¡El próximo anõ llegó!

¡Aprovecha el 44% de descuento en 12min Premium!

439 lecturas ·  0 calificación promedio ·  0 calificaciones

Aprende a promocionar tu trabajo

Aprende a promocionar tu trabajo Resumen
Desarrollo personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9780761178972

También disponible en audiobook

Resumen

Austin Kleon plantea diez máximas que ponen fin al mito del genio solitario. Nos enseña que la obra creativa no es un producto, sino un proceso en constante desarrollo que, al compartirse, nos permite construir nuestro propio público. ¿Estás preparado? ¡Ponte a tomar nota!

1. No hace falta ser un genio

En lugar del clásico mito del artista prodigio, incomprendido y aislado, Kleon introduce una forma más saludable de abordar la creatividad: las grandes ideas suelen ser el producto de un grupo de individuos. No se crean en el vacío, sino en la colaboración.

Si quieres ser visto o escuchado, comienza a preguntarte qué puedes hacer por los demás. ¿Qué ideas puedes compartir? ¿Qué puedes aportar para formar conexiones valiosas? ¿Qué conversaciones interesantes y enriquecedoras puedes iniciar?

El autor también destaca la importancia de valorar tu condición de amateur. Aunque creas que tienes toda la experiencia que puedas necesitar, seguro puedes aprender algo nuevo. Conservar esa ignorancia te permitirá mantenerte humilde y alejado de las limitaciones de una mente experimentada.

Sé amateur y tendrás poco que perder. Te sentirás libre para aprender aunque falles, porque tus errores se convertirán en aprendizajes colectivos.

Comparte lo que te gusta y las personas que compartan tus intereses te encontrarán. Empieza a escribir en un blog, crea un perfil en una red social o usa tu cuenta personal. Tampoco te preocupes por “encontrar tu voz”. La única forma de encontrarla es usándola.

Por último, si aún no te sientes listo para compartir tus trabajos, piensa en la finitud de la vida. ¿Te arrepentirás en el futuro de no haber hecho algo hoy, cuando tienes la posibilidad? Si la respuesta es sí, no dudes más.

2. Piensa en el proceso, no en el producto

En el pasado, tenía sentido que los artistas sólo compartieran sus obras finalizadas. Hoy, con internet y las redes sociales tan involucradas en nuestro día a día, esa idea quedó obsoleta.

Comparte tu proceso: bocetos, piezas inacabadas, fotos de tu estudio, textos donde hablas sobre tus experiencias y tu día a día. Al mostrar tus momentos cotidianos, tus valores y tus intereses, podrás construir un vínculo sólido con tu público.

Austin se basa en una premisa clara: “a los seres humanos les interesan los demás seres humanos y lo que hacen”. Muéstrales la persona que hay detrás de tus trabajos y hazlos parte de tu proceso creativo.

Incluso si tu trabajo no se encaja en los típicos nichos creativos, puedes poner en práctica este concepto. Usa eso a tu favor. Si tu labor no se comparte habitualmente, hacerlo puede ser aún más valioso. Documentar todo lo que haces es un gran primer paso. Registra lo que pasa a tu alrededor.

3. Comparte algo pequeño cada día

Tener un diario con el día a día de tu trabajo puede ser muy útil. Te permite pensar tu semana, mes e incluso tu año un día a la vez.

Adapta el contenido a la etapa de tu trabajo en la que te encuentres. Si estás en una fase preliminar, comparte tus influencias y fuentes de inspiración. Si te encuentras en medio de un proyecto, muestra tu metodología de trabajo o el estado actual de tu producto. Cuando lo termines, puedes presentar el resultado final y escribir sobre lo que has aprendido.

Lo más recomendable es una web. Compra un dominio con tu nombre, aunque todavía no tengas un proyecto definido. Analiza cuál red social del momento se adapta a tu estilo y crea un perfil en ella. No hace falta que estés en todos lados.

Es probable que la mayor parte de lo que hagas no sea bueno. Por eso es importante compartirlo con otras personas y ver cómo reaccionan. Pero no te confundas: no debes publicarlo todo. Comparte sólo aquello que creas que es interesante y puede ser útil.

El escritor Robert Sloan divide el contenido en flujo y existencias. El primero es el feed, los posts diarios que recuerdan a la gente que existes. Lo segundo es el contenido que produces que seguirá siendo interesante en dos meses o incluso dos años.

Mantén el flujo funcionando mientras trabajas para afianzar tus existencias. Identifica tendencias y patrones en tu trabajo. Con el tiempo, podrás convertir el contenido diario en existencias.

4. Abre tu gabinete de curiosidades

Nuestro trabajo suele ser el resultado de nuestros gustos, experiencias e intereses. Ahí tienes una nueva idea para tu contenido: compartir tus influencias. Personas, trabajos, sitios web, culturas. Selecciona todo lo que crees que te identifica o inspira.

También es interesante que prestes atención a lo que normalmente es ignorado. Quizás seas capaz de encontrar un tesoro. Puede que recibas críticas, pero no caigas en la presión de la autocensura ni intentes ser cool, sumándote a cualquier tendencia.

Debes tener el valor necesario para sentir cariño por la basura que encuentres. La diversidad y amplitud de influencias es lo que nos hace únicos.

5. Cuenta buenas historias

A pesar de que creas lo contrario, tu trabajo no habla por sí mismo. Las personas cambian su percepción de las cosas de acuerdo a la información que reciben sobre el asunto en cuestión.

Por lo tanto, cuenta sobre los orígenes de cada obra, cómo fueron creadas y por qué. Contar historias sobre tu trabajo producirá una mejor respuesta de la gente. Podrás saber lo que sienten y lo que entienden sobre él.

Los humanos amamos conectar con algo, y una historia personal puede tornar tangible algo que solía ser complejo. Aunque es importante que sepas cómo contar una historia.

La estructura lo es todo. Austin menciona algunos modelos, pero destaca el del escritor John Gardner: “un personaje quiere algo, va a por ello a pesar de la oposición que encuentra y, o triunfa, o pierde, o empata”.

Apliquemos esa teoría a un proceso creativo: tienes una gran idea, te esfuerzas para materializarla y la publicas. El resultado puede ser positivo, negativo, o no tener ninguna repercusión, quedándote como estabas.

Cuando se trata de un discurso promocional, la situación cambia. La estructura debe dividirse en tres: pasado, de dónde vienes, lo que quieres y que has hecho hasta ahora para conseguirlo; presente, en qué punto te encuentras y cómo has usado tus recursos; y futuro, hacia dónde te diriges y cómo pueden ayudarte.

No seas modesto ni soberbio: cuenta las cosas como son, adaptando el tono de acuerdo a tu público.

6. Enseña lo que sabes

Compartir las cosas que dominas también te acercará más a las personas. Piensa acerca de aquello que puedes mostrar de tu proceso de trabajo y que pueda resultar útil al público al que deseas llegar.

Genera contenido donde muestres tu metodología de trabajo y tus técnicas especiales. Comparte tu lista de lecturas, los perfiles que sigues y los podcasts y canales de Youtube a los que estás suscripto. Enseña cómo llegar hasta materiales de referencia interesantes.

Compartiendo lo que sabes añadirás valor a tu trabajo y podrás generar un intercambio que te permita aprender de los demás.

7. No te conviertas en spam humano

Los individuos soberbios que buscan llamar la atención existen en todo tipo de ambientes y profesiones. No seas uno de ellos. Busca colaborar con tus colegas y sé humilde frente a tu público, pídeles recomendaciones. Si quieres que te vean, antes debes observar. Sé respetuoso y considerado.

Kleon advierte sobre los seguidores en las redes sociales: mejor calidad que cantidad. No te sientas forzado a mantenerte al día con las tendencias para pertenecer. No hables con personas con las que en realidad no quieras hablar.

¿Quieres seguidores? Conviértete en alguien al que vale la pena seguir. Busca ser más interesante, entendiendo este concepto como ser curioso, atento y mostrar interés.

Cuando encuentres personas con las que realmente te puedas identificar, dedica tiempo a cultivar esas relaciones. Si es posible, sácalas del mundo digital y reúnete con ellas para conocerlas personalmente.

8. Aprende a encajar los golpes

Parte de exponerse, sea en el mundo físico o en el digital, es recibir críticas. Cuanta más gente conozca tu trabajo, más críticas recibirás. Es importante que estés preparado.

Las malas críticas no son el fin del mundo. Respira hondo y acepta lo que venga. Considera implementar la meditación en tu día a día para aprender a relajarte.

Una forma de lidiar con los comentarios negativos es producir la mayor cantidad de trabajo que puedas. Deja que los demás intenten derribarte, pero continúa exponiéndote. Así, comprobarás que no pueden hacerte daño.

Interpreta cada crítica como una nueva oportunidad de producir más obras. Dependiendo de la situación, generar contenido que tus haters odien aún más puede ser el camino correcto.

También debes ser consciente de cuáles son tus puntos débiles. ¿Existe algún material demasiado sensible? Guárdalo para ti.

Y siempre recuerda: tu trabajo es algo que “haces”, no lo que “eres”. Mantente cerca de tu familia, tus amigos y la gente que te quiere. Sus opiniones son las únicas a las que les deberías dar importancia.

Como nota final, Austin te recomienda no tener miedo al botón de “bloquear” ni al de “borrar comentario”. Tu salud mental está primero.

9. Véndete

Olvídate del viejo estereotipo que romantiza al artista bohemio, casi mendigo, que rechaza la idea del dinero. Las personas necesitamos comer y pagar el alquiler.

No seas uno de esos fanáticos desagradecidos que dejan de escuchar a su banda favorita sólo porque alcanzaron el éxito masivo. ¿Acaso no quieres que les vaya bien? Lo mismo aplica a tus colegas, amigos y parientes. No seas envidioso y celebra sus victorias como si fueran tuyas.

Es probable que, si ya has conseguido reunir un público que sigue tu trabajo, estés pensando en cómo generar un beneficio económico. Plataformas de mecenazgo como Kickstarter pueden ser útiles, siempre y cuando ya cuentes con un cierto volumen de personas interesadas.

Mantener un newsletter es una gran manera de mantener a tus seguidores actualizados con tus últimos trabajos y publicaciones. Si formas un vínculo que entrega valor, es más probable que quieran comprar tus productos.

No tengas miedo a cobrar por tu trabajo, pero hazlo por un precio justo.

Por último, cuando tengas éxito, no olvides ser humilde y devolver los favores que te llevaron hasta donde estás. Tienes que ser tan generoso como puedas, pero también lo suficientemente egoísta para poder terminar tu trabajo.

10. Persiste en tu empeño

Cualquier carrera, como la vida, tiene puntos altos y bajos. Frecuentemente, aquellos que consiguen lo que quieren suelen ser las personas que trabajan el tiempo suficiente y no se rinden.

Los resultados demoran mucho tiempo y esfuerzo, a pesar de que el boom de las redes sociales intente convencernos de lo contrario. Y, muchas veces, el éxito es impredecible. Por lo tanto, lo único que puedes hacer es dejarle la puerta abierta y prepararte para aprovechar la oportunidad cuando se presente.

Incluso cuando alcances cierto éxito, deberás enfrentarte a la temible pregunta “¿y ahora qué?”. Una práctica útil es usar el final del proyecto anterior para motivar y dar inicio al siguiente.

Reflexiona sobre qué podrías haber hecho diferente en tu último trabajo y qué le falta. Cuando lo tengas claro, tendrás tu punto de partida.

Está claro que el burnout y la falta de ideas nos pueden atacar en cualquier momento. Tomarse un período sabático es la solución ideal, según el autor. Aunque también admite que ese es un privilegio de unos pocos.

Por lo tanto, puedes reservarte momentos cotidianos para desconectarte totalmente. El trayecto hacia el trabajo, una rutina en el gimnasio o un fin de semana en la naturaleza son alternativas válidas.

Notas finales

Austin Kleon vuelve a entregar un libro práctico y didáctico, repleto de consejos muy útiles para mostrar y promocionar tu trabajo. A pesar de estar originalmente dirigidas a creativos y artistas, sus técnicas pueden ser aplicadas a casi cualquier profesión.

¿Tienes un proyecto en mente? ¿Una idea que te has cansado de postergar? Este es el momento ideal para sacarla del papel. ¡Muestra tu trabajo!

Consejo de 12min

El último libro de la trilogía, “Sigue avanzando”, incluye diez formas para mantenerse creativos en buenos y malos momentos. ¡Búscalo en nuestra app!

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

o vía formulario:

¿Quién escribió el libro?

Austin Kleon es un escritor e ilustrador, autor de varios best sellers sobre creatividad para The New York Times. Asimismo da charlas para empresas de la talla d... (Lea mas)