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Un inmueble al año no hace daño - reseña crítica

Un inmueble al año no hace daño Reseña crítica
Desarrollo personal y Inversiones y finanzas

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9798504965710

Editorial: Publicación Independiente

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Invertir en bienes raíces es fácil si uno dispone del dinero para hacerlo. El problema es que para convertirlo en un negocio rentable el dinero no basta, se requiere conocimiento y actitud. No se trata de lo que tengas en tu bolsillo, sino de lo que tengas en tu cabeza.

En este libro, el exitoso inversionista Carlos Devis te acerca una guía simple para invertir en inmuebles que te ayudará a lograr tu libertad financiera.

¿Qué esperas para hacer clic y adentrarte en el mundo de los bienes raíces?

Por qué invertir en bienes raíces

¿Cómo actúas cuando piensas que no puedes comprar inmuebles porque no tienes dinero? Lo cierto es que si no haces nada, ni siquiera preguntas. Si te quedas sin hacer nada, no verás las oportunidades aunque estén a tu alcance.

¿Cómo sería tu vida si no creyeras en el pensamiento que te dice que no puedes comprar inmuebles porque no tienes dinero? Estarías más abierto a educarte sobre lo que puedes hacer, buscarías alternativas y explorarías más posibilidades.

Cuando aparezcan las excusas, echa un vistazo a esta lista de ventajas de invertir en bienes raíces. ¡Toma nota!

  • No se pueden malgastar: A diferencia del ahorro en dinero, los bienes raíces no se pueden vender en un instante, lo que nos cuida de gastar de forma precipitada, por emoción o por angustia ese capital invertido en el inmueble.
  • Generan ingreso pasivo: Año a año, el ingreso por renta subirá, así como el valor de la propiedad, sin tener que hacer nada al respecto.
  • Valorización: Mantienen el valor del dinero invertido cuando hay devaluación. En los bienes raíces, el negocio se hace cuando se compra, no cuando se vende.
  • Impuestos: Si tienes una empresa que factura 500.000 dólares al año y tu contador te dice que la utilidad del año fue de 100.000 dólares, al mismo tiempo te dirá que tienes que pagar 20.000 ó 30.000 dólares de impuestos en los próximos días; eso no sucede con los bienes raíces.
  • Apalancamiento: Si has elegido bien el inmueble, el inquilino comenzará a pagar tu hipoteca, y viene lo mejor: espera unos años y cuando se valorice la propiedad, la deuda bajará, así que podrás ir al banco, refinanciar y sacar lo que invertiste en la cuota inicial, que podrás invertir en otra propiedad. La rentabilidad de tu primera propiedad, calculándola con respecto a lo que invertiste, se convierte en infinita.
  • Fáciles de manejar: Si se elige bien al inquilino, se hace el contrato de la forma correcta y la propiedad tiene el mantenimiento adecuado, el tiempo de gestión debería ser mínimo.
  • Poco riesgo: Invirtiendo en bienes raíces, si compras bien, el riesgo de que pierdas tu dinero es mínimo.

Es importante que sepas que cuando sabes lo que quieres, tú decides; cuando no sabes lo que quieres, otras personas deciden por ti.

La educación financiera 

La educación financiera tiene dos aspectos importantes. En primer lugar, la parte técnica o de números, que básicamente es gastar menos que lo que se gana, y ahorrar e invertir esos ahorros buscando una rentabilidad que se vuelve a reinvertir.

En segunda instancia, está la parte psicológica. Esta involucra la forma de pensar y los valores, para que las pequeñas acciones se conviertan en un crecimiento seguro y estable del patrimonio y, sobre todo, de los ingresos pasivos.

Debemos entender que la verdadera base de la riqueza comienza con controlar los gastos. Lograrás tu libertad financiera con activos que produzcan ingresos pasivos.

Para aclarar un poco tus pensamientos: Los ingresos activos son aquellos que recibes por tu trabajo cuando cambias tu tiempo por dinero y, en cambio, los ingresos pasivos son aquellos que obtienes sin tener que invertir tiempo, que se producen de manera automática sin que sea necesaria tu presencia física.

Debes entrenar el pensamiento inversionista, no el de consumidor. Quien piensa como inversionista mantiene sus gastos controlados; da mayor importancia a la tranquilidad que a la apariencia o los gustos pasajeros; no gasta o invierte por lo que le digan los demás, sino por lo que considera una prioridad.

Aquel que sabe enfocarse en sus números logrará una enorme diferencia en sus resultados financieros y tomará mejores decisiones. Tener metas financieras realistas te ayuda a encontrar una dirección. Si a tu mente le aclaras qué quieres, ella siempre va a encontrar el cómo.

Doce pasos simples para invertir en inmuebles

Para invertir en inmuebles debes saber qué hacer y, sobre todo, qué no hacer. Veremos 12 pasos muy simples para acertar en nuestras inversiones inmobiliarias.

  1. Edúcate financieramente: A la hora de invertir, no vayas a la aventura. Usa un GPS para tus inversiones. De este modo, sabrás precisamente adónde quieres llegar, a qué distancia está, qué ruta alternativa tomar si hay mucho tráfico, cuál es tu velocidad, cuándo hay un accidente o cuándo un radar de velocidad. Asegúrate de que la persona que te educa sepa de lo que habla y que su experiencia refleje lo que te va a enseñar.
  2. Organiza tus finanzas personales: El corazón de tu negocio son tus finanzas personales. Debes gastar menos de lo que ingresas, minimizando riesgos, con un colchón de seguridad y sabiendo en todo momento cuál es la situación de tu balance, o tu crecimiento financiero será imposible.
  3. Entiende los números: No te enamores de un inmueble, enamórate de sus números. Si entiendes los números, sabrás qué preguntar, qué calcular, qué prever; y ello hará que tus decisiones sean muy sencillas.
  4. Elige un área geográfica: Un inversionista exitoso no invierte en cualquier parte sólo porque alguien le diga que es un gran negocio o porque encuentra una ganga en Internet. Hay que saber especializarse en un área en concreto.
  5. Elige un nicho de negocio: Hay muchas opciones para invertir en bienes raíces: casas, apartamentos, bodegas, locales, lotes, fincas, estacionamientos, etc. Cada tipo de inmueble tiene ventajas y desventajas, y cada tipo de inversión tiene sus particularidades. Enfócate en una de ellas.
  6. Busca, busca y busca: Las gangas tienen dos particularidades: son baratas y difíciles de encontrar. Tienes que encontrarlas, pero para ello tienes que buscar mucho. Busca sin parar.
  7. Diseña una estrategia financiera: Antes de comprar prepara un plan financiero en el que se incluyan todos los detalles. Debes trazar un plan hacia tu libertad financiera que sea realista, coherente, con números, detallado, y que te genere entusiasmo y compromiso.
  8. Enfócate en el flujo: La libertad financiera está en tener, mes tras mes, un ingreso que te permita cubrir tus gastos sin que tengas que comer tus activos.
  9. Compra bien: Al invertir en inmuebles debes tener siempre presente que el negocio se hace cuando se compra, no cuando se vende. Aquellas personas que compran porque creen que los precios van a subir confunden devaluación con utilidad.
  10. Arrienda bien: La gran mayoría de problemas con inquilinos se dan porque se eligieron mal, porque se les arrendó por ayudarlos, no se investigaron bien o no se hicieron los contratos y garantías adecuadamente.
  11. Trata cada propiedad como si fuera un negocio independiente: Quienes pierden sus propiedades lo hacen porque no manejan bien sus finanzas personales o porque no las administran bien. Un inmueble debe mantenerse y cuidarse; el flujo del arriendo se debe administrar aparte; hay que hacer presupuesto y cuidar el flujo como un tesoro, y las ganancias se deben ahorrar para invertirlas en la cuota inicial del siguiente inmueble que vayas a comprar.
  12. Repite el ciclo: Una vez que hayas aprendido todo lo que se debe y no se debe hacer, es tan sencillo como repetirlo una y otra vez. Recuerda: un inmueble al año no hace daño.

Qué hacer y qué no hacer

Actúa sobre lo que depende de ti, mantén tu presupuesto y tu estrategia, cuídate de no caer en la mala deuda, mantén al menos seis meses de liquidez para tus gastos y busca que cada inmueble tenga flujo positivo o al menos que se mantenga por sí mismo.

Pregúntate cuáles son los amigos que te suman y que te ayudan a crecer, a ver lo mejor en ti y a pasar tus miedos e inseguridades, y que te aportan herramientas para encontrar lo mejor para ti y tu familia.

¿Cuáles son los amigos que cuando estás con ellos te sientes con ganas de progresar y de sacar lo mejor de ti en cada momento? ¿Cuáles son los amigos que te ayudan a cuidar de tu relación con los tuyos, que te ayudan a ver tus errores de una forma sensible y respetuosa, y respetan tus decisiones y opiniones?

¡Rodéate de gente que te potencie, y beneficie tu estado de ánimo y tus ganas de emprender y animarte a ir por tus sueños y objetivos!

Valora cada paso, mide tu avance y, cuando menos lo esperes, te darás cuenta de que has avanzado más de lo que nunca te hubieses creído capaz. Un pequeño esfuerzo realizado de forma enfocada y lineal puede generar una fuerza increíble.

Es importante que no compres lo primero que veas: en bienes raíces es fácil comprar, sólo necesitas tener el dinero para ello, pero comprar implica también el pago de escrituras, impuestos, reparaciones, costos financieros, seguros... lo que puede llegar a ser el cinco o el diez por ciento del valor de la compra.

Ten en cuenta que la mayoría de los vendedores mienten. Por esa razón, tienes que hacer tu tarea e investigar cuánto vale realmente ese inmueble en el mercado, por cuánto se puede arrendar y cuál será el coste de los arreglos que la propiedad necesita para que puedas llevar a cabo tu estrategia.

Por otro lado, es fundamental que puedas cuidar tus reservas: lo mejor es que calcules tener reservas por lo menos para seis meses de gastos, para poder mantener la tranquilidad, incluso ante los problemas.

Mantén las cuentas exactas por cada inmueble como si no fuera tuyo. Si no mantienes las cuentas, puedes estar perdiendo dinero sin saberlo y, además, no podrás deducir los gastos de los impuestos.

Últimos consejos

Planifica el mantenimiento de tu inmueble. No esperes a que las cosas se dañen para actuar. Tus inquilinos son tus clientes, y si no cuidas tu propiedad, ellos tampoco lo harán.

No conviertas a los inquilinos en tus amigos. Mantén una relación profesional con ellos y deja todo por escrito. Si mantienes la estrategia, seguramente manejarás dos o tres contratos: el de compra, el de venta y el de arriendo.

Tampoco es aconsejable que arriendes a parientes o amigos; es un gran riesgo porque no tendrás el control del inmueble y si algo no funciona, tendrás que sufrir también la presión social o familiar.

En lo posible, no hagas sociedades: cambiar un piso o arreglar un baño puede parecer una decisión sencilla, pero si hay dos socios y uno de ellos no tiene dinero o no le importa la propiedad, puede llegar a ser un buen lío.

Haz todo de forma legal, cumple todas las leyes. Si vas a comprar un inmueble y te dicen que no tiene licencia pero que el ayuntamiento no se dará cuenta, no lo compres.

Estudia los títulos de la propiedad; puedes pagar a un abogado que te asegure que no habrá problemas. Busca un contratista que te presupueste los arreglos. Pregunta por la propiedad en la zona, habla con los vecinos —ellos lo saben todo— y asegúrate del precio de compra y de arriendo.

Cuidate de tus emociones: no vendas porque tuviste un problema con un inquilino ni tampoco compres sólo porque un sitio te pareció bonito. Piénsalo, haz los números para comprar y vender. Tómate tu tiempo; del afán no queda sino el cansancio.

Planea tu estrategia de salida antes de comprar. La vida da muchas vueltas y puede que tu plan sea comprar una propiedad para tenerla muchos años pero quizás, por cualquier razón, necesites venderla antes de lo que pensabas.

Elige una buena educación financiera que te permita evadir los infiernos de los bienes raíces. Todos los días puedes aprender aspectos nuevos de este negocio.

Ahora sí, ¡feliz vida financiera para ti y para los tuyos!

Notas finales

En este microlibro encontrarás una guía para encontrar oportunidades, comprar el inmueble adecuado y aprender a gestionarlo sin dejarte llevar por las emociones para así alcanzar tu libertad financiera.

Consejo de 12min

En el microlibro basado en Los 3 árboles del dinero, de Raimon Samsó, encontrarás sus tres ideas fundamentales para alcanzar la riqueza y construir una vida llena de bienestar. En el proceso, el autor revela herramientas y consejos útiles para borrar las falsas creencias que te impiden alcanzar tu máximo potencial.

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¿Quién escribió el libro?

Nació en Colombia y desde hace más de 18 años vive en Estados Unidos. Es abogado, escritor, educador, empresario e inversionista en bienes raíces... (Lea mas)