×
44% OFF

No dejes tus metas para 2022

¡Accede a nuevas ideas pagando menos que un café diario. ¡Suscríbete a 12min Premium y aprende más en menos tiempo!

1022 lecturas ·  0 calificación promedio ·  0 calificaciones

Organiza tu hogar - reseña crítica

Organiza tu hogar Reseña crítica
Productividad y gestión del tiempo

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9781662153969

Editorial: Bainet

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

¿Quieres cambiar tu estilo de vida? El minimalismo puede ser la respuesta que estás buscando. Aprende a llevar una vida sencilla, sin apegos emocionales hacia objetos obsoletos. Aprende a organizar tu hogar y a deshacerte de todo lo que no te sirve. Esta es tu oportunidad de tener una vida más plena, satisfactoria y feliz. ¡No la desaproveches! Embárcate en esta aventura y cambia tu vida.

Minimalismo

El minimalismo de la vida diaria se puede definir como “un estilo de vida sencillo, austero y modesto” basado en “la moderación y el desapego con lo material”.

Muchas personas anhelan cosas que no tienen, cosas caras, y sufren durante toda su vida por “ser alguien” a partir de lo que tienen y no de lo que son.

El minimalismo rompe con este tipo de paradigmas tan comunes de esta sociedad materialista y nos dice “menos es más”.  Su valor fundamental es la simplicidad y quiere reducir los elementos, formas, objetos, para dejar solo aquellos que te permiten vivir de forma cómoda. 

Lo cierto es que necesitamos poco para vivir, el resto son lujos que nos gusta convertir en necesidades. 

Las personas minimalistas llevan una vida sencilla y sostenible, no se apegan a lo material, saben controlar sus gastos, son disciplinados, visten elegante y sencillamente, viven en espacios abiertos y ordenados, son agradecidos, equilibrados y pacíficos, y viven en el presente.

No tienen actitudes negativas, ni se quejan de sus circunstancias. No viven deseando que su vida sea diferente.

Los porqués de un minimalista

Si estás decidido a convertirte en una persona minimalista, hay ocho consejos que deberías tomar:

  1. Busca inspiración constante para afianzar tu confianza, pero no te satures.
  2. Ten clara tu motivación.
  3. Inicia depurando, desapégate de las cosas.
  4. Consume menos y vive más.
  5. Hazte un espacio para la calma, deja de mantenerte ocupado y di “no” a los compromisos que no deseas cumplir.
  6. Los cambios son lentos, no te apresures.
  7. No te compares con otros minimalistas.
  8. No intentes convencer a nadie de ser minimalista, respeta las decisiones ajenas.

Lo que hace a un minimalista es su actitud de vida y hacia los objetos, su inteligencia emocional.

El minimalismo te ayudará a descubrir los aspectos más valiosos de tu vida.

Un minimalista es desprendido de los objetos, entiende que aferrarse a las cosas, en lugar de a los recuerdos que amorosamente conservan en su mente, es un freno para seguir adelante.

Los minimalistas conservan lo que necesitan, lo que les permite vivir con comodidad. Comprenden el origen de sus emociones, y lidian con ellas. No se refugian en los objetos como medio de consolación.

Si deseas ser minimalista, ten muy claros los porqués de tus comportamientos. Trabaja con ellos, soluciónalos.

Cuando empieces a distinguir tus necesidades de tus deseos, sabrás qué es lo que realmente te importa y puede que estés más cerca de encontrar tu verdadero para qué.

Los desafíos del minimalista incipiente

Uno de los grandes desafíos del minimalista es escombrar, deshacerse de todas sus pertenencias innecesarias. Esto también significa renunciar a algunas partes de tu vida que creías que te definían. Pero también significa un montón de beneficios físicos, emocionales y mentales.

Acumular cosas genera estrés, vergüenza y malestar. La acumulación de objetos te hace perder noción de lo que posees, te distrae visual, mental y emocionalmente.

Es cierto que cuesta mucho tirar cosas y deshacernos de ellas, por innumerables motivos: el valor económico, la posibilidad de necesitarlo en el futuro, el apego emocional, la “identidad” que te da o cómo te representa, la culpa, la practicidad, etc.

Los objetos más difíciles de desechar son los que tienen una carga sentimental fuerte. Y por supuesto, no te será fácil deshacerte de ellos, pero es posible. Si abrazas de manera amorosa esta tarea, con la mente en positivo, y agradeciendo a tu vida, a los objetos, todo el amor y alegrías que te concedieron, podrás hacerlo sin mayores problemas.

Escombrar tiene muchos beneficios: contarás con más espacio y tiempo, te sentirás más energizado, estarás más centrado, ahorrarás dinero, adquirirás más concentración, aumentará tu paz, etc. Tiene muchos beneficios por demás positivos que te harán cambiar tu estilo de vida y te harán ser una persona más satisfecha, libre y feliz.

Comienza con tus nuevos hábitos

Para formar un hábito, debes repetir conscientemente la acción que conformará ese nuevo hábito. Formar hábitos minimalistas es un trabajo integral, mental, físico y emocional.

Para cambiar tus perspectivas de actitud en el día a día:

  • Sé agradecido.
  • Ordena un poco en la mañana.
  • Escombra con frecuencia.
  • Hazte cargo de tu correo de inmediato, que no se acumule.
  • Ordena un poco por la noche.
  • Acostúmbrate a regalar experiencias.
  • Ponte horarios para las pantallas, establece un horario libre de ellas.
  • Aprende a decir “no” a todo lo que no te aporte nada.
  • No procrastines, haz hoy lo debes hacer.

Con estos consejos, podrás cambiar tu estructura mental.

Otra parte vital de la vida minimalista es la limpieza.

Establece cuáles son los quehaceres diarios, semanales y mensuales de acuerdo con tus prioridades y llévalos a cabo de forma metodológica. Así podrás mantener tu hogar en orden.

Cómo tu familia puede ser minimalista

Todos los miembros de una familia piensan, ven el mundo y valoran de formas distintas. Pero es absolutamente posible abordar el minimalismo como un proyecto familiar. Los niños se sienten especiales al saber que deseas que formen parte de un proyecto como este.

Es esencial que tengas dos objetivos positivos en mente para iniciar este ambicioso proyecto familiar:

  1. Tengan claro qué es lo que valoran como familia.
  2. Identifiquen qué es lo que se interpone para lograrlo, y qué cosas impedirán que lo ataquen para vencerlo.

Para lograr esto, la comunicación es tu mejor amiga.

Enfócate en deshacerte de las cosas que tu familia no necesita.

Escombrar es el siguiente paso. Para que no se torne una actividad aburrida, pon recompensas como salir a cenar después de hacerlo o ir a tomar un helado, es decir, hacer algo memorable como familia.

Y, por último, ¡DEJEN DE COMPRAR COSAS! Si están en un proceso de cambio de vida, pero siguen comprando más de lo que tiran, no llegarán a ninguna parte.

Pero, sobre todo, comuníquense siempre. No hay excusas para esto. La comunicación hará que todo funcione bien.

Técnicas minimalistas para escombrar

No hay una única forma correcta de llevar a cabo el minimalismo. No es algo rígido ni una fórmula invariable.

Por el contrario, es indulgente, se adapta a las condiciones de vida de cada persona. La palabra “fracaso” no existe en el vocabulario minimalista. A medida que uno transita el camino del minimalismo, se mejora. No importa cuántos tropiezos haya tenido en ese recorrido.

Por lo tanto, existen muchos métodos para deshacerte de las cosas. Entre ellos encontramos:

  • El Método KonMari: consiste en preguntarte qué objetos te dan alegría y conservar solo esos. El enfoque de Marie Kondo es positivo, te hace apreciar los objetos que se quedan contigo y agradecerle a los que desechas por su tiempo contigo.
  • El método de las cuatro cajas: debes tomar cuatro cajas y etiquetarlas con las leyendas relocalizar, donar, vender, a la basura. Esto te permitirá estar al corriente de a dónde irán tus objetos.
  • El método de las 365 cosas menos: consiste en deshacerse de una cosa cada día del año. Esta técnica te permite deshacerte poco a poco de tus cosas sin necesidad de medidas radicales.

No hay método ideal, ni correcto. La técnica que elijas dependerá de las necesidades que tengas. Nadie es más sabio que tú para decidir sobre este asunto. Experimenta, infórmate, prueba, equivócate, acierta, busca nuevos métodos.

Escombrando tus habitaciones

Cada habitación debería tener un propósito específico. Cuando los límites de utilidad entre habitaciones no son claros, es más fácil que se acumulen objetos que no pertenecen a esas habitaciones.

Es hora de comenzar a escombrar habitación por habitación:

Cocina

Mantén el orden y la limpieza. Escombra por zona, pregúntate si usas cada objeto, relocaliza todo lo que no pertenezca allí, utiliza colgadores y no compres cosas que no necesitas.

Áreas comunes

Sé consciente de la adquisición de objetos. Pregúntate cuál es el objetivo principal para que estén en esa sala. Cuando obtengas una respuesta, sabrás cuáles pertenecen allí.

Sala de estar

Aquí se suele recibir a las visitas, por lo tanto, no acumules aparatos o mobiliario que estorbe. Si conservas cosas que solo acumulan polvo, deshazte de ellas. Saca de allí papeles, revistas, juguetes o pilas de ropa. No acumules en tu sala, no es un almacén. Evita los muebles gigantes y ten un perchero para que no haya cosas sobre el sofá.

Dormitorios de adultos

Un dormitorio organizado transmite paz mental, tranquilidad y comodidad. Además, ahorras tiempo y se facilita encontrar cosas. Es importante que tengas el espacio que necesitas para sentirte cómodo, para que fluya el desplazamiento y que todo esté a tu alcance. 

Es esencial que escombres y organices tu habitación. Revisa la decoración. Debe ser un ambiente fresco con tonos neutros, un espacio funcional, sencillo, útil y armonioso. No deposites allí elementos superfluos, ni demasiados muebles. 

No colmes tus cajones de cosas o tu cama de almohadas. La luz es importantísima. Usa luces tenues, sin lámparas ornamentadas. No utilices cortinas voluminosas ni telas pesadas. Deja que la luz natural se filtre. 

Evita todo exceso y utiliza muebles que te permitan reducir el número de piezas que necesitas para tu habitación, como las camas otomanas.

Dormitorios de niños

Los niños quieren atesorar todo. Esto no es un problema particularmente. El problema surge cuando las cosas son desperdigadas.

Pero existen formas de mantener sus habitaciones ordenadas. Pregúntales a tus hijos qué es importante para ellos, qué los motiva y emociona, qué les costaría dejar ir y qué desecharían sin problema. Haz que ellos decidan qué juguetes conservarán y cuáles donarán o desecharán. 

Ponles un cupo aceptable de juguetes. Repasen los libros y videojuegos que no usen. Ayúdales a decidir qué obras de arte hechas por ellos es más importante conservar. 

Sanitarios

Procura sacar todos los productos viejos y vacíos. Acostúmbrate a escombrar los gabinetes regularmente. Saca las toallas que no necesites allí e invierte en muebles prácticos. 

Oficina

Hay muchas cosas que no deberían estar allí. Elabora un plan para organizarla, categoriza y divide tu trabajo en etapas. Escombra primero los cajones, utiliza tiritas para organizar cables, optimiza el espacio y escombra con regularidad.

Armarios

Concientízate de toda la ropa que tienes, separa lo que te gusta y usas de lo que no, y elige lo que conservarás. No te aferres a nada por los sentimientos. Crea un sistema efectivo para colgar tus prendas y, si las doblas, procura que todo quede a la vista.

Gabinetes

Pregúntate acerca del propósito de almacenaje original de cada gabinete. Saca todos los objetos del gabinete y elige cuáles se quedarán. Sé firme en tus decisiones y mantén todo lo más vacío que puedas.

Sótano y garage

Deshazte de toda la basura, tira o dona los tarros de pintura que sabes que no utilizarás nunca más. No acumules cajas vacías ni decoraciones en malas condiciones o pasadas de moda. Tampoco dejes allí juguetes, electrónica o elementos de deporte antiguos. Arroja de forma segura químicos tóxicos o caducos.

Jardín

No permitas el desorden allí. Analiza si tu equipamiento de jardín aún sirve, no acumules un sinfín de macetas ni conserves esculturas rotas, plantas secas, herramientas inservibles, mangueras en mal estado y, mucho menos, mobiliario infantil si ya no hay niños. No dejes juguetes oxidándose afuera, ni conserves en el jardín los que están rotos.

Notas finales

El minimalismo se ha convertido en una filosofía de vida. No existe una forma única de llevarlo a cabo, se adapta a cada estilo de vida y a las necesidades y personalidad de cada individuo.

El equilibrio es la clave. Debes tener tu casa y tu vida ordenadas, y despojarte de todo aquello que no te llene. Escombrar es la actividad principal. Cada habitación de tu hogar tiene una finalidad, no permitas que los espacios se conviertan en almacenes de múltiples cosas sin uso particular.

Los beneficios que encontrarás en esta filosofía te ayudarán a llevar una vida feliz, sin estrés ni ataduras. ¡Atrévete a cambiar tu vida!

Consejo de 12min

Uno de los métodos mencionados para llevar a cabo el minimalismo es el KonMari. Descubre todo lo que Marie Kondo tiene para ofrecer en “La magia del orden”.

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.