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Muchos cuerpos, una misma alma - reseña crítica

Muchos cuerpos, una misma alma Reseña crítica
Espiritualidad y mindfulness

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Same Soul, Many Bodies: Discover the Healing Power of Future Lives through Progression Therapy

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9789876279727

Editorial: B de bolsillo

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

El reconocido psiquiatra Brian Weiss nos demuestra que lo que hagamos en esta vida influirá en nuestras reencarnaciones a lo largo del camino de evolución hacia la inmortalidad. Maravíllate con los descubrimientos del doctor Weiss sobre el pasado para transportarte hasta un futuro individual y colectivo del que somos responsables nosotros mismos.

¿Estás preparado? ¡Vamos!

La inmortalidad

Todos poseemos un alma que existe después de la muerte del cuerpo físico, y que regresa una y otra vez a otros cuerpos en un intento progresivo de alcanzar un plano superior. La reencarnación es real. Nuestras almas han vivido antes y volverán a vivir. Esa es nuestra inmortalidad.

El alma es una entidad energética que se fusiona con la energía universal y que después vuelve a separarse, intacta, al regresar a una nueva vida. Antes de fundirse con el alma única, contempla desde lo alto el cuerpo que acaba de abandonar y hace lo que Weiss denomina una evaluación vital, un repaso de la vida que dejó.

La evaluación se realiza con espíritu de bondad afectuosa y cariño. No se trata de castigar, sino de aprender. El alma registra las experiencias, y siente el aprecio y la gratitud de todas aquellas personas a las que ha ayudado en la vida, y de todos aquellos seres a los que ha amado, con más intensidad ahora que ha abandonado el cuerpo.

Del mismo modo, siente el dolor, la rabia y la desesperación de todos aquellos a los que ha hecho daño o traicionado, también de manera acentuada. Así, el alma aprende a no hacer cosas perjudiciales y a ser compasiva.

En el nivel superior, todas las almas están interconectadas. Creemos que somos entidades individuales, separadas, pero esa es una falsa ilusión; estamos conectados con todas las demás almas y, en una esfera distinta, todos somos uno.

Nuestras vidas pasadas y futuras convergen en el presente y, si pueden inducirnos a la curación ahora, de modo que la existencia actual sea más sana y más plena desde el punto de vista espiritual, progresaremos.

Hay dos elementos fundamentales que debemos tener en cuenta. Para empezar, no podemos aprenderlo todo en una sola existencia, pero no importa, porque disponemos de vidas infinitas que aún están por llegar. En segundo lugar, cada vez que regresamos, lo hacemos para curarnos.

Si nos preparamos, nuestras almas ascenderán por la escala evolutiva, se acercarán más a la curación, al estado superior. En caso contrario nos quedaremos estancados y pospondremos para una existencia futura el aprendizaje de la lección que podríamos haber superado en esta.

Para ello, es fundamental resolver las cuestiones de vidas pasadas a través de la hipnosis.

Terapia de la regresión

Es el acto mental consistente en retroceder a una época anterior, sea cual sea, con el fin de recuperar recuerdos que puedan estar influyendo todavía de forma negativa en la vida actual del paciente y que, probablemente, sean el origen de los síntomas que presenta.

La hipnosis faculta a la mente para que haga cortocircuito con las barreras conscientes y alcance esa información, y eso incluye aquellas barreras que impiden a los pacientes acceder de forma consciente a sus vidas pasadas.

La vida terrestre es un don. Es una escuela en la que aprender cómo se manifiesta el amor en las dimensiones físicas en las que existen los cuerpos y las emociones. Pero la escuela tiene muchos patios distintos y hay que utilizarlos. La vida física está hecha para disfrutarla.

El autor aborda el tema de la salud. Muchas veces, cuando estamos enfermos, solamente somos capaces de pensar en la enfermedad, lo que limita las oportunidades de progreso y valorar los pequeños placeres de la vida. Lo mismo sucede cuando nos domina la ira.

Veamos un ejemplo: Weiss recibió a un paciente que vivía enojado y con una ira que esparcía en todos los espacios que habitaba. A través de la regresión, se dio cuenta de que había vivido demasiadas situaciones injustas que le habían provocado ira, y permanecía estancado en esas vivencias. Al reconocerlas, pudo dejar a un lado el rencor y vincularse de otra manera.

El psicoanalista también relata una experiencia de una mujer que tenía cáncer y sufría de muchísimo dolor en la columna vertebral.

En una sesión de terapia con Weiss, descubrió que en otra vida la habían golpeado hasta dejarla absolutamente encorvada. Pero tuvo un encuentro con una persona que le dijo: “No te preocupes, tenía que ser así”, y ella pudo avanzar en su vida actual, entendiendo que las cosas aparecen para brindarnos una lección; así, dejó atrás su enfermedad.

Por otro lado, Weiss tuvo de paciente a una mujer que se sentía sumamente enojada con una situación religiosa. En las regresiones se dio cuenta de que a lo largo de todas sus vidas, ella era víctima o victimaria de situaciones de violencia por razones religiosas.

Así fue como la paciente se dio cuenta de que tenía que modificar su aprensión hacia otros pueblos y otras culturas. Tenía que cambiar el odio por la comprensión, desligarse de todos los prejuicios de su existencia actual, rever todas las almas y ver a todas las personas como iguales, como seres conectados entre sí por la energía espiritual del amor.

El amor y la compasión son los antídotos contra el odio y la rabia. La violencia solo sirve para perpetuar el sufrimiento.

Método

Weiss afirma que la progresión hacia el futuro resulta más difícil para el terapeuta que el retroceso al pasado, ya que el futuro aún no ha sucedido.

Podemos adentrarnos en el futuro si lo hacemos con prudencia. El futuro, sea cercano o lejano, puede servirnos de guía, retroalimentar el presente para incitarnos a elegir y decidir mejor.

Podemos cambiar lo que hacemos hoy en función de lo que nos diga el mañana. Y eso altera nuestros futuros, que toman una dirección más positiva. Weiss trabaja sobre la base de que, aunque una progresión no pueda comprobarse, no deja de ser una eficaz herramienta de curación.

Con las regresiones y las progresiones, los síntomas desaparecen, las enfermedades remiten, y la ansiedad, la depresión y el miedo quedan mitigados.

Si bien resulta difícil practicar la regresión y la progresión a solas, en sus talleres el autor enseña ejercicios de curación que pueden hacerse en casa.

También ha preparado algunos discos compactos de regresión que pueden utilizarse para facilitar el proceso. Pueden emplearse para aliviar problemas físicos o emocionales, pero para que resulten eficaces hay que estar sumido en un estado de relajación profundo.

El método es el siguiente: encuentra un lugar en el que no vayan a interrumpirte. Cierra los ojos sin hacer fuerza. Concéntrate en la respiración, imaginando que cada vez que exhalas expulsas todas las tensiones de tu cuerpo, y que cada vez que inhalas absorbes una hermosa energía.

Después, fija la atención en las distintas partes del cuerpo. Relaja los músculos de la cara, de la mandíbula, del cuello y de los hombros. La respiración tiene que ser constante.

A continuación, visualiza una luz hermosa por encima de la cabeza, una luz curativa que fluye hacia el interior de tu cuerpo desde la coronilla y hasta las puntas de los dedos de los pies, que va calentándose y aumentando su potencia curativa al ir descendiendo.

Cuenta del diez al uno, y comprueba cómo te sientes.

Empatía y compasión

La empatía es la capacidad de meterse en la piel de otra persona, sentir lo que ella siente, ponerse en su lugar, ver a través de sus ojos. Si somos capaces de sentir empatía, podemos establecer vínculos afectivos con quienes sufren, alegrarnos por el amor de los demás, sentir placer al ver triunfar a otro, y comprender la ira de un amigo y el dolor de un desconocido.

Se trata de un rasgo que, si se domina y utiliza correctamente, puede acercarnos al futuro. Quienes carecen de empatía no pueden evolucionar espiritualmente. La empatía cura al individuo y, al mismo tiempo, cura al mundo. Es hermana de la compasión e hija del amor incondicional.

Cuando comprendemos los sentimientos de otro como los propios y somos capaces de ponernos en su lugar, casi con toda seguridad sentiremos compasión hacia esa persona. Pero también podemos ser compasivos sin empatía; podemos sentir compasión por alguien aunque no reconozcamos sus sentimientos en nosotros mismos.

La compasión surge del corazón y se pone de manifiesto con demostraciones de bondad y benevolencia para con todas las criaturas de la creación.

La compasión es más instintiva, la empatía, en cambio, más intelectual: tienen orígenes diferentes. Por ejemplo, en un caso extremo como el de un padre maltratador, a medida que te identifiques con tu padre puedes empezar a sentir compasión por él.

Tal vez resulte difícil, pero lo cierto es que se trata de un ser humano herido, lo mismo que tú, y ese descubrimiento puede permitirte ofrecer una respuesta procedente del corazón además de la surgida de la mente.

La paciencia y la comprensión

La impaciencia nos arrebata placer, paz y felicidad. Las cosas nos llegan cuando estamos preparados. La gente aparece en nuestras vidas en momentos determinados por diversos motivos que tienen que ver con las lecciones que hay que aprender.

La paciencia está relacionada con la comprensión, porque cuanto más se comprende a una persona, una situación, una experiencia o a uno mismo, menos probabilidades hay de tener una reacción visceral y de hacer algo que pueda herir a uno mismo o a los demás.

La paz interior es imposible sin paciencia. La sabiduría requiere paciencia. El crecimiento espiritual implica el dominio de la paciencia. La paciencia permite que la revelación del destino siga su propio ritmo sosegado.

Cuando somos impacientes, nos precipitamos y juzgamos con imprudencia, actuamos sin tener en consideración las consecuencias de lo que hacemos. Nuestras elecciones son forzadas y, a menudo, incorrectas, y el precio que pagamos por ellas es elevado.

Nuestro objetivo final es fundirnos con el gran espíritu, con el alma única; la interacción con los demás desde el punto de vista físico, emocional y espiritual resulta fundamental en nuestras vidas. La forma de enfocar esas relaciones determina, en gran parte, nuestro futuro.

La meditación es una buena aliada. Acalla la cháchara que suele llenar la mente y el silencio resultante nos permite observar sin juzgar, lograr un mayor distanciamiento y, con el tiempo, alcanzar un estado de conciencia superior.

También, ser espiritual quiere decir ser más compasivo, afectuoso y bueno. Quiere decir tender la mano a la gente con cariño, sin esperar nada a cambio, reconocer algo mayor que uno mismo, una fuerza que existe en una esfera desconocida que tenemos que luchar por descubrir.

Ser espiritual significa comprender que hay lecciones superiores que debemos aprender y que, una vez aprendidas, nos esperarán otras aún superiores. La capacidad de ser espiritual reside en el interior de todos nosotros y tenemos que sacar provecho de ella.

El control de la ira, la salud, la empatía, la compasión, la paciencia y la comprensión, la no violencia, las relaciones personales, la seguridad, el destino y el libre albedrío, la contemplación, la meditación y la espiritualidad son pasos hacia la inmortalidad. Tenemos que llegar a dominarlos todos ahora o en el futuro, a lo largo de nuestro viaje hacia el alma única. Son, todas ellas, facetas de la mayor virtud que existe: el amor.

El amor es una cualidad y una energía absoluta. No termina con nuestra muerte, sino que nos acompaña al otro lado y regresa luego hasta aquí. Es la esencia de la cualidad del espíritu y del cuerpo. Es la vida, y la vida después de la muerte. Es nuestro objetivo, y todos lo alcanzaremos, sea en esta vida o en otras futuras.

Notas finales

Este libro trata de profundizar tu lado más espiritual. A través de algunas experiencias del método de la terapia de la regresión, el autor invita a repensar nuestras maneras de ver y vivir la vida, para hacerlo de una forma más armoniosa y feliz, en lo personal y lo colectivo.

Consejo de 12min

En el microlibro basado en “Muchas vidas, muchos maestros”, del mismo autor, encontrarás un relato imprescindible para aquellos que buscan un nuevo sentido espiritual.

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¿Quién escribió el libro?

Médico y psiquiatra estadounidense graduado con honores de las universidades de Columbia y Yale. Sus trabajos han generado polémica en la comunidad científ... (Lea mas)