×
44% OFF

No dejes tus metas para 2022

¡Accede a nuevas ideas pagando menos que un café diario. ¡Suscríbete a 12min Premium y aprende más en menos tiempo!

1885 lecturas ·  0 calificación promedio ·  0 calificaciones

1984 - reseña crítica

1984 Reseña crítica
Sociedad y política

Este microlibro es un resumen / crítica original basada en el libro: 

Disponible para: Lectura online, lectura en nuestras apps para iPhone/Android y envío por PDF/EPUB/MOBI a Amazon Kindle.

ISBN: 9789875669284

Editorial: DEBOLSILLO

También disponible en audiobook, descarga ahora:


Reseña crítica

Esta es una novela distópica situada en un estado llamado Oceanía, dominado por un gobierno totalitario que mantiene en constante vigilancia a sus ciudadanos y que incluso insiste en espiar sus pensamientos para mantener el orden.

Es una de las obras más icónicas del siglo XX por denunciar las prácticas adoptadas por muchos dictadores a lo largo de la historia. ¡Vamos a descubrir este maravilloso libro!

Primera parte

Winston es militante del partido gobernante. Es el personaje principal de la historia, y el libro comienza con él en su departamento, en su afán por escribir un diario. Como todas las casas de miembros del Partido, tiene allí una telepantalla que transmite información y propaganda; puede atenuarse, pero no hay manera de apagarla del todo.

Por otro lado, la telepantalla también permite a la Policía del Pensamiento mirar y escuchar a los miembros del Partido en todo momento. Winston tiene un pequeño rincón en su departamento que queda fuera de vista de la telepantalla, y es en ese rincón donde empieza a escribir su diario, a pesar del enorme miedo a ser atrapado.

Es imposible saber si la Policía del Pensamiento está observando o no, y con qué frecuencia o con qué sistema enciende la placa de cada cual. Todos viven dando por sentado que escucha hasta el último sonido que hacen y que, excepto en la oscuridad, observan todos los movimientos.

La nuevalengua es el idioma oficial de Oceanía y ha sido ideada para hacer frente a las necesidades ideológicas del socialismo inglés (Socing). El propósito no es solo proporcionar un medio de expresión a la visión del mundo y los hábitos mentales de los devotos del Socing, sino que fuese imposible cualquier otro modo de pensar.

Winston trabaja en una constante revisión de la historia para adecuarla a las circunstancias y alianzas del presente, en uno de los cuatro ministerios del partido en los que se divide todo el sistema gubernamental: el Ministerio de la Verdad.

El análisis que hace el Partido es que si todos los archivos cuentan la misma mentira, la mentira pasa a la historia y se convierte en verdad. “Quien controla el pasado —decía la consigna del Partido— controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”.

El Ministerio de la Verdad es el que se ocupa de las noticias, los espectáculos, la educación y las bellas artes. El Ministerio de la Paz es el encargado de los asuntos relativos a la guerra. El Ministerio del Amor se ocupa de mantener la ley y el orden. Y el Ministerio de la Abundancia es el responsable de los asuntos económicos.

Winston escribe en su diario algunos recuerdos que guardan relación con el Partido, a pesar de que no pasa un día en que la Policía del Pensamiento no descubra algún saboteador. Allí Winston vuelca sus controversias respecto al totalitarismo en el que vive Oceanía, y lo cercano que se encuentra ideológicamente a las ideas de Goldstein.

Segunda parte

Goldstein es el renegado y desertor que hace mucho tiempo fue una figura inobjetable del Partido, casi a la altura del Hermano Mayor (líder del totalitarismo), y luego se dedicó a las actividades contrarrevolucionarias. Fue condenado a muerte pero se las ingenió para escapar y desaparecer.

Existe un programa que Winston se sienta a ver con sus compañeros de trabajo todos los días llamado “Dos Minutos de Odio”, que cambia día a día, pero no hay ninguno en el que Goldstein no sea el protagonista. Es el traidor por excelencia, el primero en mancillar la pureza del Partido.

Winston está rodeado de miembros leales del Partido, la propaganda es poderosa, y las personas a su alrededor empiezan a gritar en la telepantalla en cada emisión de “Dos minutos de odio”. Lo más horrible del programa no es que la participación sea obligatoria, sino que es imposible no formar parte.

Goldstein denuncia la dictadura del Partido y exige la firma de la paz con Eurasia, defiende la libertad de expresión, la libertad de prensa, el derecho a la reunión y el derecho de opinión, y siente que el partido ha traicionado la revolución.

Es el jefe de un inmenso ejército que actúa en la sombra, una red clandestina de conspiradores llamada la Hermandad que se propone derrocar al Estado.

Winston sabe a lo que se enfrenta escribiendo el diario. Comete un crimen que es llamado “crimental”. El crimental no puede ocultarse eternamente. Las detenciones ocurren invariablemente de noche. En la mayoría de los casos no hay juicio ni informe sobre la detención. La antigua existencia se niega en papeles y la vida continúa como si nada.

Winston se dirige a una tienda de chatarra y compra un pisapapeles de vidrio, y el propietario, un anciano llamado Charrington, le muestra una habitación encima de la tienda que hace volar la imaginación de Winston, quien piensa en cómo sería alquilarla y vivir sin la presencia de la telepantalla.

Winston se siente temeroso al sentir que una chica morena, que parece ser una miembro muy leal del Partido, ha notado sus inquietudes y preguntas. Se llama Julia y teme que sea miembro de la Policía del Pensamiento. Pero un día, en el Ministerio de la Verdad, ella le manda una nota, después de sufrir una caída en el pasillo, donde dice "Te amo".

Tercera parte

Winston está entusiasmado por la posibilidad de un amorío, pero sabe que debe ser secreto. El Partido está en contra de cualquier tipo de placer sexual. La represión sexual es un principio, y cada matrimonio debe aprobarse. Toda la energía debe estar dedicada al Partido.

La pareja se ve limitada a verse solo en lugares públicos y tener allí conversaciones mínimas, hasta que Winston decide alquilar la habitación del señor Charrington. Julia y Winston descubren un odio mutuo hacia al Partido y finalmente se enamoran. Él cree que es posible derrocar al Partido, pero ella quiere vivir una doble vida, piensa que no hay nada por hacer.

Un compañero del Ministerio con el cual Winston ya había sentido un entendimiento a través de miradas, se acerca a él; su nombre es O'Brien. En un sueño, Winston oyó que su voz le decía: "Nos encontraremos en el sitio donde no hay oscuridad".

O'Brien, con la excusa de darle un libro a Winston, le pasa la dirección de su casa. Pero Winston siente la seguridad de que O'Brien se le acercó porque es parte del movimiento clandestino. Su verdadero camino hacia la rebelión ha comenzado.

Winston se da cuenta de que, en definitiva, el Ministerio de la Paz promueve la guerra; el Ministerio de la Verdad miente; el Ministerio del Amor tortura; y el Ministerio de la Abundancia promueve el hambre.

O'Brien es miembro del Partido Interior y tiene un departamento hermoso, con un criado y la posibilidad de apagar su telepantalla. Cuando Julia y Winston visitan su casa, O'Brien les da la bienvenida a la Hermandad, y les pone como condición para unirse estar dispuestos a hacer cualquier cosa por la causa.

El amigo clandestino le hace llegar a Winston un libro de Goldstein. Y Winston lee con Julia sobre la historia de Oceanía, el capitalismo y el totalitarismo, y sobre los principales objetivos del Partido. La Policía del Pensamiento irrumpe en la habitación, hay una telepantalla escondida allí, han caído en una trampa.

El señor Charrington entra y queda claro que es miembro de la Policía del Pensamiento. Se ha disfrazado de un anciano amable, pero es mucho más joven de lo que Winston imaginaba, con cabello y ojos diferentes. Winston y Julia son arrestados, separados y llevados al Ministerio del Amor.

Tortura y final

En su celda de detención, Winston ve y sufre mucha violencia, al tiempo que advierte que los guardias se refieren constantemente a la "Habitación 101", lo que parece infundir temor en algunos prisioneros. Toda la interacción de Winston con O'Brien fue una trampa, y lo descubre cuando lo ve llegar y comienza la tortura a Winston.

En sus comienzos, la tortura es muy violenta y obligan a Winston a admitir muchísimos crímenes que nunca cometió. O'Brien comienza a atormentarlo, haciéndole creer que está loco. Cada vez que Winston discute se enfrenta a falacias y lógicas muy cerradas, un razonamiento completamente diferente que va en contra de la razón.

El Partido le hace creer a Winston que tiene algo de lo que curarse, que debe ganarle a su propia mente para poder volver a la normalidad. Esto lo logran a través de máquinas de electrochoque, grandes palizas y haciéndolo pasar hambre.

O'Brien le muestra a Winston un espejo, y al verse se horroriza cuando se da cuenta de lo mal que está: los golpes le han deformado la cara. Así, no le queda más opción a Winston que someterse a reeducación.

Ya no lo golpean, y lo vuelven a alimentar. Su estado de salud comienza a mejorar lentamente. Pero Winston aún se aferra a su amor por Julia, aunque parece más convencido de aceptar al Partido. O'Brien intenta forzarlo a traicionarla y lleva a Winston a la Habitación 101, que guarda “lo peor del mundo”, lo cual varía para cada individuo.

Winston permanece atado a una silla y O'Brien entra con una jaula llena de enormes y hambrientas ratas carnívoras. A Winston le ponen una careta que se ajusta a su cara sin dejar resquicio, para que no vea. Las ratas son una forma de presión que Winston no podría resistir ni aunque quisiera.

Winston se ve totalmente atormentado por la violencia psicológica que ejerce O'Brien, y por un instante se convierte en un animal que chilla enloquecido de pánico. El temor de que se liberen las ratas de la jaula se apodera de él hasta que se le ocurre una idea.

La única salvación posible es que pongan a otra persona entre él y las ratas. Pide que por favor se lo hagan a Julia, para no soportar más ese infierno. O'Brien, de esta manera, triunfa y le quita toda la humanidad a Winston. En la habitación 101, destruyó en la mente de Winston todo aquello que le impedía amar al Hermano Mayor.

Cuando lo sueltan, Winston engorda y recupera su antiguo color. La ve a Julia una sola vez, pero ya nada es lo mismo. Ambos torturados y humillados hasta el hartazgo, se traicionaron mutuamente. Winston queda sumido en la ginebra, con la esperanza de que Eurasia gane terreno en Oceanía y eso genere inestabilidad en el Partido.

“Lo que ocurre aquí es para siempre”, le había advertido O’Brien. Y era cierto. Había cosas, sus propios actos, de los que era imposible recuperarse. Algo murió en su interior, estaba quemado y cauterizado.

Finalmente, Oceanía tiene éxito y rechaza el avance de Eurasia. Las calles y las telepantallas se muestran felices, y Winston, mirando un poster del Hermano Mayor, se da cuenta de que ha completado la rehabilitación. Con lágrimas en los ojos, sabe que llegó a su fin lo que comenzó en el Ministerio del Amor. Ama al Partido nuevamente.

Notas finales

En “1984”, el autor popularizó el concepto de “Gran Hermano” o “Hermano Mayor”, donde nada se escapa a los ojos de los gobiernos totalitaristas. Muchos analistas literarios plantean que este libro escrito entre 1947 y 1948 tiene muchas analogías con la era digital, y el manejo de Internet por parte de los gobiernos y agentes de poder en la actualidad.

Consejo de 12min

En “Rebelión en la granja”, del mismo autor, Orwell plantea una organización aparentemente perfecta donde los animales se hacen cargo de su granja tras haber sido dominados por el hombre. Todo parece ir bien hasta que empiezan a aparecer vestigios del totalitarismo humano.

Regístrate y lee gratis!

Al registrarse, tú ganarás un pase libre de 3 días gratis para aprovechar todo lo que el 12min tiene para ofrecer.

¿Quién escribió el libro?

Su nombre real fue Eric Arthur Blair. Nació en 1903 en la India, cuando esta estaba ocupada por el Reino Unido. Ganó popularidad como escritor y periodista por sus posturas antiimperialistas, antinazis y antistalinistas. Fue un gr... (Lea mas)