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¡Tráguese ese sapo! - reseña crítica

¡Tráguese ese sapo! Reseña crítica
Productividad y gestión del tiempo

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9781520071992

Editorial: Empresa Activa

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Todas las historias fantásticas tienen como protagonista un sapo que después se convierte en un apuesto príncipe. También para Brian Tracy los sapos cumplen un rol protagónico en la vida real, pero para él representan aquellas tareas que vamos dejando pendientes y que no podemos concluir por falta de tiempo.

En “¡Tráguese ese sapo!” adquirirás mayor conciencia de las cosas que haces bien y que haces mal en cuanto a la gestión del tiempo.

Aprenderás 21 métodos y técnicas para aplicar una y otra vez, hasta convertirlas en hábitos que tengan un impacto positivo en tu vida.

1. Pon la mesa

Antes de poder determinar cuál es tu “sapo” y tragártelo, debes decidir exactamente qué quieres lograr en cada faceta de tu vida. La claridad es el concepto más importante para la productividad.

La razón número uno por la cual algunas personas consiguen hacer más trabajo, es porque tienen absoluta claridad sobre sus objetivos y no se desvían de ellos.

Cuando más claro se tenga lo que se quiere y lo que hay que hacer para lograrlo, más fácil será superar la postergación de las decisiones. Empieza con lo siguiente:

  1. Decide exactamente qué quieres
  2. Escríbelo
  3. Establece una fecha para tu objetivo
  4. Organiza la lista como un plan

2. Planifica cada día con antelación

¿Cómo se traga el sapo más grande y feo? Se divide en actividades específicas paso a paso, y se empieza por la primera.

Tu mente, tu capacidad para pensar, planificar y decidir, es la herramienta más poderosa para superar la postergación de las decisiones y aumentar la productividad.

Tu capacidad para establecer objetivos, planificar y actuar, determina el curso de tu vida. El mero acto de pensar y planificar, desata poderes mentales y aumenta tu creatividad.

3. Aplica la regla del 80/20 a todo

La regla del 80/20, también llamada “Principio de Pareto”, es uno de los conceptos de administración del tiempo que más te pueden ayudar.

Esta regla establece que el 20% de tus actividades vale el 80% de los resultados.

Esto significa que, si tienes una lista de diez asuntos por hacer, dos de esos asuntos valen tanto o más que los otros ocho asuntos en conjunto.

Cada una de esas tareas toma el mismo tiempo hacerlas. Pero una o dos de ellas van a aportar cinco o diez veces el valor de cualquiera de las otras.

4. Estudia las consecuencias

Lo que distingue al pensador superior es su capacidad para predecir exactamente las consecuencias de hacer o no hacer algo.

Las consecuencias potenciales de cualquier tarea o actividad son los determinantes clave de la verdadera importancia que eso tiene para ti o tu empresa.

La forma de evaluar la importancia de una tarea es la que permite determinar cuál es verdaderamente tu siguiente “sapo”.

5. Practica la procrastinación creativa

La diferencia entre alto rendimiento y rendimiento pobre está determinada en gran medida por lo que se elige postergar. Como de todos modos se tiene que postergar algo, es necesario optar por las actividades de bajo valor.

La procrastinación creativa es una de las técnicas más eficaces entre todas las técnicas de rendimiento personal.

Debes decidir postergar, encargar a otros, delegar y eliminar aquellas actividades que no contribuyen mucho a tu vida.

6. Practica continuamente el método ABCDE

Mientras más importante y valiosa sea la tarea para ti, más motivado estarás para superar las indecisiones y entregarte al trabajo.

El poder de esta técnica reside en su sencillez y funciona así:

  • Un asunto “A” se define como algo muy importante.
  • Un asunto “B” se define como una tarea que se debería hacer, pero sus consecuencias son leves.
  • Una tarea “C” se define como algo que sería agradable hacer y cuyas consecuencias no existen.
  • Una tarea “D” se define como algo que se puede delegar en otra persona.
  • Una tarea “E” se define como algo que se puede eliminar sin que eso importe en lo más mínimo.

7. Céntrate en áreas clave de resultados

Un área clave de resultados es algo que debes lograr si quieres tener éxito en tu trabajo, es un área de tareas de la cual eres completamente responsable. 

Las áreas clave de resultados son semejantes a las funciones vitales del cuerpo. La ausencia de alguna de esas funciones vitales podría tener consecuencias desagradables.

El punto de partida del rendimiento óptimo es identificar las áreas clave de resultados de tu trabajo. Haz una lista de tus responsabilidades y asegúrate de que las personas que estén por encima de ti, en el mismo nivel o por debajo, estén de acuerdo con ello.

8. Aplica la “Ley de Tres”

Tres de las tareas clave que uno desarrolla aportan la mayor parte del valor para un negocio u organización.

Elegir las tres tareas más importantes es fundamental para rendir al máximo. Piensa: de todas las tareas que tienes pendiente por hacer ¿cuál de ellas es más importante? Repite este mismo proceso dos veces más hasta que solo queden tres.

Esta regla no solo aplica para las tareas pendientes, sino también a los objetivos y metas que se tienen en la vida.

9. Prepárate concienzudamente antes de empezar

Una de las mejores maneras de superar la postergación de las decisiones y lograr hacer cosas más rápido, es tener a mano todo lo que se necesita antes de empezar.

Cuando uno está completamente preparado es como tener un arma cargada y amartillada, o como ser un arquero con la flecha tensada en el arco. 

Empieza por despejar tu escritorio o lugar de trabajo para enfrentarte a una única tarea. Se trata de crear un espacio confortable. Las personas más productivas se dan tiempo para crearse una zona de trabajo donde disfrutar.

10. Pon un ladrillo después de otro

Es mejor hacer las cosas metódicamente, sin saltarse ningún estadio intermedio. 

Quizás una de las mejores formas de superar la postergación de las decisiones es apartar de la mente la enorme tarea que se tiene enfrente y centrarse en una sola acción a emprender.

Una gran vida o una gran carrera se construye realizando una tarea a la vez, y después encarando la tarea siguiente.

11. Refuerza tus talentos especiales

Aprende lo que tengas que aprender para hacer tu trabajo de manera sobresaliente. La razón principal de la postergación y de los retrasos, es la sensación de ineptitud, la falta de confianza o la incapacidad en un área clave de la tarea.

Sentirte débil o ineficiente en un área, basta para desalentarte y ni siquiera comenzar con el trabajo.

Optimiza continuamente tus habilidades en tus áreas clave de resultados.

12. Identifica tus obstáculos clave

Entre el lugar donde estás hoy y cualquier meta que quieras lograr, hay un obstáculo principal que debes sortear antes de conseguir tu objetivo. 

Independientemente de lo que tengas que hacer, siempre hay un factor que limita y determina lo rápido y bien que conseguirás hacerlo.

Tu trabajo es estudiar la tarea e identificar en ella el obstáculo o factor limitante. Puede ser una persona cuya ayuda necesitas, un recurso que precisas o una debilidad en algún sector, pero el limitante siempre está ahí y la tarea es identificarlo.

13. Presiónate a ti mismo

El mundo está lleno de personas a la espera de que alguien llegue y les motive para convertirse en la persona que les gustaría ser. El problema es que nadie llega al rescate.

Solo un 2% de las personas puede trabajar sin ninguna supervisión. A estas personas se las conoce como líderes.

Tu trabajo consiste en formarte el hábito de presionarte a ti mismo y no esperar que aparezca alguien a hacer tu trabajo.

14. Motívate para la acción

Para conseguir rendir al máximo, debes convertirte en tu propio animador personal, y desarrollar una rutina para entrenar y animarte a jugar a tope tus responsabilidades.

La meta es convertirte en una persona optimista, que busque el lado bueno en cada situación, que rescate lecciones valiosas en la dificultad y sobre todo que encuentre una solución a cualquier problema.

Piensa positivamente y asume tu responsabilidad por todo lo que sucede, niégate a culpar o criticar a otros, decide progresar antes que dar excusas.

15. La tecnología es un pésimo amo

La tecnología se convierte en enemigo cuando se tiene la obsesión de comunicarse continuamente.

Esta compulsión a estar conectados nos deja psicológicamente sin aliento. No tenemos tiempo de detenernos, oler las rosas ni rumiar nuestros pensamientos.

La clave es tener nuestra relación con la tecnología bajo control. Para poder estar calmados, tener claridad y ser capaces de rendir a un alto nivel, es importante saber desconectarse de la tecnología que apabulla.

16. La tecnología es un excelente sirviente

El propósito de la tecnología es hacer la vida más fácil, no crear complejidad, confusión y estrés.

Utiliza herramientas tecnológicas para recordar regularmente lo más importante y protegerte de lo menos importante.

La tecnología puede ser una forma simple de controlar las comunicaciones, el tiempo y hasta las emociones.

Hay que asumir el control de la comunicación, y sobre todo el control del tiempo, teniendo de aliado a este gran sirviente en vez de convertirse en su esclavo.

17. Centra tu atención

La atención focalizada es clave para el alto rendimiento. La atracción de la distracción, la profusión de equipos electrónicos y otras interrupciones, conducen a una atención distraída, a una baja efectividad y al fracaso.

Ten en mente tus objetivos de productividad, evita convertirte en un esclavo de las señales acústicas que te distraen de tus tareas. 

Recupera el control de tu vida aprendiendo a centrar tu atención en las cosas que tienes que hacer y que realmente importan.

18. Divide la tarea

Una de las razones principales por las que postergamos las tareas grandes e importantes, es que nos parecen demasiado formidables cuando las encaramos por primera vez. 

Una técnica que puedes utilizar para dividir en partes más pequeñas una tarea grande, es utilizar el método de “las lonchas de jamón”.

Consiste en tener la tarea a detalle y luego ocuparte de una loncha a la vez, bocado a bocado.

Psicológicamente, te resultará más fácil completar un fragmento individual y pequeño de un gran proyecto, que empezar por el trabajo en su totalidad.

19. Crea lapsos amplios de tiempo

La estrategia de crear lapsos amplios de tiempo requiere que te comprometas a trabajar en las tareas grandes según tiempos programados.

La mayoría de los trabajos verdaderamente importantes requieren de amplios lapsos de tiempo ininterrumpido para completarlos. 

Poder crear bloques de tiempo de alto valor y alta productividad es crucial para aumentar la capacidad de efectuar una contribución significativa en el trabajo y en la vida.

Trabaja con segmentos específicos de tiempo, planeados con un día de anticipación para así poder realizar específicamente ciertas tareas o actividades en particular.

20. Desarrolla un sentido de urgencia

Quizás el rasgo externo más identificable del hombre y la mujer de alto rendimiento, sea la orientación a la acción.

Las personas altamente productivas se dan tiempo para pensar, planificar y establecer prioridades. Luego se lanzan con fuerza hacia sus objetivos. Trabajan sin pausa, con fluidez y continuidad, y parecen realizar enormes cantidades de trabajo en el mismo lapso que las personas promedio ocupan conversando y perdiendo el tiempo en actividades de bajo valor.

21. Concéntrate resueltamente en lo que estás haciendo

¡Trágate ese sapo! Toda planificación, establecimiento de prioridades y organización se resume en esa frase.

Todo gran logro de la humanidad ha sido precedido por un largo período de trabajo duro y concentrado.

La capacidad para seleccionar tu tarea más importante para empezar, y después concentrarte resueltamente hasta terminarla, es la clave para alcanzar un alto nivel de rendimiento y productividad personales.

Una vez que hayas comenzado, continúa.

Notas finales

La clave de la felicidad, de la satisfacción, del gran éxito y de una maravillosa sensación de poder personal y de eficacia, es desarrollar el hábito de tragarte tu sapo como primera cosa todos los días cuando empiezas a trabajar. 

Por fortuna, esta es una habilidad que puedes adquirir mediante la repetición. Y cuando se desarrolla el hábito de empezar con la tarea más importante antes que cualquier otra cosa, el éxito está garantizado.

Consejo de 12min

Ahora que aprendiste sobre cómo gestionar tu tiempo, te recomendamos leer “¡Hazla en grande!” de Gary Vaynerchuk, donde aprenderás que no se necesitan muchas cosas para empezar un gran negocio.

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¿Quién escribió el libro?

Reconocido conferencista motivacional que ha escrito más de 40 libros enfocados en temas relacionados con las ventas. Además ha graba... (Lea mas)