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El diablo se llama Trotsky - reseña crítica

El diablo se llama Trotsky Reseña crítica
Historia y filosofía

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9786074299151

Editorial: Grijalbo

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Rius nos cuenta de una forma muy entretenida la otra cara de la historia rusa. Trotsky siempre ha sido descrito como el diablo por los historiadores stalinistas. Aquí encontrarás una nueva –y más objetiva– versión de la historia. ¿Quieres conocer la verdadera historia de Trotsky? ¡Aquí vamos!

¿Lealtad o traición?

Trotsky fue atacado, perseguido, desterrado y su nombre, fotos y glorias fueron borrados de todos los libros, discursos, documentos y museos de la Unión Soviética. ¿Por qué?

Aquí se intenta responder a ese por qué. Esto representa un arduo trabajo dado que Trotsky se ha convertido para los soviéticos en sinónimo de traidor y demonio.

Sus ideas

El populismo fue una de las primeras ideas políticas de Trotsky. Si bien antes los populistas eran anarco-terroristas, para 1896 la tendencia terrorista en el Populismo ya no existía. Dentro del círculo al cual pertenecía Trotsky se encontraba Alejandra Sokolóvskaya. Esta joven convenció a Trotsky de volverse marxista y se terminó convirtiendo en su novia.

En 1897, Trotsky y otros jóvenes expopulistas fundan la “Unión Obrera de la Rusia del Sur”. Editaban un periódico clandestino llamado “Nuestra Causa”, lo que le costó a Trotsky dos años de prisión que aprovechó para leer a Darwin, Kant, Voltaire y a un nuevo autor: Lenin.

El gobierno zarista lo becó a Siberia para terminar su doctorado. “Tras su arresto en Odessa y Moscú, el joven Trotsky recibe su sentencia: cuatro años en Siberia”. En 1900, luego de casarse con Alejandra (también presa), parte a Siberia. Ese fue su primer exilio y, junto a Alejandra, estudian a Marx y tienen a Nina y Zina.

Durante su estadía en Siberia, recibe “¿Qué hacer?”, de Lenin, y los primeros números de Iskra. Ya convertido en todo un periodista y agitador, Trotsky huye a Londres para formar parte de la Revolución y Alejandra se queda con las niñas.

Nacimiento de Trotsky

En el pasaporte falso que le prepararon su nombre era León Trotsky.

Trotsky llegó a la “sucursal” del periódico Iskra, donde ya era conocido por sus artículos firmados bajo seudónimos como “La Pluma” o “Antídoto”. Su fama llegó hasta Londres, lugar al cual viajó en 1902.

Lenin (32) y Trotsky (23) se hicieron amigos. Los “viejos” de Iskra se opusieron a que Trotsky forme parte de la redacción y Lenin decide enviarlo a visitar a los exiliados rusos para conseguir dinero.

En París, Trotsky se enamora perdidamente de Natalia Ivanovna Sedova. En 1903, se lleva a cabo el 2º Congreso del “Partido Social-Demócrata Ruso del Trabajo” (fundado por Plejánov y Lenin).

El Congreso era una lucha entre dos puntos de vista distintos, entre jóvenes y viejos, judíos y no judíos, radicales y conservadores y entre Lenin y Trotsky. La diferencia entre estos últimos no era de principios, sino de métodos.

“Los métodos de Lenin conducen a esto: La Comisión Organizadora sustituye al Partido; más tarde el Comité Central sustituye a la comisión y finalmente un Dictador sustituye al Comité Central…”, decía Trotsky.

Trotsky temía (junto con los Mencheviques anti-Lenin) que un partido como concebía Lenin terminara en una dictadura personal. El Partido Social Demócrata se dividió en dos bandos:

  • Bolcheviques: Lenin y los suyos (querían un partido clandestino y activo).
  • Mencheviques: Plejánov y los suyos (querían un partido de cantidad, abierto a todo el que quisiera).

Inicialmente, Trotsky se inclinó por los Mencheviques (que se habían quedado con la Iskra). Pero pronto vio que estos no eran verdaderos revolucionarios.

¿Qué hizo Trotsky?

Como era un excelente orador y polemista, siguió dando pláticas entre los grupos rusos en el exilio a favor de una revolución. En 1904, Trotsky escribió un “Plan de Acción” para la toma del poder y el derrocamiento del zar.

El pueblo ruso comenzó a manifestar su descontento contra el zar.

El Pope Gapón, sacerdote ortodoxo y líder popular, trabajaba con la policía para contrarrestar la creciente influencia de los revolucionarios. De a poco, logró reunir en torno a su “Asamblea de Obreros Rusos” a más de 8000 miembros, algunos de ellos revolucionarios infiltrados que poco a poco se fueron ganando al cura para exigir reformas de parte del zar.

Amparados por la Asamblea del Pope, los obreros de San Petersburgo llevaron a cabo una huelga general en la ciudad. Se dirigieron hacia el palacio del zar para presentar sus peticiones, pero la policía los recibió a tiros.

Lenin y Trotsky a la Revolución

Ese día murieron más de 1000 obreros, pero el zar hizo caso omiso a lo que estaba sucediendo en Rusia. Lenin y Trotsky, informados de la matanza, regresaron a Rusia para tratar de dirigir y organizar la Revolución. 

Lenin se dedicó a organizar una rebelión armada. Trotsky, junto con otros revolucionarios, crearon el primer Sóviet de trabajadores para exigir representantes en la Duma. 

En poco tiempo, el Sóviet llegó a controlar a todo el movimiento obrero y obligó al zar a proclamar una Constitución para compartir el poder con la Duma, nombrar un primer ministro, dar libertad de prensa y otras libertades.

En 1905, el Sóviet dirigido por Trotsky gobernaba en media ciudad, controlaba a casi 300 mil obreros y artesanos, organizaba paros, huelgas, manifestaciones y enfrentamientos con la policía.

El zar y su gobierno decidieron acabar con el Sóviet de Trotsky. Atacaron abiertamente las fábricas en huelga, asaltaron los locales del Sóviet, las manifestaciones y tomaron prisioneros a los sobrevivientes de la masacre. El Sóviet fue destruido y más de 1000 obreros murieron.

Trotsky fue encarcelado hasta 1906, cuando fue condenado a prisión perpetua en Siberia. En aquel momento tenía 27 años. Lenin pudo huir a Italia.

Trotsky se hizo el enfermo y huyó a Finlandia. Durante los meses de prisión, Trotsky escribió algunos de sus más importantes pensamientos sobre política que fueron descritos como “lo más importante desde el manifiesto comunista de Marx”. Su contenido básico es lo que luego se llamó “La Revolución Permanente”. 

Para finales de 1907, Trotsky y su familia se encontraban en Viena. Allí escribió para varios periódicos y en 1908 fundó uno propio: “Pravda” (Verdad).

Primera Guerra Mundial

Trotsky, al pronunciarse enemigo de la guerra, tuvo que huir de Austria y refugiarse en Suiza. Escribió el primer escrito socialista contra la guerra y el manifiesto de la 1º Conferencia Socialista contra la guerra.

Gracias a sus escritos, fue expulsado de París. En 1917, llega con su familia a New York donde fue admitido como exiliado político.

Cuando llegaron las noticias de la caída del zar, emprendieron viaje en un carguero, pero sólo para ser detenidos y puestos en un campo de concentración como prisioneros de guerra.

Luego de ser puesto en libertad, llegó junto a su familia a Petrogrado. Lenin también había llegado allí.

Trotsky al frente

Kerensky, un socialdemócrata de la fracción “social-revolucionaria”, sucedió a Lvov luego de la abdicación del zar. Lenin fue acusado de espía alemán y nuevamente recurrió al exilio. Trotsky quedó, así, al frente de la oposición de Kerensky y de la guerra.

Lenin y Trotsky se reencontraron en 1917 y unieron sus ideas. Trotsky fue nuevamente encerrado y fue elegido miembro del Comité Central del Partido Bolchevique. Cuando salió de prisión, lo eligieron Presidente del Sóviet de Petrogrado.

Se le confió a Trotsky todo el trabajo para organizar la insurrección.

La Revolución Socialista Soviética

Bajo la dirección de Trotsky, las tropas y Soviets de Petrogrado se apoderaron de la ciudad. En asociación con Lenin, Trotsky logró en algunas horas el sueño bolche: la toma del poder.

El 7 de noviembre comenzó la primera Revolución Socialista Soviética del mundo. Lenin fue elegido presidente y Trotsky se encargó de las relaciones exteriores. Sin embargo, Rusia seguía en guerra con Alemania. Lenin envió a Trotsky a arreglar ese asunto.

Lenin votó a favor de la idea de Trotsky: cesar con la guerra, pero sin firmar la paz; Trotsky prometió firmar la paz sólo si los alemanes insistían en avanzar. En 1918, se vieron obligados a firmar el tratado de Brest-Litovsk.

Trotsky renunció a la cancillería y se le encomendó crear el Ejército Rojo de inmediato para defender la Revolución. Las potencias occidentales armaron a las tropas zaristas para acabar con la Revolución. Como resultado tuvo lugar una guerra civil.

Pero el Ejército Rojo tuvo éxito. Gracias a Trotsky la Unión Soviética se salvó. Sin embargo, a Stalin no le agradó el éxito de Trotsky, quien lo había destituido como comisario político por “inoperante”.

Stalin comenzó a mover sus influencias para atacar a Trotsky por sus “métodos represivos” y Lenin expresó su apoyo a Trotsky.

Una vez concluida la guerra, Trotsky tuvo que enfrentarse a una rebelión de la marinería del Báltico, quienes reclamaban las libertades por las que habían luchado. Los marinos tenían razón en sus demandas, pero darles el sí significaba ceder el poder, caos económico y político. El motín fue sofocado.

Lenin y los suyos votaron en el X Congreso la supresión de todo grupo o fracción por miedo a que la pequeña burguesía y los campesinos se unieran en un nuevo partido.

Así quedó establecido en la URSS el monopolio político que sería luego la base de una dictadura. Ni Lenin ni Trotsky se opusieron ya que la medida era temporal mientras se fortalecía la economía del país.

Pronto el miedo de Lenin se volvió realidad. La dirección del partido se convirtió en una burocracia conservadora y dogmática y eligieron a Stalin como Secretario General del Comité Central.

El inicio de la dictadura

Stalin, según decían, era la “oreja” de la policía zarista. Los historiadores estalinistas le dieron el papel de “dirigente” aunque lo cierto es que nunca se destacó en nada. Era sólo un agitador.

Dada su imposibilidad de avanzar dentro del partido por mérito propio, conspiró y buscó alianzas y votos de gente como él. Cuando pasó a ser Secretario General, Stalin concentró un enorme poder.

Lenin, ya enfermo, escribió su testamento en el que describió a Trotsky como “el hombre más capacitado del Comité Central” y, por el contrario, propuso a sus camaradas sacar a Stalin.

Lenin muere en 1924. El testamento cayó en manos de Stalin y nunca llegó al partido ni al pueblo. Un triunvirato asume el poder y Trotsky es hecho a un lado.

Trotsky siguió siendo ministro de guerra, cabeza de la oposición. El tercer tomo de sus obras estaba en proceso de impresión y el pueblo esperaba que lo nombraran sucesor de Lenin.

Pero Stalin, de a poco, colocó a sus hombres en puestos clave dentro de la organización para evitar la creciente influencia de Trotsky. Trotsky elabora, junto a 46 bolcheviques, el “programa de los 46”, pero los firmantes aparecerían luego en las listas de purgas estalinistas.

La campaña contra Trotsky

Stalin comenzó una campaña de rumores y calumnias para aislar a Trotsky. Stalin controlaba el Comité Central, la prensa, el aparato del Estado, y la GPU.

A Trotsky le hubiese resultado fácil dar un golpe de estado contra Stalin, pero no era partidario de esos métodos: creía en la democracia.

El Comité se puso del lado de Stalin. Los intentos de Trotsky para restaurar la democracia y evitar los arrebatos y la naciente dictadura fallan. Tuvieron como resultado la expulsión de Trotsky.

En el décimo aniversario de la Revolución, bajo la consigna “¡Muera Trotsky el judío traidor!”, le impidieron dar su discurso y los manifestantes fueron atacados.

Quien no estaba con Stalin, estaba en contra de la URSS. Tenían dos opciones: aliarse a Stalin o el destierro. Trotsky, junto con otros, eligió el destierro.

Trotsky pidió asilo, sin éxito, en todos lados.

Kirov fue asesinado por la GPU (aunque los blancos y trotskistas fueron acusados del asesinato). Para ocultar el crimen, Stalin mandó a fusilar a 106 personas.

En la URSS se había establecido un régimen de terror: mataban a todos los que fueran una amenaza. Se había establecido una dictadura sangrienta de un solo hombre: Stalin. Trotsky tenía sentencia de muerte.

Diego Rivera le consiguió asilo político en México y, en 1937, arribó a Tampico. Desde allí siguió denunciando. México recibió la orden de liquidar a León y destruir su archivo.

El pintor y militar Siqueiros y un grupo de comunistas ametrallaron los dormitorios de la casa de Trotsky y pusieron bombas que nunca explotaron. Increíblemente, nadie resultó herido.

En 1940, Frank Jackson penetró en la casa de Trotsky y lo baleó. Con la muerte de Trotsky, desapareció el último testigo contra Stalin.

Si León Trotsky hubiera llegado a tomar las riendas de la URSS, hoy la historia sería diferente. Trotsky no fue tan diablo como lo relata la historia rusa, pero será muy costoso contarle al pueblo ruso la verdadera historia.

Notas finales

Este libro es revelador. Conocer la otra cara de la historia rusa da una nueva perspectiva sobre los hechos que tuvieron lugar durante el gobierno de Stalin.

Consejo de 12min

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¿Quién escribió el libro?

Eduardo Humberto del Río García, nacido en Zamora en 1934, fue un caricaturista, historietista y escritor mexicano que es... (Lea mas)