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Aprende como Einstein

Aprende como Einstein Resumen
Desarrollo personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 

También disponible en audiobook

Resumen

“Las mejores técnicas de aprendizaje acelerado y lectura efectiva para pensar como un genio”, dice el subtítulo de este libro. Steve Allen logró hacer un práctico texto para asimilar la compleja tarea de aprender a aprender. Conceptos claros, técnicas sencillas de aplicar y muchos consejos para entender mejor todo lo que te propongas.

La mentalidad de un genio

Generalmente cuando pensamos en un genio pensamos en Albert Einstein, Stephen Hawking o alguien de inteligencia similar. Se nos viene a la cabeza un superdotado conocido por hacer o descubrir cosas brillantes con su mente.

Sin embargo, para Steve Allen hay que abandonar ese prejuicio. Para él un genio es una persona que está tratando de aprender algo nuevo. Amplía mucho más el concepto.

“Un genio no tiene nada que ver con el conocimiento, sino que su principal característica es la capacidad de aprender”, asegura.

Entonces lo que importa es la mentalidad. Las personas que tienen una mentalidad de crecimiento creen que con trabajo duro y esfuerzo se puede obtener una inteligencia y capacidad de aprendizaje mayor.

Según el autor, hay dos formas para dominar nuevas habilidades. En uno tienes que enfocarte en el aprendizaje acelerado y en el otro en el aprendizaje “justo a tiempo”.

En el primero debes dominar los fundamentos básicos esenciales para luego saltar directamente a la práctica de las habilidades esenciales.

Mientras que en el segundo debes estar atento a la única información que se puede aplicar de inmediato.

Modos de pensamiento

Recientes estudios han descubierto que los seres humanos tenemos dos modos de pensamiento que son completamente diferentes. Se tratan del “modo enfoque” y el “modo difuso”.

Sin dudas estamos más acostumbrados al modo enfocado. Lo usamos cuando nos concentramos de forma intencional en algo para aprenderlo o entenderlo.

No obstante, el difuso está relacionado con un estado de descanso neural. En otras palabras, es más relajado.

¿Cómo puedes ayudar a tu mente? Durmiendo. Aunque no lo parezca, el cerebro necesita descansar para mantenerse limpio y saludable.

Todo lo contrario sucede cuando estamos despiertos, momento en el que se generan productos tóxicos en nuestro cerebro. Estos impiden que pensemos con claridad.

Pero las ventajas de dormir no quedan ahí. Allen explica que durante el sueño el cerebro pone en orden las ideas y conceptos que aprendemos. Elimina las partes menos importantes de los recuerdos, al mismo tiempo que rescata lo que realmente sirve.

También habla sobre el problema de la concentración. Muchas veces nos da un enfoque analítico y optimista, a pesar de que hay un potencial para el egocentrismo. La solución es ser consciente de esto y regresar atrás para corregir los errores encontrados.

Un vistazo a tu cerebro

Tal como dice Allen en este capítulo, nuestro cerebro es el dispositivo más complejo que existe en el universo conocido.

Dentro de él están las neuronas, que son las encargadas de llevar la información sobre lo que estás haciendo y lo que está pasando a tu alrededor.

Asimismo, el cerebro tiene un conjunto de sistemas neuromoduladores que llevan información pensando a futuro. Eligen según su importancia y su valor.

Yendo a un plano más técnico, los neuromoduladores “son químicos que influyen en cómo una neurona responde a otras neuronas”. El autor menciona a la acetilcolina, la dopamina y la serotonina.

Las neuronas del primer tipo tienen influencia en el aprendizaje enfocado, o sea, cuando prestas atención.

En tanto que las neuronas de dopamina se encarga de las respuestas inmediatas y de predecir futuras recompensas.

Por último, las de serotonina afectan principalmente tu vida social. Se asocia con el liderazgo natural y el comportamiento más arriesgado. En este sentido, tus emociones están fuertemente vinculadas a tu capacidad de aprendizaje.

La memoria

Seguramente ya eres consciente de la enorme capacidad que tiene tu memoria. Aquí veremos que nuestro cerebro tiene dos tipos: la memoria a largo plazo y la memoria de trabajo.

La memoria de largo plazo “se distribuye en un gran área”. O sea, los diferentes tipos de recuerdos a largo plazo se almacenan en diferentes regiones del cerebro. Por lo tanto, su capacidad para guardar información es inmensa.

Mientras que la memoria de trabajo está relacionada con lo que estamos procesando inmediata y conscientemente. Es la contracara de la anterior, ya generalmente tienes que repetir lo que estás tratando de aprender para que quede.

En consonancia con todo esto, el hipocampo resulta ser una pieza clave en el sistema cerebral para aprender y recordar hechos y acontecimientos.

Allen añade que “los recuerdos son partes vivas del cerebro, que respiran y están cambiando todo el tiempo”. Ese proceso de cambio recibe el nombre de reconsolidación.

Por otro lado, menciona al Método de Loci como uno de los sistemas de memorización más antiguos que ha ganado popularidad en los últimos tiempos.

Fragmentación

“Los fragmentos son paquetes compactos de información a los que tu mente puede acceder con facilidad”, nos enseña Steve.

Ampliando el término, fragmentar se le dice al proceso mental que ayuda a unir pedazos de información a través del significado.

Si ya hiciste un fragmento de un concepto o una acción, ya no necesitarás recordar todos los pequeños detalles complementarios. Es decir, el fragmento es la idea principal.

Existe un proceso de tres pasos para formar fragmentos:

  • Paso 1: concentrar toda tu atención en la idea que deseas fragmentar.
  • Paso 2: entender la esencia de lo que estás tratando fragmentar.
  • Paso 3: comprender el contexto para ver cómo y cuándo utilizar ese fragmento.

El autor pone como ejemplo a empresarios y líderes tales como Bill Gates, que destinan una porción de su tiempo para leer y reflexionar. Generan un espacio para potenciar su conocimiento a través de fragmentos que van agregando con el paso del tiempo. Finalmente, juntan esos fragmentos de manera creativa.

Técnicas de aprendizaje acelerado

Ten en cuenta que el aprendizaje no va creciendo de manera lineal, sumando un conocimiento de manera pareja todos los días. Allen señala que toma tiempo asimilar las nuevas ideas.

Vivirás momentos donde será difícil avanzar -y hasta pensarás que estás dando pasos atrás-. Sin embargo, eso es normal.

El autor explica que es “un fenómeno natural que significa que tu mente está luchando profundamente con el material, pero descubrirás que cuando emerges de estos períodos de frustración, tu base de conocimiento dará un paso sorprendente hacia adelante”.

Además menciona una serie de técnicas para aprender de forma rápida. Por ejemplo, en el caso de un material escrito, puedes “recordar” lo que has leído. O sea, lee el texto, mira para otro lado y chequea lo que logras recordar del mismo.

También sirve resaltar frases o palabras o hacer notas al pie de cada material para ayudarte a rememorar las ideas claves. Y deberías tratar de refrescar la información fuera de tu lugar de estudio habitual.

Por último habla de la técnica Feynman, que consta de cuatro etapas:

  • Paso 1: elige tu concepto.
  • Paso 2: anota una explicación del concepto en lenguaje sencillo.
  • Paso 3: encuentra los puntos ciegos.
  • Paso 4: utiliza una analogía o una metáfora.

Cómo optimizar tu cerebro

A continuación, el autor desmenuza una serie de maneras para hacer que nuestro cerebro funcione de manera ideal.

Empieza por hacer nada. Sí, así como suena. En los momentos donde te relajas y no haces absolutamente nada, tu mente divaga, se renueva y recarga energía. Esto sirve para combatir la fatiga que sufrimos a diario.

Otra forma es tener en cuenta al ritmo circadiano, es decir, al ciclo biológico que marca cómo te adaptas a un día de 24 horas. ¿Cómo sirve para tener un mejor rendimiento? Se trata de que tu cerebro funcione de manera más eficaz en tu momento más alto.

Asimismo, debes alimentar de manera correcta a tu cerebro. Incorporar a tu dieta los ácidos grasos omega 3 y estar hidratado colaborará para que tu pensamiento sea más eficiente.

En caso que desees seguir pensando con claridad, tendrás que mantener bajos niveles de estrés y ansiedad. El estrés es tan dañino como propio, por lo que eliminarlo no solo te potenciará a la hora de pensar sino que también te hará más feliz.

Destruyendo mitos

Como el subtítulo dice, aquí Allen tira por la borda a varios mitos que han ganado popularidad en tiempos modernos. No se pueden tomar atajos en este camino, ¡que no te engañen!

El primero es el efecto Mozart, que dice que escuchar a Mozart antes o durante tareas cognitivas mejora el rendimiento. Pero en realidad no solo no lo hace, sino que hasta te puede sabotear.

Tampoco es cierto que la inteligencia es importante en el aprendizaje. Por ejemplo, los exámenes de IQ sólo evalúan una pequeña porción de métricas muy específicas. Son buenas cualidades, pero “a los efectos del aprendizaje, nadie es más inteligente ni mejor que nadie”.

Mucha gente cree que fracasar es malo, no obstante, hay estudios que demuestran que en realidad es la mejor manera de aprender. Hablan del concepto de “fallo productivo”.

Otros piensan que el ajedrez es sinónimo de inteligencia, sabiduría o nobleza. Más allá de que tiene muchos efectos positivos, lo importante es saber trasladar esos conocimientos a la vida real. Sino no dejará de ser un juego de mesa.

Por otro lado, estudiar mucho no garantiza resultados. Repasar todo el día y la noche anterior a un examen hasta puede ser contraproducente por la falta de descanso que eso significa.

Un mito diferente es el de las personas que dicen ser “sólo de cerebro izquierdo”. No tienes que orientar tu aprendizaje a atender las diferencias entre los dos hemisferios de tu mente.

Lectura eficiente

Si quieres hablar de aprendizaje acelerado también debes hacerlo sobre técnicas de lectura eficiente.

Allen comenta que la capacidad de lectura de cada uno tiene tres componentes: la velocidad, la eficiencia y la retención.

Empecemos por la velocidad. Leer rápido no significa reducir la comprensión del texto, por lo que puedes utilizar estas mejoras:

  • Sub vocalizaciones: tienes que disminuirlas para aumentar tu velocidad.
  • Agrupar palabras: debes generar la práctica de la lectura de más de una palabra a la vez.
  • Foco visual: usa un marcador de posición para mejorar tu enfoque visual.

El segundo componente es la eficiencia. El autor cree que la forma que nos enseñaron a leer los libros, es decir, de forma secuencial, es la causante de por qué nos gusta tan poco leer.

Si encuentras las “conclusiones” del libro y eliminas el resto, ya no necesitas leer el libro de principio a fin.

Por último, para Steve mejorar la retención es algo sencillo. Tienes que hacer de la lectura una tarea dinámica, haciéndolo con un propósito.

La mejor manera de convertirse en un experto

Como ya vimos, esto requiere de tiempo y, sobre todo, esfuerzo. La práctica es lo único que te convertirá en un experimentado en esta materia.

De todos modos, el autor señala que hay maneras más efectivas que otras a la hora de practicar.

Cita a John Hayes, que estableció que “la mejor forma de practicar es dividir tu objetivo principal en numerosas sub habilidades que contribuyan a la meta”. Entonces vas potenciando de a una a la vez.

Siguiendo por esta misma línea, la práctica deliberada “es el arte de dominar las habilidades más pequeñas que ayuden a tu objetivo general”.

Igualmente, recuerda que los grandes pensadores no solucionan problemas complejos. No tiene sentido desperdiciar energía en eso.

Por el contrario, trata de enfocarte en resolver un sub problema que sepas cómo resolver.

Notas finales

Con un lenguaje claro y de lectura práctica, Steve Allen logró hacer un libro súper didacta. En pocas páginas sintetizó un montón de técnicas y ayudas para poder maximizar nuestra capacidad de aprendizaje.

En “Aprende como Einstein” entendemos que hay dos sistemas de memorias que se implican a la hora de formar conceptos.

También vimos técnicas de memorización y que los fragmentos son pedazos de información que se reúnen por el uso y por el significado.

Además, a la hora de aprender debemos autoevaluarnos pero tampoco engañarnos a nosotros mismos.

Recuerda que los errores terminan dando resultados positivos y practicar siempre de forma deliberada.

Consejo de 12min

¿Qué tal seguir aprendiendo de la mano de Steve Allen? Probablemente su libro más famoso sea “Técnicas prohibidas de persuasión”. En él tendrás una excelente guía para poder relacionarte mejor con los demás y ser más convincente.

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¿Quién escribió el libro?

Steve Allen es un destacado autor de libros de programación neurolingüística y desarrollo personal. Su nombre real no es ese, sino que empezó a utilizarlo como pseudónimo cuando comenzó a escribir sob... (Lea mas)