×
70% OFF

Oferta exclusiva de Black Friday

468 lecturas ·  4.8 calificación promedio ·  6 calificaciones

Vayamos Adelante - reseña crítica

Vayamos Adelante Reseña crítica
Carrera y negocios

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro:  Lean In: Women, Work and the Will to Lead

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 0385349947

Editorial: Conecta

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Treinta años después de que las mujeres se hayan vuelto más del 50% de la población académica en los Estados Unidos, los hombres todavía ocupan la vasta mayoría de las posiciones de liderazgo, tanto en sectores públicos como privados. Eso significa que las voces femeninas todavía no están siendo escuchadas de forma igualitaria en las decisiones que afectan a nuestras vidas. 

En “Lean In” (en español “Vayamos Adelante”) Sheryl Sandberg, la mujer más poderosa de Facebook y una de las 50 mujeres más poderosas del mundo, de acuerdo con la revista Forbes, explora los motivos principales por los cuales esta distorsión todavía ocurre y ofrece consejos prácticos para las mujeres que quieren usar todo su potencial y conquistar el mundo.

Mucho que conquistar

Vivimos un momento interesante, en el cual las mujeres tienen el mayor nivel de expresión de la historia, en gran parte gracias al movimiento feminista de los 60’s y 70’s. Por otro lado, por parecer que la lucha por la igualdad fue vencida, el progreso viene sucediendo y las cosas siguen evolucionando, pero a baja velocidad. 

Las mujeres no pueden acomodarse, porque todavía hay mucho que hacer. La desigualdad de géneros todavía existe en diversas esferas de la sociedad, principalmente cuando se trata de la carrera y el trabajo. En el año 2010, una profesional del sexo femenino ganaba 77 centavos de dólar por cada dólar ganado por un colega del sexo masculino. Esta desigualdad es un problema global que sucede en todo el mundo, no solo en los Estados Unidos. 

En Europa, por ejemplo, la diferencia es menor, son 84 centavos por cada dólar, pero aún así eso demuestra un alto nivel de desigualdad. El punto financiero es el más obvio y prueba que todavía hay mucho a ser conquistado, pero necesitamos ir más allá. En el ambiente de trabajo, por ejemplo, Sheryl cita que diversos estudios muestran que el desempeño de las mujeres también es evaluado injustamente. ¿Sabes qué es lo más curioso? Que la discriminación ocurre tanto por hombres que por mujeres.

Sheryl cita como ejemplo un estudio, cuyo objetivo era pedirle a los participantes que evaluaran el desempeño y el potencial de crecimiento de unos empleados que tenían performances idénticas. En ese estudio, tanto hombres como mujeres evaluaron peor a las mujeres que a los colegas del sexo opuesto. Debes estar preguntándote: ¿eso debe suceder solo con personas ignorantes, con baja educación y misóginas, cierto? 

La mayoría de las personas piensa que, si las personas evaluadoras fuesen bien educadas e informadas, el resultado siempre sería justo, pero eso no es cierto. En el estudio, inclusive, mientras más la persona alegaba ser imparcial y no discriminar al sexo opuesto, mayores eran las discrepancias de evaluación entre los sexos, siempre beneficiando al individuo masculino. 

Muchas veces imaginamos que el mundo masculino discrimina a las mujeres, pero la verdad es que las mujeres también se sabotean. Ambos sexos tienen una percepción de menor valor para el sexo femenino y es necesario que estemos atentos a estas cuestiones, ya que este sexismo velado existe y afecta nuestras vidas.

Esta desigualdad escondida también existe en el ambiente familiar y en las relaciones, donde muchas veces se espera que la mujer postergue su carrera para cuidar de los hijos. Un estudio hizo la pregunta “¿Tú esperas que tu marido/esposa abandone la carrera para criar a tus hijos?” Los resultados son emblemáticos. 46% de los hombres esperaban que la esposa abandone su carrera para cuidar de los hijos, mientras solo 5% de las mujeres esperaba eso de los maridos. 

Las mujeres todavía enfrentan abusos sexuales y discriminación directa. Sheryl afirma: “Debemos ser gratas a las mujeres que lucharon para cambiar esto antes que nosotras, por los derechos que ahora tenemos, pero todavía hay mucho que hacer”.

¡Necesitamos que tú líderes!

La desigualdad de géneros es aún más evidente en las posiciones de liderazgo. En los Estados Unidos, solo el 4% de los CEOs de las 500 mayores empresas son mujeres. Estos números sorprenden aún más, pues, en el mundo académico, las mujeres en promedio salen mejor que los hombres, terminando 60% de las maestrías en los Estados Unidos. 

¿Cómo esa multitud de mujeres no llega a los cargos de liderazgo? Esa es la pregunta que Sheryl explica: existen varios factores que llevan a esto, pero el principal de ellos es controlable por nosotras. La falta de ambición de liderar. Los hombres son más ambiciosos en volverse líderes que las mujeres, afirma Sheryl. 

El motivo es que los estereotipos de género también actúan en el sexismo velado. La sociedad no espera que las mujeres priorizen su carrera o sean ambiciosas y rótula a las que lo hacen como arpías, entre otras cosas. 

Estos estereotipos son reforzados durante toda la vida en toda la sociedad, desde la infancia, acabando por limitar las perspectivas de cada género. Mientras la mayoría de los hombres suponen que pueden tener vidas profesionales exitosas y lograr posiciones de liderazgo, sobre las mujeres existe la presión de tener que escoger entre cuidar de la familia o de la carrera.

 Ese modelo mental de la sociedad hace que muchas mujeres se sientan responsables por quedarse en casa y cuidar de la familia y colocar su carrera de lado. Muchas veces, ellas comienzan sus carreras, consiguen un empleo, y posteriormente abandonan la carrera para cuidar de los hijos y quedarse en casa. Eso explica cómo la falta de ambición por liderazgo hace que los hombres continúen en el poder.

La igualdad tiene que estar en pauta

Con todos los hechos apuntados por Sheryl y nuestra realidad del día a día, queda claro que existe desigualdad de géneros. Y por eso, es necesario que el asunto sea abordado cada vez más, para que la desigualdad sea reducida. 

No es una cuestión de exigencia de un tratamiento especial para las mujeres, sino de comprometer a las personas a involucrarse con la causa y buscar soluciones. Cuando la conversación ocurre, más mujeres se inspiran para liderar el cambio y más hombres que comprenden el problema quieren hacerse parte de la solución a esta desigualdad. 

Hacer que las personas conozcan y entiendan el problema nos ayuda a canalizar cambios, aunque sean pequeños, en el día a día. Aunque no logres cambiar el mundo, logras cambiar tu casa, tu empresa e incluso tu calle. Por ejemplo, saber que existen menos mujeres en posiciones de liderazgo, puede incentivar a un gerente a seleccionar más candidatas para la próxima selección de la empresa.

Otro punto importante y que causa sorpresa: muchas veces, las mujeres no se apoyan unas a las otras, y para lograr un escenario con menos desigualdad, es necesario cambiar eso. 

Un ejemplo: si una mujer logra llegar a una posición de liderazgo en una empresa mayoritariamente masculina, pasa a sentirse amenazada por las demás mujeres y eso dificulta su progreso. Este es un tipo de comportamiento que refuerza el status actual de la desigualdad. 

Otro ejemplo: Las madres que se quedan en casa y no tienen empleo constantemente desalientan emocionalmente a las madres que trabajan, dejándolas inseguras sobre su carrera. La primera mujer de la Marina en ser designada para un submarino era respetada por los marineros hombres, pero las esposas de los marineros no la respetaban y la envidiaban. 

Las mujeres no pueden dividirse si quieren conquistar la igualdad y la pauta de la igualdad necesita ser cada vez más discutida. Según un estudio de Harvard, los ambientes igualitarios aumentan la satisfacción de todos los involucrados, no solamente la de las mujeres.

Confía en ti, muchacha

La falta de confianza es un obstáculo que interfiere bastante en la vida de las mujeres. Incluso las más competentes pueden sentir el llamado “Síndrome del Impostor” y sentir que sus habilidades no son suficientes para el éxito.

 La propia Sheryl comparte en su libro que ya pasó por esa inseguridad. Los hombres, por otro lado, son mucho menos afectados por esa falta de autoconfianza. Diversos estudios prueban que, mientras las mujeres tienden a subestimar sus habilidades, los hombres tienden a sobreestimar sus habilidades y a verse mejores de lo que realmente son.

 Otro punto importante es que a los hombres les gusta atribuir el éxito a sus habilidades y sus fracasos a factores externos, mientras que las mujeres adoptan la postura contraria.

Ellas atribuyen sus éxitos a factores externos y se culpan por sus fracasos. Estas distorsiones de percepción hacen que la mujer se quede insegura y se sabotee sin darse cuenta en entrevistas de empleo y en el día a día.

Es necesario tener autoconfianza para poder lograr presentarse y comunicarse de acuerdo con su valor real. Una mujer nunca debe dejar pasar oportunidades de carrera por sentirse descalificada. Y es necesario tomar la iniciativa y tomar oportunidades interesantes, incluso si te consideras una impostora. 

La forma más fácil de desarrollar tu autoconfianza es entrenando. Actúa como si tuvieras más confianza. Comportarse como si tuvieras más confianza. Eso hace que desarrolles tu confianza y asimiles estos comportamientos. Si lideras a muchas mujeres y sabes que ellas tienen un menor nivel de confianza, eso también puede inspirarte a incentivarlas y dar apoyo a sus carreras.

La forma tradicional de pensar en la carreras, donde la persona entra como pasante en una gran empresa y decenas de años después se vuelve un director o vicepresidente no funciona más. 

La carrera dejó de ser una escalada y pasó a volverse una jornada de experimentación. No es necesario tener un objetivo exacto y sí experimentar varias rutas para descubrir cuál te llevará en la dirección correcta. 

Tener esa libertad te ayuda a crear oportunidades, pero también es necesario tener sueños a corto y a largo plazo. Sheryl, por ejemplo, cuenta que su sueño a largo plazo era tener un trabajo que significase mucho para los demás y usó esa idea como línea maestra para tomar sus decisiones. 

Para los objetivos a corto plazo, es necesario que incluyas metas y aprendizajes para la evolución constante. Otro punto importante para planear tu carrera es mirar si el ambiente donde te encuentras te da el potencial de crecimiento. Ella se quedó recelosa cuando Larry Page le ofreció un empleo en el entonces desconocido Google. Él le dijo a ella lo siguiente: “Si te ofrecen una asiento en un cohete, no preguntes cuál es el destino, tú simplemente despega”.

¿Éxito o carisma?

Los estereotipos existen y todavía afectan la manera como nuestro cerebro procesa las informaciones. Aún hoy, la sociedad espera que los hombres sean decididos y directos y que las mujeres sean sensibles. Una mujer exitosa rompe con su estereotipo de género y eso hace que ella enfrente resistencia innecesaria en la sociedad. 

Los hombres competentes y ambiciosos son halagados, mientras que las mujeres son descritas peyorativamente. Para complicar aún más las cosas, tratar de encajar en su papel de género esperado también puede limitar la carrera de una mujer.

Para superar los prejuicios de género, las mujeres también necesitan adoptar una postura de negociación, siempre resaltando sus habilidades, citando indicadores de salarios y usando endoso de sus superiores en las empresas. 

Cuando Sheryl estaba conversando con Mark Zuckerberg sobre aceptar una propuesta de Facebook, ella estaba inclinada a aceptar la primera oferta que recibió. Su marido sugirió que ella hiciese una contrapropuesta y la hizo. Al final, ella logró una propuesta mucho más lucrativa.

También es demostrado por estudios que para lograr desarrollar sus carreras, las mujeres deben parecer “apropiadamente femeninas”, o sea, agradables, carismáticas y sensibles.

Eso significa tener que cruzar un campo minado con tacones. Es una paradoja que sea necesario encajarse en el modelo tradicional de la sociedad para lograr un cambio. Al final, con cada vez más mujeres liderando, este tipo de comportamiento será más necesario en el futuro. Sheryl cuenta que siempre se acuerda del primer feedback recibido en una evaluación de Facebook, por Mark Zuckerberg. “Si le caes bien a todos, no estás progresando lo suficiente”.

Expresate con claridad y transparencia

La comunicación honesta y transparente son pilares esenciales para desarrollar una carrera promisoria. Fortalece las relaciones, permite la contestación de decisiones no fundamentadas y ayuda a las personas a abordar temas complicados. 

Muchas mujeres tienen miedo de hablar lo que piensan en el trabajo, creyendo que eso hará que las vean como negativas o criticonas. Es papel del líder alentar la autenticidad al pedir feedbacks y sugerencias, además de agradecer públicamente a las personas que opinaron y que les importó una cuestión. La comunicación eficiente en cualquier ambiente significa encontrar el punto de equilibrio entre la autenticidad y la consideración por los sentimientos de los demás. 

Sheryl sugiere que seas delicadamente honesta, no brutalmente honesta. No existe una verdad absoluta, entonces para comunicarte eficazmente antes debes intentar ver las cosas como el otro. Una buena frase para colocarse en la posición del otro sería: “Entendí que estás preocupada con esto porque te sientes...” Otro consejo de comunicación es usar el “yo”, para mostrar tus opiniones y desacuerdos: “Yo pienso que deberíamos hacerlo de esta forma...”, nunca “Estás equivocado”.

No pidas por ser mentorizada

Tener un mentor es una buena herramienta para desarrollar tu carrera. ¿Sabes de aquel director que te aconseja y endosa tu trabajo? Mentores como ese son esenciales en la carrera de cualquier profesional, independientemente del sexo.

Sin embargo, las mujeres tienen más dificultad en encontrar mentores y muchas veces ellos tienen la preocupación de que la sociedad interprete erróneamente la relación profesional.

Los estudios muestran que los mentores escogen sus mentorados en base a su futuro potencial. Por eso, abordar a un mentor de repente no es una buena idea. Pedir ser mentorizada no es una buena idea. 

Un desempeño sorprendente puede definitivamente llamar la atención de un potencial mentor, pero otro enfoque igualmente poderoso consiste en aproximarse a él con preguntas bien preparadas, específicas sobre un asunto, con una buena periodicidad, buscando una relación contínua. 

La mentoría es una relación recíproca en la que el mentor también gana información útil, como el orgullo de ver al aprendiz crecer. El tiempo y la experiencia de tu mentor son valiosos, entonces no uses sus momentos para reclamar o solo recolectar informaciones sin dar nada a cambio.

La igualdad empieza en la casa

Tener el apoyo de la pareja es esencial si una mujer quiere desarrollar su carrera así como a su familia. De acuerdo con datos recientes, en las familias americanas en las que ambos padres son empleados a tiempo completo la madre aún gasta 40% más tiempo cuidando los hijos y 30% más en las tareas domésticas que el padre. 

Muchas veces es la madre quien empuja al padre lejos de las responsabilidades relacionadas a la crianza de los hijos, criticándolo siempre que se aproxima al niño: “¡Le pusiste mal el pañal!”, “¡No le puedes dar eso!”. 

El resultado final de ese tipo de comportamiento desalentador es que el padre se involucra menos y el trabajo le queda a la madre. Las madres deben tratar a los padres como parejas igualmente capaces y deben compartir responsabilidades, de modo que ambos tengan un papel claro en la crianza de los niños. 

Las políticas gubernamentales también desalientan al padre a participar igualitariamente en casa. En todo el mundo, los periodos de permiso por maternidad tienden a ser más largos que los de permiso por paternidad. Además de eso, los hombres que van en contra de las expectativas sociales y optan por priorizar a la familia acaban siendo penalizados involuntariamente por las empresas.

 La igualdad en casa también contribuyó a relaciones más felices y para crear un ejemplo para los hijos. Es necesario contestar los mitos de la sociedad tradicional en casa, incluso si crea algunos conflictos a corto plazo, pues a largo plazo, la igualdad es lo que importa y todos serán más felices.

¿Quieres tener una familia? No dejes que ella nuble tus decisiones

Nuestra sociedad le enseña a las mujeres, desde pequeñas, que un día ellas van a necesitar escoger entre tener una carrera de éxito o ser una buena madre. Este patrón tiene un efecto colateral devastador: muchas veces las mujeres perjudican sus propias carreras preventivamente para abrirle espacio a este equilibrio.

Imagina que recibes una excelente oferta de empleo pero como planeas empezar una familia en algunos años, no aceptas la oportunidad o esperas, al final los hijos van a demandar tiempo. 

Decisiones como esta hacen que hasta el nacimiento del primer hijo, la madre esté en una posición profesional mucho peor de lo que estaría si hubiese aceptado las oportunidades que se le presentaron. Este tipo de decisiones lleva al estancamiento. Por eso, nunca tomes decisiones sobre este tipo de oportunidades usando el modelo mental empleado tradicionalmente por la sociedad. Olvídate del estereotipo. 

Si tienes que escoger entre cosas como tu carrera y cuidar de los niños, tus resultados profesionales serán perjudicados. Y, después del permiso por maternidad, tu carrera puede estar tan perjudicada que optes por abandonarla. 

Equilibrar tu trabajo y la familia es importante, pero dejar escapar oportunidades por ese motivo puede sacrificar tu carrera. El mejor momento para acelerar y trabajar más es antes de tener tus hijos y tu permiso por maternidad. No frenes antes de la hora, acelera más.

Foco en lo que importa

No vas a lograr hacer todo. Las mujeres pueden tener una mayor preocupación y sentir que están dejando las cosas “en la mesa”, pero es importante tener equilibrio y foco. Aunque seas una ejecutiva en una gran empresa, es necesario que establezcas límites y trabajes dentro de ellos.

Existe una presión sobre las madres para que ellas pasen más tiempo con sus hijos y eso puede crear un sentimiento de culpa en las madres que tienen un empleo. 

Saber administrar esta culpa es tan importante como saber administrar tu tiempo, por eso es necesario que sepas concentrarte en las cosas que estás haciendo realmente y no en las cosas que dejaste de hacer. 

Prioriza y enfócate en lo que es más importante. Encuentra el tiempo para ir a la escuela de tus hijos, pero no te preocupes en arreglar las camas a la perfección. Encuentra soluciones que sean sustentables a largo plazo, tanto en la casa como en el trabajo. 

No existe una receta para equilibrar una vida personal significativa y una carrera de éxito, descubre lo que te sirve a ti. ¡Vayamos adelante! Si hacemos esto, la próxima onda puede ser la última y en el futuro no tendremos mujeres líderes. Solo líderes.

Notas finales

Más que nunca, el asunto de la igualdad de géneros necesita de atención. Es necesario conversar sobre él y trabajar día a día para lograr la igualdad. Si quieres conciliar tu carrera, familia y vida personal, vas a necesitar entender cómo funciona el sexismo velado y lo que la sociedad espera de ti. A partir de eso, es posible romper con los modelos preestablecidos y partir hacia un cambio en tu vida y también en la sociedad como un todo.

Tip del 12min

Se te gusto el tema y estás motivada a agir, no dejes de hacer un vistazo al microlibro: Había una vez mexicanas que hicieron história

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

¿Quién escribió el libro?

Sheryl Sandberg es la directora de operaciones (COO) de Facebook. Antes de trabajar en Facebook, era vicepresidente de ventas en línea y operaciones en Google. Ella también pasó por el tesoro americano donde ella era jefe de gabinete... (Lea mas)