Maradona, un héroe deportivo - Reseña crítica - Luca Bifulco
×
70% OFF

Oferta exclusiva de Black Friday

98 lecturas ·  0 calificación promedio ·  0 calificaciones

Maradona, un héroe deportivo - reseña crítica

Maradona, un héroe deportivo Reseña crítica
Deportes

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9789874086983

Editorial: Ediciones Godot

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

En el mundo del fútbol es común encontrarse con que los aficionados a diversos equipos rindan homenaje a los jugadores que más destacan, pues se convierten en los portavoces simbólicos de la comunidad que los rodea, los que proporcionan la emoción y la oportunidad de disfrutar de una gloria reflejada.

Sin embargo, la fama de algunos jugadores se potencializa incluso más después de su salida de un equipo o después de su muerte. ¿A qué se debe esto? ¿Es realmente por su eficacia como jugadores o por el toque sentimental impuesto?

En “Maradona, un héroe deportivo” analizaremos la fama de este símbolo nacional del deporte y su papel como líder de opinión a través de tres estudios sociológicos que evidencian la importancia que tiene con sus nuevos seguidores y los seguidores que ha tenido toda la vida.

Maradona, héroe de dos generaciones de hinchas napolitanos

Se entiende como héroe deportivo, al campeón que es honrado por sus fans gracias a sus extraordinarios méritos y que se convierte, incluso después de su período de actividad competitiva, en un símbolo de orgullo para sus admiradores y un portavoz idealizado de varias de las características con las que se representan a sí mismos.

¿Hasta qué punto Maradona corresponde a esta definición y qué aspectos lo hacen ser así?

El héroe del fútbol: orgullo y símbolo para los que estuvieron allí

Maradona para todos los aficionados del Napoli fue un futbolista de excelente rendimiento y de carisma extraordinario y que en virtud de sus éxitos y de su especial actuación en el campo de juego —principalmente en la década de 1980—, todavía le permite identificarse con su grandeza y alimentar así la autoestima de sus propios aficionados.

A este mecanismo psicológico se le conoce como BIRGING: basking in reflected glory, que se traduce como: disfrutar de la gloria reflejada. Los triunfos del campeón y del equipo que lleva al éxito son asumidos por el aficionado, que los vive como si fueran suyos.

Maradona se convierte por tanto en un vigoroso símbolo de pertenencia para toda una comunidad, creando un nexo social basado en compartir el entusiasmo y la participación en su magnificencia futbolística.

Todavía es común escuchar su nombre en las conversaciones de los fans, en sus redes sociales, en las paredes de las habitaciones, en las camisetas e incluso en los tatuajes de muchos de sus seguidores.

Sin embargo esto no quiere decir que sea considerado un ejemplo a seguir, muchas de las personas que piensan en él como uno de los mejores jugadores también reconocen sus problemas de drogadicción y aún así se considera símbolo, porque logró que el equipo se diera a conocer a través de él y no de cualquier manera: se dio a conocer a través de su éxito, realzando el nombre de Nápoles.

Las generaciones que lo vieron jugar, las generaciones que literalmente se pusieron la camiseta vivieron de cerca la fama a través de él y eso le otorgó a Maradona la fidelidad de tantos seguidores en el mundo.

El héroe carismático se convierte en tradición

La joven generación de aficionados napolitanos conoció a Maradona, en primer lugar, gracias a las historias de aquellos que disfrutaron en directo del palpitante periodo de triunfo en el que jugó y también por la gama de videos y entrevistas que existen hasta la fecha del "pibe de oro".

A diferencia de las generaciones que lo aclamaban por haberlo conocido en su época, las nuevas generaciones ven a Maradona como un icono de venganza deportiva y urbana, pero con un enfoque más realista, en donde se permiten analizar verdaderamente su forma de jugar, sus problemas con las drogas, su carácter y sobre todo el papel que representó como líder.

Se sigue pensando en él como un gran jugador, pero decididamente estos enfoques son menos extensos y profundos porque aquí no se resalta su importancia social o cultural. Para las generaciones actuales ya no hay una pertenencia del triunfo, ya no se utiliza un “nosotros” cuando se habla de él, ya se utiliza un “Maradona” para hacer alusión a sus logros.

Esto se debe a que las generaciones actuales no vivieron de cerca uno de sus partidos, no celebraron como sus contemporáneos apuestas a favor de un triunfo. Todo esto lo viven y lo conocen a través de experiencias contadas, lo que los hace ver las cosas de una forma más objetiva.

Maradona por lo tanto es un conector entre generaciones. Una memoria que proporciona significados y marcos de referencia de generación a generación, que le dio vida a un equipo y pertenencia a las personas para celebrar sus triunfos, pero que también es visto desde un punto realista por los nuevos amantes del deporte que seguramente seguirán hablando de su grandeza con el paso del tiempo.

Afiliaciones banales

Italia contra Argentina, esta es la primera semifinal de la Copa del Mundo que se jugó en Italia en 1990. El 3 de julio en el estadio San Paolo de Nápoles, la selección italiana disputó el pase a la final contra el equipo capitaneado por Diego Armando Maradona, el ídolo de los aficionados napolitanos.

No es casualidad que inmediatamente después de las victorias de Italia y Argentina en los cuartos de final, los medios de comunicación italianos aprovecharan la oportunidad para enriquecer el debate con los contenidos.

Esto asumía un valor social y político más amplio que hizo que surgiera una pregunta que acompañó a los aficionados en ese entonces: ¿estarán los hinchas napolitanos del lado de Italia o preferirán ponerse del lado de Maradona?

Es decir, ¿hasta qué punto el público napolitano se alejará de su pertenencia nacional, prefiriendo una identificación local inspirada en un futbolista extranjero?

Hegemonía nacional y orgullo napolitano: un contraste ideológico 

En un interesante estudio sobre el nacionalismo, Michael Billing sostiene que la pertenencia nacional es una presuposición moderna, una ideología que se convierte en sentido común. Podemos verlo en el lenguaje, en las costumbres familiares, en los discursos políticos; la nacionalidad se consolida y es sustancialmente incuestionable.

Pero para un sitio como Nápoles, Maradona llegó a tomar esa justicia por un lugar del que no se hablaba tanto, llenándolo de triunfo y dándolo a conocer no solo a nivel nacional sino a nivel mundial. No se trató tanto de un nacionalismo, se trató del agradecimiento al personaje por haber devuelto algo que se había perdido.

Esa es la razón por la que no fue casualidad que se generara un conflicto entre los aficionados al ver que su héroe tenía que dividirse entre su patria y su equipo.

Discurso público en la prensa nacional: identificar la parte justa 

La primera observación que revela el análisis de los periódicos en ese entonces es cómo, particularmente en los titulares, se refieren a la Argentina con una sinécdoque inequívoca: Maradona como parte del todo. Es decir que, más que desafiar al equipo, se estaba desafiando a Diego.

Adquiere por tanto una dimensión política y se convierte en el actor principal y el centro simbólico del conflicto. Los periódicos con una actitud a veces preocupada y a veces indignada describen a los hinchas napolitanos como en constante riesgo de apostasía y en diversas ocasiones se utiliza el verbo “traicionar”.

Se encuentran en los periódicos frases como “Maradona gana contra su gente”.

Defensa y orgullo napolitano

Después de 30 años uno se pregunta cuál es la dialéctica entre la identidad nacional y la pertenencia local hoy en día y cómo esta cuestión interactúa con las características del fútbol contemporáneo.

El modelo de negocios del fútbol, centrado principalmente en los ingresos que le proporcionan los medios de comunicación, nos muestra que el nacionalismo existe, pero cuando se le otorga a alguien la representación de lo que nos gustaría, entonces se deja de pensar solo en el país.

Así sucedió en el Mundial de 1990: cuando Alemania le ganó a Argentina, los titulares de los medios hablaban de cómo se estaban derramando lágrimas napolitanas.

Así se responde a la pregunta: no es que los aficionados del Napoli no fueran devotos de su país, pero al perder su equipo pusieron la mira en lo que les quedaba, Maradona, que una vez más estaba en el campo de juego peleando para poner en alto el nombre de sus seguidores.

El mito de Maradona: un análisis de sus biografías

Comprender el vasto y articulado conjunto de significados que contienen las historias más populares en su conjunto social, significa comprender sus aspectos culturales más importantes.

Por otro lado, las pequeñas o grandes narraciones personales o colectivas son las formas en que tratamos de dar sentido a la experiencia y adentrarnos en ella emocionalmente.

Es por ello que a través de su análisis se puede tratar de entender en qué medida, o según qué características, la figura de Maradona puede representar un emblema sociocultural y un modelo ejemplar.

Trama de una aventura heroica

El fútbol es una actividad fuertemente ritualizada, el reto para los periodistas es generar figuras con un relieve místico, aunque los protagonistas de estos relatos no sean dioses inalcanzables sino humanos.

Las historias vinculadas con los héroes del deporte suelen tener la forma clásica de la epopeya y presentan rasgos épicos en los que suceden momentos gloriosos.

Si se evalúan las bibliografías que narran la vida de los deportistas, se podrá ver cómo se presentan los rasgos dramatizados típicos de las narraciones heroicas y Maradona es un ejemplo adecuado de todo esto.

Se comienza a escribir sobre él, surge como talento particular, se le proporcionan habilidades excepcionales, se celebran sus actos públicamente, el héroe comienza a consolidarse, aumenta la confianza en sí mismo y muestra orgullo y soberbia. Llegan los primeros fracasos y las primeras dudas del público hasta que comienza nuevamente el ciclo.

A esto se añaden algunos componentes típicos de la historia heroica: un nacimiento humilde o milagroso, ¿se le puede atribuir a todo esto su fama?, ¿son realmente buenos deportistas o solo destacan en algunas cosas?

El futbolista fausto

Como se ha visto, la figura de Maradona no es simplemente la de un futbolista, considerado por muchos como el jugador más talentoso de todos los tiempos o el mejor de todos los que han participado en los campeonatos profesionales. 

El hecho de que sea el ícono más famoso y reconocido de la historia del fútbol deriva de toda la trama de su vida en los marcos que generan significado cuando se habla de él.

Maradona es desde muchos puntos de vista un Fausto de nuestros tiempos. También es la matriz narrativa común a la que se debe el carácter cautivador y fascinante de su figura heroica que, en el campo de juego, arrastra su poder más allá de los límites ordinarios, actuando como portavoz de una verdadera energía transformadora.

Sin embargo, la vida de Maradona estuvo llena de rescates más o menos temporales. La inquieta búsqueda que animó su vida solo podía exponer continuamente al hombre a un posible error. No hay un momento final de realización definitiva puesto que todos lo interpretan de distintas maneras: para algunos un símbolo y para otros un fiasco.

Notas finales

La sociología ha logrado mostrar cómo los rituales juegan una función de integración social al despertar emociones entre los miembros que participan en ellos. 

En estos rituales, las emociones no solo son atribuibles al instinto y a la irracionalidad sino que tienen un carácter sociocultural. Los rituales garantizan la cohesión social, permiten al individuo construir su sentido de pertenencia a una comunidad y representan la vitalidad de la conciencia colectiva.

En la mitología de Maradona, hay dos seres: uno individual, que tiene su origen en el cuerpo, y un ser social que representa la suma de la realidad.

Estas dimensiones, presentes dentro de la misma subjetividad, serán mitificadas durante una década, interrelacionadas con una institución popular tradicional que tiene más seguidores que las demás y que es capaz de producir agregación a través de las emociones que despierta una pelota de fútbol.

No se duda en ningún momento del talento de Maradona, pero a través de dividirlo en dos, el símbolo de fútbol y la persona, se puede entender el por qué de lo que representa en la actualidad y lo que representará a lo largo del tiempo.

No será extraño encontrar a algún futbolista que patee la pelota con el pie izquierdo y preguntarle con qué mano escribe y que responda “con la mano de D10S”.

Consejo de 12min

En “Balón dividido”, de Juan Villoro encontrarás un retrato fiel de grandes figuras del fútbol como Ronaldinho, Guardiola o Messi y los sucesos históricos que acompañan sus trayectorias.

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

¿Quién escribió el libro?

Sociólogo y profesor italiano que enseña Sociología y Sociología del Deporte en la Universidad de Nápoles. Es autor de diversos libros... (Lea mas)