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Manipulación y Psicología Oscura - reseña crítica

Manipulación y Psicología Oscura Reseña crítica
Psicología

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 

Editorial: Independently published

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

En este libro, Alejandro Mendoza explora la psicología oscura y las técnicas más comunes de la manipulación. Si bien parecen términos complejos, utiliza un lenguaje práctico para entender cómo funciona esta rama de la psicología. También nos muestra cómo actúan las personas dañinas y de qué manera nos podemos defender de sus trucos. ¡Es momento de empezar!

Definiendo a la psicología oscura

Como apunta a llegar a todo el público, Alejandro Mendoza inicia su libro definiendo a la psicología oscura del modo más simple posible.

Según explica, es el arte y la ciencia de la manipulación y el control mental.

En un término más amplio, la psicología analiza el comportamiento humano. Y la rama oscura se enfoca en los juicios y formas de actuar de naturaleza predadora.

Está apuntada a comprender a las personas maliciosas. Además intenta descifrar por qué las personas proceden de manera depredadora.

Hay estudios que aseguran que existe gente que realiza maldades muy graves sin motivo aparente.

En sí, la psicología oscura tiene cuatro pilares que desarrollaremos en el siguiente capítulo: narcisismo, maquiavelismo, psicopatía y sadismo. Los que poseen estas características son los que actúan haciendo daño.

Mendoza los llama “Depredadores”. Señala que cada vez son más, sobre todo desde la explosión de internet. Allí encuentran la posibilidad de acechar a sus víctimas desde las sombras.

Más allá de las diferencias que encontramos entre los Depredadores, todos tienen el objetivo de dañar. Los acosadores, criminales, pervertidos, matones, estafadores y trolls no solo comparten esa meta sino que también buscan borrar las evidencias.

El autor cuenta que realizar este tipo de acciones maléficas funciona como si fuera una droga. Una vez que empiezan a cometerlas, no son capaces de detenerse. Van por un paso más.

Características de la psicología oscura

En un principio, los estudiosos contemplaban una “tríada” de rasgos oscuros conformada por el narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía.

Sin embargo, en los últimos tiempos varios coincidieron en incorporar al sadismo a las características principales.

Antes de entrar en profundidad, Mendoza confía en que ver estas particularidades permitirá entenderlas. Comprenderlas, asegura, nos ayudará a evitar ser manipulados.

Ahora sí, los cuatro aspectos claves de la psicología oscura:

  1. Narcisismo: este tipo de personas se muestran grandilocuentes, superiores y dominantes. Generalmente tienden a ser encantadoras, lo que les sirve para engañar más fácilmente. Como no poseen empatía usan al resto para alimentar su ego.
  2. Maquiavelismo: esto está relacionado con el engaño y la manipulación. Esta gente reúne condiciones egoístas, inmorales y cínicas. Harán lo que sea con tal de tener un beneficio propio porque son fríos, sin principios y especialistas en la manipulación interpersonal. Llevan su nombre por Niccolo Machiavelli, filósofo y político italiano pionero en escribir sobre persuasión.
  3. Psicopatía: este es el peor rasgo. Al tener un nivel bajo de empatía, estas personas no se preocupan por las demás. Son impulsivos y permanentemente buscan vivenciar emociones fuertes, sin importar cómo afectan al resto. Resulta muy difícil identificarlos.
  4. Sadismo: coincidiendo con los otros tres, esta característica está marcada por la insensibilidad. No obstante, estas personas poseen niveles normales de impulsividad y manipulación. Su principal rasgo es que disfrutan mucho de la crueldad.

Técnicas de la manipulación psicológica

A través de estrategias poco claras, usualmente aplicadas de forma indirecta y engañosa, las personas malvadas intentan perturbar la conducta y las apreciaciones de los demás. Mendoza llama a esto manipulación psicológica.

Con esta técnica de influencia social los Depredadores avanzan para conseguir las metas que se pusieron.

Aunque no todas las tácticas son negativas. Por ejemplo, unos padres pueden utilizarlas para intentar convencer a su hijo de que coma vegetales.

Pero como vimos, la gente maligna tiene tendencia a la crueldad. Aquí vemos algunas de las que usa este tipo de personas:

  • Gaslighting: es muy grave porque el manipulador intenta que el otro interlocutor empiece a cuestionar su propia realidad.
  • Proyección: aquí alguien traspasa sus emociones y errores al otro.
  • Aislamiento: los manipuladores suelen aislar a su víctima de su entorno para que no se de cuenta que está siendo manejada.
  • Refuerzo positivo: en este caso, intenta que el refuerzo positivo que dan los beneficie a ellos.
  • Refuerzo negativo: aquí se obliga a las personas a actuar de cierta manera para evitar niveles de dolor físico o mental.
  • Castigo: el manipulador actúa de cierta forma para debilitar la respuesta de la víctima.
  • Persistencia: suele ser conocido como fastidiar o intimidar de forma continua para que una persona haga algo.
  • Gritos: incomodan o asustan al otro hasta hacerlo actuar como quiere el manipulador.
  • Tratamiento silencioso: según Alejandro, “es una forma de retirada amorosa”.
  • Intimidación: los manipuladores quieren doblegar a las personas a su voluntad a través del miedo.
  • Aprendizaje traumático de una prueba: es una experiencia traumática que disuade a la víctima.
  • Manipulación de los hechos: es cuando un manipulador utiliza los hechos convenientemente a su favor.
  • Control mental y juegos mentales: yendo al extremo, puede ser el lavado de cerebro o usar técnicas coercitivas.

Cómo suelen ser los manipuladores

Para sobrevivir en estos días es necesario saber si alguien está intentando aprovecharse de ti.

Mendoza explica que se puede identificar a los manipuladores según sus rasgos de comportamiento y carácter.

Por ejemplo, menciona a los siguientes:

  • Mentir por comisión y mentir por omisión: la mentira de comisión es la “mentira clásica” que todos conocemos, mientras que la de omisión es la de obviar “detalles excluyentes”.
  • Negación: los manipuladores la utilizan para aparentar inocencia cuando son conscientes de que hicieron algo mal.
  • Racionalización: es parecido a la creación de excusas.
  • Minimización: con el objetivo de manipular, se trivializan las emociones o acciones de una persona.
  • Desvío y evasión: los manipuladores los usan para alejar de la discusión su nocivo comportamiento.
  • Intimidación encubierta y culpabilidad: aquí se aprovechan de las emociones de una persona, ya sea del miedo o de la compasión.
  • Avergonzar: los manipuladores dan vuelta la situación al hacer sentir avergonzada a la víctima por algo que no debería o al revelar sus secretos a los demás.
  • Difamar a la víctima: hay dos formas. Una puede ser convencer al resto de que la víctima es la agresora y la otra es convencer a la víctima de que fue ella quien hizo las cosas mal.
  • Desempeñar el papel de víctima y el de siervo: con esto evitan la responsabilidad al mismo tiempo que ganan simpatía.
  • Seducción: es una de las primeras técnicas que aplican los manipuladores para ganarse la confianza de las víctimas.
  • Proyectar la culpa: con esto también evitan asumir la responsabilidad de sus acciones.
  • Blandir el enojo: hace que los manipuladores se sientan superiores al resto.

La manipulación emocional encubierta

“La manipulación emocional encubierta es utilizada por personas que desean obtener poder o control sobre usted mediante el uso de tácticas engañosas y poco claras”, comenta el autor.

El fin que persiguen es hacerte cambiar tu forma de pensar y actuar sin que te des cuenta. Si logran su objetivo, estarás “psicológicamente cautivo”.

Sucede que al ser sutil, muy pocas personas se dan cuenta que están siendo manipuladas. Incluso quizás nunca lo hagan.

Además resulta tan poderosa que a través de ella las personas cambian radicalmente. Seguramente tengas algún ejemplo cercano de alguien que se metió en una relación o en un trabajo que lo hizo transformarse por completo.

En este sentido, Mendoza analiza cómo sucede este tipo de manipulación en diferentes niveles:

  • Manipulación emocional en relaciones: si bien no siempre es maligna, cuando pasa es porque uno quiere dominar al otro. Aquí la técnica más común es el refuerzo positivo. Dan sexo, regalos, etc. para persuadir a su pareja.
  • Manipulación emocional en amistades: aquí los amigos manipuladores son pasivos-agresivos. Para manipular a un amigo involucran a otro, ejerciendo así mayor presión social a la hora de solicitar algo.
  • Manipulación emocional en el trabajo: en este caso las variantes son muchas. Por ejemplo, un colega te hace un favor y te lo recuerda permanentemente, o cometes un error y tu jefe te regaña pero luego te asegura que tu trabajo no peligra si haces lo que él pide.

Los objetivos de los manipuladores

Ya vimos cómo son y qué técnicas utilizan los manipuladores. Sin embargo, ¿qué es lo que intentan hacer con todo esto?

El autor dice que tienen una necesidad psicológica de dominar y controlar al resto de las personas.

Al manipular a otros tratan de cancelar su fuerza de voluntad, destruir su autoestima, buscar una venganza pasivo-agresiva contra ellos o confundir su realidad para que se vuelvan más sumisos.

Aquí, los por qués que desarrolla Mendoza:

  • Cancelación de la fuerza de voluntad: al demolerla, perdemos el control sobre nuestras vidas. Así nos volvemos más endebles, resistiendo mucho menos los intentos de los manipuladores por dominarnos.
  • Destrucción del autoestima: como seres humanos que somos, le damos mucha importancia a lo que dicen los demás de nosotros. Ahí toman fuerza las personas manipuladoras.
  • Venganza pasivo-agresiva: si alguna vez criticaste o tuviste un desacuerdo con un psicópata o un narcisista, probablemente guarden rencor hacia ti. Esto es un motivo que tienen al alcance de su mano para atacarte en cualquier momento.
  • Realidad confusa: la mejor situación posible para un manipulador es controlar la percepción de la realidad de una persona alterándola. De esta forma consigue decirle qué pensar y qué sentir.

Rasgos de las víctimas

Si bien cualquier persona puede llegar a ser manipulable, Mendoza sostiene que hay algunas que son más propensas que otras.

Aquellas con mayores probabilidades reúnen ciertos rasgos de comportamientos en común.

Por ejemplo:

  • Inseguridad y fragilidad emocional: suelen estar a la defensiva al momento que son atacadas o cuando están bajo presión. Estas personas quedan expuestas, principalmente, en situaciones sociales.
  • Personas sensibles: estas procesan información de manera profunda y acostumbran a ser conscientes de las sutilezas en la dinámica social. Por esto resultan fáciles de manipular.
  • Personas enfáticas: son parecidas a las anteriores, sólo que tienen más empatía con el resto y el mundo. Hacen propios los sufrimientos de otras personas. Son endebles ante las técnicas de un manipulador.
  • Miedo a la soledad: para un pequeño porcentaje de la población, quedarse solo es una sensación aterradora. Se paralizan ante esto, abriendo la puerta a los manipuladores.
  • Miedo a decepcionar a otros: en este caso, las personas tienen terror a fallarle al resto porque le dan mucha importancia a cómo lo perciben. Si los manipuladores se dan cuenta de esto, intentarán ponerlas en una posición para que sientan que les deben algo.
  • Trastornos dependientes de la personalidad y dependencia emocional: el primero refleja a las personas que tienen una necesidad extrema de ser cuidadas. La segunda es similar pero está relacionada con la baja autoestima o el abandono infantil. Al ser dependientes, terminan siendo presa fácil de los manipuladores.

La importancia de la defensa

Ahora que ya entendimos por qué buscan ciertos aspectos en las personas, llegó la hora de aprender cómo generar defensas para protegernos de los manipuladores.

Para esto deberás aumentar tu autoestima y tu fuerza de voluntad siguiendo estos ocho pasos:

  1. Aceptación: se trata de aceptar la realidad tal como es.
  2. Aumento de la conciencia: pasa por tener un alto nivel de alerta para comprender qué sucede en el entorno.
  3. Separarse con amor: esto es mostrar amor por un ser querido pero sin hacerse cargo de sus actos.
  4. Construir autoestima: utiliza técnicas clásicas de autoayuda para hacerte sentir digno.
  5. Cambiar las reacciones: como no se puede manejar lo que la gente dice o piensa de ti, lo importante es controlar la forma de responder ante esto.
  6. Ser firme: si no lo eres, estarás más endeble ante un manipulador.
  7. Alimentarse a uno mismo: si tienes una dieta equilibrada aumentarás tu autoestima.
  8. Volverse autónomo y tener control propio: la autonomía da felicidad, lo que anula el bajo autoestima.

Notas finales

“Manipulación y psicología oscura” nos da las nociones básicas para entender un aspecto poco hablado de esta materia.

En tiempos actuales donde abundan los acosadores y los impostores, Alejandro Mendoza nos ayuda a detectarlos.

A lo largo de su libro habla sobre las características de las personas maliciosas y qué técnicas utilizan para hacer daño.

Si bien es posible caer en sus trampas, conocerlas nos da la pauta de cómo cuidarnos de los manipuladores.

Trabajar en la autoestima a partir de las ocho instrucciones que da en el cierre nos ayudará a defendernos de la gente que quiere hacer el mal.

Consejo de 12min

¿Quieres dar vuelta a la situación en la que te encuentras? Pues empieza a convencer a las personas. Podrás hacerlo con la ayuda de “Las armas de la persuasión”, de Robert B. Cialdini.

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