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El ego es el enemigo

El ego es el enemigo Resumen
Desarrollo personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Ego is the Enemy

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 1591847818, 9781781257012

También disponible en audiobook

Resumen

Muchas personas no lo saben, pero el mayor impedimento para el éxito somos nosotros mismos. El ego te impide aprender cosas nuevas, no te deja ver tus propios errores y te seduce haciéndote creer que eres mejor que los otros. ¡Si quieres aprender algunas tácticas para que no te domine, lee este microlibro! ¿A qué esperas?

Piensa en grande y ten actitud

Nuestra cultura educó a una generación de personas que creen que pueden alcanzar grandes cosas fácilmente. Y eso, en realidad, nos deja más débiles. En vez de trabajar duro para conquistar nuestros objetivos, esperamos el éxito a cambio de nada.

Obviamente, todo el mundo tiene talento y potencial, pero eso es solo el comienzo; lo que generas con eso es lo que hace toda la diferencia. Algunas características valiosas son la humildad, la diligencia y el autoconocimiento, pues te ayudan a mejorar.

Pensar en grande está bien, pero para alcanzar lo que deseas, necesitas aprender a vivir con poco. Concéntrate en tu educación y actitud, ignora cualquier estatus y reconocimiento, mantén tu ego bajo control.

Muchas veces nuestro propio orgullo nos hace cambiar nuestra forma de pensar. Comenzamos a fingir lo que no somos para alcanzar lo que queremos. Es muy fácil ser corrompidos por nuestras propias elecciones. El ego tiene la tendencia de borrar lo que realmente importa y sustituirlo sistemáticamente por cosas irrelevantes.

Lo que hacemos se basa en nuestros propósitos y en lo que creemos que es nuestra razón de vida. A qué dedicas tu tiempo y trabajo, refleja la persona en que vas a convertirte. Si quieres evolucionar en la vida tu propósito no puede ser egoísta. Busca ser algo más grande que tú mismo.

Este es un camino auténtico. Con el tiempo, las cosas se volverán más fáciles. Pero todas las decisiones van a necesitar seguir directrices morales y valores rigurosos.

Aprende todo el tiempo

Los estudiantes suelen pensar que no son mejores que sus profesores. Esto sirve para mantener el orgullo al lado, bajo control. No hay atajos para una educación; es necesario persistencia y trabajo duro. 

Aunque la grandeza exija confianza, también necesita de humildad, pues no encontrarás respuestas a tus preguntas si eres muy arrogante como para preguntar. Buscando tus errores, serás más fuerte. 

El ego trata de evitar cualquier retroalimentación negativa o crítica, lo que te dificulta alcanzar tu potencial. Te desconecta de la realidad, dándote un falso feedback, te hace creer que no necesitas mejorar.

Hay muchos eventos, conferencias y talleres que pueden inspirarte. Por otro lado, lo que muchas veces no se percibe es que la pasión puede ser algo que te estorba. Te puede llevar a cometer errores. 

Los deseos surgen de la verdad y de las buenas intenciones, pero sus resultados pueden ser negativos. Las personas que se dejan llevar por ellos están siempre ocupadas con alguna actividad, pero raramente conquistan cualquier cosa.

La pasión parece obstaculizar nuestros procesos cognitivos, y puede ser una pérdida de tiempo. Para conquistar nuestros objetivos, necesitamos tener dosis saludables de realismo y un fuerte sentido de propósito. El realismo te permite preguntar las cuestiones necesarias, cuyas respuestas te ayudarán a evolucionar. 

Las personas se sienten nerviosas y desvalorizadas, forzadas a hacer cosas que no quieren. Aunque no es divertido servir a otras personas, el sistema de aprendices fue responsable de formar algunos de los mayores visionarios que ya existieron. 

Los que se hicieron grandes, necesitaron comenzar en algún lugar. No puedes conseguir el éxito sin ser pequeño primero. 

Muchos jóvenes no quieren sufrir la vergüenza de estar subordinados a otros. Sin embargo, puedes pensar en eso de forma diferente: no eres esclavo de nadie, simplemente estás ofreciendo un soporte para que alguien te enseñe. 

Esto significa abrir un espacio a la gente de arriba, para crear un camino hacia ti también. Este sistema reduce el ego para permitir que la persona absorba las orientaciones que recibe. 

No vas a conseguir conquistar muchas cosas si dejas que tu sentido de superioridad controle tu manera de trabajar. Buscando siempre una manera de ayudar a los demás, comenzarás a ser indispensable y aprenderás mucho en el proceso. 

Todo lo que haces para otros puede ser visto como una inversión en tu desarrollo personal. Es fácil sentir rabia por las circunstancias porque el ego siempre elige el camino más fácil.

Contrólate

Independiente de cuán importante crees que eres, cuando quieras hacer algo grande, serás maltratado por las personas que no se preocupan contigo. En estos casos seguramente querrás responder, pero esa no es la reacción apropiada. 

El orgullo es un impulso que puede tener efectos muy negativos. Tu ego alimenta tu comodidad y quiere que respondas a la crítica. Aquellos que quieren alcanzar grandes cosas necesitan primero aprender a superar las dificultades. 

Utiliza tu tiempo con sabiduría, paga tus deudas y desarróllate en algo que esté más allá de lo que algún día imaginaste. Vive en la realidad y no seas dominado por la imaginación.

Las personas creen que el mundo entero las está observando. Los psicólogos llaman ese fenómeno de "público imaginario". Durante la adolescencia es cuando más nos afecta. Sin embargo, esto puede continuar en la vida adulta, entregándonos, de esa forma, a las fantasías de nuestros sentimientos de duda, miedo o normalidad. 

Nos volvemos susceptibles a dejar nuestra imaginación gobernar nuestras vidas, y cuanto más creativos seamos, más tentados estaremos a dejar que esto suceda. Necesitamos asumir el control de nuestras propias percepciones. 

Es necesario tener coraje para vivir en la realidad, y al final de cuentas, vale la pena. Cuando las cosas son incómodas sabes que son reales, y eres capaz de ajustar tus necesidades para llegar donde quieras.

Cuídate de tu ego

En el cristianismo, el orgullo es visto como un pecado. Este puede llevar a una persona a creer que es mejor de lo que es en realidad. No necesitas ser religioso para entender que la presunción puede cegarte e impedirte ver la verdad. 

Necesitas mantener tu mente preparada para alcanzar grandes cosas, pero para conseguirlo también precisas ser humilde. De otra forma, se verán afectadas tus habilidades más importantes, como tu capacidad de aprendizaje, adaptación y flexibilidad. 

El ego puede ser desastroso porque es un fraude emocional. Te lleva a la autosensibilidad, que se convierte en una deficiencia. Este sentimiento puede hacerte delirar, generando arrogancia.

El éxito no debe arruinarte, ni obstaculizar tu juicio ni hacerte olvidar quién eres.

Muchos grandes inventores, artistas y emprendedores llegaron a la misma conclusión: una idea no es nada sin trabajo duro. Para alcanzar cualquier cosa, necesitas dedicarle mucho tiempo. Esta es la parte más difícil. Para llegar donde quieres, no necesitas ser brillante, pero sí esforzarte.

La idea puede parecer aburrida, pero debe ser vista como una motivación. Esto significa que el éxito está disponible para todos. Lo que soñamos está a nuestro alcance, solo necesitamos trabajar para alcanzarlo. 

Este concepto frustra al ego, pues a él le gusta creer que sus ideas y aspiraciones son suficientes. Prefiere el crédito, la alabanza o el estatus. Pero en realidad, eso no lleva a nada.

Sé humilde y aprende a adaptarte

El conocimiento no significa que ya sabemos todo, sino que aceptamos el hecho de saber poco. Entender exige un aprendizaje continuo y flexible. La humildad apoya este proceso porque niega la arrogancia, que es lo que nos impide proseguir.

Abre tu mente a nuevas posibilidades. Trata de observar y como resultado siempre estarás mejorando. No seas un estudiante solamente al principio, adopta esta mentalidad para toda la vida. Y así podrás aprender con todo el mundo y con todo lo que hagas.

Incluso si escuchas algo que ya sabes, no dejes que tu orgullo te impida practicarlo una vez más. Nos gusta convencernos de que somos tan inteligentes que los desafíos son innecesarios. Pero en realidad, le tenemos miedo al fracaso.

Permite que tu mente y ambiente cambien, busca momentos incómodos y aprovecha ese sentimiento. En vez de ser un aficionado que está a la defensiva, percibe que, al intentar, tus posibilidades serán infinitas.

Aprende a adaptarte. Las personas y los negocios normalmente se estancan o quiebran si no aprenden continuamente a mejorar y trabajar con los cambios de la vida. No tengas una vida de ignorancia, permanece siempre como un estudiante.

Es parte de la naturaleza humana querer crear historias sobre lo que pretendemos hacer. Pero desafortunadamente, por lo general, se trata de mentiras que pueden convertirse en arrogancia.

Crear un relato de una situación confusa hace que parezca más fácil de lo que es. Te muestra un camino claro para seguir, incluso cuando no lo hay. La vida no sigue tus planes, es desordenada e imprevisible. Existirán momentos buenos y malos. No puedes mirar hacia atrás y decir que todo sucedió exactamente como lo habías pensado.

La única manera de hacer grandes cosas en el mundo es empezar con cosas pequeñas y trabajar para llegar a tus objetivos. No hay nada malo con la ambición, pero no dejes que tu ego tome control.

Ve paso a paso y trabaja día a día, y puede que llegues a cambiar el mundo alguna vez, o por lo menos el mundo de alguien. Querer hacer más de lo que eres capaz de hacer es el camino para el fracaso. Necesitas ser persistente, dedicarte, e incluso tener un poco de suerte.

No te preocupes con la aprobación de los otros

En ocasiones decimos “sí”, cuando en realidad queremos decir “no”. A veces también pasamos tiempo haciendo cosas que no queremos hacer, solo para impresionar a otras personas.

Este es el camino del ego, una vida desperdiciada preocupándonos por lo que los demás ven en nosotros, en vez de centrarnos en nuestra felicidad. El orgullo corrompe a todas las personas; ellas cambian sus puntos de vista y se olvidan completamente de lo que querían antes.

Cuando alguien alcanza el éxito muy pronto, puede perder su dirección original. A medida que tu vida mejora, conoces a otras personas que pueden hacerte sentir insignificante. Y ese es un ciclo terrible.

La competición es buena en un determinado punto y hasta puede ayudarte a alcanzar grandes cosas. Sin embargo, como un individuo, es importante saber con quién te estás enfrentando y por qué. Hazlo por ti, no por los demás. No vas a alcanzar tu verdadero potencial si estás buscando la aprobación de otros.

Comparte tu éxito

Muchas veces el poder conlleva las mayores desilusiones. Este posee tres características peligrosas: autoridad, control y paranoia. Por tanto, puede hacer que cualquier persona pierda la perspectiva y la noción de realidad.

El ego es el enemigo de todos; no solo te lastima, sino que también hace daño a las personas que te rodean. Sé inteligente y recuerda tus límites y fallas. La autoridad, en este caso, hace que veas a los demás como dispensables. Te hace creer que tienes derecho a todo, aunque no lo merezcas.

El orgullo te hace querer hacer todo a tu manera, incluso las pequeñas cosas. Y la paranoia te hace pensar que estás solo. Estos sentimientos negativos te harán prisionero de tus miedos y desilusiones, causando caos. Así, te encontrarás en un círculo vicioso.

Cuando estás trabajando solo, la desorganización puede ser superada por el trabajo duro o la suerte. Pero después de un tiempo, una gestión correcta es la clave para el éxito.

Grandes empresas con sus culturas de orden y disciplina, pueden parecer sofocantes, pero esa es la única manera de alcanzar resultados. Puedes tener buenas ideas, pero si no puedes encauzarlas, no llegarán a ninguna parte.

Los grandes negocios necesitan de una dirección por parte de sus superiores. Si no hay responsabilidad en la cima, el resto entrará en caos. 

La mayoría de los creativos está en contra de esta idea. Muchos creen que pueden hacer cosas diferentes sin control. Sin embargo, solo cuando todas las personas involucradas trabajan por un mismo objetivo, este puede ser alcanzado. 

La desorganización normalmente surge del ego, cuando crees que tu manera de hacer las cosas es la correcta, independientemente de las señales frente a ti.

Pero ¿cómo puedes ser responsable por otras personas cuando tú no lo eres? Es importante recordar que no puedes quedarte estático. Necesitas adaptarte y actualizarte continuamente. 

Deberás tomar muchas decisiones si quieres liderar a tus empleados. Elige un sistema que se adapte a tu manera de trabajar. Todo el mundo necesita organizarse; no puedes hacer las tareas de los demás ni tener tiempo para enfocarte en todo.

Notas finales

A través de este libro, podemos percibir cómo el ego puede ser perjudicial y controlarte. Si quieres alcanzar tus metas, el autoconocimiento es un punto muy importante. Además, nunca debes dejar de trabajar duro ni de ser un estudiante. Busca aprender lo máximo que puedas de todas las personas, alguien siempre tendrá algo nuevo para enseñarte. 

¡Sé organizado y no dejes que la opinión de los demás te aleje del camino hacia el éxito!

Consejo de 12min

Si te gustó ese microlibro, ¿qué tal ver “El obstáculo es el camino”, otro de los títulos de Ryan Holiday? Aprenderás cómo desarrollar tu percepción para alcanzar tus objetivos.

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¿Quién escribió el libro?

Abandonó la universidad a los 19 años para estudiar con el escritor Robert Greene. Desarrolló una exitosa carrera ligada al marketing y fundó la a... (Lea mas)