Burnout: el secreto para romper el ciclo del estrés - Reseña crítica - Emily Nagoski
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Burnout: el secreto para romper el ciclo del estrés - reseña crítica

Burnout: el secreto para romper el ciclo del estrés Reseña crítica
Desarrollo personal

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: Burnout: the secret of unlocking the stress cycle

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9781984817075

Editorial: 

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Este libro intenta acercar herramientas desde distintas áreas de la ciencia para hacer mejor la vida de las mujeres, siendo conscientes en todo momento de las limitaciones que puede tener la ciencia para abarcar la amplia diversidad de experiencias que viven las mujeres de todo el mundo.

El principal objetivo de este libro no es ayudarte a escapar de una vida agobiante, sino que puedas aprender a vivir de manera enriquecedora y como una mujer poderosa.

¡Empodérate y sal a buscar un cambio positivo en tu vida!

El estrés

En principio, es necesario definir a qué nos referimos con el término “estrés” y aprender a diferenciarlo de “los generadores de estrés”. Los generadores de estrés son aquellos factores que lo activan: el estrés es una respuesta de tu cuerpo a algo que es interpretado como una amenaza.

Hay generadores de estrés que son externos, como el trabajo, el dinero, la familia, normas culturales o malas experiencias con otras personas, y también existen aquellos internos como la autocrítica, la autoimagen corporal, la identidad y nuestras expectativas hacia el futuro.

El estrés es el cambio fisiológico y neurológico que se produce en el cuerpo cuando se encuentra con algo que considera una posible amenaza, y es una respuesta evolutiva para sobrevivir frente al peligro que representa ese encuentro.

Debemos distinguir la diferencia entre estos conceptos, porque no es lo mismo lidiar con el elemento que nos genera estrés y lidiar con el estrés en sí. El ciclo del estrés tiene que completarse para que este desaparezca, y esto no sucede simplemente eliminando lo que lo causa, también hace falta hacerle saber a tu cuerpo que está fuera de peligro.

Es muy importante para tu bienestar que aprendas a darle a tu cuerpo los recursos que necesita para completar los ciclos de estrés que atraviesa como respuesta a una situación problemática.

Lo que llevas contigo

Ahora hablaremos de ciertos recursos internos con los que cuentas para darle batalla al estrés, desde lo que puedes hacer para finalizar su ciclo cuando este invade tu cuerpo y así estar mejor preparada para lidiar con los factores que lo generan, hasta el acto de ir en busca de algo que aporte significado a tu vida y te anime a seguir creciendo.

Maneras de completar el ciclo de estrés

  • Movimiento: la actividad física es literalmente la estrategia más eficiente para completar el ciclo del estrés en tu cuerpo. Lo mejor es hacerlo entre 20 y 60 minutos por día. Vives experiencias de estrés casi todos los días, por lo que debes completar el ciclo de estrés de manera diaria también.
  • Respiración profunda y lenta: es la mejor manera de regular el estrés cuando se presenta en un nivel bajo. Cuenta hasta cinco mientras inhalas, retén el aire por otros cinco segundos y exhala lentamente contando hasta cinco nuevamente. Repite este proceso tres veces y verás que te sentirás mejor.
  • Interacción social positiva: interactuar de manera casual pero amistosa con otras personas es una buena señal para tu cuerpo de que estás en un lugar seguro.
  • Risa: reír a carcajadas con otras personas hace que las relaciones se afiancen y que sientas mayor seguridad y bienestar.
  • Afecto: cuando estás demasiado estresada como para poder reír y una charla amistosa con colegas no logra aliviarte, es momento de establecer contacto con alguien con quien tengas una conexión profunda, un vínculo amoroso, y que te proporcione un ambiente de confianza. Un abrazo puede hacer la diferencia.
  • Llanto: dejar salir unas cuantas lágrimas puede ser muy aliviante y, definitivamente, es una manera de conducir a tu cuerpo a completar el ciclo de estrés.
  • Expresión creativa: comprometerse con una actividad creativa motiva grandes emociones. Te permitirá encauzar tus sentimientos y pensamientos en situaciones estresantes.

Existen muchas formas de atravesar un mal momento y completar el ciclo del estrés. Pero algo que definitivamente no funciona es decirte a ti misma que todo está bien y pretender que así sea. Finalizar este ciclo no es una decisión consciente, sino un proceso fisiológico.

Como fue mencionado anteriormente, lidiar con el factor que genera el estrés no es lo mismo que lidiar con el estrés en sí, y para sentirte mejor tendrás que lidiar con ambos. Es importante que pongas en práctica estos consejos para completar el ciclo del estrés y así estar más fuerte para poder enfrentarte a lo que sea que esté ocasionándolo.

El supervisor

Existe un mecanismo a través del cual nuestro cerebro interpreta y opera sobre la brecha que hay entre nuestro presente y hacia donde nos dirigimos. Técnicamente, se denomina "bucle de retroalimentación de aumento / reducción de discrepancias" y "velocidad de criterio", pero a fines prácticos lo llamaremos “el supervisor”.

El supervisor es la función de tu cerebro que decide cuándo vale la pena seguir intentándolo o cuándo es mejor abandonar una situación. La frustración es una causa muy grande de estrés y aparece cuando nuestro progreso hacia una meta nos requiere un esfuerzo mayor del que esperábamos.

Puedes entrenar a tu cerebro y aprender a manejar la frustración. Esto se logra mediante la planificación de resolución de problemas sobre los factores estresantes que puedes controlar, y mediante una reevaluación positiva de los factores estresantes que no puedes controlar. Debes entender las dificultades como una oportunidad de crecimiento personal.

El bienestar no es algo con lo que nos encontramos o simplemente sucede, sino que es algo que debemos buscar.

Cuando estamos luchando contra algo, es usual que lleguemos a un punto en el que oscilamos entre la rabia y la desesperación. La solución es elegir el momento adecuado para darse por vencido, que puede ser allí mismo o nunca, pero la elección vuelve a colocarte en el lugar de conductora de tu vida.

Tu cerebro cuenta con este mecanismo y puede ayudarte a detectar cuándo tomar una decisión que mejore tu vida. Escúchalo, escúchate.

El propósito de vivir

Comúnmente, oímos hablar de que existe un motivo para nuestras vidas que nos trasciende como individuos, el cual buscamos arduamente para intentar entender el sentido de nuestra existencia.

A pesar de que en la mayoría de los casos no sea algo que tengamos tan claro, está demostrado científicamente que la búsqueda de ese sentido de la vida nos hace enfocarnos en algo que va mucho más allá de nosotros mismos, y esto nos beneficia porque es lo que nos hace sentir la importancia de nuestra existencia en términos amplios.

Múltiples estudios han revelado que lo que las personas entienden como su propósito en la vida en general está asociado a alguna de estas tres experiencias:

  1. La búsqueda de un logro que deje un legado para el futuro, como encontrar la vacuna para el VIH.
  2. Estar al servicio de lo divino o algún llamado espiritual.
  3. El amor o conexiones muy íntimas con otras personas, como quienes afirman que el sentido de su vida es que sus hijos puedan crecer como personas amadas y felices.

De todos modos, muchas personas pueden encontrar su propósito en una combinación de estos factores o en algo que nada tenga que ver con ellos; lo importante es que sepas que, sea lo que sea, es algo beneficioso para ti que haya algo que te haga sentir que tu vida tiene un impacto positivo.

Completar el ciclo de estrés, el mecanismo supervisor de tu cerebro y el propósito de tu vida o su búsqueda son recursos con los que cuentas para enfrentarte a lo que llamaremos “el enemigo real”.

El enemigo real

Las múltiples formas que el patriarcado cobra en nuestra sociedad son una prueba de todas las dificultades que atraviesan las mujeres desde el momento en el que nacen y cómo la crianza de los hombres les brinda mayor facilidad para que, al crecer, tomen lugares de autoridad y poder, y así el patriarcado siga sosteniéndose.

Todas las violencias que se ejercen contra la mujer en el funcionamiento de la sociedad generan un estrés crónico en ellas, quienes además deben convivir con otro factor importante de estrés: que se les diga constantemente que no sufren ningún tipo de estrés distinto al que sufren los hombres.

Uno de los aspectos más relevantes del patriarcado moderno es la creencia de que ya no existe.

Poner cera, quitar cera

Así como nuestras experiencias tempranas y nuestra cultura modelan nuestros hábitos alimenticios, también ocurre lo mismo con las conexiones sociales. El contacto con otra persona es una necesidad biológica, ya que literalmente enfermaríamos y hasta podríamos morir si no tuviéramos conexiones con otros.

Incluso como adultos, la conexión nos nutre regulando nuestra frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria, influyendo en la activación emocional en nuestro cerebro, cambiando nuestra respuesta inmune a lesiones y heridas, cambiando nuestra exposición a factores estresantes y modulando nuestra respuesta al estrés.

Sin embargo, está socialmente establecido que el desarrollo individual debe ser una progresión lineal a la autonomía y que las mejores personas, las más fuertes y capaces, no necesitan que nadie haga nada por ellos, mientras que depender de otros nos convierte en una persona inmadura.

Más allá de la creencia en la autosuficiencia plena y en que las conexiones sociales deben ser solo un “plus” en nuestras vidas, la verdad es que nadie está completo sin otras personas. Necesitamos la autonomía tanto como necesitamos vincularnos con los demás; es una cualidad humana oscilar entre ambos aspectos.

Hay acciones y decisiones diarias que ayudan a combatir las causas del estrés, y establecer contacto con otras personas es una de ellas. Nuestro deseo de socializar fluctúa y eso es normal, lo importante es entender que las personas estamos siempre regulándonos mutuamente, sincronizando nuestros estados de humor.

Cierto tipo de vínculos crean energía: cuando compartes la confianza con alguien, crean juntos una energía que renueva a ambas personas. Esto es lo que llamamos la "burbuja del amor". Cuando experimentas sentimientos de rabia, de soledad y tristeza, es importante que conectes con alguien con quien te sientas en esa burbuja de amor y confianza.

Otro hábito fundamental para tu bienestar es el descanso. No estamos hechas para estar constantemente haciendo un esfuerzo por persistir en nuestros propósitos diarios, sino para alternar entre ese esfuerzo y el descanso. Aunque se suele decir que es autoindulgente querer descansar, es necesario y se trata de una cuestión de supervivencia.

Darle a tu cuerpo el descanso que necesita es también una forma de resistencia ante las fuerzas que nos hacen creer que debemos ser autosuficientes y productivas todo el tiempo. Reclama y ejecuta tu merecido descanso.

Pon en práctica la autocompasión y la gratitud, es a través de estos hábitos que podrás empoderarte para reconocer la diferencia entre quien eres y las expectativas que el mundo tiene sobre quien deberías ser, sin castigarte a ti misma ni alejándote de los demás.

La autocompasión es difícil porque reconocer el dolor y las dificultades puede resultar doloroso, y crecer puede darnos miedo. Pero es importante que puedas darle el tiempo necesario a tus necesidades. No tienes que esperar a que el mundo cambie para empezar a sanarte a ti misma junto con los demás.

Notas finales

Aprende a disfrutar tu vida cambiando la visión sobre tus dificultades, y dándote el tiempo y espacio para escuchar lo que tu cuerpo necesita. Elimina todas esas presiones que te impiden enfocarte en tu bienestar y comienza hoy mismo a trabajar en tu paz mental.

Consejo de 12min

El microlibro basado en Animarse y saltar, de Rosario González, te brindará el emocionante testimonio de una mujer que atraviesa y analiza los desbalances de la ansiedad y los miedos propios para poder motivar a otras personas que puedan encontrarse en una situación similar.

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¿Quién escribió el libro?

Es directora coral con formación en conservatorio, especializada en... (Lea mas)