El Arte de la Guerra Resumen - Sun Tzu

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El Arte de la Guerra

El Arte de la Guerra Resumen
Gestión de Personas y Liderazgo

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: The Art of War

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 856001800X

También disponible en audiobook

Resumen

“El Arte de la Guerra” es uno de los libros de no ficción más populares de la historia. Fue escrito por un general chino llamado Sun Tzu hace más de 2500 años. El libro es hasta el día de hoy no sólo una gran referencia para saber sobre el éxito de las tropas en casos de guerra sino también un libro de negocios clásico, recomendado para emprendedores, inversionistas y ejecutivos que estén en ambientes altamente competitivos. A fin de cuentas, ¿podríamos considerar a estos ambientes cómo “de guerra”? Los consejos de Sun Tzu siguen vigentes. Recientemente, Evan Spiegel, fundador y CEO de Snapchat compró inclusive copias de este libro para todos los empleados, buscando prepararlos para una guerra inminente con Facebook. ¿Vas a entrar en guerra o estás luchando contra alguien? ¡Lee todo!

Estudia sobre guerra en tiempos de paz

La guerra es una cuestión de vida o muerte. El Estado depende de entender el arte de la guerra para sobrevivir y perpetuarse. Estudiar a la guerra antes de que suceda es importante, pues ese es el conocimiento que te servirá para crear tus planes. Para Sun Tzu, el general que planifica antes de la batalla siempre vence al general que no planificó. Además de conocer sobre la guerra, también es necesario conocerse a sí mismo y al enemigo para ser capaces de hacer una comparación. Para Sun Tzu, entender a los ejércitos involucrados en una batalla a través de 7 dimensiones, te permitirá prever si vencerás o serás derrotado en el campo de batalla. Estas dimensiones son:

  • ¿Cuál de los gobernantes de los estados en guerra tiene la obediencia total de su pueblo de forma tal que ellos lo seguirán hasta la muerte?
  • ¿Cuál de los generales es más capaz?
  • ¿Qué lado tiene ventajas naturales, climáticas y conoce la naturaleza del terreno?
  • ¿De qué lado es la disciplina de sus hombres impuesta con más fuerza?
  • ¿Qué lado tiene el ejército mś fuerte?
  • ¿Qué lado tiene los oficiales y soldados mejor entrenados?
  • ¿Qué lado tiene más consistencia en dar recompensas y castigos?

Compara cuidadosamente el ejército de tu enemigo con el tuyo y así sabrás cuáles son los puntos fuertes de cada lado. Planifica de acuerdo con las circunstancias. Si conoces al enemigo y a ti mismo, siempre serás victorioso. Planear y ser preciso nunca está demás.

No ser derrotado para vencer

Los mejores generales solo entran en las batallas que saben que van a ganar. Los peores solo entran en las batallas. Un general hábil evita batallas donde existe el riesgo de ser derrotado y eso hace que no sea derrotado y sea temido. La oportunidad de la victoria viene de los errores del enemigo. Para garantizar la victoria, existen 5 reglas esenciales:

  1. Debes saber cuándo luchar y cuándo no.
  2. Debes saber cómo lidiar tanto con fuerzas inferiores como superiores a las de tu ejército.
  3. Tu ejército debe tener espíritu de lucha y disciplina.
  4. Debes luchar para que estés preparado y tu enemigo esté despreparado.
  5. Debes tener la libertad y capacidad militar para comandar tus tropas sin la interferencia de superiores.

Ataca solamente cuando tengas la ventaja y evita siempre al enemigo donde él es fuerte

Evita al ejército enemigo cuando sus formaciones de tropa estén perfectamente ordenados o cuando tengan una posición ventajosa, como en un terreno más alto, por ejemplo. Nunca entres a una batalla por rabia; se lucha porque se quiere lograr un objetivo. La rabia es pasajera, pero un Estado destruido no tiene vuelta atrás. Evita las trampas a las que tu enemigo tratará de acercarte. No conduzcas tu ejército a lugares donde tus provisiones no llegarán o llegarán por terrenos desconocidos.

El General y el Soberano no pueden causar la derrota

Un ejército es comandado por un general, pero éste también es comandado por el soberano. Esta cadena de comando puede crear problemas y es necesario entenderlos para evitarlos. Un soberano puede estorbar al ejército si da las órdenes equivocadas. Eso puede suceder cuando le pide a las tropas que avancen o retrocedan cuando es imposible. El soberano, al gobernar el ejército de modo negligente o colocar a los oficiales en funciones inadecuadas, puede hacer que se pierdan guerras. Estos errores pueden sacudir la confianza de lo soldados y causar la derrota. No solamente el soberano, sino también el general puede tener problemas graves. Las características del general que llevan a la derrota son:

  1. Terquedad - que lleva a la destrucción;
  2. Cobardía - que lleva a ser capturados;
  3. Irritabilidad - que lo deja susceptible a insultos;
  4. Exceso de honor - que lo deja susceptible a la vergüenza;
  5. Exceso de compasión por sus hombres - que lleva a un ejército débil. Él puede ser imprudente y llevar a su ejército a las destrucción, o ser un cobarde y ser capturado. Un general puede estar orgulloso o descontrolado y sentirse provocado por el enemigo; o puede estar preocupado con el confort de sus propios hombres y dejar tales consideraciones impedir tácticas militares. El general es responsable si cualquiera de estas calamidades suceden con un ejército;
  6. Si él lanza su ejército contra una fuerza 10 veces su tamaño, haciendo que sus soldados huyan;
  7. Si sus soldados son muy fuertes en relación a sus superiores, causando insubordinación;
  8. Si los soldados son demasiado débiles, llevándolos a ser desgastados por los oficiales y desertar;
  9. Si los oficiales superiores son rabiosos e indisciplinados, llevándolos a atacar porque quieren y causar la ruina del ejército;
  10. Si el general es débil e indeciso, lo que resulta en un ejército débil y desorganizado;
  11. Si el general no es capaz de estimar la fuerza del enemigo y lanza una fuerza inferior contra una superior, llevando a una derrota aplastante.

Estrategia y espionaje

Una guerra prolongada puede agotar los recursos de cualquier estado, dejándolo débil y vulnerable, ya que mantener un ejército es caro. Es necesario enfocarse en victorias rápidas y decisivas, no en campañas prolongadas. En una guerra, debes evitar cercar ciudades amuralladas porque eso generalmente lleva meses de preparativos y puede dejarte lento. Para reducir el costo de la guerra es necesario capturar un Estado, una ciudad o un ejército enemigo entero e intacto en vez de destruirlo a través de una batalla cara. Y para lograrlo, necesitas de un fuerza mucho mayor que la de tu enemigo. Un grand general va a subyugar a sus enemigos sin luchar, lo que constituye el triunfo final. Los mejores ejércitos se destacaron no solamente por ganar, sino también por ganar con facilidad.

Otra forma de economizar los recursos de su Estado es tomar los de tu enemigo, llevando consigo todos los alimentos, armas, armaduras y hombres. Eso economiza el costo de abastecer su ejército y le ahorra a tus campesinos la carga de trabajo para mantener tu ejército. Las batallas individuales pueden acabar con las guerras y por eso debes involucrar a los espías: ellos ofrecen informaciones decisivas sobre las disposición del enemigo. Los espías también pueden ser útiles para esparcir rumores y secretos falsos en las líneas enemigas, por eso, recompénaslos bien y garantiza su fidelidad. Este es un costo muy bajo a pagar si logras evitar el alto costo de una guerra larga.

Ah, y el último consejo implacable de Sun Tzu: si planeas un ataque basado en un secreto contado por un espía, mátalo, así como a cualquier persona que pueda haberle contado el secreto, para que así tu ataque no corra el riesgo de perder su poder.

Engaña a tu enemigo

El arte de la guerra está basado en la habilidad de engañar y disuadir a tu enemigo. Debes enmascarar tu fuerza con debilidad, tu valor con timidez y el orden con desorden. Confundir a tu enemigo hará que él nunca esté preparado para ti. Haz que tus tropas finjan desorden cuando en realidad son altamente disciplinados. Cuando te aproximes a tu enemigo, haz que parezca que están bien lejos. Cuando estés listo para atacar, haz parecer que no lo estás. Juega con tu enemigo como un gato juega con un ratón. Si tu enemigo tiene un temperamento difícil, irrítale. Si está cómodo, pertúrbale; si está bien abastecido, hazlo pasar hambre; si está tranquilamente acampado, haz que se mude a la fuerza. Si quieres que el enemigo avance, ten una chispa para él; y si dejas que retroceda, cáusale sufrimiento. Un combatiente inteligente aprovecha la iniciativa e impone su voluntad sobre el comportamiento del ejército enemigo. Ataca su puntos vulnerables, de modo que tenga que correr para defenderse. Haz que tu enemigo solo pueda adivinar por dónde atacarás, forzándolo a dividirse y esparcir sus fuerzas. Hacer que tenga que prepararse para ataques en varios frentes crea el caos y garantiza que siempre tengas la ventaja.

Conoce a tus soldados y a los soldados del enemigo.

El espíritu de un soldado es más alto en la mañana. Al mediodía ya comienza a decaer y durante la noche solo piensa en volver al campamento. Si los soldados se quedan en pie con sus lanzas, estarán con hambre. Si existe confusión y caos en el campamento, la autoridad del general es débil. Cuando los soldados que buscan agua para el campamento comienzan a bebérsela antes de llegar al campamento, ellos tienen sed. Cuando comienzan a comerse su propio ganado y actuar como si no fuesen a volver más para sus tiendas, debes saber que están dispuestos a luchar hasta la muerte.

Conoce el terreno en donde lucharás

Un buen general sabe dónde luchar y dónde no, sabe cuáles son las órdenes de su soberano que debe seguir y cuáles debe desobedecer. Como el agua moldea su curso de acuerdo con el suelo donde fluye, el buen general también tiene que adaptarse a la situación, al terreno y a la disposición del enemigo. Observa el terreno para sacar provecho de sus ventajas naturales y evitar sus desventajas. Nunca escales montañas, vayas contra la corriente o te muevas lejos de tus provisiones. Evita peñascos, lugares cerrados o lodazales en los que una tropa pequeña podría derrotar un ejército completo. Observa, entiende los riesgos y las oportunidades antes de comenzar un ataque. Nunca te expongas.

Disciplina e incertidumbre llevan al soldado a luchar hasta la muerte

Controlar una tropa grande no es diferente a controlar una pequeña. Lo importante es dividir los hombres en grupos menores y usar señales tales como gongs, tambores y banderas para controlar tus fuerzas. Ellos van a moverse como uno solo y los cobardes no se atreverán a retroceder ni el valiente avanzará solo. Un grand general conduce a su ejército como si estuviese llevando un solo hombre de la mano. Trata a tus soldados como hijos, y ellos van a quedarse de tu lado hasta la muerte. Si eres incapaz de comandarlos con autoridad, serán tan inútiles como niños mimados. Una disciplina de hierro entre tus soldados es necesaria para la victoria.

Sin embargo, para que la disciplina sea eficaz, tus soldados deben admirarte y respetarte. Debes tratarlos de forma humana y al mismo tiempo mantenerlos bajo control con disciplina y castigos. Como un general, debes también mantener secretos. Mantén a tus soldados desinformados e inciertos y cambia de planes con frecuencia para mantener a ambos, tus soldados y tu enemigo, tratando de adivinarlos. Haz rutas largas y tortuosas, en vez de directas. Solo revela tus intenciones cuando estés totalmente inmerso en el campo de batalla. Si la situación parece buena, cuéntale a tus soldados sobre la situación, pero cuando la situación parezca desfavorable, mantén ese conocimiento para ti mismo. Mientras más penetres el estado enemigo, más tus soldados se sentirán parte de algo más grande. Colócalos en situaciones inesperadas, donde no hay escapatoria, y ellos van a perder todo el miedo y lucharán con fuerza máxima, incluso hasta morir.

Notas finales

Las reglas de la guerra no cambian y el buen general siempre está listo para ella. Estudiar las habilidades de guerra, planear correctamente y saber cómo administrar la tropa son habilidades críticas para una general. Un general calificado escoge luchar solamente cuando sabe que la victoria está asegurada, para nunca ser derrotado y siempre ser temido. Saber engañar a tu enemigo y usar el terreno a tu favor también son esenciales.

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¿Quién escribió el libro?

Sun Tzu nació en 544 antes de Cristo y fue un general, estratega y filósofo chino. Más conocido por su obra El arte de la guerra, que está compuesta por 13 capítulos de estrategias militares. Sun Tzu, también se puede grabar como Sunzi. Tzu es un título que significa "Maestro". Tradicionalmente, Sun Tzu ha vivido en el Período de las Primaveras y Otoño de China (722 a. C. - 481 a. C.) como general del Rey Hu Lu. Una de las historias más conocidas sobre Sun Tzu, del Shiji, describe su temperamento de la siguiente manera: ante de contratar a Sun Tzu, el rey de Wu probó sus capacidades ordenando que entrenara un harén de 180 concubinas para que ellas se convirtiera en soldados. Sun Tzu las dividió en dos compañías, eligiendo para comandar las dos concubinas preferidas del rey. Cuando Sun Tzu les ordenó que se pusieran de cara al suelo, se rieron. Como re... (Lea mas)