El Manifiesto Comunista Resumen - Karl Marx

¡Aprende cómo aprender desde casa! Aprovecha este momento y usa el tiempo a tu favor. LANZAMOS UN DESCUENTO DEL 30% EN TU SUSCRIPCIÓN!

Oferta por tempo limitado

405 lecturas ·  4.5 calificación promedio ·  55 calificaciones

El Manifiesto Comunista

El Manifiesto Comunista Resumen
Sociedad y política

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 0717802418, 9780717802418

También disponible en audiobook

Resumen

“El Manifiesto Comunista” fue escrito en 1848 por Karl Marx y Friedrich Engels, famosos filósofos políticos alemanes. El objetivo de los autores era unificar a los trabajadores, buscando una revolución contra el capitalismo y la explotación de la clase trabajadora. Este libro fue considerado subversivo en la época, pues defendía al comunismo, le daba protagonismo al proletariado y colocaba en discusión la acumulación de capital y la explotación de los trabajadores. A pesar de ser antiguo, todavía es muy leído y es muy útil por presentar contextos históricos relacionados al origen de la burguesía, del capital y de la desigualdad social.

El poder económico garantiza el poder político

Cambios en la economía generan cambios en la sociedad. Cada cambio en las relaciones sociales es causado por algún otro cambio en el modo de producción, que está relacionado al método de creación de las necesidades básicas de vida como: comida, vivienda y transporte. En las sociedades primitivas, por ejemplo, los seres humanos sólo podían suministrar alimento a las comunidades presentes. Por eso, las distinciones de clases eran improbables; la gente era más o menos igual. Pero con el surgimiento de la agricultura, surgió una manera más eficiente de producir alimento. De repente, comenzó a existir una abundancia de alimento, suficiente como para que los agricultores comenzaran a vender a otras personas. Este cambio en el modo de producción causó el desarrollo de una jerarquía entre aquellos que poseían el alimento y los que lo compraban.

Entonces, el primer sistema de clases fue creado y la clase que poseía el poder económico también detentaba el poder político. Históricamente, todas las sociedades se organizaron en jerarquías complicadas con clases conflictivas. Los límites que separaban estas clases estaban vinculados al grado de control sobre los modos de producción. En esencia, la clase que controlaba las riquezas de la sociedad también controlaba esa sociedad, usando su posición para subyugar a las otras clases. En el mundo romano, por ejemplo, los esclavos no podían tener propiedades, lo que aumentaba aún más la opresión. Y las cosas eran parecidas en las sociedades feudales de la Europa medieval: los siervos estaban presos a las tierras y tenían deudas con los propietarios. En otras palabras, esos propietarios eran dueños de los siervos y los forzaban a trabajar en la tierra. La relación entre las clases opresivas y oprimidas fue el motor principal de la historia de la humanidad. La historia de la sociedad es la historia de la lucha de clases.

El surgimiento del capitalismo

Todo el mundo sabe que, antiguamente, los reyes y la iglesia ejercían un gran poder sobre las sociedades. Pero, actualmente, ese poder es relativamente pequeño, y el poder que ya estuvo en sus manos, ahora está en manos de los dueños de las industrias. En otras palabras, estos dueños son ahora la clase dominante. En el sistema feudal, los medios de producción (principalmente la tierra) pertenecían a la corona y a los nobles - aristocracia e iglesia. Como eran dueños de la tierra, mantenían el control sobre las otras clases. Los campesinos se prestaban al papel de siervos, pues sólo así conseguían tener acceso a las tierras. Sin embargo, la industrialización del siglo 18 trae maneras alternativas de producción para los siervos feudales, dando a los agricultores formas alternativas de trabajo para la supervivencia: el trabajo en las fábricas. Los agricultores migraron de la agricultura a la industria, y el antiguo sistema social desapareció. Sin embargo, la opresión no desapareció con él, por el contrario, una nueva y poderosa clase surgió - la burguesía (o los dueños del capital industrial).

El surgimiento de la burguesía fue revolucionario: el feudalismo fue sustituido por la "mano invisible" del libre mercado. Este cambio para un sistema capitalista, fue impulsado por el aumento de la demanda de productos y por el aumento de la población urbana, ya que los campesinos fueron expulsados ​​de sus tierras y necesitaban pensar en una alternativa viable para sobrevivir. Con eso, los maestros de corporaciones de oficio fueron sustituidos por los burgueses, por otro lado, rápidamente surgieron las máquinas a vapor. Este fue el inicio de la industria moderna. Sin embargo, la jerarquía social básica continuó igual: trabajadores que vendían su fuerza de trabajo por un salario inferior a la cantidad de capital que producían. En términos concretos, cuando un trabajador en una fábrica crea una silla, su salario no es igual al precio de la silla. En vez de eso, sólo recibe una fracción del valor. El resto del capital va a las manos de la burguesía, que aumenta su poder cada vez más. Mientras tanto, la burguesía está constantemente buscando más capital y más mercados para ser explotados; y eso hizo del capitalismo un fenómeno global. Gracias al creciente poder de la burguesía, el capitalismo se ha convertido, en nuestros días, en una doctrina económica definitiva.

La unión de la clase proletaria

En los días de hoy, el rey opresor fue sustituido por la burguesía. Como están en el control, una nueva clase oprimida también surgió: la clase de trabajadores proletariados. Trabajas pero no produces para ti, lo haces para el dueño de una fábrica que te va a pagar sólo lo que necesitas para sobrevivir - no porque le importes, sino para que continúes trabajando para él y ayudándolo a aumentar su negocio. Entonces, siempre y cuando tengas un trabajo, puedes mantenerte vivo. Y cuando tu fuerza de trabajo no sea suficiente para aumentar las riquezas de la burguesía, morirás. De esta manera, los trabajadores no pasan de mercaderías. Además, con cada aumento en la división de trabajo, los trabajadores son cada vez más insignificantes - con tareas más simples, pequeñas y especializadas. En vez de realizar un producto entero, los proletarios sufren la monotonía de hacer la misma tarea en la fábrica, todo el día, por un salario minúsculo. En el capitalismo los aspectos de la humanidad no importan: edad, género, deseos y aspiraciones no tienen validez; los individuos son partes de una máquina.

Como resultado del aumento de la escala de producción industrial, hay más trabajadores que nunca. Además, los medios de comunicación crecieron con la aglomeración de las ciudades, y las diferencias entre esos trabajadores desaparecieron, ya que no pasan de materia prima. Aunque, al principio, los trabajadores se vieron obligados a entrar en una competencia directa, uno contra el otro en términos de fuerza de trabajo y salario, con el tiempo, percibieron que sólo podrían desafiar el sistema de la clase burguesa, uniéndose. Fue cuando el proletariado se transformó en una fuerza revolucionaria, y los trabajadores se organizaron en sindicatos para defender a la clase y crear una sociedad más justa. Desde el nacimiento de la clase proletaria, los trabajadores luchan contra la burguesía. Rápidamente, los capitalistas percibieron que habían creado una clase que podría destruirlos.

La burguesía y su actuación en el mundo moderno

La burguesía entonces ejerció un papel revolucionario en el mundo. Le puso un fin a las relaciones antiguas y patriarcales del feudalismo; eliminó las relaciones que prendían a las personas a sus superiores y, ahora, todas las relaciones de los hombres se caracterizaban por intereses egoístas. El sentimentalismo y el fervor religioso también fueron sacrificados. El valor personal ahora se mide por el valor de cambio, y la libertad es el "libre mercado". La burguesía cambió todas las ocupaciones y todo el mundo necesita trabajar para ganar un salario y sobrevivir, incluso aquellos que tienen profesiones honrosas, como los médicos. Y de manera semejante, las relaciones familiares perdieron sus sentimentalismos y se redujeron a las relaciones financieras. Como la burguesía necesita expandir su mercado constantemente, puede establecer conexiones en todo el mundo. La producción y el consumo desempeñaron un papel importante en cada país. Y eso fue verdad tanto para la producción material como intelectual, ya que las soberanías nacionales estaban tambaleándose. La burguesía lleva a todas las naciones a adoptar sus modos de producción. Ella crea un mundo a su propia imagen. Y todos se vuelven dependientes de ella. Según los autores, la sociedad burguesa moderna está en un proceso de cambio y extinción, luchando contra sí. Las fuerzas productivas modernas se están rebelando contra las condiciones de producción. Las crisis comerciales, causadas por la sobreproducción, están amenazando la existencia de la sociedad burguesa. Y en un intento de remediar esas crisis, la burguesía causa nuevas crisis. ¿Qué significa todo esto? Las armas utilizadas por la burguesía para acabar con la sociedad feudal, se volvían contra ellos mismos.

Los cambios causados ​​por la industrialización y el surgimiento de los sindicatos

Con la evolución de la burguesía, el proletariado también evolucionó, ya que pasó a ser obligado a vender su fuerza de trabajo y a someterse a los cambios en el mercado y en la competencia. Además, como todos eran considerados mercaderías, las diferencias de edad y sexo ya no existían, La lucha contra la burguesía fue lenta y comenzó pequeña: los proletarios asumieron la causa aisladamente hasta que el número de partidarios aumentó. Pero atacar al burgués no es suficiente, hay que atacar también el medio de producción y luchar para conquistar una nueva posición. Con el crecimiento de los proletarios que querían luchar contra la burguesía, nacieron los sindicatos. Fueron fundados para apoyar a los trabajadores, convirtiéndose en asociaciones contra la burguesía y a favor de los derechos del proletariado.

Aunque la organización del proletariado estaba amenazada por la propia competencia entre ellos, debido al trabajo, la clase ganó cada vez más fuerza. Para los autores, la única clase con posibilidades contra la burguesía, era el proletariado. Todas las demás eran clases muy conservadoras y sólo luchaban para preservar su existencia. Además, históricamente el proletariado no tiene antecedentes. En el pasado, cuando una clase subía, intentaba imponer a toda la sociedad su forma y se apropiaba de los medios de producción, pero en el caso del proletariado, sus integrantes no tienen ninguna propiedad para mantener o expandirla. Mientras que los movimientos pasados ​​comenzaron a partir de minorías, el proletariado se inició integrado por una mayoría actuando en favor de sus intereses.

Los comunistas quieren el fin de la propiedad privada

Los comunistas quieren unir a los trabajadores por una causa común: la lucha contra la burguesía. Aunque los sindicatos están surgiendo en todos los países e industrias, las redes de relaciones todavía son muy pequeñas en comparación con el poder global, económico y las conexiones internacionales de la burguesía. Entonces, los comunistas internacionales decidieron representar los intereses del proletariado como una clase mundial. Estos comunistas surgieron de los partidos de los trabajadores y organizaciones en todo el mundo; y traen con ellos un movimiento internacional de los proletarios que trasciende límites entre países. Los comunistas proponen la extinción de la propiedad privada y de la familia. Esta abolición es necesaria, ya que no todos los individuos tienen el derecho de usufructuar de ella. Muchas personas no pueden entender esta cuestión porque creen que ganar dinero y adquirir una propiedad privada en el capitalismo es lo único que motiva a la gente a trabajar. Estas personas creen que abolir la propiedad privada tendría consecuencias económicas fatales, ya que nada se produciría.

Pero el proletariado no crea ninguna propiedad para él a través del trabajo. Los trabajadores se pagan con un valor mínimo para garantizar que continúen trabajando, lo que ciertamente no es suficiente para construir su propio capital. Los únicos que se benefician de la riqueza creada por el trabajador asalariado, son los que pertenecen a la burguesía, y en eso se basa su dominio sobre los proletarios. En esencia, en el capitalismo los proletarios crean el instrumento de su propia explotación. Por lo tanto, desde el punto de vista del proletariado, no existe una base lógica para el dominio de individuos o de capital privado: la creación de capital exige el trabajo de la sociedad entera y debe ser sostenida por todos. Por esa razón, los planes de los comunistas son inmediatos y decisivos: los proletarios unidos deben derribar a la burguesía y robarles el poder político para, después, redistribuir la riqueza en la sociedad.

Las condiciones de la sociedad comunista

Para el surgimiento de una sociedad comunista justa y recta, 10 condiciones deben ser cumplidas:

1. Los derechos exclusivos a la tierra crean y perpetúan distinciones de clases. Por lo tanto, toda propiedad y toda renta debe ser expropiada para propósitos públicos.

2. Para garantizar que la riqueza no se acumule ni se concentre en la cima, debe ser introducido un impuesto pesado y progresivo.

3. Las herencias concentran las riquezas en manos de personas que ya son prósperas y, por eso, consolidan las distinciones de clases. Por lo tanto, todos los derechos de herencia deben ser abolidos.

4. Los inmigrantes no tienen derecho a la propiedad en sus países de origen. Por lo tanto, hay que confiscar sus propiedades, así como las propiedades de aquellos que intentan controlar al proletariado.

5. Las instituciones de crédito existen en virtud del capital y no producen nada. Por lo tanto, el Estado debe tener un monopolio sobre el crédito a través de un banco nacional con capital del Estado.

6. La libertad de movimiento es un derecho de todos los ciudadanos, y la sociedad debe ser responsable de ello. Por lo tanto, la centralización del transporte debe estar en manos del Estado.

7. Muchas tierras siguen siendo infrautilizadas. Debemos extender los instrumentos de producción que ahora son del Estado y utilizarlos para cultivar las tierras abandonadas y mejorar el suelo.

8. Como se sabe, muchos trabajan en beneficio de pocos. Por lo tanto, todo el mundo debe trabajar. Además, los ejércitos industriales, especialmente para la agricultura, deben ser instituidos.

9. Debe promoverse la eliminación gradual de las diferencias entre la ciudad y el campo, haciendo una distribución igualitaria de la población.

10.Nuestras vidas se determinan en parte por la calidad de nuestra infancia. Por lo tanto, la educación será gratuita en escuelas públicas, el trabajo infantil en las fábricas debe ser abolido.

Socialismo y comunismo crítico utópico

Las personas que comenzaron el movimiento comunista crítico utópico, entendían bien los conflictos existentes entre las clases y los factores que podrían acabar con el dominio de la burguesía y veían que, a pesar de eso, no existía, por parte del proletariado, ninguna iniciativa importante o capacidad de organización de un movimiento. Como la clase obrera era el eslabón más débil y el que más sufría, estas personas la defendían y también consideran la lucha de clases primitiva, algo que debía ser superado. El objetivo principal es la búsqueda de mejores condiciones para todas las clases, incluyendo las más altas, y con eso, apartar las posibilidades de acciones políticas revolucionarias, buscando, de esa forma, los objetivos de forma pacífica y amigable. Lo definimos de utópico por pretender la eliminación del antagonismo entre las clases. A pesar de esta definición, con el aumento de la lucha de clases y de la desigualdad, este movimiento ganó más importancia en la sociedad.

Las críticas al comunismo

Obviamente, el plan radical de las comunidades para la transformación de la sociedad encontró una oposición muy fuerte. Pero para Marx y Engels, las críticas son hipócritas e inválidas. Por el hecho de exigir que los niños fuesen educados públicamente en lugar de ser educados en sus hogares, el comunismo fue acusado de atentar contra los valores y lazos de las familias tradicionales, pero según los autores, eso no es verdad, principalmente porque las familias ya habían sido arruinadas por el capitalismo. Madres que trabajaban 60 horas por semana y niños esclavizados en fábricas y reducidas a simples mercaderías. El comunismo sólo propone que la educación sea libre, principalmente, de la influencia de las clases dominantes. Otras personas pueden creer que el comunismo les saca la nacionalidad a los trabajadores. Pero la verdad es que los trabajadores ya no tienen nacionalidad. Trabajadores no están representados por los grandes valores e historias atribuidas a los nacionalistas de cada país. En vez de eso, son representados por su fuerza de trabajo y posición de sujetos oprimidos. Los comunistas no deben ser responsabilizados por lo que no hicieron. Aunque el comunismo comienza con un control político a nivel nacional, el objetivo de los comunistas es acabar con las fronteras nacionales. Trabajadores de todos los países están cada vez más parecidos a través de la estandarización, el comercio internacional y una causa común, que hará que el proceso sea más fácil.

Algunas personas critican que el comunismo pretenda destruir la religión. ¡Y esa crítica es verdad! Después de todo, el comunismo trabaja para sustituir los patrones morales existentes, ya que ellos fueron creados por las relaciones de poder opresivas de nuestra sociedad capitalista. Tradicionalmente, el principal propósito de las instituciones religiosas es apoyar a las clases dominantes. En la sociedad feudal, la iglesia apoyaba el derecho de gobernar del rey; en el capitalismo, se posiciona contra los movimientos socialistas y comunistas. El papel de la iglesia al mantener la jerarquía de clases implica que la religión debe ser eliminada con el resto del mundo viejo. Para los autores, las críticas enfrentadas por el comunismo son débiles. Ellas sólo demuestran que muchas personas todavía no entendieron las causas y demandas del movimiento de los trabajadores.

Notas Finales

El manifiesto comunista pasó a ser un famoso objeto de estudio sobre el asunto. Las ideas contenidas aquí buscan contrarrestar la acumulación de capital, a través de compartir y de la búsqueda de igualdad. El libro intenta acabar con la miseria y con la explotación de la mano de obra, promoviendo la equidad social. Los autores están convocando la unión de los trabajadores, prometiendo libertad y un mundo mejor.

Consejos de 12': ¿Te gustó la lectura? También puedes estar interesado en la obra "Leviatán" de Thomas Hobbes. Un clásico sobre la teoría política del mundo occidental.

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

o vía formulario:

¿Quién escribió el libro?

Friedrich Engels fue un teórico revolucionario alemán que junto a Karl Marx fundó el llamado socialismo científico o marxism... (Lea mas)

Elogiado y criticado, Marx ha sido descrito como una de las figuras más influyentes en la historia de la humanidad. Muchos intelectuales, sindicatos y partidos políticos a nivel mundial fueron influenciados por sus ideas, con... (Lea mas)