Las 48 Leyes de Poder Resumen - Robert Greene

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Las 48 Leyes de Poder

Las 48 Leyes de Poder Resumen
Carrera y negocios

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: The 48 Laws of Power

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788467028904

También disponible en audiobook

Resumen

¿Te acuerdas de la historia de Maquiavelo según la cual el fin justifica los medios? Robert Greene es una persona aún más malévola, pero que trae algunas ideas muy poderosas… Si hay algún autor que el equipo de 12’ diría que es más maquiavélico que el propio Maquiavelo, ¡es él!, es broma…En sus propias palabras, él se considera una persona realista, no malvada. Aun así, la lectura de su libro es fantástica y va a darte algunos insights que te ayudarán a entender cómo esa persona que crees la mejor de todas se volvió tan exitosa.

La premisa de Greene es que tratar de ser justo todo el tiempo puede destruir tus chances de volverte una persona exitosa. En este libro, él decidió investigar la historia del poder para aprender cómo conquistarlo, usarlo y protegerlo. ¿Vamos a conocer juntos las 48 leyes de Greene?

Ley 1: Nunca brilles más que tu maestro

Necesitas hacer que tus superiores se sientan superiores y puedes lograrlo no exhibiéndote de tal forma que se puedan sentir inseguros. Para conquistar el poder, necesitas que ellos parezcan mejores y más brillantes de lo que son realmente.

Ley 2: Nunca confíes demasiado en los amigos, aprende a usar a tus enemigos

Eventualmente tus amigos te traicionan. Para Greene, eso es un hecho y nunca debes confiar demasiado. En vez de apoyarte en tus amigos, él sugiere que contrates a tus ex enemigos, pues ellos tienden a ser más leales.

Ley 3: Esconde tus intenciones

Para tener poder de verdad, necesitas ser capaz de dejar a las personas perdidas y desinformadas. La forma más fácil de hacer eso es no mostrando nunca tus verdaderas intenciones. Ellos nunca lograrán prepararse para ir contra ti si los dejas perdidos. Además de eso, siempre puedes dar direcciones equivocadas para maximizar el efecto de esta ley.

Ley 4: Habla menos de lo necesario

Cuando intentas impresionar a las personas, mientras más hablas, más común pareces y menos control tendrás sobre la situación. Es importante que seas vago y hables lo mínimo posible. Quien habla poco parece más poderoso e intimida a las personas con su discreción.

Ley 5: Todo depende de tu reputación. Protégela con tu vida

Tu reputación es la base de tu poder. Mientras más reconocido y respetado seas, más poderoso serás. Solo una buena reputación te ayuda a vencer, y si quieres destruir a tus enemigos, hazlo atacando su reputación. Hecho el ataque, aléjate y deja que el público termine la desmoralización de tus oponentes.

Ley 6: Llama la atención a cualquier costo

Las personas son juzgadas por su apariencia, y si quieres tener poder, no ser visto y no llamar la atención puede llevarte al fracaso. Debes buscar siempre la atención de las personas y nunca ser invisible en la multitud. Sé misterioso, pero diferénciate de la multitud para ser notado.

Ley 7: Deja que los otros trabajen para ti, llévate el crédito

Si quieres volverte poderoso, necesitas ser capaz de llevarte el crédito por el trabajo ajeno. Usa a las personas que trabajan para ti y, siempre que sea posible, aprópiate de los méritos de las actividades que ellas ejecutaron. Nunca dejes que las personas se lleven el crédito por tu trabajo. Eso hará que las personas crean que eres un gran maestro de la eficiencia.

Ley 8: Haz que las personas vengan hacia ti

Necesitas hacer que las personas te busquen, pues eso te da poder y control. Es mucho mejor que tus oponentes vengan a ti y que tú nunca vayas hacia ellos. Cuando vienen en tu dirección, abandonan sus propios planes y pasan a seguir los tuyos. Ofrece chispas y promesas de grandes ganancias, y cuando los atraigas, ataca.

Ley 9: Vence con acciones, nunca con discusiones

Nunca ganarás nada a través de una discusión, pues las discusiones generan resentimientos para la persona del otro lado, lo que perjudica tu capacidad de influenciarlos. Para vencer necesitas tomar acciones que comuniquen lo que quieres. En vez de explicarle algo a las personas, demuéstrales y diles cómo debe ser hecho.

Ley 10: Evita personas tristes y azarosas

Estar cerca de personas infelices y azarosas drena tu capacidad mental y emocional. Estas personas te contaminan y hacen que falles por contaminación. Asóciate solo con personas felices y suertudas.

Ley 11: Haz a las personas dependientes de ti

Para mantenerte en el control, necesitas que las personas dependan de ti. Mientras más dependan de ti, más libertad posees. Haz que las personas te necesiten y quieran estar cerca de tu felicidad. Nunca dejes que sepan lo que sabes para no depender más de ti.

Ley 12: Usa la honestidad selectiva y la generosidad para desarmar a tus víctimas

Un movimiento sincero es capaz de esconder tus movimientos deshonestos. Cuando eres honesto, inicialmente las personas bajan la guardia y empiezan a confiar en ti. Sé honesto al principio y gánate la confianza de la persona antes de engañarla.

Ley 13: Cuando busques ayuda, apela al interés de las personas, nunca a su compasión

Si necesitas ayuda, no puedes humillarte y depender de la compasión de los demás. Debes encontrar algo que beneficie a la otra persona para motivarla a ayudarte y hacer énfasis en eso al máximo. Así, no te expones y logras alcanzar tu objetivo.

Ley 14: Posiciónate como amigo, sé un espía

Aproxímate a las personas para obtener informaciones valiosas y haz preguntas indiscretas. Aprovecha todas las oportunidades que se te presenten para conseguir más información y toma notas. Engaña a las personas para parecer cercano a ellas y ganarte su confianza, y aprende lo más que puedas.

Ley 15: Destruye completamente a tu enemigo

Hacerle mal a tu enemigo no es suficiente. Lo importante es destruirlo de forma tal que no sea capaz de erguirse de nuevo. Ataca su mente y espíritu y nunca tengas piedad de parar antes de acabar con él.

Ley 16: Usa la ausencia para aumentar el respeto y el honor

Mientras más estés presente, y mayor sea tu circulación, menor será tu valor. Si formas parte de un grupo, distánciate del mismo y deja que las personas noten que estás distante. Eso aumenta tu valor por generar escasez de tu presencia.

Ley 17: Mantén a los otros en un terror suspendido. Crea un aire de imprevisibilidad.

Ser previsible le da poder a los demás. Si te comportas de forma imprevisible e inconsistente, las personas dejan de intentar prever tus movimientos. Mientras más imprevisible seas, más las personas se intimidarán y se aterrorizarán: ¿Cuál será tu próximo paso?

Ley 18: No construyas fortalezas para protegerte. El aislamiento es peligroso

Si quieres ser poderoso, no puedes aislarte. El aislamiento te deja fuera de las informaciones más importantes y te las pierdes. Es mejor disfrazarse dentro del grupo. Estarás protegido de tus enemigos cuando estés dentro de la multitud.

Ley 19: Debes saber con quién estás lidiando. Nunca ofendas a las personas equivocadas

Nunca asumas que todos reaccionarán de la misma forma a tus ofensas. Conoce a quién quieres atacar y escoge a tus víctimas con cuidado. Nunca dejes tus ofensas sin entender ni que lleguen a un objetivo no planificado.

Ley 20: Nunca te comprometas con nadie

Si existe algún conflicto, los idiotas corren a tomar partido a alguno de los lados. Debes mantenerte independiente y nunca comprometerte con los otros, solo contigo mismo. Haz que las personas te persigan y lánzalas unas a otras.

Ley 21: Hazte el tonto para engañar

A los demás les gusta sentirse más inteligentes. Haz que tus víctimas crean que son más astutas que tú. Si ellas creen eso, jamás pensarán que podrías tener motivos ocultos para desconfiar de ti.

Ley 22: Saber rendirse: Transforma tu debilidad en poder

Si eres más débil que tu oponente, no sigas luchando, ríndete. Cuando te rindes, tienes más tiempo para recuperarte y tiempo para esperar que el poder del otro disminuya. No dejes que tu oponente tenga la satisfacción de derrotarte. Ríndete antes, recomponte, espera a que se debilite y véngate.

Ley 23: Concentra tus fuerzas

Economiza tus energías manteniéndolas concentradas en tu punto más fuerte. Ten enfoque y no ataques varias cosas al mismo tiempo. La intensidad siempre vence a la dispersión.

Ley 24: Sé un adulador en la corte

El adulador se siente cómodo en un mundo donde todo gira alrededor del poder y la habilidad política. Él adula, se somete a sus superiores e impone su poder sobre los demás de forma invisible. Si adulas al rey, no hay límites para ascender dentro de la corte.

Ley 25: Reinvéntate

Recréate a ti mismo forjando una nueva identidad, que llame la atención y el interés de tu audiencia. Sé el arquitecto de tu imagen y nunca dejes que los demás la definan por ti. Debes saber usar el teatro en tus acciones y discursos, sé dramático. Eso crea un personaje interesante y amado por los demás.

Ley 26: Mantén tus manos limpias

Crea una fachada espectacular y nunca te dejes descubrir en actividades dudosas. Si necesitas hacer algo perverso, deja que lo hagan por ti. Tu aura debe comunicar perfección y tus manos nunca pueden estar involucradas en actividades dudosas. Si resultas involucrado, encuentra a alguien para culpar y sal con las manos limpias.

Ley 27: Juega con la necesidad de los demás de creer en algo

Las personas necesitan creer en algo, siempre. Usa esto a tu favor y dales una causa común para seguirte como líder. Comunícate de forma vaga, haz promesas, demuestra tu superioridad y no hables en el plano racional. Haz uso de la fe ajena. Crea rituales para tus discípulos y pídeles que hagan sacrificios por la causa.

Ley 28: Sé enfático al entrar en acción

Si estás inseguro sobre determinada actitud, no la asumas. Tus dudas perjudicarán tus acciones. Entra en acción con fe y llama la atención. Todos admiran lo valiente y audaz. Nadie honra a los miedosos.

Ley 29: Planifica cada movimiento hasta el fin

El final lo es todo y debes planificar cada etapa hasta llegar a él, tomando en cuenta las posibles consecuencias y obstáculos que pueden anular tus esfuerzos y dañar tu plan. No te dejes sorprender por las circunstancias y sabe cuándo parar.

Ley 30: Haz que tus acciones parezcan fáciles

Tus hechos deben parecer naturales y fáciles. Ignora tus esfuerzos y nunca menciones que algo te da demasiado trabajo. Siempre haz que parezca natural y simple y siempre aparenta ser capaz de hacer aún más. Sin embargo, no le enseñes a nadie cómo lo haces o tus tácticas serán usadas contra ti.

Ley 31: Controla las opiniones: Haz que jueguen con tus cartas

Engaña a tus víctimas y deja que ellas crean que están en control. Dales opciones para que escojan, pero asegúrate de que todas las opciones ofrecidas atiendan a tus objetivos. Para cuando tengan que elegir, haz que la elección sea del tipo “el menor de los males”.

Ley 32: Juega con las fantasías de las personas

Nunca apeles a la verdad, a no ser que estés preparado para la indignación generada por la desilusión. Las personas quieren romantizar sus vidas, y si logras engañarlas en esa dirección, serás poderoso.

Ley 33: Encuentra las debilidades de cada uno

Cada persona tiene una debilidad y te toca explotarla. Una debilidad puede ser un miedo, una adicción o un secreto. Si sabes las debilidades de las personas puedes dirigirlas para que hagan lo que te conviene.

Ley 34: Actúa con realeza para ser tratado como rey

La forma en que te comportas normalmente determina el modo en que serás tratado. Tarde o temprano, parecer plebeyo te lleva a ser ignorado. Demuestra tu superioridad y las personas van a curvarse ante tu majestad.

Ley 35: Entiende cómo actuar en el momento justo

No demuestres prisa, pues ella denuncia falta de autocontrol. Debes parecer paciente, como si estuvieses seguro de que las cosas se van a resolver solas. Debes saber el momento justo para actuar y cuándo quedarte quieto si el momento no fuese el propicio para actuar.

Ley 36: Desdeña lo que no puedes tener

Mientras más atención le das a tu enemigo, más poderoso lo haces, y un pequeño error se hace más grave y más visible cuando tratas de arreglarlo. Si hay algo que quieres y no lo puedes tener, demuestra desprecio por eso, finge que no tiene valor. Mientras menos interés muestres, más clara será tu superioridad.

Ley 37: Crea espectáculos y entretiene a tu audiencia

Gestos simbólicos con un aire dramático para un público generan un aura de poder. Arma espectáculos para la gente a tu alrededor, llenos de imágenes y símbolos que refuercen tu presencia.

Ley 38: Piensa como quieras, pero compórtate como los demás

No vale la pena demostrar a las personas que vas contra el status quo. Ellos solo creerán que quieres atención y te crees superior a ellos. Es más seguro mezclarse con la multitud y abrazar el sentido común. Guarda tu originalidad para ti y las personas más cercanas que admiran lo excéntrico.

Ley 39: Agita el agua para agarrar el pez

La rabia y la emoción perjudican tu desempeño, por eso necesitas estar siempre calmo. Tu objetivo es irritar a tu enemigo manteniendo tu calma, y así, asumir el control. Manipúlalos para que pierdan la calma, desestabilízalos para atacar de forma asertiva.

Ley 40: Desprecia los “almuerzos gratis”

Si algo viene gratis, debes estar atento. Normalmente viene con algún favor que será cobrado en el futuro. Paga por lo que quieres y líbrate de gratitud, favores y culpa. Es sabio pagar el precio sin el descuento. Mantén tu dinero circulando, pues la generosidad es una señal de poder.

Ley 41: Evita ocupar un lugar que fue ocupado por un hombre grande

Si tienes que sustituir a un gran hombre, tendrás que hacer 2 veces más que él para lograr superar su gloria. No te mantengas en la sombra de alguien, crea tu propio espacio

Ley 42: Ataca al pastor y las ovejas se dispersarán

Neutraliza la influencia del líder de una manada para dispersar a la multitud que lo sigue. Hazlo aislándolos y prohibiéndoles el acceso a su rebaño. Si logras afectar a la fuente del problema, el rebaño se dispersará y quedarás libre para asumir el puesto de líder.

Ley 43: Trabaja el corazón y la mente de los demás

Para hacer que los otros sirvan a tu propósito será necesario seducirlos e influenciarlos. La persona que seduzcas se volverá leal a ti, y para seducir a una persona, es necesario actuar sobre sus debilidades y su mente. Manipula las emociones y sé amado o temido. Si ignoras las mentes y los corazones de las personas, ellos te odiarán.

Ley 44: Usa el efecto espejo para desarmarlos

El espejo refleja la realidad, pero también es causa de ilusiones. Cuando te reflejas en tus enemigos, haciendo lo que hacen, ellos se confunden con su estrategia. El efecto espejo se burla de ellos y los lleva a reaccionar de forma no planificada, mostrando sus debilidades. Pocos resisten a la confusión y el caos causado por el poder de este efecto.

Ley 45: Promueve el cambio, pero nunca cambies mucho al mismo tiempo

Todos entienden la necesidad de cambio, pero en el día a día las personas son criaturas de hábito. Cambiar demasiado genera revuelta. Si asumes una posición de autoridad, debes mantener tu respeto por la tradición, y si un cambio fuese necesario, haz que parezca solamente una mejora de una tradición.

Ley 46: No parezcas demasiado perfecto

Parecer mejor que los demás es peligroso, y dar la impresión de ser perfecto aún más. Si causas envidia, creas enemigos silenciosos. Exhibe ocasionalmente algún defecto y confiesa vicios inofensivos, para desviar la envidia y parecer más humano y menos divino.

Ley 47: No vayas más allá de la victoria preestablecida

La victoria es el momento más peligroso de todos. Cuando vences, la arrogancia y el exceso de confianza te pueden llevar a ir más allá del objetivo que te habías definido, y al avanzar demasiado creas más enemigos de lo necesario. No dejes que el éxito se te suba a la cabeza. Establece un objetivo, y al alcanzarlo, para inmediatamente.

Ley 48: Mantente sin forma

Al asumir una forma física, clara y visible, te vuelves vulnerable al ataque. En vez de asumir una forma que tu enemigo pueda asimilar, mantente adaptable y fluido como el agua. Nunca apuestes a la estabilidad y al orden, apuesta al caos.

Notas finales

Muchas personas tienen dificultades para entender las 48 Leyes de Greene y aplicarlas en su conducta, pues el libro se basa principalmente en eventos históricos donde la ética presente no es exactamente honrada. Aun así, es un libro que vale la pena leer dado que Greene nos trae técnicas no usuales para ser más poderoso. Probablemente no querrás usar la mayoría de ellas (sí, él es malvado) pero es esencial conocerlas para protegerse de las personas que buscan incesantemente el poder a cualquier precio.

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¿Quién escribió el libro?

Robert Greene es un escritor estadounidense, más conocido por los libros de estrategia, seducción y poder. Trabajó en colaboración con el rapper 50 Cent para el lanzamiento del libro La 50ª Ley. Greene creció en Los Ángeles y asistió a la Universidad de California, Berkeley, antes de tomar su diploma en la Universidad de Wisconsin-Madison con un B.A en estudios clásicos. Antes de convertirse en autor, Greene estima que trabajó en 80 empleos, incluso como trabajador de... (Lea mas)