sistema del mundo.

Obviamente, hay reglas que necesitan ser seguidas en todos los ámbitos del trabajo. Pero hay que poner en la mente de los liderados cómo son sus decisiones que van a definir los éxitos y los fracasos, tanto dentro como fuera de las canchas.

Cuando uno se siente preso en un lugar, la insatisfacción es constante y sólo la libertad puede cambiarla.

Por otro lado, los autores señalan que todas las personas trabajan para disfrutar de las cosas mundanas. Pueden ser desde los momentos de alegría hasta otras cosas que hacen que muchos sean felices.

Es necesario que todo lo mundano sea sacralizado como el gran objetivo a alcanzarse sólo con mucho trabajo. Para conseguir estos momentos y aprovecharlos se necesita un liderazgo que saque lo mejor de cada uno.

Una respiración = una mente

Si hay alguien respirando, hay una mente trabajando. No se puede dejar de tener en cuenta que cada mente es un mundo. No puedes imaginar que todos van a tener la misma manera de pensar que tú.

Jackson explica que jamás debes subestimar lo que cada uno piensa, no hay pensamientos superiores o inferiores. Sólo hay los pensamientos de cada uno con sus limitaciones y formación anterior.

Respetar todos estos factores te harán un verdadero líder. Entonces, la clave del éxito radica en la compasión.

Además tienes que fijar el trabajo mucho más en el espíritu que en el marcador y los resultados. Los autores hacen hincapié en que todos somos seres humanos. Pensar que puedes exigirles sólo teniendo en cuenta los números es un gran error.

Comprender cómo está el espíritu de cada uno y cuáles son las cosas que les afligen es fundamental para que cambien la manera de pensar internamente.

Pero, aunque un buen líder comprenda el espíritu y los pensamientos de sus liderados, existen diferentes momentos.

Hay días en que tienes que sacar el garrote y ponerte exigente con cada uno de ellos, mientras que en otros no. No puede ser de una manera autoritaria: el buen líder tiene que prever el timming para utilizar el garrote y hacerlo de manera consciente.

Ante la duda, no hagas nada

¿Qué hacer en los momentos de duda? Nada. No se pueden tomar las mayores decisiones de tu vida cuando no tienes certeza de cuál es la mejor decisión. Detente, piensa y decide. Sólo después toma las decisiones necesarias.

Y en los momentos más difíciles, olvídate del anillo, no te centres en el símbolo. Cuando con el trabajo no se consiguen buenos resultados, mirar al anillo puede hacer que sintamos que se nos exige demasiado.

Asimismo, para Jackson el buen líder tiene la capacidad de oír lo nunca oído. Tienes que contemplar el mundo entero con ojos brillantes y eso incluye aquello a lo que pocos le dan la debida atención.

Si en el momento de éxito todos están muy felices, en los fracasos o malos momentos se le exigirá más al líder.

Explica que nada puede ser descartado, todo necesita ser oído con atención pues incluso los peores liderados tienen ideas que deben ser oídas con mucho respeto y consideración. El buen líder está abierto, con los oídos atentos.

La sabiduría de la ira

La tarea más difícil enfrentada por entrenadores y líderes es gestionar la ira. Requiere mucha paciencia y sutileza, pues la intensidad agresiva es necesaria, pero puede ser confundida muy fácilmente con la ira pura.

Y en los momentos de ira tenemos mucho que aprender sostienen los autores. Es de allí donde surgen situaciones límites que nos hacen llegar más allá de todo lo que soñamos.

El liderazgo nos exige, después de los momentos de ira, grandes análisis sobre las motivaciones que nos llevaron a pasar a un estado de falta de autocontrol. Si nunca has pensado en analizarte después de la rabia, ya es hora.

De esa manera, podemos exigir a nuestros liderados sin que ellos se enojen con nosotros y pierdan la confianza en quienes los hacen sacar el máximo resultado.

El liderazgo no se resume solamente a hablar, exigir y sacar los mejores resultados de los liderados. Puede que haya días de cortar leña y transportar agua, explican.

Cuando sea necesario, ponte junto a los liderados y muéstrales que también eres parte del equipo. Pruébales que eres capaz de hacer el trabajo que los llevará a mejores resultados.

Si todos son parte del mismo proyecto, debes enseñarles que el liderazgo es una tarea como cualquier otra, con la misma importancia. Así aumentan la confianza en ti y disminuyen la falta de voluntad de poner el trabajo al día.

Notas finales

Conseguir el máximo éxito en la vida no es una tarea para todos. Cuando se trata del deporte, la cosa es más difícil. Y sólo un genio como Phil Jackson puede no sólo ganar once veces el anillo de campeón de la NBA, sino crear “Once anillos”, un manual para el buen liderazgo.

Vuelve a mostrarnos su genialidad al aplicar sus aprendizajes a la vida profesional para que podamos alcanzar el éxito.

No debe ser fácil liderar los equipos con los mejores atletas del deporte, vistos por millones de personas alrededor del mundo. Sacar de ellos sus desempeños sobresalientes, considerando que tienen cuerpos fuertes y mentes de quienes sueñan con el éxito total, no es nada fácil.

Jackson nos enseña que liderar es algo más que gritar o mostrarse autoritario. Sus lecciones requieren de nosotros la práctica de mirar a las personas como algo más que simples trabajadores, sino como personas con sueños, deseos y mentalidades diferentes a las de los otros liderados y también de los jefes.

Es importante notar que hay métodos antiguos que en nuestros días ya no alcanzan los mismos resultados. Y Jackson es un hombre de su tiempo. Es decir, es un hombre de todos los tiempos, preocupado con el futuro de los grandes líderes, influyendo en el presente de todos los que pasaron por sus manos en los tiempos del baloncesto.

“Once anillos” es mucho más que una obra del deporte: es una obra de nuestro tiempo.

Consejo de 12min

Si te llamó la atención la forma de trabajar de Phil Jackson, puedes aprender de uno de sus mejores discípulos: Kobe Bryant. “Mentalidad Mamba” muestra la historia y la personalidad de una de las estrellas más famosas del baloncesto internacional.

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