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Los ensayos de Warren Buffet

Los ensayos de Warren Buffet Resumen
Carrera y negocios y Biografías y memorias

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: The Essays of Warren Buffett: Lessons for Corporate America

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 8590510417, 978-8590510413

También disponible en audiobook

Resumen

Berkshire Hathaway es una empresa cuyo valor patrimonial por acción subió de $19,46 dólares a $20.000 (en 1998). ¡Eso equivale a una tasa compuesta de crecimiento de 23,8% al año!

Este gran logro fue obra de Warren Buffett, director de la empresa y autor de este libro. ¿Quieres saber cómo lo consiguió? ¡Empecemos!

Los principios de los negocios de Berkshire

Warren Buffett hace los informes anuales de la empresa a mano para que no se le escape ningún detalle. La política de la compañía es no hacer informes trimestrales, ya que busca principalmente inversionistas a largo plazo. Esto lo consigue a través de 12 principios que guían sus negocios:

  1. Los accionistas son vistos como socios y dueños. Esto ayuda a los socios administradores a mantener buenas relaciones con todos los involucrados.
  2. La mayoría de los directores de Berkshire tienen gran parte de su fortuna invertida en la empresa. Y eso incluye a Buffett y a Munger, quienes mantienen el 90% de sus patrimonios personales en la compañía.
  3. El objetivo a largo plazo de la empresa es maximizar la tasa de retorno anual del valor intrínseco de las acciones. Eso sí, Buffett alerta de que el crecimiento anual nunca será superior al 15%.
  4. La meta de Berkshire es tener negocios enteros y diversificados.
  5. Buffett escribe los reportes sobre las ganancias de los negocios más importantes individualmente.
  6. La compañía contabiliza los lucros no distribuidos por las empresas subsidiarias en sus informes anuales, son llamados beneficios ocultos.
  7. Berkshire evita pedir préstamos al máximo. Y solo lo hace a tasas de interés favorables y a largo plazo.
  8. El negocio solo hace nuevas compras pensando en las consecuencias económicas a largo plazo. Como los directores también tienen su dinero invertido, no van a hacer adquisiciones que no sean ventajosas para todos.
  9. Su objetivo es devolver $1 dólar en valor de mercado por cada dólar invertido. Cuando eso no sucede, la compañía paga la diferencia y le permite a los accionistas retirar sus fondos.
  10. Las acciones ordinarias solo son emitidas cuando recibe a cambio la misma cantidad de valor que ofrece. Esta regla se aplica a todos los procesos, no únicamente a fusiones u ofertas de acciones públicas.
  11. Independientemente del precio, Berkshire no tiene interés en vender ningún negocio que sea bueno. Si algo genera dinero y la relación de trabajo es buena, permanece.
  12. Al emitir informes, siempre es sincera, haciendo énfasis en las ganancias y las pérdidas importante para el valor del negocio. El objetivo es compartir todos los hechos sin esconder o suavizar los malos números.

Por último, a pesar de discutir los resultados con franqueza, Berkshire no divulga todos los aspectos para mantener la ventaja competitiva de la empresa.

Controlando los riesgos

Warren Buffett cree que el control de riesgos no es una función que el CEO pueda delegar. En Berkshire, él empieza y monitorea la mayoría de los contratos de derivados, con algunas pequeñas excepciones. Eso significa que, si la empresa enfrenta algún problema, será su culpa y no de un error cometido por un Comité o un Director de Riesgos.

Él afirma que, cuando el consejo no insiste en la responsabilidad del CEO, hay una gran negligencia. Si los responsables no son capaces de lidiar con eso, deberían buscar otro trabajo. Y si fallan en su tarea, las consecuencias financieras deben ser severas.

El principal propósito de Buffett en Berkshire es encontrar negocios excepcionales a precios razonables, y no lo contrario. Prefiere hacer adquisiciones con el objetivo de tener el control de las empresas. Y eso ofrece dos ventajas: permite utilizar el exceso de capital en otras actividades y tener ventajas fiscales.

El autor afirma que invertir consiste en buscar valor para justificar el pago por un activo. O sea, la expresión “value investing” es redundante. Según John Burr Williams: “el valor de cualquier acción está determinado por el flujo de caja, descontado por la tasa de descuento, que se espera del activo durante su vida”.

Para Buffett, es muy importante mantener las acciones por un tiempo considerable. Y menciona un consejo: “si piensas en mantener un papel por diez años, no pienses en mantenerlo por solo diez minutos”.

Lo interesante es hacer inversiones en empresas que mantienen sus fundamentos por muchos años, como Coca-Cola y Gillette, por ejemplo.

El objetivo aquí es buscar buenos negocios y mantenerlos por mucho tiempo, en vez de realizar transacciones locas y rápidas solo para diversificar. Sobre eso, Buffett afirma: “la inactividad ha probado ser un comportamiento inteligente”.

Todos cometen errores

Como todo el mundo, Buffett también tiene fallos. Y durante su jornada como inversionista, cometió algunos errores.

En primer lugar, reconoce que no debería haber comprado Berkshire, ya que es mejor comprar una buena empresa a un precio razonable. Para él, la empresa era demasiado cara y llama a este tipo de inversión como “colilla de cigarro”. Esta metáfora hace referencia a que si encuentras algo, lo aprovechas, aunque sepas que no durará mucho.

Este tipo de negocio no presentará lucros a largo plazo normalmente y eso es terrible. Las acciones de Berkshire fueron listadas en la bolsa NYSE (New York Stock Exchange), el 29 de noviembre de 1988. El principal objetivo de esto era reducir los costos de las transacciones, lo que se consiguió con éxito.

Además, es importante señalar que las metas de Berkshire son diferentes de la mayoría de las empresas listadas en la NYSE. 

En primer lugar, no quiere maximizar el precio de las acciones en el mercado. En lugar de eso, busca transacciones dentro de un límite estrecho centrado en el valor intrínseco del negocio. El segundo aspecto es que la empresa prefiere pocas actividades y transacciones en el mercado. 

El objetivo es atraer dueños a largo plazo que no posean un cronograma definido al comprar, pero que prefieren quedarse indefinidamente con la empresa.

Cuidados con las fusiones y adquisiciones

Buffett afirma que muchos CEOs siguen una mala estrategia: buscan adquisiciones o fusiones basándose únicamente en el precio. Según él, en muchos casos, el CEO está solo siguiendo sus instintos animales para aumentar sus dominios administrativos. Y eso es un gran error.

El autor da un ejemplo del peligro de tratar de expandir tus dominios administrativos: “piensa que tu familia tiene una hacienda de 120 acres e invita a tu vecino que posee 60 a hacer una fusión en sociedad equitativa con ella.

Entonces su dominio administrativo habrá crecido a 180 acres, pero habrá destruido 25% del patrimonio, tanto en campos como en capacidad productiva”.

Finalmente, Warren afirma que este tipo de negocios pueden ser buenos para el que compra, para la administración y para los banqueros. Pero ¿lo son también para los accionistas?

La mejor estrategia es no tenerla

En este apartado, Buffett se pregunta: ¿por qué a los compradores potenciales les importa mirar las proyecciones presentadas por los vendedores? ¡A él esto no le interesa! En Berkshire también tienen las mismas dificultades en percibir el futuro, así como cualquier otra empresa. 

Pero a pesar de eso, el autor aprovecha sus ventajas, y una de ellas es no tener un plan estratégico: de esa forma no necesita proceder en una dirección ordenada, pero puede simplemente decidir lo que tiene más sentido para los accionistas.

De esa forma, cuando piensan en hacer una adquisición, solo comparan los costos de oportunidad (incluyendo el de no hacer nada). Los criterios son:

  • Compras grandes.
  • Poder de lucros consistentes demostrados.
  • Negocios con buenos retornos sobre el patrimonio y con pocas deudas.
  • Administración en orden.
  • Negocios simples.
  • Un precio de venta conocido.

Invirtiendo en negocios con alto goodwill

Muchos accionistas confían en la administración de Berkshire, en gran parte debido al hecho de que los directores poseen dinero invertido en el negocio. Y gracias a ella, a los involucrados no les importa el nivel técnico de los análisis ofrecidos. Pero aun así, Buffett presenta diversas informaciones al respecto:

Cuando un negocio es adquirido, el precio de compra debe ser atribuido primero al valor de los activos. Frecuentemente, la suma del precio de estos es menor que el de la compra total del negocio. En ese caso, la diferencia es atribuida a un activo llamado “exceso de costo sobre el capital líquido adquirido”. Y ese es el significado de goodwill.

Cuando una empresa necesita aumentar su capacidad de producción, puede tener que invertir en activos. Pero algunos tipos de empresas no exigen mucho capital para hacerlo. A Berkshire le gusta adquirir negocios de este segundo tipo, que poseen un alto goodwill por ser muy buenas en periodos de inflación.

El valor intrínseco del negocio

El valor inherente es un concepto muy importante que te ayuda a evaluar el atractivo de las inversiones y los negocios. Es simplemente el valor descontado del dinero que puede ser retirado de un proceso durante el tiempo de vida útil del activo. 

El valor intrínseco es un estimado y no un número exacto, y por ello puede cambiar. Los motivos pueden ser muy diferentes, por ejemplo, debido a las previsiones de los flujos de caja. Y por esta razón Berkshire prefiere no ofrecer el precio estimado en sus negocios; en su lugar, la empresa prefiere ofrecer los datos usados para el cálculo. 

A pesar de eso, Buffett afirma que la empresa se enfoca solamente en el poder de lucro futuro de sus compañías, controladas o no.

Informando datos detallados a los accionistas

A pesar de que los principios de contabilidad aceptados tienen fallas, también es muy difícil pensar en nuevas y mejores reglas. Las limitaciones de las reglas existentes no necesitan interferir en los negocios. El CEO debe entenderlas como un comienzo y no como un fin en cuanto a sus obligaciones de informar a los accionistas. 

Cualquier administrador encontrará muchos problemas si omite información importante. De la misma manera, el responsable no debe omitir datos vitales para los accionistas. 

Buffett afirma que las empresas necesitan desarrollar reportes detallados que ayuden a los lectores con conocimiento en finanzas a responder tres preguntas importantes:

  1. ¿Cuánto vale esta empresa aproximadamente?
  2. ¿Cuál es la probabilidad de que cumpla sus obligaciones futuras?
  3. ¿Los administradores están haciendo un buen trabajo?

A inicios de los años noventa, las leyes sobre impuestos cambiaron radicalmente. Eso afectó de forma determinante a Berkshire. Esta se vio obligada a cambiar la forma de calcular sus pasivos. Los nuevos datos hicieron que los débitos fueran mayores, acarreando tasas no financieras y la reducción del patrimonio líquido de la empresa.

Los cambios contables que ocurrieron, con relación a la alteración de alícuotas de contribuciones, también la afectaron. Los impuestos sobre las ganancias de capital de personas físicas pasaron del 20% al 28%.

Por otro lado, los de las empresas subieron del 28% al 34%. En lo que se refiere a los beneficios, disminuyeron del 46% al 34%, y los dividendos pasaron del 15% al 20%.

Berkshire paga contribuciones sustanciales. En 1993 se hizo cargo de $390 millones en impuestos sobre la renta. $200 de ellos relacionados con los beneficios operacionales y $190 con las ganancias de capital.

Notas finales

Buffett es un inversionista muy cauteloso, que tiene mucho cuidado con los riesgos. Mientras el capital de Berkshire crece, cree que no es posible repetir sus resultados pasados. Además, afirma que actualmente no existen grandes oportunidades de inversión y que el futuro es incierto. Por ello, la mejor estrategia, es simplemente no tenerla.

Por otro lado, en el libro, deja claro que continuará ignorando las previsiones económicas de los analistas, manteniendo el principio aprendido con Ben Graham: “Ten miedo del enemigo o de la persona compulsiva, pero sé amigo del fundamentalista”.

Consejo de 12min

¿Te gustó esta obra? ¿Qué tal seguir con el microlibro “El inversor inteligente”, de Benjamín Graham? Se trata de uno de los títulos favoritos de Warren Buffett.

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¿Quién escribió el libro?

Es una de las personas más ricas del mundo. Llegó a estar tercero en la lista de Forbes con una fortuna estimada de $87.000 millones de dólares. Como inversor y empr... (Lea mas)