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Un pequeño paso puede cambiar tu vida: El método Kaizen - reseña crítica

Un pequeño paso puede cambiar tu vida: El método Kaizen Reseña crítica
Desarrollo personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: One Small Step Can Change Your Life: The Kaizen Way

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788419002549

Editorial: Ediciones Urano

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Kaizen es el nombre de una antigua filosofía sintetizada en esta poderosa afirmación del Gran libro del tao: “Un viaje de mil millas comienza con un pequeño paso”. Lo que escucharás a continuación te mostrará cómo aprovechar el poder del kaizen dando pequeños pasos para alcanzar objetivos importantes.

El poder del kaizen destruirá el mito de que el cambio es duro, eliminando eficazmente los obstáculos que impiden a los individuos y a los equipos de trabajo obtener los resultados que buscan. Aprenderás que el cambio no tiene por qué ocurrir únicamente como una respuesta radical a una situación grave. 

¿Estás preparado? ¡Vamos!

Kaizen

Contrariamente a la opinión popular, el cambio, ya sea en el ámbito personal o empresarial, no tiene por qué resultar doloroso ni ocurrir solo como resultado de una intimidación, por parte de otra persona o incluso nuestra, que nos conmocionan.

El kaizen puede definirse de dos maneras. En primer lugar, podría pensarse como el uso de pasos muy pequeños para mejorar un hábito, un proceso o un producto. También, podría ser el uso de momentos muy pequeños para inspirar nuevos productos o inventos.

Utilizando el kaizen, puedes cambiar malos hábitos como fumar o comer demasiado, y adquirir nuevos hábitos positivos, como hacer ejercicio o liberar la creatividad. En los negocios, aprenderás cómo motivar y fortalecer a los empleados de maneras que les sirvan de inspiración.

En nuestra cultura de “cuanto mayor, mejor”, de películas de gran formato, raciones superabundantes de alimentos y transformaciones extremas, es difícil creer que los pasos pequeños puedan conducir a grandes cambios. Pero la maravillosa realidad es que sí pueden. El kaizen crea hábitos que pueden durar toda una vida.

El kaizen es tanto una filosofía o sistema de creencias como una estrategia para tener éxito en el cambio o en la mejora de un comportamiento. Hay dos elementos del espíritu o propósito en los cuales el kaizen tiene un papel esencial: el servicio y la gratitud.

En el mundo corporativo, los ejemplos de innovación incluyen estrategias enormemente desagradables, tales como despidos masivos para incrementar los resultados financieros, al igual que enfoques más positivos, como pueden ser las grandes inversiones en costosas nuevas tecnologías.

Los cambios radicales de la innovación también son la estrategia preferida para el cambio personal. A veces, la innovación produce sorprendentes resultados. Ignoramos un problema o un desafío tanto como nos sea posible y entonces, cuando nos vemos forzados por las circunstancias o la coacción, intentamos dar un gran salto hacia la mejora.

Pero el cambio radical tiene un riesgo, y es que puedes agotarte antes de alcanzar la cima o renunciar antes de haber empezado si te pones a pensar en todo el trabajo que tienes por delante.

El kaizen y la innovación son las dos principales estrategias que la gente utiliza para generar cambio. Donde la innovación requiere una reforma de choque y radical, todo lo que el kaizen demanda es que des pequeños y cómodos pasos hacia la mejora.

Pasos pequeños, saltos gigantescos

El cambio más sencillo ayuda a la mente humana a engañar al miedo que bloquea el éxito y la creatividad.

El kaizen es una manera eficaz y agradable de alcanzar una meta específica, pero también es extensivo a un reto más profundo: cumplir con las demandas constantes de un cambio de vida, buscando una continua pero siempre pequeña mejora.

La aplicación personal del kaizen engloba seis estrategias diferentes:

  1. Hacer preguntas pequeñas para disipar temores e inspirar creatividad.
  2. Tener pensamientos pequeños para desarrollar nuevas habilidades y hábitos, sin mover un músculo.
  3. Realizar acciones pequeñas que garanticen el éxito.
  4. Resolver problemas pequeños, incluso cuando te enfrentes a una crisis abrumadora.
  5. Conceder premios pequeños, tanto a ti mismo como a otras personas, para producir los mejores resultados.
  6. Reconocer los pequeños pero cruciales momentos que los demás ignoran.

Ciertamente, no necesitas probar el total de las seis estrategias mencionadas, en caso de no interesarte.

Todos los cambios, incluso los positivos, dan miedo. Los intentos de lograr objetivos utilizando medios radicales o revolucionarios a menudo fracasan porque aumentan el miedo. Pero los pequeños pasos del kaizen desarman la respuesta cerebral al miedo, estimulando el pensamiento racional y el juego creativo.

Algunas personas afortunadas son capaces de evitar ese problema, transformando su miedo en otra emoción: el entusiasmo. Cuanto mayor es el desafío, más entusiastas, productivas y emocionadas están.

El cerebro está programado para resistirse al cambio. Pero, al dar pequeños pasos, reconfiguras eficazmente tu sistema nervioso para “despegarte” del bloqueo creativo, evitar la reacción de lucha o huida y crear nuevas conexiones entre las neuronas. Así, el cerebro asume con entusiasmo el proceso del cambio y tú avanzas rápidamente hacia tu objetivo.

Cuando la vida se vuelve temible y difícil, tendemos a buscar soluciones en sitios donde nos es fácil o por lo menos familiar hacerlo, y no en los oscuros e incómodos lugares donde pueden estar las verdaderas soluciones.

El conflicto es propio de la condición humana. Si pudiéramos controlar nuestras reacciones fácilmente, seríamos una especie con una conducta mucho más moderada.

Recuerda que el miedo es un don del cuerpo que nos alerta ante un desafío. Pensar el miedo de esta manera puede ayudarnos a sentirnos menos desesperados.

Hacer preguntas pequeñas

Las preguntas pequeñas crean un ambiente mental que da la bienvenida a la creatividad desinhibida y juguetona.

Cuando les haces preguntas pequeñas a los demás, canalizas esa fuerza creativa hacia los objetivos del equipo. Al hacerte preguntas pequeñas a ti mismo, estableces la base para un programa personalizado de cambio.

¡Tu cerebro quiere jugar! Una pregunta despierta a tu cerebro y eso le encanta. Al cerebro le gusta incorporar preguntas, incluso las absurdas o raras, y reflexionar sobre ellas.

Si la salud es tu máxima prioridad, pregúntate: ¿Qué debería hacer hoy de manera distinta? ¿De qué manera puedo recordarme a mí mismo que debo beber más agua? ¿Cómo puedo incorporar unos pocos minutos de ejercicio en mi rutina diaria?

Tu cerebro ama las preguntas y no desea rechazarlas a menos que sean tan importantes como para disparar el miedo. Preguntas del estilo “¿Cómo conseguiré estar flaco (o ser rico o casarme) al final de este año?” o “¿Qué producto nuevo conseguirá que la compañía ingrese un millón de dólares?” son enormes y alarmantes.

Al hacer preguntas pequeñas y amables, mantenemos desconectada la reacción de lucha o huida. Haz que tus preguntas sean pequeñas y reducirás las posibilidades de despertar el miedo debilitante. Cuando se ha calmado el miedo, el cerebro puede incorporar las preguntas y así hacer que surjan las respuestas a su propio ritmo.

Sea cual sea la pregunta que utilices, tu reto es preguntarla con un espíritu amable y paciente. Si usas un tono duro o urgente contigo mismo, el miedo obstruirá el proceso creativo.

Si repites la pregunta durante el transcurso de varios días o semanas, o todo el tiempo que sea necesario, el hipocampo (la parte del cerebro que almacena información) no tendrá más alternativa que abordarla. Y con su propio calendario, el cerebro comenzará a darte respuestas.

Si tiendes a hacerte reproches utilizando preguntas negativas como “¿Por qué estoy tan gordo?”, intenta preguntarte: “¿Qué es lo que me gusta hoy de mí?”. Hazte esta pregunta todos los días, escribiendo la respuesta en un diario o en una hoja de papel que guardes en un lugar especialmente destinado para eso.

Si te sientes descontento pero no estás seguro de por qué, prueba preguntarte esto: “Si tuviera garantizado que no fracasaré, ¿qué es lo que haría de manera diferente?”.

Si estás tratando de alcanzar un objetivo específico, pregúntate todos los días: “¿Cuál es el pequeño paso que puedo dar para lograrlo?”.

Esta pregunta es para todos los que tengan un conflicto grave con otra persona: “¿Qué cosa positiva tiene esa persona?”.

Si tiendes a sentirte pesimista o negativo, prueba a hacerte esta pregunta: “¿Qué pequeña cosa es especial en mí?”.

¡Pon a prueba el método Kaizen, no te defraudará!

Diez pasos para modelar la mente

Esta sencilla técnica para modelar la mente utiliza los “pensamientos pequeños” para ayudarte a desarrollar nuevas habilidades sociales, mentales e incluso físicas, ¡simplemente imaginándote que las haces!

Sea cual sea tu objetivo, modelar la mente es una excelente manera de facilitarte el ingreso a tu programa de cambio kaizen.

  1. Elige una tarea que te da miedo hacer o que te hace sentir incómodo. Intenta darte por lo menos un mes antes de que realmente tengas que realizar esa actividad.
  2. Decide cuántos segundos al día estás dispuesto a dedicarte a modelar tu mente para hacer esa tarea. Asegúrate de que adjudicas segundos, no minutos u horas. La repetición es esencial: hagas lo que hagas, si lo haces repetidamente, incluso durante pocos segundos cada vez, sirve para que el cerebro decida que es importante y así las células comienzan a comprometerse en favor del nuevo comportamiento.
  3. Cuando estés preparado para la práctica de modelar la mente, siéntate o recuéstate en un lugar tranquilo y cómodo, y cierra los ojos.
  4. Imagina que estás en una situación dificultosa o incómoda, examinándola con tus propios ojos. ¿Qué ves? ¿Cuál es el contexto? ¿Quiénes están allí? ¿Qué parecen?
  5. Ahora expande tu imaginación hacia el resto de tus sentidos. ¿Cuáles son los sonidos, los aromas, los sabores y las texturas que hay a tu alrededor?
  6. Sin mover ningún músculo real, imagina que estás haciendo la tarea. ¿Qué palabras usas? ¿Cómo suena tu voz y cómo resuena a través de tu cuerpo? ¿Cuáles son tus actitudes físicas?
  7. Imagina una respuesta positiva a tu actividad.
  8. Cuando se haya vuelto habitual e incluso divertido asignar tiempo a modelar la mente, puede que descubras que estás realizando automáticamente y con entusiasmo la actividad que antes te resultaba dificultosa.
  9. Una vez que te sientas cómodo usando la técnica de modelar la mente para esa tarea (y puede llevarte días, semanas o incluso más tiempo), imagina la peor de las situaciones posibles y cómo responderías eficazmente a ella.
  10. Cuando te sientas preparado para asumir realmente la tarea, prueba dar algunos pequeños pasos al principio. Pueden parecer triviales, pero verás cómo navegas tranquilamente sorteando los obstáculos que antes te habían vencido. Lentamente, cultivarás los deseos de éxito continuo y establecerás una nueva ruta permanente para el cambio.

Entrenándote en la detección y resolución de los problemas pequeños, puedes evitar tener que padecer soluciones mucho más dolorosas más tarde.

Tanto si deseas entrenarte a ti mismo o a otros para inculcar mejores hábitos, los premios pequeños son el estímulo perfecto. No solo no son caros y son convenientes, sino que también estimulan la motivación interna requerida para el cambio duradero.

El enfoque kaizen de la vida requiere un ritmo más lento y una apreciación de los momentos pequeños. Esta agradable técnica puede conducir a avances y a relaciones intensamente creativas, y darte un impulso cotidiano hacia la excelencia.

La mayoría de nosotros pasa tanto tiempo viviendo en el pasado o anticipando el futuro que nos perdemos los momentos pequeños. Siempre que te encuentres perdido entre la preocupación y el remordimiento, pregúntate: “¿Necesito aprender a cambiar algo basándome en esta preocupación o remordimiento que tengo?”.

Si la respuesta es sí, entonces da un paso hacia ese cambio. Si la respuesta es no (y a menudo lo es), examina la habitación en la que te encuentres en busca de un objeto o persona que te proporcione una intensa sensación de placer. Enfoca tus pensamientos en eso durante treinta segundos. Este proceso entrena a tu cerebro para vivir en el momento presente.

Cuando tienes éxito al aplicar el kaizen a objetivos claros, como perder peso o avanzar profesionalmente, recuerda aferrarte a su esencia: una convicción optimista de tu potencial para la mejora continua.

Notas finales

En este libro descubrirás que podemos desarrollarnos dando pasos pequeños hacia la mejora de nuestra salud y de nuestras relaciones, y podemos respetar a los demás haciéndoles preguntas pequeñas. Esto no es fácil de hacer, pero ciertamente vale la pena, y solo tú puedes determinar el lugar que tendrá el kaizen en tu mundo.

Consejo de 12min

En el microlibro basado en “Qué harías si no tuvieras miedo”, de Borja Vilaseca, descubrirás cómo cambiar tu manera de pensar para desarrollarte personal y profesionalmente en este mundo que sigue cambiando a pasos agigantados.

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¿Quién escribió el libro?

Es psicólogo clínico, director del programa de ciencias del comportamiento en el Centro Médico de la UCLA Santa Mónica y miembro del claustro de la Facultad de Medicina de la UCLA. Viaja por todo el mundo impartiendo seminarios y ayudando a implant... (Lea mas)