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Juntos hicimos historia

Juntos hicimos historia Resumen
Biografías y memorias

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9786073179805

También disponible en audiobook

Resumen

Este libro cuenta la historia detrás del triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales mexicanas de 2018. Todo, desde la perspectiva de una protagonista: Tatiana Clouthier, coordinadora de la campaña.

Fueron cerca de 150 días de cansancio, alegría, tensiones y miedos. La autora muestra el proceso que vivió y cómo, en sus propias palabras, decidió “dar la cara” para cambiar a México por la vía pacífica y democrática. ¡Comencemos!

Antes de la campaña

A principios de los 2000, la escritora pertenecía a las filas del PAN (Partido Acción Nacional). Se había unido por su padre, Manuel Clouthier, candidato presidencial en 1988. Sin embargo, decidió partir en 2005, acusando a los integrantes del partido de “haberse alejado de los principios que le dieron vida y asemejarse al PRI (Partido Revolucionario Institucional)”.

Luego de dar ese paso, comenzó a hacer activismo en el estado de Nuevo León junto a amigos y colaboradores. La corrupción y los homicidios estaban aumentando en esos años. Por eso presionaron al congreso local para que se hicieran reformas legales en relación a la seguridad.

Tatiana logró construir un capital social y político, por lo que le sugirieron postularse a la alcaldía de San Pedro Garza García, municipio de Nuevo León. Aunque, al no existir las candidaturas independientes, debió unirse a un partido.

Después de escuchar varias propuestas, decidió incorporarse, junto con su grupo de trabajo, al partido Nueva Alianza. Y, aunque no consiguieron ganar, consideraron que fue un ejercicio exitoso y lograron meter dos regidores.

También formaron una organización llamada Evolución Mexicana, desde la que lanzaron el “Movimiento Reforma Política Ya”, que buscaba legalizar las candidaturas independientes, la reelección de diputados y alcaldes y la consulta ciudadana. Al final, lograron que se dieran las candidaturas, por lo que fue un buen primer paso.

Si bien Tatiana coordinó la campaña presidencial de AMLO en 2018, no fue la primera vez que trabajaron juntos. Clouthier ya había colaborado en la postulación del candidato a la presidencia en 2012, por el PRD (Partido de la Revolución Democrática).

Parte de su trabajo fue recorrer el país y contar cómo había cambiado la Ciudad de México bajo el mandato de Andrés Manuel (2000-2005). Gracias al Jefe de Gobierno tabasqueño se recuperaron los espacios públicos y las actividades culturales en la capital, además de perderse el miedo a caminar por las calles.

Por ese entonces, también participaron en la campaña Alfonso Romo y Fernando Turner, y Clouthier conoció a la esposa de AMLO, Beatriz Gutiérrez Müller. Acabaron perdiendo las elecciones frente a Enrique Peña Nieto, candidato del PRI.

Tatiana y Andrés sólo volvieron a trabajar juntos en 2017, en la preparación nuevamente de un proyecto de gobierno. Consciente de su experiencia, el candidato le pidió a Clouthier que fuese la coordinadora de su campaña. Y, a pesar de la sorpresa inicial, ella aceptó el reto.

En el libro, Tatiana dice que “dio la cara” al tomar esta decisión, porque fue un acto de orgullo. Además, conocer previamente el proyecto y el mensaje de Andrés Manuel la ayudó a enfrentar ese tremendo desafío.

Primeros pasos

La candidatura se registró bajo el partido Morena (Movimiento Regeneración Nacional), que integró el bloque Juntos Haremos Historia con el PT (Partido del Trabajo) y el PES (Partido Encuentro Social), de fuerte influencia cristiana. Según la autora, esta última alianza fue necesaria para ganar el apoyo de los sectores más tradicionales.

Los otros dos bloques fueron Por México al Frente, formado por el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano; y Todos por México, integrado por el PRI, el Partido Verde y Nueva Alianza. La primera coalición tuvo como candidato a Ricardo Anaya Cortés, mientras que por la segunda se presentó José Antonio Meade.

Al aceptar la coordinación de la campaña, Tatiana debió renunciar a su vida privada. Momentos después de la primera conferencia de prensa, su teléfono comenzó a sonar como nunca. También tuvo que cortar sus ingresos procedentes de emprendimientos propios, porque las personas morales o jurídicas no pueden dar dinero a una campaña. Si ella recibía un pago, podía verse como un aporte a la campaña de AMLO.

Uno de los pilares de la campaña fue el trabajo de campo: Andrés Manuel tuvo como máxima prioridad recorrer los 300 distritos electorales del país y mantener el contacto con la gente. A pesar de que esto le quitó tiempo para otro tipo de eventos, AMLO tuvo la certeza de que esta estrategia era fundamental.

El proceso electoral incluyó tres debates. Curiosamente, Tatiana aprendió que estos en realidad se ganan en el posdebate.

En ese sentido, las redes sociales ayudaron mucho. Se formó una gran comunidad de simpatizantes que generaban su propio contenido en favor del candidato de Morena. Ellos investigaban, mientras que el equipo de campaña se limitaba a verificar y sistematizar los datos, además de usarlos en la planificación de nuevas estrategias.

Clouthier destaca que la autenticidad de su candidato fue clave, así como su capacidad de saber escuchar a la gente y lograr generar un vínculo. Anaya, en cambio, tenía mejores habilidades de debate, pero carecía de credibilidad y sus propuestas eran más débiles.

Para el tercer debate, las encuestas ya anunciaban más de 10 puntos a favor de Andrés Manuel.

Estrategia y comunicación

Tatiana Clouthier encontró varios aliados en su trabajo como coordinadora: Marcelo Ebrard, Martí Batres, Mario Delgado, Jesús Ramírez, César Yáñez, Laura Nieto, Alejandro Esquerd, entre otros. La gran mayoría apoyaba a Andrés desde el 2000 o antes. Esto permitió que el trabajo, la comunicación y la organización fuesen horizontales durante la campaña.

Una de las tácticas del equipo fue “no dejar espacios vacíos”, por lo que se organizaron en grupos de voceros para abarcar la mayor cantidad de temas, eventos y programas que fuera posible, sin importar su tamaño. Incluso realizaron entrevistas con youtubers que no contaban con un volumen de seguidores muy alto.

Esto fue criticado por los adversarios como una dispersión de mensajes. Sin embargo, desde Juntos Haremos Historia lo aprovecharon como una oportunidad para salirse del guion político tradicional, robotizado. Debido a esta diferencia, la sociedad se vinculó más con la propuesta de AMLO.

Existían también dos objetivos: ganar los votos de las mujeres y de los jóvenes. Eran la prioridad de Tatiana, aunque ella misma reconoce que no lograron el voto feminista. 

La creatividad en publicidad y redes sociales fue innegociable. Había tres equipos encargados de producir material audiovisual. Se utilizaron estudios ya publicados, por lo que se redujeron costos. Y se analizaron los temas del momento y la situación del mercado para trazar una agenda semanal.

Clouthier tenía poder para decidir a quién mandar a cada evento o programa como representante. A pesar de que la televisión fue importante, el hecho de poder reproducir los mensajes en tiempo real a través de las redes sociales fue un diferencial enorme.

Fue vital el trabajo del grupo de jóvenes de Abre Más Los Ojos, que hicieron cinco manuales electrónicos y físicos sobre las propuestas de López Obrador. También contaron con el apoyo de grupos de mujeres organizadas en redes sociales, que se hacían llamar “chairas”.

Muchos de estos grupos se acercaron de manera informal y espontánea a la coalición. Lo único que debían hacer era enviarles la información y ellos la viralizaban, o incluso llegaban a producir contenido propio.

El resto de los canales de comunicación y vías de información fueron el sitio oficial de Morena, el canal de Andrés Manuel en Youtube, sus perfiles oficiales en redes sociales y la aplicación móvil AMLO 2018.

Por último, Tatiana destaca la frase que logró consolidar la campaña: “ya sabes quién”. Un eslogan que colocó a la coalición en el imaginario de la gente y transmitió el modo relajado, divertido y sereno con el que llegaba Andrés. Y, lo más importante, con esa frase consiguieron hablar del candidato sin nombrarlo.

Las cinco campañas paralelas

Durante el proceso electoral se dieron cinco campañas dentro de Juntos Haremos Historia: la campaña de campo que hizo Andrés; la campaña de establecer agenda y manejo de redes sociales; la realizada por los voceros en televisión y radio, enfocada en acercarse a mujeres y jóvenes; la que llevaron a cabo cinco delegados, divididos por circunscripción; y la que encabezaron los integrantes del gabinete, explicando el proyecto de gobierno.

Este trabajo en conjunto permitió reforzar el mensaje y llevarlo a muchos nichos de manera simultánea. Cada sábado, un equipo de comunicadores, politólogos y economistas se encargaba de planificar la semana en los medios.

En medio de todo esto, Tatiana era consciente de lo que implicaba liderar las encuestas: tenían los reflectores encima, por lo que no podían caer en excesos, aplicar rudeza innecesaria ni ser políticamente incorrectos. Y, claro, debían lidiar con las críticas y los ataques de los contrincantes, que no tenían nada que perder.

Así, Clouthier aprendió a defenderse en cada programa al que iba como vocera. Entendió que era preferible una transmisión en vivo y no una grabada, donde podían editar y sacar sus palabras de contexto.

Un ataque con el que debieron lidiar fue el rumor que decía que AMLO estaba enfermo, pero quienes lo iniciaron nunca pudieron comprobarlo. Cuando se metieron con la edad del candidato, desde su partido lo vincularon con Bernie Sanders, dirigente demócrata de Estados Unidos que contaba con una gran aceptación pública.

En esta línea fue muy útil el sitio Verificado 2018, una herramienta que buscaba terminar con las fake news.

Y, como ya fue mencionado, la ruptura de esquemas políticos por parte de Juntos Haremos Historia sorprendió y tuvo efecto, llamando la atención de las personas y generando un interés auténtico.

A diferencia de sus rivales, López Obrador contaba con proyecto, equipo y apoyo.

Control de daños

Como métodos ante las crisis, desde Morena implementaron el humor para separarse del resto de partidos, además de respetar uno de sus principios: “Ser un partido de libres pensadores”. Esto les permitió disentir, discutir y deliberar sobre sus posturas.

Existieron sospechas sobre si el escándalo de Cambridge Analytica podía afectar también a las elecciones mexicanas. O si existía un vínculo con Pejeleaks.org, un sitio web que “intentó revelar el lado oscuro de AMLO”, aunque en realidad se trató de una serie de fake news financiadas por empresarios contrarios a la causa.

Fueron descubiertos equipos enteros de personas dedicados a generar contenido incriminatorio y falso, desde bots hasta la supuesta influencia rusa a favor de López Obrador. Después de investigar, Tatiana pudo demostrar quiénes estaban financiando Pejeleaks, por lo que su perfil fue desactivado.

En la segunda mitad de la campaña hubo mucha tensión política. Andrés reveló públicamente que existió una reunión entre empresarios y el candidato Anaya, lo que generó la ira del sector privado. Los ataques dejaron de ser hacia la campaña para ser de intimidación.

Otra polémica surgió alrededor de la viabilidad del Nuevo Aeropuerto Internacional en la Ciudad de México. Andrés había declarado que, si era electo, iba a revisar el proyecto y los contratos implicados. Esto no les gustó a los mercados e inversionistas extranjeros. Sin embargo, se acabaron detectando irregularidades y actos de corrupción en el proyecto.

A pesar de todavía no ser electo, López Obrador ya fijaba la agenda, como también lo hizo con la reforma educativa, los salarios mínimos, la relación con Estados Unidos, las becas para los jóvenes y los apoyos para adultos mayores.

Respecto a los jóvenes, el equipo comprobó que la mala imagen de AMLO fue producto de un miedo planificado e impuesto por publicistas. Difundieron las pruebas que demostraban esa farsa desde las redes sociales y fueron bien recibidas por la juventud, que entendió que había sido engañada.

Lecciones de la campaña

La autora del libro entiende que ella fue apenas un medio para lograr un objetivo y que ya existía una fuerza mediática en torno a López Obrador antes de su llegada, sin la cual hubiese sido imposible ganar.

Tanto Andrés Manuel como Tatiana y el resto del equipo eran la cara de la posibilidad de un cambio en México. La necesidad de poder recomponerse como sociedad y como país. Clouthier entendió también que las personas estaban desesperadas por ser escuchadas y que alguien hablase por ellas.

Sobre la campaña, entendió que Morena tenía la ventaja de ser un movimiento, por lo que sus miembros podían ser inclusivos y tener sus propias postura. Aunque también tenía aspectos de un partido, lo que los obligó a establecer sus principios y reglas.

La estrategia de Juntos Haremos Historia fue no entrar en el juego del enojo, las provocaciones y la intolerancia que pretendían sus adversarios. Si hay algo que AMLO aprendió en tantos procesos electorales fue a reírse de sí mismo.

También aprendió que a veces es necesario lidiar con distintas formas de ver la política dentro de su propio bloque. Era necesario si pretendían ganar las elecciones.

Tristemente, durante la campaña Tatiana pudo comprobar que México todavía es un país racista y clasista. Estas posturas de odio se vieron reflejadas en críticas hacia la familia de Andrés Manuel o hacia su acento y forma de hablar.

El 1 de julio de 2018, Andrés Manuel López Obrador fue electo presidente de México. Juntos Haremos Historia ganó las elecciones con más del 50% de los votos. Tatiana Clouthier, por su parte, aceptó la propuesta de Andrés para convertirse en diputada federal por Morena para el periodo 2018-2021.

Por último, la autora enumera algunas cuestiones necesarias para estructurar una campaña ganadora: trabajo en equipo que permita que cada miembro se concentre en su función, acciones sólidas en redes sociales, no poner todos los huevos en la misma canasta, trabajar la comunicación de los voceros y tener personas encargadas de cuidar las casillas durante la votación.

Notas finales

Según la propia autora, lo que la llevó a aceptar la coordinación de la campaña fue el deseo de ver un cambio en México, un país en el que se termine la corrupción, se eliminen los privilegios y se acabe la desigualdad.

Hoy, ya como diputada, pretende cambiar el país dando ejemplo. Demostrando actitudes sencillas y austeras, teniendo empatía con las clases bajas. Muestra de ello fue que todos los partidos decidieron reducir en un 30% los ingresos de sus legisladores, además de eliminar varios de sus privilegios.

Este libro enseña de manera detallada e interesante todo lo que implica una campaña presidencial. Los acuerdos en busca de un bien mayor, las amenazas avaladas por la corrupción y el hecho de que, a pesar de todo, existen personas en la política que realmente pueden hablar por los menos favorecidos y luchar por un país más justo y que pretenden devolverle a México su dignidad.

Tip de 12’

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¿Quién escribió el libro?

La política Tatiana Clouthier se adentró en la escritura para publicar tres libros, entre los que se incluye Juntos hicimos historia. Estuvo al frente de la coordinación de campaña presidencial de... (Lea mas)