Los Líderes Comen Al Final Resumen - Simon Sinek

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Los Líderes Comen Al Final

Los Líderes Comen Al Final Resumen
Gestión de Personas y Liderazgo

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Leaders Eat Last

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 1591848016

También disponible en audiobook

Resumen

¿Por qué tan pocas personas afirmarían “Yo amo mi empleo!”? Para mucha gente, gustar de lo que hacen es casi como ganar la lotería. Pocos tienen la oportunidad de sentirse realmente valorados en su trabajo y sentirse parte de algo más grande que ellos. Eso ocurre ÿa que los líderes actuales no entienden cómo la gente busca un propósito en sus trabajos.

¿Siempre quisiste volverte un líder y no sabías por dónde empezar? Si la respuesta es “sí”, el libro “Los Líderes Comen Al Final” de Simon Sinek es el plato ideal para ti (perdón por el juego de palabras). En él, Sinek explora temas como el origen de la jerarquía, su papel en nuestra sociedad y cómo volverse un líder realmente admirado. ¿Aprendemos juntos qué es lo que motiva a la gente y cómo crear un mejor ambiente de trabajo?

Tu biología te dice que lideres o seas liderado

Nuestra biología evolucionó a lo largo de miles de años para ayudarnos a sobrevivir. Desde nuestros ancestros, nuestras hormonas controlan nuestras emociones y nuestro comportamiento. Son 4 las principales hormonas que necesitas entender:

  1. Endorfina: La hormona que disfraza el dolor.
  2. Dopamina: La hormona que nos ayuda a hacer cosas.
  3. Serotonina: La hormona del liderazgo.
  4. Oxitocina: La hormona del amor.

Simon llama a las 2 primeras (endorfina y dopamina) las hormonas egoístas, y a las otras 2, hormonas altruistas. Un ejemplo interesante citado por Sinek está relacionado a la dopamina. Ésta nos recompensa con una felicidad inmensa cada vez que completamos una tarea. ¿Te pones feliz cuando terminas con tu buzón de entrada? ¿Cuando terminas una carrera? Sí, es la dopamina haciendo efecto. Otras hormonas, como la serotonina y la oxitocina, afectan nuestras vidas sociales, ayudándonos a relacionarnos con los demás. Las endorfinas disfrazan el cansancio y el dolor físico y logran engañarnos mentalmente para poder ir más lejos, incluso después de grandes esfuerzos físicos. ¿Sabes, cuando haces ejercicio y lo terminas sintiéndote bien, y al día siguiente te duele todo el cuerpo? No te dolió durante el ejercicio gracias a la endorfina que fue liberada, lo que te permitió aumentar tu desempeño. La endorfina surgió para ayudar al hombre prehistórico a cazar, incluso cansado, y así lograr traer alimento para su tribu. Esta misma hormona hace que logres ir mucho más lejos de lo que imaginaste ser capaz en los deportes.

Los comportamientos impulsados por las hormonas crearon el modelo de nuestra jerarquía social. En el ejemplo del hombre prehistórico, los individuos que traían más comida a sus tribus asumían las posiciones de liderazgo en el grupo. Los más débiles, por otro lado, quedaban relegados a papeles sin destaque en el grupo. Si las hormonas como la endorfina y la dopamina desarrollaron a los individuos más aptos para liderar, las hormonas como la oxitocina están más presentes en los más débiles. Estos tienden a tener un mayor sentimiento de respeto, admiración y devoción a los líderes. Juntas, las cuatro moldean nuestros comportamientos. Entonces, las hormonas egoístas nos ayudan a hacer cosas y las altruistas nos ayudan a relacionarnos y colaborar mejor con los demás.

Endorfina y dopamina

Si entiendes el papel de cada una de las hormonas, entendiste que éstas son las que traen progreso y nos ayudan a hacer las cosas. ¿Fantástico, no? No siempre. El problema es que muchas veces los líderes pasan a mandar infundiendo el miedo, un modelo antiguo de gestión. Está comprobado que basar la motivación de la gente en el miedo trae malos resultados para el equipo, y libera la dopamina en el cuerpo del “líder dictador”. Eso hace que él se sienta bien a costa de sus subordinados. Para empeorar las cosas, estas hormonas son altamente adictivas. ¡Cuidado con ellas!

Serotonina y oxitocina

Estos son los químicos que nos ayudan a sentir confianza y a ser parte de un grupo. Nos ayudan a trabajar sinérgicamente y con empatía. Estos beneficios necesitan ser usados cerca de nuestros liderados. No lograrás estos beneficios escondiéndote detrás de una computadora o unas planillas. Necesitas estar ahí y ser parte del grupo, siempre cerca de la gente. Para poner estas hormonas a trabajar, necesitas motivar y estar presente todo el tiempo. ¿Estás liderando? ¡Tu papel es crear una cultura! Si lideras un grupo de gente o eres administrador de una empresa, necesitas desarrollar tus habilidades de liderazgo. Y para liderar eficientemente, lo más importante que debes hacer es definir claramente la cultura y los valores de tu organización. La cultura es el sistema operativo a través del cual las decisiones son tomadas en los grupos y en las empresas. También es esencial para reclutar y retener nuevos miembros en el equipo; por eso, la cultura debe ser la principal preocupación del líder.

Empatía, la clave del liderazgo

Para liderar efectivamente, es esencial que te importen tus subordinados y que quieras su bienestar siempre. Tienes que tener un sentido de responsabilidad con ellos. Nuestro sentimiento de responsabilidad viene de la empatía, de nuestra capacidad de colocarnos en el lugar del otro. Sin empatía, nos distanciamos de nuestros subordinados y podemos tomar decisiones que les perjudiquen, especialmente si hacemos nuestra relación con ellos más abstracta. Cuando esta abstracción sucede, empezamos a priorizar nuestros propios intereses en detrimento de los de los demás, lo que nos puede llevar a tomar decisiones a costa de los demás, y así, dañar la cultura de la organización.

Formar parte de un grupo nos ofrece un sentimiento de seguridad y la oportunidad de evolucionar como personas. De la misma forma, sentirse solo y amenazado nos vuelve egoístas y nos hace perder nuestra empatía. Mientras más distantes estamos de nuestros liderados, más propensos somos a deshumanizarlos y verlos como engranajes de una máquina. Lo correcto es siempre tratarlos como individuos que viven, respiran, piensan y tienen deseos y necesidades propias, nunca dejando que esa mecanización ocurra. Cuando la gente sabe que sus líderes están preocupados en protegerlos, puede trabajar más duro y más concentrada, sin preocuparse por amenazas externas. Trata a tus empleados con respeto y dignidad y verás los resultados en cada dimensión de tu vida y de tu negocio.

Autonomía en el ambiente de trabajo

La gente necesita control y autonomía sobre su vida laboral. En una investigación realizada en 2011, 1 de cada 3 empleados en los EUA consideraban abandonar sus empleos, un número que prueba que muchas personas se quedan en las empresas solo por motivos como sustentar la familia e inseguridades en relación a encontrar otro empleo. ¡No puedes dejar que eso suceda en tu empresa! Por eso, el ambiente de trabajo lo es todo. Si alienta y empodera a la gente, ellos se quedan no para sobrevivir, sino para prosperar. Nosotros no tenemos el poder de cambiar a la gente, pero podemos cambiar el ambiente donde están. Si queremos a la gente más comprometida y trabajando con más ganas e inspiración, necesitamos enfocarnos menos en nosotros mismos y más en crear un ambiente de trabajo que propicie esta prosperidad.

¿Eres adicto?

Mientras la dopamina estuvo directamente relacionada con nuestra supervivencia en el pasado, hoy está más relacionada al desempeño que demostramos en nuestros ambientes laborales, recompensándonos cuando somos más eficientes. Si eres un líder que no aparece para mostrarle la cara a su equipo y siempre toma decisiones a corto plazo, puede que seas adicto a la dopamina. Muchas empresas, buscando mejorar su productividad, se olvidan de que el enfoque a largo plazo es esencial para lograr sus objetivos. Para evitar hacernos adictos a este tipo de sensación de gratificación inmediata, es necesario equilibrar la dopamina con sus opuestos. Podemos lograrlo, por ejemplo, realizando un trabajo voluntario o tratando de estar más presentes físicamente con nuestros colegas de trabajo. La tecnología puede aislarnos de nuestros liderados, pero no podemos sucumbir a eso.

Crea lazos

Para ser un buen líder, lo más importante es poder crear lazos con los demás. Para liderar, es necesario desarrollar una relación de confianza con la gente, por eso es esencial que desarrolles tu integridad. La gente necesita estar segura de que tomas en cuenta sus objetivos y retos antes de tomar una decisión. Sabemos que los líderes son seres humanos y no esperamos que sean perfectos, pero la honestidad y la proactividad a la hora de enfrentar sus errores y asumir la responsabilidad por ellos son esenciales.

El sentimiento de seguridad es vital para que el grupo construya una relación basada en la honestidad y la confianza. Un líder tiene entonces la oportunidad de definir un ejemplo a seguir por los demás a través de su integridad. A partir del momento en el que los líderes obtienen la confianza de sus seguidores, deben mantenerla a través de la construcción de lazos. Sea con trabajadores, clientes, colegas o rivales, es importante que un líder mantenga conexiones reales con la gente, para que se mantenga enfocado y honesto en entender sus necesidades.

Todo es a largo plazo

Liderar a largo plazo es un modelo win-win pues las acciones a corto plazo tienden a no resolver los problemas aunque traigan gratificación inmediata. Muchas veces los CEOs no se quedan por mucho tiempo en sus empresas y no son admirados por sus subordinados. Generalmente eso sucede porque ellos lideran para lograr sus propios intereses y no para lograr los de sus seguidores. En su libro, Simon Sinek usa un modelo interesante haciendo un análisis de 2 CEOs diferentes, con enfoques diferentes, en empresas gigantes de los EUA:

  • Líder a corto plazo: Jack Welch, CEO de General Electric (GE).
  • Líder a largo plazo: Jeff Sinegal, CEO de Costco.

Sinek compara los lucros de las empresas y las variaciones de su valor en el mercado, para luego conectar eso a las decisiones tomadas por los líderes. Para él, GE cometió muchos errores de liderazgo, mientras Costco tomó el camino vencedor.

GE, enfoque a corto plazo: Las ganancias de GE fueron como una montaña rusa en el período analizado, con variaciones enormes. Todo el año, Jack Welch despedía al peor 10% de los gerentes para garantizar los lucros, sin embargo, este estilo era como lanzar unos dados, donde lo que está en juego son las vidas de cientos de trabajadores. Para Sinek, eso no es un liderazgo eficaz, sino un ejemplo de un CEO adicto a la dopamina.

Costco, enfoque a largo plazo: Mientras Welch se enfocaba en asustar a sus gerentes, Sinegal se preocupaba en aumentar el salario de sus empleados mientras EUA estaba en crisis. Él siempre decía que es durante las crisis que es necesario enfocarse en los trabajadores y no en despedirlos. Las acciones de Costco fueron (y todavía lo son) estables y previsibles. Muestran un progreso constante y prueban que el enfoque a largo plazo es el camino para un liderazgo eficaz (y lucrativo).

¡Come al final,siempre!

Un líder debe crear una visión de futuro inspiradora, para convencer a un grupo de personas a cumplirla. Aunque cada miembro tenga objetivos individuales, el grupo se une como un todo alrededor de un propósito coherente, gracias a la visión del líder. Sin embargo, es importante que el líder también ponga a la gente como su prioridad cero. Muchos piensan que un líder existe para ser servido, pero la gran verdad es que para liderar es necesario servir a la gente, ayudarla a lograr sus objetivos, a superar sus retos y a desarrollarse. En tiempos de crisis, un líder usará todos sus recursos personales para el bien de la comunidad.

En los Fusilieros Navales de los EUA, los miembros más antiguos siempre son los últimos en comer. Allá, los líderes comen últimos. Una vez que logras colocar tus necesidades de lado y te enfocas en tu equipo, ellos mismos te reconocerán como un líder verdadero. Liderar significa guiar a la gente en una dirección, siempre dándole un propósito a la caminata. Es necesario que los líderes sean los últimos de la fila, como en una manada de lobos, para garantizar que cada seguidor llegue protegido al destino final.

Notas finales

Los grandes líderes entienden que el liderazgo no es instituido, sino reconocido por sus seguidores. No es una afirmación, sino una creencia colectiva que le atribuye liderazgo a alguien. Para lograr eso, es necesario colocar a la gente antes de los deseos personales propios y estar presente, siempre enfocado en servir y ayudar a la gente a lograr sus objetivos. La visión del líder es tan importante para determinar cómo la empresa actúa, que acaba siendo esencial garantizar que sus líderes sean una fuerza positiva. Para ser un líder verdadero, enfócate en las personas, a largo plazo, y recuerda siempre: Los líderes comen últimos para garantizar que nunca le falte comida a sus liderados.

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¿Quién escribió el libro?

Simon O. Sinek es un autor, conferencista y consultor que escribe sobre liderazgo y gestión. Él es conocido por popularizar conceptos como el círculo dorado y los 5 por lo que ampliamente adoptados por profesionales de todo el mundo. Sinek comenzó su carrera en las agencias de publicidad de Nueva York Euro RSCG y Ogilvy & Mather. Más tarde, lanzó su propio negocio, Sinek Partners. Su conferencia How Great Leaders Inspire Ac... (Lea mas)