×
44% OFF

No dejes tus metas para 2022

¡Accede a nuevas ideas pagando menos que un café diario. ¡Suscríbete a 12min Premium y aprende más en menos tiempo!

7027 lecturas ·  4.5 calificación promedio ·  165 calificaciones

Las 48 leyes del poder - reseña crítica

Las 48 leyes del poder Reseña crítica
Carrera y negocios

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: The 48 Laws of Power

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9788467028904, 9780140280197

Editorial: Océano

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

¿Te acuerdas del dicho de Maquiavelo según el cual el fin justifica los medios? Robert Greene es una persona aún más malévola, pero que trae algunas ideas muy poderosas… 

La premisa de Greene es que tratar de ser justo todo el tiempo puede destruir tus chances de volverte una persona exitosa. ¿Vamos a conocer juntos las 48 leyes de Greene?

No enseñes tu verdadero ser

Nunca te muestres superior a tus maestros. Necesitas hacer que tus superiores se sientan mejores que tú. Puedes lograrlo no exhibiéndote de tal forma que se puedan sentir inseguros. Para conquistar el poder, necesitas que ellos parezcan mejores y más brillantes de lo que son realmente.

Nunca confíes demasiado en tus amigos, aprende a usar a tus enemigos. Eventualmente tus amigos te traicionarán. Para Greene, eso es un hecho y nunca debes confiar demasiado. En vez de apoyarte en tus amigos, sugiere que contrates a tus ex-enemigos, pues ellos tienden a ser más leales.

Para tener poder de verdad, necesitas ser capaz de dejar a las personas perdidas y desinformadas. La forma más fácil de hacerlo es no mostrar nunca tus verdaderas intenciones. Así, nadie logrará nunca prepararse para ir contra ti. Además, siempre puedes dar direcciones equivocadas para maximizar el efecto de esta ley.

Tu reputación es tu mejor aliado

Cuando intentas impresionar a las personas, mientras más hablas, más común pareces y menos control tienes sobre la situación. Es importante que hables lo mínimo posible. Quien habla poco parece más poderoso e intimida a las personas con su discreción. Además, todo lo que digas influye en tu reputación.

Mientras más reconocido y respetado seas, más poderoso serás. Tu reputación es la base de tu poder. Solo una buena reputación te ayuda a vencer, y si quieres destruir a tus enemigos, hazlo atacando su reputación. Hecho el ataque, aléjate y deja que el público termine la desmoralización de tus oponentes.

Las personas son juzgadas por su apariencia. Si quieres tener poder, no ser visto y no llamar la atención puede llevarte al fracaso. Debes buscar siempre la atención de las personas y nunca ser invisible en la multitud. Sé misterioso, pero diferénciate de los demás.

Tus relaciones son fundamentales

Necesitas hacer que las personas te busquen, pues eso te da poder y control. Es mucho mejor que tus oponentes vengan hacia ti y no que tú vayas hacia ellos. Cuando vienen en tu dirección, abandonan sus propios planes y pasan a seguir los tuyos. Ofrece chispas y promesas de grandes ganancias, y cuando los atraigas, ataca.

Si quieres volverte poderoso, necesitas ser capaz de llevarte el crédito por el trabajo ajeno. Usa a las personas que trabajan para ti y, siempre que sea posible, aprópiate de los méritos de las actividades que ellas ejecutaron. Nunca dejes que las personas se lleven el crédito por tu trabajo. Todo esto hará que crean que eres un gran maestro de la eficiencia.

Nunca ganarás nada a través de una discusión, pues éstas generan resentimientos para la otra persona involucrada. Esto perjudica tu capacidad para influenciarlos. Para vencer necesitas tomar acciones que comuniquen lo que quieres. En vez de explicarle algo a las personas, demuéstrales y diles cómo debe hacerse.

Estar cerca de personas infelices y azarosas drena tu capacidad mental y emocional. Estas personas te contaminan y hacen que falles. Asóciate solo con personas felices.

Para mantenerte en el control, necesitas que las personas dependan de ti. Mientras más dependan de ti, más libertad poseerás. Haz que las personas te necesiten y quieran estar cerca de tu felicidad. Eso sí, nunca permitas que sepan lo que sabes, porque eso hará que dejen de ser dependientes.

La actitud correcta

Si necesitas ayuda, no puedes humillarte y depender de la compasión de los demás. Debes encontrar algo que beneficie a la otra persona para motivarla a ayudarte. Haz énfasis en eso al máximo. Así, no te expondrás y lograrás alcanzar tu objetivo.

Un movimiento sincero es capaz de esconder tus movimientos deshonestos. Cuando eres honesto, inicialmente las personas bajan la guardia y empiezan a confiar en ti. Gánate su confianza antes de engañarlos.

Por otro lado, destruye a tus enemigos. Hacerles mal no es suficiente. Lo importante es destruirlos de tal forma que no sean capaces de erguirse de nuevo. Ataca sus mentes y espíritus y nunca tengas piedad de parar antes de acabar con ellos.

Utiliza el misterio

Mientras más estés presente, y mayor sea tu circulación, menor será tu valor. Si formas parte de un grupo, distánciate del mismo y deja que las personas lo noten. Eso aumentará tu valor. Haz que tu presencia valga la pena.

Ser previsible le da poder a los demás. Si te comportas de forma imprevisible, las personas dejarán de intentar prever tus movimientos. Mientras más imprevisible seas, más se intimidarán. ¿Cuál será tu próximo paso? Mantén a los demás en un terror suspendido. Crea un aire de imprevisibilidad.

Aunque, si quieres ser poderoso, no puedes aislarte. El aislamiento te deja fuera de las informaciones más importantes. Es mejor disfrazarse dentro del grupo. Estarás protegido de tus enemigos cuando estés entre la multitud.

Conoce a fondo a tus enemigos

Nunca asumas que todas las personas reaccionan de la misma forma a tus ofensas. Conoce a quién quieres atacar y escoge a tus víctimas con cuidado. Nunca dejes que tus ofensas lleguen a un objetivo no planificado.

Además, no te comprometas con nadie. Si existe algún conflicto, los idiotas corren a tomar partido de alguno de los lados. Debes mantenerte independiente, responde solo a ti mismo. Haz que las personas te persigan y lánzalas unas a otras.

A los demás les gusta sentirse más inteligentes. Haz que tus víctimas crean que son más astutas que tú. Si ellas lo creen, jamás serán precavidas. No pensarán que puedes tener motivos ocultos ni desconfiarán de ti.

Transforma tu debilidad en poder

Si eres más débil que tu oponente, no sigas luchando, ríndete. Si lo haces, tendrás más tiempo para recuperarte y para esperar que el poder del otro disminuya. No dejes que tu rival tenga la satisfacción de derrotarte. Ríndete antes, recupérate, espera a que se debilite y toma venganza.

Para ello, es necesario que economices tus energías. Mantente concentrado en tu punto más fuerte. No ataques varias cosas al mismo tiempo. La intensidad siempre vence a la dispersión.

Tampoco olvides ser adulador. Así, te sentirás cómodo en un mundo donde todo gira alrededor del poder y la habilidad política. El que adula, se somete a sus superiores e impone su poder sobre los demás de forma invisible. Si utilizas esta actitud con un rey, no hay límites para ascender dentro de la corte.

Planifica todos tus movimientos

Recréate a ti mismo forjando una nueva identidad, que llame la atención y el interés de tu audiencia. Sé el arquitecto de tu imagen y nunca dejes que los demás la definan por ti. Debes saber usar el teatro en tus acciones y discursos, sé dramático. Eso creará un personaje interesante y amado por los demás.

Crea una fachada espectacular y nunca te dejes descubrir en actividades dudosas. Si necesitas hacer algo perverso, deja que lo hagan por ti. Tu aura debe comunicar perfección y tus manos nunca pueden estar relacionadas con actividades dudosas. Si resultas involucrado, encuentra a alguien para culpar y sal con las manos limpias.

Las personas necesitan creer en algo, siempre. Usa esto a tu favor y dales una causa común para seguirte como líder. Comunícate de forma vaga, haz promesas, demuestra tu superioridad y no hables en el plano racional. Haz uso de la fe ajena. Crea rituales para tus discípulos y pídeles que hagan sacrificios por la causa.

Dirige a las personas

Engaña a tus víctimas y deja que ellas crean que tienen el control. Dales opciones para que escojan, pero asegúrate de que todas las posibilidades respondan a tus objetivos. Cuando tengan que elegir, haz que la elección sea del tipo “el menor de los males”.

Nunca apeles a la verdad, a no ser que estés preparado para la indignación generada por la desilusión. Las personas quieren romantizar sus vidas, y si logras engañarlas en esa dirección, serás poderoso.

Cada persona tiene una debilidad y te toca explotarla. Una debilidad puede ser un miedo, una adicción o un secreto. Si conoces las debilidades de las personas puedes dirigirlas para que hagan lo que te conviene.

La forma en que te comportas normalmente determina el modo en que eres tratado. Tarde o temprano, parecer plebeyo te lleva a ser ignorado. Demuestra tu superioridad y las personas van a curvarse ante tu imponencia.

Para ello, debes aprender a actuar en el momento justo. No demuestres prisa, pues ella denuncia falta de autocontrol. Debes parecer paciente, como si estuvieses seguro de que las cosas se van a resolver solas.

Entretén a tu audiencia

Mientras más atención le das a tu enemigo, más poderoso lo haces. Un pequeño error se hace más grave y más visible cuando tratas de arreglarlo. Si hay algo que quieres y no lo puedes tener, demuestra desprecio por ello. Finge que no tiene valor. Mientras menos interés muestres, más clara será tu superioridad.

Es importante hacer gestos simbólicos con un aire dramático para el público. Estos generan un aura de poder. Arma espectáculos para la gente a tu alrededor, llenos de imágenes y símbolos que refuercen tu presencia.

Pero no vale la pena demostrar a las personas que vas contra el statu quo. Ellos solo creerán que quieres atención y te crees superior. Es más seguro mezclarse con la multitud y abrazar el sentido común. Guarda tu originalidad para ti y las personas más cercanas que admiran lo excéntrico.

La rabia y la emoción perjudican tu desempeño, por eso necesitas estar siempre tranquilo. Tu objetivo es irritar a tu enemigo manteniendo la calma, y así, asumir el control. Manipúlalos, desestabilízalos para atacar de forma asertiva.

Reconoce a tus grandes enemigos

Si tienes que sustituir a un gran hombre, tendrás que hacer dos veces más que él para lograr superar su gloria. No te mantengas en la sombra de alguien, crea tu propio espacio

Una buena técnica para enfrentarlo es atacar al pastor, porque las ovejas se dispersarán. Neutraliza la influencia del líder para dispersar a la multitud que lo sigue. Aíslalo y prohíbele el acceso a su rebaño. Si logras afectar a la fuente del problema, el rebaño se dispersará y quedarás libre para asumir el puesto de líder.

Para hacer que los otros sirvan a tu propósito será necesario seducirlos e influenciarlos. La persona que seduzcas se volverá leal a ti. Para seducir a una persona, es necesario actuar sobre sus debilidades y su mente. Manipula las emociones y sé amado o temido. Si ignoras las mentes y los corazones de las personas, ellos te odiarán.

Usa el efecto espejo para desarmarlos. Cuando te reflejas en tus enemigos, haciendo lo que hacen, ellos se confunden con su estrategia. El efecto espejo funciona para burlarse de ellos. Esto los lleva a reaccionar de forma no planificada, mostrando sus debilidades. Pocos resisten a la confusión y el caos causado por el poder de este efecto.

Promueve el cambio

Todos entendemos la necesidad de cambios. Sin embargo, en el día a día, las personas son criaturas de hábito. Cambiar demasiado genera problemas. Si asumes una posición de autoridad, debes mantener tu respeto por la tradición. Si un cambio es necesario, haz que parezca solamente una mejora.

Por otro lado, no parezcas demasiado perfecto. Mostrarse mejor que los demás es peligroso. Dar la impresión de que eres perfecto es todavía más peligroso. Si causas envidia, crearás enemigos silenciosos. Exhibe ocasionalmente algún defecto y confiesa vicios inofensivos. Así, desviarás la envidia y parecerás más humano y menos divino.

Ten cuidado con la victoria, es el momento más peligroso de todos. Cuando vences, la arrogancia y el exceso de confianza te pueden llevar a ir más allá del objetivo que te habías propuesto. Si avanzas demasiado, crearás más enemigos de lo necesario. No dejes que el éxito se te suba a la cabeza. Establece un objetivo, y al alcanzarlo, detente inmediatamente.

Notas finales

Muchas personas tienen dificultades para entender las 48 leyes de Robert Greene y aplicarlas en su conducta. Esto se debe a que el libro se basa principalmente en eventos históricos donde no se sigue la ética. 

Aun así, es un libro que vale la pena leer. Greene nos enseña técnicas inusuales para ser más poderosos. Probablemente no querrás usar la mayoría de ellas (sí, él es malvado), sin embargo, se vuelve esencial conocerlas para protegerse de las personas que buscan incesantemente el poder a cualquier precio.

Consejo de 12min

Si aprendiste con este microlibro, ¿por qué no ampliar tu conocimiento? Lee “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”, de Dale Carnegie. Seguro que merece la pena.

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

¿Quién escribió el libro?

Es escritor de libros de estrategia, poder y seducción. Vivió en Los Angeles, Nueva York, Londres, Barcelona y Paris y habla varios idiomas. Como si eso fuera poco, tuvo cinco sup... (Lea mas)