La Gran Guía del Lenguaje no Verbal Resumen - Teresa Baró

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La Gran Guía del Lenguaje no Verbal

La Gran Guía del Lenguaje no Verbal Resumen
Cultura corporativa y Comunicación

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN:  844932758X, 978-8449327582

Resumen

Esta es una obra para personas curiosas. Las personas que desean conocer un poco más acerca de la comunicación humana estarán confortables con este libro en sus manos. Descubrir algunos de los códigos usados por nosotros al pasar un mensaje para otras personas es automático: ¡no hay como huir de este destino! ¿En cuántas situaciones no has deseado comprender un poco más allá de las palabras habladas? Pues, en los próximos 12 minutos, tendrás disponible algunas maneras de descubrir mejor como el lenguaje no verbal es importantísimo de conocer. 

El rostro social

“La cara es el espejo del alma”. Esta es una expresión muy conocida por todo el mundo. Y es verdad: esta ilustración es reflejo de las emociones en nuestro rostro, cuerpo y voz. Hasta nuestro espacio próximo puede reflejar como pensamos y nos sentimos. Gran parte de las manifestaciones de la comunicación no verbal hablan como si se tratase de un libro abierto. Así, solo con mirar a alguien un instante podemos saber si se siente abatido, alegre, orgulloso o emocionado por algo. Después de años de análisis y estudios, las dos principales definiciones acerca del lenguaje no verbal son:

1. Si somos capaces de leer el lenguaje no verbal en otra persona, podemos saber lo que siente y casi lo que piensa, por que reacciona y como reacciona. Tendremos una información privilegiada.

2. Si controlamos nuestra comunicación hablada, pensando mucho antes de decir palabras, necesitamos hacer lo mismo con los gestos que acompañan nuestras charlas.

¿Es posible descifrar con total certeza el lenguaje no verbal de los demás?

Los estudios acerca de los gestos, movimientos y micro movimientos para comprender mejor el lenguaje no verbal vienen desde mediados del siglo XX. Con la posibilidad de grabar imágenes de escenas, espontáneas o preparadas especialmente para la investigación, se pudo observar los más diversos ejemplos de actitudes y sus significados. Aunque haya una extensa bibliografía del tema, no es posible decir que toda gesticulación puede ser descifrada de una única forma.Eso debe ser analizado de acuerdo con el contexto y a otras situaciones particulares.

¿Qué comprende la comunicación no verbal?

La comunicación no verbal es un espectro de lenguajes que incluye la gesticulación y el movimiento del cuerpo, entre los más conocidos. En muchos casos, se utilizan como sinónimos los términos “comunicación no verbal” y “lenguaje corporal”. Pero la comunicación no verbal es un término más amplio, que trata de:

• El lenguaje corporal;

• El espacio personal y territorio;

• La conducta táctil;

• El aspecto y la imagen que proyectamos.

Los gestos y sus funciones

Algunos gestos tienen intención especial. Ellos representan aproximadamente un 5% de los movimientos que realizamos a lo largo del día. Tienen una utilidad clara, como el protegernos de un golpe, el cerrar una puerta, pasar la página de un libro, etc. Otros gestos son sin intención especial: no tienen un objetivo claro y expresan pensamientos, a veces evidentes, otras veces no. Están estrechamente vinculados a la comunicación, a la interacción social y a la intracomunicación.

Emblemas

Cuando vemos actos no verbales que tienen una traducción verbal específica conocida por la mayoría de los miembros de un grupo de comunicación, los llamamos “emblemas”. Son gestos más fáciles de atribuir un significado, pues son muy específicos.

Estilos de gesticulación

El estilo de gesticulación y la amplitud de sus movimientos van a depender de algunas características. Entre ellas:

• Posición: sentados podemos gesticular menos que estando de pie.

• Contexto de comunicación: Cada contexto requiere un tipo de gesticulación particular.

• Estado emocional: la ira, la euforia, la pasión, nos invitan a gesticular de manera más abierta y enfática. La fatiga, la tristeza o la decepción nos hacen encerrarnos en nosotros mismos.

• Posibilidad de expresión con la palabra: cuando hay dificultades para expresarse con la palabra hay más gestos para intentar traducir mejor el mensaje.

• Grado de formalidad: en general, las situaciones formales nos imponen una reducción del volumen de voz y también discreción en nuestros movimientos. Entonces disminuyen los ilustradores.

La interacción

Si estamos en una reunión, debate o discusión, necesitamos tener la habilidad de interactuar. Algunos monopolizan una conversación por no saber interpretar señales de impaciencia o desinterés. Hay que poner atención en las actitudes receptoras para medir el éxito del discurso.

Adaptadores

Algunos gestos son importantes para comprender una reacción negativa. Ellos significan que las personas no están bien con nuestra charla y podrían ser evitados si mudáramos la forma de hablar. Son ellos:

• Rascarse la cabeza.

• Rascarse el cuello.

• Tocarse o pellizcarse la nariz.

• Hurgarse la oreja.

• Frotarse el escote.

• Rascarse la nuca.

• Peinarse el pelo con los dedos.

• Colocarse el pelo detrás de la oreja.

• Taparse la boca.

• Poner uno o varios dedos encima de los labios.

• Colocarse bien las gafas repetidamente.

• Morderse las uñas.

• Rascarse un brazo.

• Dar vueltas al anillo o tocarse el reloj.

Actitud positiva y abierta

Si los pies reposan planos sobre el suelo, significa que la persona está relajada y le gusta de qué se habla. Con las rodillas separadas, hay aún más comodidad en la posición. Las imposiciones sociales pueden ser vistas de acuerdo con la posición de las rodillas. Ellas se cierran por una cuestión de educación, especialmente con las mujeres. Cuánto más relajamiento, más la disposición de las rodillas a quedarse separadas.

Listo para marcharte

Algunos movimientos son claros que queremos levantarse y salir. La silla se mueve y se inclina hacia adelante. Las manos se aprietan sobre las rodillas y se apoyan en el centro de la silla. Apoyar una de las manos en los muslos, tener como apoyo la base del asiento también significa las ganas de irse. ¡Esté atento!

Manos y brazos

Las manos y los brazos son las partes que más participan de la comunicación no verbal, junto con la expresión del rostro. Notar los movimientos de las manos nos hace comprender mejor cuáles son las reacciones e intenciones de quien nos oye en aquel momento.

Gestos que muestran actitud positiva y abierta:

• Los brazos y las manos se adelantan acercándose al otro: voluntad de acercarse de la otra persona.

• Las palmas hacia arriba: hay una inocencia y honestidad notorias allí.

• Las palmas abiertas con el brazo elevado: una forma de transmitir buenos valores a quién le escucha. Es muy común en los políticos.

• Gestos altos: cuando se dan gestos en la zona del estómago y del pecho, hay más energía por parte del orador, que quiere convencernos profundamente de algo.

• Amplitud: si los codos se separan del tronco, la gesticulación es más expresiva y busca a complementar lo que es hablado.

• Ausencia de tensión en los dedos: si los dedos están separados, muestran apertura a opiniones de las demás personas.

• Pulgar levantado: aquí hay energía, optimismo, liderazgo y poder siendo expresados.

Veamos los gestos de cierre más frecuentes:

• Cruce de brazos: es la gesticulación más opuesta a la gesticulación abierta y con voluntad de comunicación. Ella cruza los brazos para protegerse de lo que viene del otro lado de la charla.

• Mano empuñada: manifestación de tensión, malestar y estrés.

• Rascarse el cuello con la mano del lado opuesto: el brazo cruza y protege la parte pectoral y se prepara para propinar un golpe al hipotético agresor. Es una defensa a agresiones, mismo que las verbales.

• Brazos cruzados apoyados en la mesa: actitud similar a la del cruce de los brazos cuando estamos de pie.

• Manos en los bolsillos: desinterés hacia el exterior. Puede ser por timidez, por ejemplo.

• Tirar de las mangas: Voluntad de pasar desapercibido de un lugar.

• Manos cruzadas delante de los genitales: posición de protección menos evidente que los cruces de brazos. Muestra vulnerabilidad.

• Mano que sujeta la muñeca o antebrazo en la espalda: tensión o frustración.

• Un brazo colgando y el otro agarrándolo: gesto de protección menos usual que el cruce de los brazos.

Gestos de autoridad:

• Manos unidas a la espalda: hay poca valentía en este caso, pero se intenta pasar por  una imagen de autoridad;

•  Manos libres: las manos abiertas o semiabiertas dan la sensación de tranquilidad y seguridad.

• Manos con la palma hacia abajo: expresión de voluntad de control y autoridad.

• Dedo índice: el dedo de la afirmación y la individualidad. Aquí se quiere ser visible en un grupo, pero también significa una señal de advertencia.

Gestos de sumisión:

• Palma hacia arriba: demostración de mostrarse proclive y dejarse llevar por las otras personas.

• Manos a la espalda con la mirada hacia abajo: gesto similar a bajar la cabeza, mantener las piernas juntas y la mirada baja.

Por la posición

Nuestras posiciones también hablan, tanto como los gestos que hacemos. La posición de la cabeza mucho habla. Timidez, preocupación y fatiga se transmiten con la cabeza colgando hacia delante, hundida entre los hombros. Pero la cabeza puede transmitir otras actitudes y emociones, como más autoridad y seguridad cuanto más levantada ella esté.

El rostro

Los rostros sugieren una actitud. Después de los 40 años, cuando hay pocos cambios, esto es mayor. El rostro es identidad y es una puerta del corazón. Aunque un rostro esté desfigurado por accidentes y otros traumas, él tiene mucho para hablar sobre qué piensan las personas.

El rostro y la intercomunicación

Las emociones se expresan y provocan reacciones visuales. Ellas pueden ser vistas por nuestros rostros. Él es un mapa muy complejo de un territorio más complejo, la mente. La correcta utilización de ellos facilita la adecuada forma de transmitir los mensajes. Debemos realizar combinaciones para comprender los significados repartiendo el rostro en tres partes: cejas y frente; ojos y párpados; nariz, mejillas, boca, mentón y barbilla. Debemos dividir y analizar cada una de las partes individualmente, pues las reacciones hacia arriba o debajo de cada una de ellas nos indica la recepción de nuestros mensajes.

¿Cómo quieres que te vean?

¿Cuál es la imagen que quieres pasar para las otras personas, sean de tu convivió todos los días o las que sólo ven en ciertas ocasiones? Cada vez más, tenemos que preocuparnos con la forma como estamos actuando, pues cada gesto va a decir mucho más de nosotros que las palabras mismas saliendo de nuestras bocas. Es como los productos vendidos por ahí, esos a los que los profesionales buscan a todo costo poner una marca específica para que les gusten a los clientes. Pues, necesitamos ser visibles en un mundo con tanta competencia como el actual y esta visibilidad tan creciente en nuestros días puede ser negativa si no estamos atentos a los gestos, símbolos y maneras de portarse ante la vida.

Principio y final

Los dos momentos principales de una intervención comunicacional son el comienzo y el final. Allí, mostramos nuestra seguridad y habilidad para la puesta en escena. Si somos personas sin experiencia sobre un asunto, por ejemplo, en estos dos momentos serán colocados a prueba todo lo que sabemos, por medio de la forma en como hablamos y también nuestros gestos. Confíe en usted desde el primer momento que hable. Tienes que conseguir la confianza del público desde la primera impresión. Estratégicamente, eleve los gestos de persuasión para que tengan más formas de creer en lo que hablas. Las primeras impresiones son duraderas. Y preparan positivamente al público para el resto del discurso. Y con un buen final podrás cerrar de manera convincente y dejarás un buen recuerdo. No dejes que sus declaraciones parezcan una interpretación, pues con esto podrás poner fin en la credibilidad que el público tiene en tu discurso. El buen líder consigue, desde los primeros momentos en que está hablando, transmitir magnetismo, vitalidad y pasión en su discurso. Para tanto, es recomendado preparar bien y ensayar mucho todo lo que va a hablar, cuando se trata de discursos públicos.

Dialogar con el público a través de la mirada

En los momentos en que hablamos en público, la mirada es uno de los factores principales para la generación de confianza. Además de la información sobre estados emocionales propios que los ojos tienen la capacidad de transmitir, el contacto visual establece un diálogo con el público mirando hacia ti, delante de todos que allí están. Hablar en público no es realizar un monólogo, sino establecer un diálogo con las otras personas, que deben sentirse invitadas a comunicarse contigo e interactuar con el discurso, si no tendrán ganas de dormir. En grupos pequeños, puedes direccionar tu mirada individualmente hacia algunos de ellos. Si hay una cantidad muy grande de personas, mira un punto fijo en el lugar, para que no parezca que estás encarando o dirigiéndote demasiado hacia una sola persona.

El sofisticado ritual de la seducción sexual

La seducción en general y la capacidad de conectar con las personas constituye un buen resumen que también puede ser aplicado en la más tensa actividad de seducción: la seducción sexual. A hombres y a mujeres, heterosexuales y homosexuales, nos interesa gustarle a los demás porque esto nos halaga, aunque no tengamos ningún interés especial en esa persona con la que nos estamos relacionando. Algunas personas aprovechan este poder de atracción para beneficiarse de la buena disposición que despiertan en los demás. Muchas veces pensamos en la palabra seducción, del verbo seducir, como algo referente a un significado negativo, como sinónimo de manipulación, engaño y abuso. Sin dudas, las personas seductoras tienen más poder. Pero la seducción no deja de ser una gran negociación en la que los gestos van a decir mucho más acerca de lo que pensamos y de lo que queremos. Las mismas actitudes de los brazos, piernas, rostro y cabeza son aplicadas en esta cuestión y tienes que seguir con la misma confianza necesaria para convencer a los grupos en las reuniones para que sigan tus decisiones.

El juego de miradas

Las miradas representan mucho al momento de la conquista. Cuando ellas se cruzan, puede ser que una de las personas provocó la coincidencia de los cruces de miradas para captar la atención de la otra persona. El hombre suele mirar más intensamente. La mujer suele apartar más la mirada. Cuando interesada o curiosa, vuelve su mirada para el hombre y comprueba su posible interés en ella. Ese es un momento en que el hombre no puede perder si quiere conquistarla. El proceso de mirar-desviar-recuperar se puede repetir hasta cuatro o cinco veces antes de que la charla sea más fuerte.  Todas las miradas seductoras presente en las películas o en productos de la televisión suelen ser muy artificiales y deben ser evitadas. Sonreír y empezar una buena charla de forma natural es la mejor forma de conquistar. Y aquí no se habla solamente de las conquistas amorosas, también en los trabajos, la vida profesional, familiar y de convivir socialmente. Debes tener en la mente que la sinceridad siempre hará que ganes en todos esos lugares. Pues, creelo: no podemos engañar a todos todo el tiempo. Y aunque conozcas todos los significados de las gesticulaciones que acompañan nuestros discursos, habrá momentos en los que nosotros seremos “denunciados” por las manos, el rostro, el cuerpo. Es imposible controlarlos todo el tiempo y hay personas que pueden, como nosotros después de este libro, leer los significados de todos los gestos que hacemos y que pueden hablar más de lo que nuestra boca muestra en los discursos de todos los días.

¡Puedes lograrlo!

Si quieres tener éxitos para seguir tu vida aplicando el entrenamiento para comprender los gestos y el lenguaje no verbal, necesitas creer en ti y en los resultados que puedes conseguir con tu dedicación. ¿Quieres cambiar tu vida para mejorarla? Necesitas un cambio de actitud y planes para ayudarte. Nuestra eficacia comunicativa depende tanto de la capacidad para emitir mensajes correctos como la habilidad para interpretar adecuadamente los mensajes de los demás. Las inversiones necesitan empezar de cero y sólo así vas a ver mejores resultados a partir de los gestos que vas a descifrar día a día, mucho más que antes. Todos nosotros tenemos recursos en función de la educación, de la familia así como la predisposición natural al optimismo o pesimismo. Y para utilizar tus habilidades particulares para comprender mejor los significados de los gestos, necesitas tener en mente que hay algunas cosas que deben ser estudiadas todos los días. Junta todos los libros y busca en internet para seguir tus estudios acerca de una mejor comprensión de lo que es el ser humano. Toma nota de ello y estate atento a los siguientes aspectos, sin cansarte:

• Conocimientos generales acerca del comportamiento humano.

• Habilidades de comunicación e intercomunicación.

• Capacidad de análisis.

• Una enorme capacidad para aprender. Si quieres sacar el máximo provecho a los conocimientos sobre el lenguaje corporal de este y de todos los libros, leerlos no es lo único que debes hacer. Si piensas que ya eres un experto en comunicación no verbal, estás muy equivocado. Si sueñas que a partir de ahora las cosas te irán mejor porque has desarrollado la habilidad de interpretar el lenguaje no verbal de los demás, tendrás una decepción. Ningún estudio es lo suficiente para saber de todo, pues todo el conocimiento nunca es demasiado. ¡Ten la habilidad de aprender cada vez más todo el tiempo!

Notas finales

No hablamos solamente con las palabras que salen de nuestras bocas. Los gestos y comportamientos de nuestro cuerpo, cabeza y rostro forman parte del lenguaje no verbal, tan importante que habla mucho más de lo que queremos. Teresa Baró consigue resumir de forma sencilla como nos comunicamos desde los pies hasta los brazos, los movimientos y todo lo demás. Ella tiene el cuidado de hacernos reflexionar sobre cuanto podemos analizar los discursos en momentos públicos de líderes, jefes y otras autoridades, pero también podemos utilizar nuestro cuerpo para transmitir un mensaje más claro a las demás personas cuando tenemos que conquistarlas, convencerlas o hablar de cosas normales de todos los días. Esa gran guía es una de las enseñanzas más útiles de cómo podemos prestar más atención en todo que emitimos como gestos: ¿has pensado en cuanto tus palabras pueden estar siendo discordadas por los gestos y que tu cuerpo denuncia que tu discurso no esta tan cerca de la realidad?

Consejo de 12min

¡Cuida tus gestos! Busca notar como estás reaccionando en los momentos de rabia, alegría y tristeza. Toma nota de ellos y compara con todo el aprendizaje que aquí has obtenido. Después, pasa a prestar atención en como ellos son muy correctos en su aplicación todos los días.

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¿Quién escribió el libro?

Soy Teresa Baró. Me he dedicado a la enseñanza desde que sentaba a mis muñecas en el sofá de casa para darles clases de lengua. Y me he dedicado siempre a la comunicación, seguramente para superar mis propias dificultades y vencer mi timidez de adolescente. Hoy sigo trabajando en la capacitación de profesionales de todos los sectores y niveles para que sean mejores comunicadores. Diseño mis propios programas formativos y trabajo a medida para cada cliente. Y aplic... (Lea mas)