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Había Una Vez Mexicanas Que Hicieron Historia

Había Una Vez Mexicanas Que Hicieron Historia Resumen
Textos latinos

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Había una vez mexicanas que hicieron historia

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9786073176040

También disponible en audiobook

Resumen

Pedro J. Fernández te invita a conocer la vida de cincuenta mexicanas que dejaron una huella en la historia. Desde su papel en la política, la educación, el activismo, la ciencia, el arte o el deporte, desafiaron al sistema preestablecido que siempre las colocó en un lugar secundario. Decidieron reinventarse y cambiar el status quo, abriendo paso para las mujeres mexicanas, latinas y del resto del mundo. Aprende e inspírate con las palabras en primera persona de Frida Kahlo, La Malinche, Juana Cata, Rosario Ibarra de Piedra y otras cuarenta y seis mujeres que hicieron historia.

Mujeres nacidas antes del siglo XX

La primera de las mujeres destacadas es Macuilxochitzin, una poetisa que vivió durante el siglo XV en la ciudad de Tenochtitlan. Si bien existe poca información sobre su vida, se sabe que, en una época tan remota, consiguió expresarse a través de la escritura e incluso escribió versos sobre sí misma.

En el siglo siguiente surge la figura de La Malinche, hija de un cacique mexico (azteca) y una mujer noble. Tuvo una gran importancia para Hernán Cortés, quien lideró las fuerzas españolas en la invasión del continente americano. Comenzó siendo sólo una esclava de los conquistadores, pero tuvo un papel importante en la historia porque hablaba maya, náhuatl y castellano. Cortés la utilizaba como traductora en sus negociaciones con el imperio mexica.

Actuó como diplomática durante la guerra en la que los españoles ayudaron a los pueblos indígenas a liberarse de los mexicas. Fue una interlocutora esencial en el choque cultural entre los antiguos mexicanos y los europeos. Es considerada la madre de la raza mestiza y su imagen permanece viva hasta hoy.

Otra personalidad conocida por su escritura fue Sor Juana Inés de la Cruz, monja que vivió durante el siglo XVII. Apasionada por la lectura y la poesía desde pequeña, dedicó su vida a la religión como un acto de rebeldía para no casarse. Su objetivo era estudiar. Eso la llevó a escribir obras de teatro y publicar libros que se hicieron conocidos también en España. Se encuentra entre las grandes escritoras de la historia.

Durante la etapa en la que México se llamaba Nueva España, se destacaron varias mujeres. Una de ellas fue Josefa Ortíz de Domínguez, reconocida como uno de los pilares de la libertad mexicana. Colaboró con Miguel Hidalgo e Ignacio Allende para lograr la revolución e iniciando la Guerra de Independencia el 16 de septiembre de 1810.

En el mismo bando se encontraba Leona Vicario, que fue espía infiltrada en contra de la corona española. Formó parte de un grupo revolucionario llamado Las Guadalupes y acabó siendo arrestada. Pero incluso en esta situación, no reveló los secretos que guardaba. Fue recluida a un convento hasta que su marido, Andrés Quintana Roo, la rescató. Escribió artículos sobre la libertad del pueblo mexicano que fueron publicados en distintos periódicos, convirtiéndose en una de las primeras periodistas mexicanas.

Todo el mundo sabe que cualquier revolución necesita recursos para sustentarse. Aunque Leona Vicario aportó mucho dinero a la causa, hubo otra mujer de clase alta que proporcionó más: La Güera Rodríguez. Se negaba a cumplir su lugar de señorita rica en la sociedad, buscó instruirse y demostró que la inteligencia no tiene género. Estudió ciencia y política y ayudó al capitán Agustín de Iturbide a conseguir la independencia de México, que fue firmada el 27 de septiembre de 1821.

Más tarde en el mismo siglo la Guerra de Reforma enfrentó a conservadores y liberales. Estos últimos, liderados por el militar Porfirio Díaz, contaron con la ayuda de Juana Cata, empresaria que actuó como espía. Pero no se limitó a eso. Originaria de Tehuantepec, construyó escuelas, tuvo una empresa azucarera de gran éxito y colaboró con el gobierno del mencionado Díaz en la construcción de la primera línea de ferrocarril que unió las dos costas de México. Una de sus mayores enseñanzas fue, sin duda, hacer que las personas se sientan orgullosas de donde proceden.

Uno de los levantamientos liderados por Porfirio Díaz fue contra del gobierno de Benito Juárez. Su mujer, Margarita Maza, también dejó su propia huella en la historia. Reunió dinero durante la guerra para los niños y las viudas de los combatientes y es considerada un símbolo de resistencia de la Guerra de Reforma.

Volviendo al tema de las escritoras encontramos a Laureana Wright de Kleinhans. Comenzó publicando artículos críticos contra el gobierno de Díaz en el periódico “El Diario del Hogar”. Sin embargo, fue marginada, por lo que decidió fundar su propia revista: “Violetas del Anáhuac”. Era una publicación cultural escrita por mujeres para mujeres. En ella se trataban temas de política y reseñas de libros con perspectiva feminista, algo revolucionario para la época. Además, fue una de las primeras mexicanas en pedir el derecho al voto para la mujer y en proponer la igualdad de derechos para mujeres y hombres.

Muchas mujeres lucharon por conseguir esta igualdad. Juana Belem Gutiérrez creó, junto a otras trescientas luchadoras sociales, el grupo Las Hijas del Anáhuac. Exigían el voto femenino y el derecho de huelga para mejorar las condiciones laborales de las mujeres. Fue periodista, maestra, inspectora de escuelas y directora del Hospital de Zacatecas.

Como podrás imaginar, el libro hace referencia a la historia de varias pioneras. Matilde Montoya, por ejemplo. Fue la primera mujer mexicana que estudió medicina, a pesar de las dificultades que eso conllevaba en el siglo XIX. Su perseverancia la llevó a solicitar al entonces presidente Porfirio Díaz que cambiara el reglamento que impedía a las mujeres estudiar medicina. Y lo consiguió. De esta manera hizo historia y ayudó a abrir el camino para el resto de mujeres que vinieron detrás.

Luz González Cosío de López, por su parte, ayudó a los niños y a los heridos de la guerra. Comenzó fundando asociaciones para reunir recursos y dinero. Pero revolucionó la historia al llevar la Cruz Roja a México por primera vez, formando un grupo de auxilio.

La primera candidata a un cargo del gobierno fue Hermila Galindo Costa, en 1918. Concretamente, a la Cámara de Diputados. ¡Y ganó! Pero no la dejaron asumir sus funciones porque, según la Constitución de 1917, las mujeres no eran ciudadanas. A pesar de la injusticia, sirvió para establecer las bases para conseguir el voto y la participación política femenina. Recién en 1952, consiguió convertirse en la primera mujer congresista federal.

Una de las primeras diputadas fue Elvia Carrillo Puerto, electa en 1924. Otra de ellas fue Raquel Dzib Cicero. Ambas fueron grandes impulsoras del voto femenino, un derecho que se consiguió sólo en 1955. Por otro lado, la primera embajadora mexicana fue Amalia González Caballero. Ejerció de diplomática en Suecia, Suiza y Finlandia, y también representó a México en la Organización de las Naciones Unidas.

Mujeres nacidas entre 1900 y 1949

Todas las mujeres mencionadas hasta el momento nacieron antes del siglo XX, aunque muchas de ellas se hicieron conocidas después del 1900. La Adelita no es la excepción. Nacida en ese mismo año, Adela Velarde López fue una enfermera que participó en la Revolución Mexicana curando a los heridos y luchando junto a los hombres en el ejército de Pancho Villa. La acompañaban otras mujeres que fueron conocidas como “las adelitas”, por estar vinculadas a ella. Adela es un símbolo de la revolución que se mantiene hasta hoy.

No todas las mujeres realizaron la revolución a través de la guerra. Otras incursionaron en el arte. Como la siguiente personalidad, quizás la más famosa de la lista: Frida Kahlo.

Durante su infancia estuvo mucho tiempo enferma, en cama. Cuando tenía 18 años sufrió un accidente en un tranvía de la Ciudad de México que quebró muchas partes de su cuerpo. Esto la obligó, una vez más, a largos períodos de rehabilitación.

Fue en ese momento cuando la pintura cobró gran importancia en su vida como una vía de escape para expresar sus sentimientos. Sus cuadros surrealistas hablaban de su historia, llena de dolor y sufrimiento, pero también de amor y fuertes convicciones. Y su estilo de vestimenta con trajes tradicionales mexicanos, trenzas y joyas siempre la caracterizó. Es, hasta hoy, una de las mayores representantes del arte popular mexicano y uno de los símbolos del feminismo mundial.

Amiga de Frida, la fotógrafa Lola Álvarez Bravo, también dejó una huella con sus obras. A través de su cámara consiguió retratar al México de la primera mitad del siglo XX. Casi cincuenta años expuestos en fotografías que muestran un país vivo y su evolución. El mundo pudo conocer México, su gente, cultura y arte gracias a ella.

Algunas décadas más tarde nacería Gabriela Iturbide, otra fotógrafa reconocida a nivel mundial que también dedicó su vida a visibilizar México a través de su lente. Uno de sus temas favoritos es la mujer mexicana, incluyendo a las pertenecientes a poblaciones indígenas. Ganó varios premios internacionales a lo largo de su carrera.

En el plano de la escritura, Elena Garro se destacó como una de las precursoras del realismo mágico, corriente literaria latinoamericana de gran importancia. Sus textos jugaban con los personajes y el tiempo en el que vivían. En varias de sus obras aparecen mujeres fuertes, por lo que también contribuyó a la lucha feminista desde su lugar. Igual que Rosario Castellanos, quien criticó las diferencias en la educación de niños y niñas por su género. Escribió cuentos, novelas, poemas, ensayos y obras de teatro con la mujer y la relación entre los indígenas y la sociedad como temas centrales.

La música no queda afuera de esta gran lista. Lucha Reyes fue una de las primeras cantantes que logró que la música mexicana se escuchara en todo el mundo. Prácticamente reinventó la música ranchera. Y siempre se hizo respetar en ese ambiente, exigiendo los mismos derechos y beneficios de los que gozaban sus compañeros masculinos. Lola Beltrán nació algunas décadas más tarde, pero destacó en el mismo género. Comenzó cantando en la radio, salió en películas y su voz se hizo reconocida en todo el mundo.

La pintura de estas décadas estuvo marcada por mujeres como la muralista Aurora Reyes. Los siete murales que pintó durante toda su vida abordan la historia y la cultura de México. También escribió poemas feministas y luchó por la igualdad de derechos. María Izquierdo continuó la línea de pintura y poesía feminista. Leonora Carrington se destacó por su pintura y escultura surrealista. Inglesa de nacimiento, sólo llegó a tierras mexicanas siendo adulta, aunque acabó nacionalizándose. Sus obras son fundamentales para entender el arte del siglo XX y usó su fama para contribuir con la lucha feminista de los años 70.

En el plano cinematográfico, los focos alumbraron a María Félix y Lupita Tovar. Félix consiguió su primer papel protagonista en la primera película que hizo, “El Peñón de las Ánimas” (1943). Destacó porque siempre escogía sus papeles y mantenía su estilo vanguardista. Supo decirle que no a Hollywood para escapar de papeles de mujeres latinas estereotipadas y, en su lugar, realizó muchas películas en Europa. Llegó a ser criticada por ser la primera mujer famosa que llevó pantalones a un evento público. Es considerada una de las actrices más importantes de la época dorada del cine mexicano.

Lupita Tovar fue la primera actriz en participar en una película sonora en Latinoamérica. Una de las películas más famosas en las que actuó fue la versión en español de “Drácula” (1931). Fue la primera mexicana en triunfar en Hollywood.

Algunas de las mujeres involucradas en política en esta época fueron Esther Chapa, nombrada presidenta del Frente Único Pro Derechos de la Mujer en 1932. Impulsó la creación de la Cárcel de Mujeres de Santa Martha Acatitla, con el objetivo de que fuese una prisión digna para las presidiarias. Fue médica, escritora y diplomática, ayudó a establecer relaciones entre México y China.

La periodista Esperanza Brito de Martí fundó la Coalición de Mujeres Feministas, donde se analizaban las leyes mexicanas y organizaban protestas frente a las injusticias. Luchó para que todas las niñas pudieran ir a la escuela y se les enseñara cómo funciona su cuerpo. Su meta era que ninguna mujer tuviera miedo de ser agredida sólo por ser mujer.

Rosario Ibarra de Piedra, por último, luchó y lucha hasta hoy para encontrar a su hijo, Jesús Piedra Ibarra, desaparecido en 1974. Fundó el Comité Eureka, organización que reúne a familiares de desaparecidos para exigir que el gobierno revele su paradero. Fue la primera mujer candidata a la presidencia de México en 1982. Su lucha en pro de los derechos humanos y de la mujer la llevaron a ser candidata al Premio Nobel de la Paz en 1986, 1987, 1989 y 2006.

Mujeres nacidas a partir de 1950

En 1950 nació Laura Esquivel, escritora conocida por su novela “Como agua para chocolate”, traducida a diez idiomas y considerada una de las grandes novelas en español del siglo XX. También escribió el guion de su adaptación al cine, una de las películas más taquilleras de la historia mexicana.

A finales de la década de 1960 nació Lila Downs, cantante de sangre mixteca y estadounidense. Se convirtió en un exponente de la música ranchera y apoyó numerosas causas indígenas. Siempre mantuvo presentes sus raíces, vistiendo ropas típicas de su Oaxaca natal en sus presentaciones internacionales. Ha ganado Grammys, Grammys Latinos y Lunas del Auditorio, entre otros premios.

Alondra de la Parra también ganó fama a través de la música, aunque siendo directora de orquesta. En 2003, fundó la Orquesta Filarmónica de las Américas en Nueva York. También dirigió las orquestas del Estado de México, Aguascalientes, Puebla, Jalisco, Sinaloa y Xalapa, y fue la primera mujer al frente de la Orquesta Sinfónica de Queensland (Australia).

La actriz y productora Salma Hayek también tiene un lugar en esta lista. A pesar de ser diagnosticada con dislexia a los 12 años, consiguió hacer una carrera espectacular en el cine mexicano y después en Hollywood. Uno de sus papeles más proclamados fue protagonizar “Frida” (2002), donde también trabajó como productora. Fue la primera mexicana en ser nominada como Mejor Actriz Principal en los Premios Óscar. Actualmente está involucrada en la lucha contra la discriminación de mujeres y migrantes.

En la rama deportiva también se destacan algunos nombres. La esgrimista María del Pilar Roldán (nacida en 1939) fue la primera mexicana en ganar una medalla en los Juegos Olímpicos (México 1968). Ana Gabriela Guevara es considerada una de las diez mejores velocistas de la historia. Rompió un récord mundial en 2003 y ganó la medalla de plata en los Juegos de Atenas 2004. Ya retirada, se convirtió en senadora y en 2018 se convirtió en la responsable de la Comisión Nacional del Deporte de México. 

Finalmente, en el plano activista destaca la figura de Lydia Cacho, periodista que dedicó -y aún lo hace- sus investigaciones a la defensa de los derechos humanos. Denunció delitos graves cometidos por políticos y continúa con su lucha a pesar de haber sido agredida y amenazada. Por otro lado, un grupo de mujeres llamadas “Las Patronas de Veracruz” fue reconocido mundialmente por su labor de asistencia a los inmigrantes latinoamericanos que intentan cruzar la frontera estadounidense de forma ilegal. Desde 1994, les proveen comida, agua y ropa todos los días cuando el tren pasa por el pueblo de La Patrona, en el estado de Veracruz.

Notas finales

A pesar de estar dirigido a niñas y adolescentes, este libro puede enseñar mucho a los adultos. Las historias de las mujeres mexicanas permite aprender también sobre la historia de México, que tiene paralelismos con la del resto de países latinoamericanos.

Este libro es de rápida lectura, está cuidado hasta el último detalle y cuenta con grandes historias, variedad de realidades y ejemplos de superación. Es una pieza de gran valor para la biblioteca de cualquiera interesado en conocer la vida de estas personalidades.

Como punto adicional, en el libro podrás conocer el trabajo de trece talentosas mujeres que han realizado ilustraciones de cada una de las cincuenta mujeres. Ellas también pueden ser una gran fuente de inspiración para pequeños y mayores.

¿Tienes niñas o niños? Léelo con ellos. Enséñales a respetarse a sí mismos y a los demás y transmite el valor de la lectura al mismo tiempo. ¿No eres padre? No importa, te aseguro que también podrás aprender muchas cosas al leerlo.

Tip de 12’: Da un vistazo a “Manual de CEO” de Sharon Hadary, donde encontrarás grandes historias e inspiración para las futuras mujeres líderes.

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¿Quién escribió el libro?

Desde 2010, Pedro José Fernández realiza divulgación cultural e histórica de México. Empezó en Twitter, luego pasó a la televisión y terminó como escritor de novelas y guiones para series televisivas. Sus... (Lea mas)